Una helada agrometeorológica se presenta cuando la temperatura del aire desciende a 3 °C o menos dentro del abrigo meteorológico, indicó el MAG. Foto: Archivo
Emiten recomendaciones para proteger cultivos y ganado ante bajas temperaturas
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) recomendó a los productores implementar de forma anticipada medidas de protección para cultivos y animales, especialmente durante las primeras horas del martes 7 y miércoles 8 de julio, considerando el pronóstico de heladas.
Este lunes la cartera agraria emitió una alerta agrometeorológica ante el pronóstico de un marcado descenso de las temperaturas, señalando el riesgo de ocurrencia de heladas agrometeorológicas en sectores del centro y sur de la Región Oriental.
Entre las principales recomendaciones emitidas por el MAG se encuentran: proteger las hortalizas mediante coberturas, mantas térmicas, túneles o microtúneles, aplicar riego por aspersión nocturno cuando las condiciones técnicas lo permitan.
Además, mantener una adecuada humedad del suelo para reducir el impacto del descenso térmico, también proveer refugio y asegurar la disponibilidad de agua y alimento para los animales, monitorear permanentemente los pronósticos y alertas meteorológicas oficiales, así como dar atención especial a cultivos sensibles.
“Es importante recordar que los rubros hortícolas se encuentran entre los más vulnerables ante las bajas temperaturas, por lo que resulta fundamental implementar medidas de resguardo antes del ingreso de las condiciones más severas”, explicaron.
La institución recordó que “la helada agrometeorológica se presenta cuando la temperatura del aire desciende a 3 °C o menos dentro del abrigo meteorológico”, condición que puede afectar especialmente a las hortalizas, frutales y otros rubros sensibles al frío.
Asimismo, explicaron que se recomienda vigilar especialmente las zonas bajas y depresiones del terreno, donde las temperaturas mínimas tienden a ser más extremas y aumenta la probabilidad de formación de heladas.
“La emisión de alertas tempranas forma parte de las acciones orientadas a proteger la producción nacional, fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario y reducir el impacto de eventos climáticos adversos en las familias rurales”, mencionaron.
Por último, señalaron que con el objetivo de continuar el compromiso con la gestión preventiva del riesgo, el MAG continuará difundiendo información técnica actualizada para apoyar la toma de decisiones oportunas por parte de los productores.
El procesamiento de los excedentes permite diversificar la oferta de los agricultores, reducir desperdicios y generar nuevas alternativas de ingresos. Foto: Archivo
Agricultores exploran nuevas opciones para aprovechar la producción de zanahoria
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La producción de zanahoria puede encontrar nuevas oportunidades más allá de su comercialización como materia prima. En conversación con La Nación/Nación Media, la ingeniera agrónoma María Antonia Monzón, técnica regional de Itapúa Norte de la Dirección de Comercialización del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó que el procesamiento de los excedentes permite diversificar la oferta de los agricultores, reducir desperdicios y generar nuevas alternativas de ingresos.
Según explicó la especialista, la zanahoria fue elegida por tratarse de un rubro de renta producido en la zona, cuyos excedentes pueden ser transformados en alimentos con valor agregado. Entre las alternativas se encuentran la elaboración de mermeladas, bizcochos, galletitas y panes, productos que pueden ampliar la oferta de las familias agricultoras en las ferias y otros espacios de comercialización. “El procesamiento básico de alimentos de agricultura familiar forma parte de las actividades de capacitación de la institución”, señaló.
Entre las alternativas se encuentran la elaboración de mermeladas, bizcochos, galletitas y panes, productos que pueden ampliar la oferta. Foto: MAG
Mejorar el ingreso económico
Una de las principales ventajas de esta alternativa es que permite aprovechar zanahorias que no cumplen con determinadas exigencias del mercado para su venta en fresco, como tamaño o color. También puede convertirse en una herramienta frente a períodos de sobreproducción, cuando la abundancia de oferta presiona sobre los precios.
“Los productos elaborados son opciones para mejorar el ingreso económico, aprovechar los excedentes que no reúnen las especificaciones que exige el mercado o cuando el mercado se encuentra saturado por superproducción”, explicó Monzón.
“El procesamiento es una alternativa efectiva para que no se deterioren los productos frescos ya que son altamente perecederos”, afirmó la agrónoma, en ese sentido, señaló que el procesamiento constituye una alternativa para extender el aprovechamiento de la producción y evitar que los excedentes terminen deteriorándose.
Monzón indicó que los productos elaborados a partir de la producción de las propias fincas pueden ser comercializados en las ferias agropecuarias y también acceder a otros comercios, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por cada mercado. Esto abre la posibilidad de que los productores exploren nuevos nichos y diversifiquen sus canales de venta, en lugar de depender exclusivamente de la comercialización de la zanahoria fresca.
