Los trabajos de instalación de los pilotes de la autopista elevada, en la zona de Luque, están avanzando conforme a lo proyectado. Se trata de una superestructura que cambiará la fisonomía de la ciudad del departamento Central y le dará mayor fluidez al tránsito de la capital hacia San Bernardino y otras localidades.
Agustín Cabrera, fiscal de obras del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), conversó con GEN y Universo 970/Nación Media y explicó que la instalación de los pilotes comenzó en la avenida Corrales, del centro de Luque, y se extendió con dirección a San Bernardino, en el barrio Tarumandy. Indicó que los trabajos comenzaron a mediados del mes de enero y a la fecha fueron asentadas 57 estructuras, de las 230 que servirán de base, lo que representa un avance 25 %.
“Está dentro de lo que se había planificado”, destacó el funcionario, sobre lo mencionado anteriormente y agregó que se trata de la primera etapa de los trabajos, ya que posteriormente se ubicarán las vigas correspondientes para conformar la superestructura.
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Características
Se trata de una autopista urbana elevada, de alrededor de 4 kilómetros, que contará con dos calzadas, con dos carriles cada una, es decir, cuatro carriles en total. Conectará las autopistas Ñu Guasu y Silvio Pettirossi con la ruta que une Luque con San Bernardino, conformando un corredor que generará gran fluidez en el tránsito que busca entrar a la capital desde la ruta PY02 o a la inversa.
Los trabajos están siendo encarados por el Consorcio Rutas del Este, que actualmente explota el tramo de la ruta PY02 que se extiende desde Ypacaraí hasta Caaguazú, bajo la modalidad de alianza público-privada.