Los avances en el sector podrían verse en casos puntuales en el corto plazo, pero el verdadero impacto llegará en el mediano plazo mediante un trabajo conjunto, explicaron desde la Fedemipymes. Foto: Archivo
Mipymes: impacto de la macroeconomía en las empresas se vería a mediano plazo
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En el marco del Día Internacional de las Mipymes, el presidente de la Federación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Fedemipymes), Luis Tavella, señaló que el sector aún no percibe un traslado del desempeño macroeconómico al consumo interno, escenario que mantiene una dinámica más lenta en la microeconomía, por lo que todavía requerirá tiempo para que impacte de manera concreta en la actividad cotidiana del rubro.
En ese contexto, indicó a La Nación/Nación media que actualmente también se está impulsando una estrategia de atracción de inversiones, aunque advirtió que este tipo de medidas tampoco genera efectos inmediatos sobre el movimiento económico. Sostuvo que, en el caso de las mipymes, el trabajo realizado durante los últimos cuatro años estuvo orientado principalmente a dar visibilidad al sector y avanzar en herramientas normativas que permitan mejorar sus condiciones de desarrollo.
“Este es un sector muy importante para la economía y hoy con el Ministerio de Industria y Comercio tenemos el mismo sentir de potenciar al sector, de potenciar, el consumo, y la calidad del empleo. Para eso tenemos muchas cosas que mejorar como la formalización, la digitalización, ya que ahí tenemos una brecha muy grande en la que vamos a empezar a trabajar”, dijo.
A su vez, sostuvo que hoy se están sentando las bases para una mejora de la competitividad y productividad del sector, pero aclaró que los resultados económicos no se observarán de manera inmediata. Los avances podrían verse en casos puntuales en el corto plazo, pero el verdadero impacto llegará en el mediano plazo mediante un trabajo conjunto entre el sector público, los gremios y las distintas instituciones.
Luis Tavella, presidente de la Fedemipymes. Foto: Jorge Jara
Avances y articulación
Entre los avances, Tavella mencionó la reserva del 20 % del mercado para las mipymes, medida que ya forma parte del marco legal, aunque aún resta reglamentar el capítulo específico correspondiente al sector. Asimismo, destacó las modificaciones introducidas en la Ley mipymes, que incorporan beneficios especialmente dirigidos a las microempresas, segmento donde se concentra gran parte de los problemas vinculados a la informalidad.
Dijo que será necesario continuar el trabajo de articulación y socialización para que exista una mejor comprensión de las dificultades que enfrentan las empresas más pequeñas en materia de formalización, acceso al crédito, acceso a mercados y digitalización.
Uno de los desafíos apunta a diferenciar la realidad de las microempresas respecto a las pequeñas y medianas y uno de los principales mensajes que buscan transmitir es que hoy la formalización puede convertirse en una oportunidad de crecimiento.
Por último, el titular del gremio afirmó que operar formalmente facilita el acceso al financiamiento, mejora las posibilidades de ingresar a mercados más exigentes, permite alcanzar mejores precios y fortalece las capacidades para seguir invirtiendo y expandiendo los negocios.
“Empecé con lo que tenía”, la historia de una mipyme que transformó la crisis en un negocio
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En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu ponen en valor el impacto del emprendedurismo y la capacidad de adaptación de quienes transforman desafíos en oportunidades.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos.
Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.
Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pandemia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanitarias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente para Antonella Mateu. Foto: Matías Amarilla
Inversión y perspectivas
Con una inversión de G. 500.000 los primeros productos de su catálogo fueron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cercanas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la actividad podía convertirse en una fuente de ingresos mientras continuaba con sus estudios universitarios.
Su recorrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, generación de ingresos y desarrollo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer.
Hoy además de pastafrolas, ya produce tortas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines. Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elaboración de tortas decoradas.
Sin embargo, pronto se encontró con una limitación importante, y fue la falta de equipos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó.
Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con documentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.
El acceder a un préstamo del CAH le permitió adquirir los equipos necesarios para acompañar el crecimiento de su negocios, dijo la emprendedora. Foto: Matías Amarilla
Aliados
“Con ese préstamo pude comprar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastelería, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.
“Debo reconocer que mis primeros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técnicas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue YouTube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó.
A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presentación más profesional. Otro paso fue incorporar herramientas de marketing digital para ampliar su alcance.
“Habilité páginas en Instagram y Facebook, además de un número exclusivo de WhatsApp para recibir pedidos. También fui aplicando estrategias para mejorar el empaque, la presentación de los productos y darle una identidad al emprendimiento”, relató.
Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC), emite facturas legales con IVA y recientemente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes).
En fechas de alta demanda, como el Día de la Madre o el Día del Padre, elabora tortas en cantidad para venta por stock, además de trabajar con pedidos agendados con anticipación. “Todo fue un proceso de aprendizaje. Empecé con lo que tenía, fui superando obstáculos y entendí que siempre hay espacio para mejorar, y que el apoyo de mis padres fue esencial desde mi inicio en el mundo del emprendedurismo”, destacó.