La especialista consideró además que existe potencial para desarrollar pequeños emprendimientos familiares de elaboración artesanal, siempre que estén acompañados por capacitación continua, planificación y promoción. De esta manera, el aprovechamiento de la zanahoria no se limita a reducir el descarte, sino que plantea una alternativa para convertir excedentes en nuevos productos, generar valor agregado y fortalecer los ingresos de la agricultura familiar.
La producción de frutilla atravesó en los últimos dos años una importante disminución en su productividad, muy por debajo de los niveles que habitualmente se obtenían. Foto: Archivo
Menor cosecha marca la temporada de frutilla y sector apunta a recuperar el rendimiento
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La temporada de frutilla estuvo marcada por una menor producción y diversos factores que incidieron en el desempeño del cultivo. Para conocer las causas y el impacto de esta situación, La Nación/Nación Media consultó a un especialista del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), conversó con una productora y reunió datos que permiten dimensionar el comportamiento de la producción en esta campaña.
La frutilla atravesó en los últimos dos años una importante disminución en su productividad, muy por debajo de los niveles que habitualmente se obtenían y de las estimaciones realizadas por las plantas productoras.
Según explicó el ingeniero Julio César Gallardo, especialista en el rubro frutihortícola del Centro de Desarrollo Agropecuario -sede Central- del Servicio de Extensión Agraria del MAG, uno de los principales factores está relacionado con el aumento de la incidencia de plagas y enfermedades. “La producción estuvo muy por debajo de lo normal y de lo estimado por planta durante el año”, afirmó.
Graciela Mora, productora de Itauguá, explicó que si bien hubo una producción temprana, la posterior aparición de plagas afectaron severamente los cultivos. Foto: Archivo.
El técnico señaló que, si bien las condiciones climáticas de los últimos años no presentan diferencias sustanciales respecto a temporadas anteriores, las plantas mostraron una mayor susceptibilidad, principalmente frente a enfermedades provocadas por hongos. Las lluvias, combinadas con temperaturas elevadas, pueden favorecer la aparición de estos problemas, aunque Gallardo aclaró que la situación no puede atribuirse directamente al fenómeno de El Niño.
Otro aspecto que, a criterio del especialista, requiere atención es la calidad del material de propagación. En ese sentido, planteó la necesidad de mejorar el manejo desde la producción de plantines y semillas, así como las técnicas de aplicación de productos fitosanitarios.
“Hay que buscar nuevas variedades, porque las que tenemos hace como 25 años ya van bajando enormemente su potencial de producción”, consideró. Hay que destacar que la variedad dover es la principal propagada oficialmente por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta).
En Paraguay, además de la variedad Dover, también se cultivan otras como festival, conocida entre los productores como Francesita, y sweet charlie. Gallardo sostuvo que recuperar los niveles de productividad registrados años atrás, cuando se alcanzaban rendimientos de entre 800 gramos y un kilogramo por planta, requerirá mejorar el manejo integral del cultivo, fortalecer la transferencia de conocimientos técnicos a los productores y avanzar en la incorporación de materiales genéticos con mejores características productivas y sanitarias.
Mejorar rendimiento en el 2027
Para los productores de frutilla la temporada estuvo lejos de las expectativas. Graciela Mora, productora de Itauguá, explicó que, si bien hubo una producción temprana, las lluvias y la posterior aparición de plagas afectaron severamente los cultivos. “Este año fue un poco negra la situación. Hubo una producción tempranera, pero después, con la lluvia que vino y el clima que se presentó, fuimos decayendo”, señaló.
Con la temporada prácticamente concluida, los productores ya trabajan en la preparación del próximo ciclo productivo, con la expectativa de mejorar los rendimientos en 2027. Mora indicó que se encuentran gestionando nuevas plantas madres, buscando materiales libres de virus y preparando los terrenos para enfrentar mejor las condiciones climáticas. “Ahora nos estamos preparando para traer las plantas madre y empezar otra vez de nuevo con mucha esperanza”, expresó.
Algunos números de la campaña
De acuerdo con estimaciones correspondientes a cinco organizaciones asistidas por el Proyecto de Inserción a Mercados Agrarios impulsado por el MAG en la zona de Areguá, Itauguá e Itá, la producción de frutilla alcanzaría unas 338,5 toneladas.
El cálculo contempla volúmenes estimados de 62 toneladas en Patiño, 74,5 toneladas en Itá, 62 toneladas en Areguá y 78 toneladas en Estanzuela. Tomando como referencia un precio promedio de G. 25.000 por kilo, esta producción representaría un movimiento económico estimado de G. 8.462,5 millones. Estos datos corresponden exclusivamente a las organizaciones contempladas por el proyecto en esta zona productiva y no representan la producción total de frutilla a nivel nacional.
