En un momento de reconfiguraciones económicas en la región, Josefina Otero asumió la presidencia de la Cámara de Comercio Paraguayo Argentina (Campyarg) con la misión de transformar el vínculo bilateral en una plataforma de oportunidades reales.
En esta nueva entrega de Hacedores, Otero destacó a La Nación/Nación Media que su elección como titular del gremio representa una señal de evolución en el ecosistema empresarial de ambos países y una oportunidad para liderar una institución “dinámica, moderna y cercana al empresario”. Para la nueva presidenta, el objetivo central es que el relacionamiento deje de ser meramente social para convertirse en negocios, inversiones y resultados concretos.
-¿Qué significa para usted ser la mujer que lidera este puente comercial y qué impronta personal busca imprimirle a su gestión?
Asumir la presidencia de la cámara representa para mí una enorme responsabilidad y también una oportunidad histórica. Ser la primera mujer en liderar este espacio no lo vivo solo como un logro personal, sino como una señal de evolución de los sectores empresariales de ambos países.
Mi impronta estará enfocada en transformar la cámara en una plataforma dinámica, moderna y cercana al empresario. Quiero una cámara que no solo genere networking, sino conexiones reales que se traduzcan en negocios, inversiones y oportunidades concretas. También quiero aportar una mirada más humana, colaborativa y estratégica, donde la integración regional no se mida solamente en números, sino también en confianza, innovación y construcción de largo plazo.
Podés leer: Gilberto Ozorio: “Paraguay se mantiene competitivo en las grandes ligas”
-¿Cómo se encuentra hoy el comercio entre ambos países?
La relación entre Paraguay y Argentina atraviesa un momento muy interesante. Hay un vínculo histórico, cultural y económico muy fuerte, pero todavía existe muchísimo potencial por desarrollar.
-¿Cuáles son los sectores donde ve una oportunidad que todavía no está siendo aprovechada?
Hoy vemos un creciente interés de empresarios argentinos en Paraguay por su estabilidad macroeconómica, su régimen tributario competitivo y las oportunidades de expansión regional. Pero creo que todavía hay sectores subexplotados, especialmente en turismo, hospitalidad, logística, tecnología, economía del conocimiento, energías renovables y desarrollo inmobiliario con servicios.
También veo una gran oportunidad en generar alianzas entre empresas paraguayas y argentinas para exportar juntas al mundo. Paraguay tiene competitividad y capacidad de crecimiento; Argentina tiene talento, escala y know how en muchas industrias. La combinación puede ser muy potente.
-¿Qué es lo que falta a nivel de políticas públicas para que el flujo comercial sea realmente fluido y previsible?
Todavía necesitamos avanzar mucho en previsibilidad y facilitación. El sector privado necesita reglas claras, estabilidad y menos burocracia. Hay temas estructurales importantes, como la mejora de la logística regional, el fortalecimiento de la hidrovía, la simplificación de procesos migratorios y aduaneros, y una mayor integración digital entre ambos países.
También creo que debemos trabajar más en políticas que incentiven la inversión de largo plazo y acompañen a los empresarios que quieren expandirse regionalmente. La integración no puede depender solamente de la voluntad del privado; necesita una visión estratégica compartida entre ambos Estados.
-¿Cómo ha sido su experiencia para posicionar su liderazgo y qué valor diferencial cree que aporta la mirada femenina a la integración regional?
Mi experiencia estuvo marcada por mucho trabajo, preparación y resultados. Creo que hoy estamos viviendo una evolución muy positiva donde cada vez hay más espacio para liderazgos diversos dentro del mundo empresarial y gremial. En mi caso, siempre intenté posicionarme desde la construcción, el profesionalismo y la capacidad de generar vínculos y equipos sólidos.
La mirada femenina aporta muchísimo valor porque suele tener una visión más integradora, colaborativa y humana. Creo que hoy las empresas y las instituciones necesitan justamente eso: líderes que sepan conectar personas, generar consensos y construir relaciones de largo plazo.
-Para aquellas jóvenes profesionales que hoy están en cargos de gerencia operativa, ¿cuál es la habilidad blanda que deberían empezar a cultivar?
La capacidad de comunicación. Saber comunicar ideas, generar confianza y construir relaciones es una habilidad clave para cualquier líder.
Pero también agregaría la inteligencia emocional. Hoy los grandes liderazgos no se construyen solamente desde el conocimiento técnico, sino desde la capacidad de gestionar personas, adaptarse al cambio y sostener equipos en contextos desafiantes.
-¿Qué significa el éxito para usted, y cómo cambió esa definición con el tiempo?
Antes, quizás asociaba el éxito más con los logros profesionales, el crecimiento o el reconocimiento. Hoy el éxito tiene mucho más que ver con el equilibrio, con construir proyectos con propósito, generar impacto, formar equipos felices y poder crecer profesionalmente sin perder de vista la vida personal, la salud y la familia. También significa sentir que uno está creando algo que trasciende y aporta valor real a otras personas.
-¿A qué mujeres admira dentro del ámbito empresarial, y por qué?
Admiro mucho a mujeres que lograron construir liderazgo desde la autenticidad y la innovación. A nivel internacional, me inspira mucho Mel Robbins, por su capacidad de comunicar, motivar y ayudar a las personas a pasar a la acción con herramientas simples, pero muy poderosas.
A nivel regional, admiro a Sofía Contreras, porque representa una nueva generación de liderazgo emprendedor en Latinoamérica, muy conectado con la innovación, la tecnología y el impacto positivo.
También admiro a muchas empresarias paraguayas que, desde distintos sectores, están generando empleo, impulsando proyectos y transformando industrias con muchísimo compromiso y visión de futuro.
-¿Cómo equilibra la exigencia profesional con su vida personal?
No creo en el equilibrio perfecto, creo más en un equilibrio dinámico. Hay momentos donde el trabajo demanda más y otros donde uno necesita priorizar la familia o el bienestar personal. Con el tiempo aprendí que para liderar bien también hay que aprender a delegar, confiar en los equipos y poner límites.
También me ayudó mucho entender que el bienestar personal no es un lujo, sino una condición necesaria para poder sostener proyectos a largo plazo.
¿Qué le diría a una joven que quiere lanzarse en el mundo empresarial, pero lo ve cerrado?
Le diría que no espere sentirse “lista” para empezar, porque muchas veces el crecimiento sucede justamente animándose a entrar en espacios incómodos. El mundo empresarial está cambiando y necesita nuevas miradas, nuevas formas de liderar y nuevas voces.
Que se prepare, que construya redes, que busque mentores, que aprenda constantemente y, sobre todo, que no subestime el valor de su propia perspectiva. Muchas veces las oportunidades aparecen cuando una deja de intentar encajar y empieza a liderar desde su autenticidad.
Perfil
- Es técnica superior en administración hotelera
- Hizo un perfeccionamiento en gerenciamiento hotelero en la Universidad Torcuato di Tella, Argentina
- Tiene un diplomado en management para empresas en mercados competitivos
- Fue titular de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (Aihpy),
- Posee capacitación en hotelería de lujo con un consultor italiano
- CEO en Noddo Hotels & Consulting, que opera con cuatro propiedades como Divina Tower, Alula, Cabañas Mi querido viejo y la comercialización al Gran Hotel del Paraguay, entre otros proyectos