La joven destacó que el apoyo de sus padres fue fundamental desde el inicio del emprendimiento. Foto: Matías Amarilla
Avances en el sector
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del 2024 entre todos los departamentos se contabilizaron 420.109 empresas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas.
En cuanto a la distribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de servicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empresas. (ver info)
Escenario desafiante
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con perspectivas favorables impulsadas por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas.
“Estamos buscando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponibles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Gustavo Giménez, viceministro de Mipymes. Foto: Matías Amarilla
El viceministro explicó que el rubro de comercio y servicios sigue siendo el sector con mayor desarrollo y donde están más del 80 % de las mipymes. “Pero a través de la revolución industrial que impulsamos en el MIC, el apoyo y foco a la industrialización es nuestro norte actualmente para aprovechar la oportunidad global con producción local”, dijo.
Respecto a la competitividad, sostuvo que el camino está centrado en cuatro ejes principales:formalización simplificada, acceso al financiamiento, apertura de nuevos mercados y capacitación constante. Estos pilares buscan generar condiciones para que las mipymes puedan crecer de manera sostenible y ampliar su capacidad de inserción económica.
Giménez acotó que las mayores oportunidades de crecimiento para las mipymes estarán en la transformación digital y el comercio electrónico, permitiendo ampliar mercados y aumentar las ventas. También el potencial del Estado puede contribuir mediante programas como Hambre Cero y una mayor integración con grandes empresas.
Asomipymes: existe una brecha
En representación de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en Paraguay (Asomipymes), Guillermina Coronel de Imlach, indicó a LN/NM, que el momento que atraviesa el sector se puede definir como un escenario de profunda dualidad: existe una marcada brecha entre la solidez macroeconómica del país y la compleja realidad de la microeconomía en el día a día.
Detalló que el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde existe una voluntad política y gremial orientada a impulsar medidas de digitalización, incentivos y fortalecimiento productivo, aunque advirtió que el desafío sigue siendo convertir esas herramientas en resultados concretos para las empresas.
Guillermina Coronel de Imlach, presidenta de la Asomipymes. Foto: Gentileza
En cuanto al comportamiento del mercado, la titular del gremio indicó que los sectores con mayor dinamismo son aquellos vinculados a la tecnología, los servicios, las industrias creativas, la confección y los alimentos procesados con capacidad de inserción en cadenas comerciales. En contraste, mencionó que los almacenes y tiendas de barrio continúan enfrentando mayores dificultades frente al crecimiento y la competitividad de las grandes superficies comerciales.
“Para que las micro, pequeñas y medianas empresas ganen mayor competitividad en el futuro, la clave no está en intentar competir por volumen con las grandes corporaciones, sino en explotar su mayor ventaja: la agilidad y la proximidad al cliente, yo diría que hay 4 ejes para desarrollar”, explicó.
En ese sentido, señaló la transformación digital, la asociatividad y cooperación entre empresas, la profesionalización de la gestión y la diferenciación con enfoque en sostenibilidad.
La formalización representa el factor crítico para acceder a nuevas oportunidades de crecimiento y explicó que actualmente existen herramientas, fondos e infraestructura disponibles, pero que estos beneficios llegan principalmente a aquellas empresas que cuentan con documentación en regla, estándares básicos de calidad y una estructura que les permita generar confianza y proyectarse a mayor escala.
Como hoja de ruta para fortalecer al sector, planteó concentrar los esfuerzos. “En lugar de un plan con decenas de objetivos, el foco debe ponerse en los tres cuellos de botella que, al resolverse, destraban todo. Estos son la formalización ágil y desburocratización, el financiamiento y fondos de garantías de verdad y el tercero la asociatividad y vinculación comercial”, explicó.
UIP presenta en Europa resultados de programa que alcanzó a 150 empresas paraguayas
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) presentó en Bruselas los resultados alcanzados a través del proyecto “Transición de empresas paraguayas hacia una producción sostenible y baja en carbono”, una iniciativa que permitió impulsar herramientas de gestión ambiental, medición de huella de carbono y planes de mitigación en el sector productivo nacional.
Los avances fueron expuestos durante el encuentro internacional de partenariados del programa AL-INVEST Verde, que reunió a representantes de 66 proyectos implementados en distintas regiones del mundo para intercambiar experiencias sobre sostenibilidad y competitividad empresarial.
Entre los principales resultados alcanzados en Paraguay se destaca la medición de la huella de carbono en 150 organizaciones, la implementación de 75 planes de mitigación ambiental y la formación de 127 gestores ambientales especializados.
Además, unas 150 empresas recibieron el Sello Verde Paraguay por incorporar prácticas responsables en su gestión productiva.
