La modernización agrícola en el departamento de Itapúa ya está generando resultados concretos, según detalló el gerente de la zona Diosnel Bareiro, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en conversación con La Nación/Nación Media.
El plan estratégico, impulsado en la zona bajo la coordinación del ingeniero Bareiro, combina asistencia técnica, provisión de insumos y adopción de tecnología para transformar la producción hortícola en una actividad más rentable, organizada y sostenible.
Uno de los cambios más significativos se registra en el cultivo de ajo en el distrito de General Artigas, donde tras años de bajo rendimiento se logró prácticamente duplicar la productividad, pasando de un promedio histórico de entre 3.000 y 4.000 kilos por hectárea a niveles actuales de entre 8.000 y 9.000 kilos por hectárea. Este repunte se apoya en la provisión de fertilizantes, defensivos agrícolas, sistemas de riego e infraestructura básica que permiten sostener el crecimiento.
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Diversificación y valor agregado
Además, el proyecto incorpora un componente de valor agregado mediante la instalación de un centro de acopio y procesamiento que permitirá realizar tareas de limpieza, clasificación automatizada y curado controlado del producto. A esto se suma la posibilidad de diversificar la oferta con presentaciones de ajo pelado, envasado al vacío, en pasta o granulado, lo que apunta a garantizar presencia en el mercado durante todo el año y mejorar los ingresos de los productores. En total, unas 88 familias serán beneficiadas directamente, con énfasis en la participación de mujeres y jóvenes en procesos de gestión de calidad y comercialización bajo una marca propia.
En paralelo, Itapúa se consolida como un polo hortícola estratégico con fuerte crecimiento en la producción de cebolla, papa y tomate. En el caso de la cebolla, tras alcanzar una comercialización de 2,4 millones de kilos en la última zafra, la meta es superar los 3 millones de kilos, apoyados en la distribución de semillas híbridas como Alborada y Valessul a 455 productores. La producción de papa también muestra una tendencia al alza, con más de 827.000 kilos comercializados el año pasado y una proyección de alcanzar los 900.000 kilos mediante la entrega de semillas certificadas a 385 productores.
El tomate, por su parte, registra resultados destacados dentro del plan de verano, con un rendimiento promedio de 3,9 kilos por planta y una comercialización que ya supera los 330.000 kilos. Una parte importante de esta producción se destina al programa Hambre Cero, con un precio promedio de Gs. 7.000 por kilo, lo que ha generado ingresos superiores a Gs. 2.300 millones para los productores de la zona.
Ingresos y rendimientos
El uso de tecnologías como invernaderos, mallas de media sombra, sistemas de riego y técnicas especiales ha sido determinante para mejorar tanto los niveles de producción como la rentabilidad por hectárea. Según estimaciones técnicas, el cultivo de tomate puede generar ingresos netos de hasta Gs. 135 millones por hectárea, mientras que el ajo alcanza los Gs. 25,6 millones, la cebolla Gs. 21 millones y la papa cerca de Gs. 19 millones.
La diversificación productiva en la región incluye además cultivos como pimiento, repollo, lechuga, zanahoria y remolacha, consolidando a Itapúa como uno de los principales motores de la producción hortícola nacional y un pilar en la seguridad alimentaria del país.
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