La variedad dover es la principal propagada oficialmente por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta). Foto: Archivo
Variedades que se cultivan
Entre las variedades de frutilla cultivadas en Paraguay se encuentran:
Dover: una de las más tradicionales y de mayor difusión, que según el especialista del MAG es la variedad propagada oficialmente desde hace años.
Festival: conocida entre los productores como francesita, se destaca por su dulzor y firmeza, características que favorecen su comercialización y conservación.
Sweet charlie: es una variedad de producción temprana y reconocida por su dulzor, que también forma parte de las variedades utilizadas por los productores paraguayos.
Sabrina: variedad de día corto de media estación, muy rústica, destacada por su alta productividad continua y excelente firmeza para el transporte.
El objetivo de las estas actividades consiste en brindar a las familias agricultoras la posibilidad de ofrecer sus productos directamente al público, sin intermediarios, facilitando el acceso a mayores ingresos. Foto: Archivo
Ferias de la Agricultura Familiar se expanden a Encarnación y Pilar durante la semana
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El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) anunció ferias de la Agricultura Familiar Campesina para las ciudades de Encarnación y Pilar durante esta semana. Las mercaderías ofrecidas serán de la mano de productores locales de los departamentos de Itapúa y Ñeembucú.
Este miércoles 30 de setiembre la feria se desarrollará en la Playa San José de la Costanera de Encarnación. En el sitio habrá una importante oferta de productos elaborados y cultivados en la zona del séptimo departamento, desde las 07:00 hasta agotar stock.
De acuerdo a lo informado por la cartera de Estado, algunos productos disponibles y sus respectivos precios son los siguientes: carne de cabra G. 35.000 el kilo, carne de cerdo, 28.000 el kilo, carne de oveja G. 35.000 el kilo, arvejas de G. 5.000 a G. 10.000 el paquete, huevo casero G. 12.000 la docena, limón nacional G. 5.000 la docena, locote verde G. 13.000 el kilo, locote rojo G. 25.000 el kilo, miel de abeja G. 50.000 el litro, miel negra (de caña) G. 10.000 el litro, papa G. 7.000 el kilo, entre otros.
En Pilar
En cambio, en la ciudad de Pilar, la cita está fijada para el viernes 2 de setiembre, en la Plaza de lo Héroes, desde las 07:00, también hasta agotar stock.
Los productos y los precios anunciados para la comunidad pilarense son los siguientes: batata G. 5.000 el kilo, calabaza G. 5.000 el kilo, carne de cabra G. 33.000 el kilo, carne de cerdo, 24.000 el kilo, carne de oveja G. 33.000 el kilo, choclo en grano G. 18.000 el kilo, frutilla G. 25.000 el kilo, gallina casera G. 55.000 a 65.000 por unidad (según su tamaño), huevo casero G. 15.000 la docena, lechón G. 27.000 el kilo, miel de abeja orgánica G. 70.000 el litro, entre otros productos.
El objetivo de estas actividades consiste en brindar a las familias agricultoras la posibilidad de ofrecer sus productos directamente al público, sin intermediarios, facilitando el acceso a mayores ingresos.
La incorporación de la apicultura permitirá a las familias contar con miel para su consumo de forma más constante y reducir la dependencia de la recolección silvestre. Foto: Gentileza
Apicultura abre una nueva oportunidad productiva para familias indígenas de Urunde’y
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La comunidad indígena Urunde’y, del pueblo Guaraní Ñandeva, ubicada en el distrito de Mariscal Estigarribia, se encuentra a unos 720 kilómetros de Asunción y logró su primera cosecha de miel producida en colmenas, incorporando así una nueva actividad a su sistema productivo.
El proceso comenzó hace unos dos meses, cuando técnicos del Departamento Apícola del Viceministerio de Ganadería, dependiente del MAG, llegaron hasta la comunidad para capacitar a las familias en el manejo y cuidado de las colmenas. Los productores aplicaron los conocimientos adquiridos hasta obtener esta primera producción.
El proceso comenzó hace unos dos meses, cuando técnicos del Departamento Apícola del Viceministerio de Ganadería, dependiente del MAG, llegaron hasta la comunidad para capacitar a las familias en el manejo y cuidado de las colmenas. Foto: MAG
La incorporación de la apicultura permitirá a las familias contar con miel para su consumo de forma más constante y reducir la dependencia de la recolección silvestre. Con un manejo adecuado, las colmenas podrían permitir hasta tres cosechas al año, generando además una nueva alternativa productiva.
La presencia de las abejas también favorece la polinización de los cultivos de la comunidad, donde se producen hortalizas y se crían cabras y ganado bovino. La primera cosecha representa así una oportunidad para diversificar la producción y mejorar las alternativas de alimentación de las familias de Urunde’y.