Según informó el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), las temperaturas bajas podrían generar ralentización en procesos fisiológicos de cultivos de invierno, siendo el sur y sureste del país el sector más afectado para el periodo comprendido hasta el 29 de junio.

Además, se espera un ambiente predominantemente fresco a templado, con una marcada diferencia térmica entre el norte y el sur del país, típico de la época invernal. Aunque las temperaturas medias se mantendrán dentro de rangos normales para la época, no se descarta que en algunos días se registren mínimas cercanas o inferiores a 8–10 °C, según indicaron.

Por otro lado, en el centro, sur y este de la Región Oriental, incluyendo departamentos como Cordillera, Caaguazú, Guairá, Caazapá, Itapúa, Misiones y Ñeembucú, se prevén temperaturas medias más bajas, en el orden de 10 a 14 °C, reflejando la influencia de masas de aire frío que mantendrían un ambiente más riguroso.

Por otro lado, señalaron que las temperaturas medias más elevadas se concentrarían sobre el Chaco y el extremo norte de la Región Occidental, especialmente en Alto Paraguay y sectores de Boquerón, con valores próximos a 16–17 °C. “Estas condiciones representarían un ambiente relativamente más cálido dentro del contexto invernal, favorable para el desarrollo de actividades ganaderas y el crecimiento de pasturas en esas áreas”, explicaron.

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Precipitaciones

Asimismo, remarcaron que las precipitaciones más significativas se registrarían en el extremo norte de la Región Occidental, especialmente en sectores de Alto Paraguay, donde los acumulados podrían ubicarse entre 20 y 25 mm.

En áreas del noreste de la Región Oriental, particularmente en Amambay y sectores de Canindeyú se esperan valores moderados a importantes, en el orden de 12 a 20 mm, lo que aportaría de manera favorable a la recarga de humedad del suelo en zonas agrícolas y de pasturas.

En contraste, gran parte del Chaco presentaría precipitaciones escasas a leves, generalmente entre 0 y 8 mm, lo que favorecería la continuidad de labores de campo, movimiento de maquinaria y manejo ganadero, aunque con un aporte limitado a la reposición hídrica del perfil del suelo en sectores con déficit previo.

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