Por Luis Noguera
La transformación digital es un paso que toda empresa debe plantearse ahora o, quizás, quedará rezagada con el desarrollo de la tecnología. Actualmente, muchas organizaciones están efectuando la transición, convencidos de que significará una mejoría en sus gestiones.
Al respecto, Karen Coronel, CEO de Grow Solutions y referente en el ámbito gremial tecnológico, conversó con La Nación/Nación Media en esta nueva edición de Ellos saben y brindó las claves para avanzar en el proceso.
1- En qué consiste y para qué sirve
La transformación digital no consiste solamente en incorporar tecnología, comprar un software o dejar de usar papel. Consiste en repensar la forma en que una empresa opera, toma decisiones, se relaciona con sus clientes, gestiona sus procesos y desarrolla a sus equipos, utilizando la tecnología como habilitador.
Entendemos la transformación digital como un proceso integral que conecta estrategia, cultura, procesos y tecnología. Es decir, no se trata solo de digitalizar lo que ya existe, sino de revisar si la forma actual de trabajar sigue siendo eficiente, competitiva y sostenible para el contexto actual.
Sirve para que las empresas puedan ser más ágiles, más eficientes, más orientadas a datos, más cercanas a sus clientes y más preparadas para competir en mercados que cambian cada vez más rápido.
2- Qué gana una empresa
Una empresa que concreta exitosamente un proceso de transformación digital gana, sobre todo, capacidad de gestión y competitividad. Puede lograr mayor eficiencia operativa, reducción de tiempos, mejor trazabilidad de la información, procesos más ordenados, decisiones basadas en datos y una mejor experiencia para clientes, colaboradores y proveedores.
También gana escalabilidad. Muchas empresas crecen, pero sus procesos no acompañan ese crecimiento. La transformación digital permite ordenar la casa para poder crecer mejor, con menos dependencia de personas específicas, menos reprocesos y mayor visibilidad sobre lo que ocurre en el negocio.
3- Cómo impacta
El impacto es transversal. Puede verse en los ingresos, en la rentabilidad, en los procesos, en la experiencia del cliente, en la productividad de los equipos y en la capacidad de gestión.
En ingresos, puede impactar porque permite llegar mejor al cliente, vender por nuevos canales, personalizar propuestas y responder con mayor velocidad. En procesos, impacta al reducir tareas manuales, errores, tiempos muertos y reprocesos. En rentabilidad, puede mejorar márgenes al optimizar recursos, automatizar tareas, reducir ineficiencias y mejorar la planificación.
Por otro lado, en gestión, permite contar con información más confiable y oportuna para tomar decisiones. En definitiva, la transformación digital no es un tema exclusivo del área de tecnología: atraviesa a toda la organización.
4- Cómo lograr un proceso exitoso
Desde nuestra experiencia, hay varias claves fundamentales:
- Tener claridad estratégica
Antes de incorporar tecnología, la empresa debe tener claro para qué quiere transformarse. No es lo mismo buscar eficiencia operativa, mejorar la experiencia del cliente, escalar el negocio o profesionalizar la gestión. La tecnología debe responder a un objetivo de negocio.
- Involucrar a la alta dirección
La transformación digital no puede ser solo un proyecto del área de sistemas. Necesita liderazgo, visión y compromiso desde la dirección. Si la alta gerencia no impulsa el cambio, es muy difícil sostenerlo.
- Revisar y ordenar los procesos antes de digitalizarlos
Uno de los errores más frecuentes es digitalizar procesos desordenados. La tecnología no corrige por sí sola una mala gestión. Primero hay que entender cómo funciona la empresa, detectar cuellos de botella y rediseñar procesos cuando sea necesario.
- Trabajar la cultura organizacional
Todo cambio tecnológico implica cambios en hábitos, formas de trabajo, roles y responsabilidades. Por eso, la cultura es clave. Las personas deben entender el sentido del cambio, recibir acompañamiento y participar del proceso.
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- Gestionar el cambio y la adopción
No basta con implementar una herramienta. El éxito depende de que las personas la usen correctamente y la incorporen a su rutina. La adopción es uno de los grandes desafíos de cualquier transformación.
- Tomar decisiones basadas en datos
Una empresa digitalmente madura no solo usa tecnología, sino que aprende a gestionar con información. Medir, analizar y tomar decisiones basadas en datos es una capacidad cada vez más importante.
- Avanzar por etapas
La transformación digital no tiene que hacerse toda de una vez. Lo recomendable es priorizar, definir etapas, generar resultados visibles y construir capacidades progresivamente.
- Elegir bien las soluciones tecnológicas
No siempre la herramienta más sofisticada es la más adecuada. La tecnología debe adaptarse al tamaño, madurez, presupuesto y necesidades reales de la empresa.
- Medir resultados
Todo proceso de transformación debe tener indicadores: tiempos, costos, productividad, satisfacción del cliente, eficiencia, reducción de errores, ventas, rentabilidad o cualquier otra variable relevante para el negocio.
5- No es una moda
La transformación digital no debe verse como una moda ni como un proyecto tecnológico aislado. Es una condición para competir mejor, crecer con más orden y construir empresas más sostenibles.
El verdadero desafío no es solo incorporar herramientas, sino desarrollar una nueva forma de gestionar. Las empresas que logren integrar estrategia, cultura, procesos y tecnología van a estar mejor preparadas para crecer, adaptarse y generar valor.
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