La iniciativa fue desarrollada por la UIP junto con la Cámara de Comercio de Valencia, con el objetivo de acompañar a las empresas paraguayas en la transición hacia modelos de producción más sostenibles y alineados con las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Otro de los logros destacados fue la sensibilización de más de 850 empresas sobre la importancia de la sostenibilidad y la creación de la Unidad de Gestión Ambiental de la UIP, una estructura que continuará brindando asistencia y herramientas a las compañías interesadas en mejorar su desempeño ambiental.
“La sostenibilidad se ha convertido en un factor cada vez más relevante para la competitividad empresarial, especialmente en mercados como la Unión Europea, donde las exigencias vinculadas a trazabilidad, emisiones y gestión ambiental adquieren mayor peso en las decisiones comerciales y de inversión”, dice la UIP.
Durante la misión en Bélgica, representantes de la UIP y del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) compartieron la experiencia paraguaya con organizaciones empresariales y organismos de cooperación de diferentes continentes, además de explorar oportunidades para futuras alianzas e intercambios de conocimiento.
Evalúan construir un centro de convenciones con hotel en Ciudad del Este
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El proyecto contempla un hotel y un centro de convenciones con capacidad estimada para hasta 18.000 asistentes.
En los últimos años, Ciudad del Este comenzó a consolidarse como mucho más que un centro comercial. La ciudad se transformó en un punto de encuentro para empresarios, inversionistas y líderes de distintos sectores que llegan atraídos por el dinamismo económico de la región.
Eventos como el Paraguay Business Week, ruedas de negocios, congresos empresariales y encuentros binacionales han demostrado una creciente capacidad de convocatoria, reuniendo a participantes de distintos puntos de Paraguay, Brasil, Argentina y otros países. Sin embargo, ese crecimiento también dejó en evidencia una limitación: la infraestructura disponible empieza a resultar insuficiente para albergar eventos de gran escala.
El Paraguay Business Week es uno de los ejemplos más visibles de esta tendencia. Este es uno de los eventos que atrae a cientos de empresarios, ejecutivos e inversionistas que llegan al Alto Paraná para generar alianzas, explorar oportunidades y concretar negocios. La demanda de espacios para conferencias, networking, exposiciones y actividades paralelas crece constantemente, alimentando el debate sobre la necesidad de instalaciones más modernas y con mayor capacidad.
En este contexto aparece un proyecto que podría marcar un antes y un después para la capital de Alto Paraná. La empresa brasileña Construtora JL analiza desarrollar un complejo que incluiría un hotel y un moderno centro de convenciones en Ciudad del Este, una inversión que apunta a acompañar este crecimiento.
Las dimensiones preliminares del emprendimiento permiten imaginar el impacto potencial de la obra. Según las estimaciones iniciales, el centro tendría capacidad para albergar hasta 18.000 personas de manera simultánea, una escala inédita para Paraguay y comparable con los grandes complejos destinados a congresos y exposiciones de la región.
La propuesta fue presentada durante reuniones entre directivos de la compañía y representantes del Ministerio de Industria y Comercio, la Secretaría Nacional de Turismo y la Cámara de Comercio Paraguay-Brasil. El objetivo es fortalecer la infraestructura vinculada al turismo de reuniones, un segmento que mueve miles de millones de dólares al año y que genera un importante efecto multiplicador sobre la economía local.
João Luiz Félix, presidente de Construtora JL, señaló que la seguridad, la estabilidad política y las oportunidades de inversión fueron algunos de los factores que llevaron a la empresa a evaluar un desembarco en Paraguay.
La iniciativa también coincide con un momento de expansión para el turismo de reuniones en el país. De acuerdo con datos de las autoridades nacionales, Paraguay avanzó del puesto 12 al sexto lugar en América Latina y el Caribe dentro de este segmento, una evolución que refleja el creciente interés por realizar congresos, convenciones y encuentros corporativos en territorio nacional.
A medida que aumenta la cantidad de eventos, también crece la necesidad de contar con infraestructura acorde. Cada congreso internacional o feria empresarial genera movimiento para hoteles, restaurantes, servicios de transporte, empresas tecnológicas, proveedores logísticos y comercios, creando oportunidades que trascienden ampliamente al sector turístico.
Por eso, más que una obra inmobiliaria, el proyecto representa una apuesta al posicionamiento de Ciudad del Este como un centro regional de negocios. La ciudad ya demostró su capacidad para atraer empresas, inversiones y visitantes. El desafío ahora es contar con espacios capaces de acompañar esa evolución.
Todavía no existen planos definitivos ni una fecha establecida para el inicio de las obras. Los estudios técnicos determinarán el alcance final del emprendimiento. Sin embargo, el interés de una compañía internacional por desarrollar una infraestructura de esta magnitud envía una señal clara sobre el potencial que observa el sector privado en el Este paraguayo.