La Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay (Cispy) emitió un comunicado este jueves 30 de abril de 2026, expresando su profunda preocupación por la sostenida apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense.
Según la organización, la moneda nacional ha ganado un 25 % de valor en el último año, posicionándose como una de las divisas que más se ha valorizado a nivel mundial en este periodo.
Desde la Cispy advierten que este fenómeno ha dejado de ser una tendencia internacional para convertirse en un problema con impacto directo en la estructura productiva del país. Al determinarse los precios internacionales en dólares, la fortaleza del guaraní reduce los ingresos de exportación en moneda local y encarece los costos internos, lo que genera una pérdida significativa de competitividad para la industria nacional.
Impacto en la economía circular y el empleo
La nucleación empresarial subraya que el escenario ya arroja consecuencias concretas, como la pérdida de mercados internacionales y una desaceleración del sector. Sin embargo, el eslabón más afectado es la base de la cadena, es decir, el reciclador de base.
Los recicladores enfrentan una reducción directa en los precios que reciben por los materiales recolectados. Esta situación compromete sus ingresos y la sostenibilidad social de toda la economía circular. El sector del reciclaje es responsable de generar miles de empleos directos en Paraguay y aporta de manera sustancial a las exportaciones.
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Pedido de intervención al Banco Central
Ante este panorama desafiante, la Cispy considera fundamental que el Banco Central del Paraguay (BCP) intervenga con mayor intensidad en la administración del tipo de cambio.
La cámara insta a la banca matriz a utilizar todas las herramientas disponibles para amortiguar la volatilidad y evitar desalineamientos cambiarios que sigan perjudicando la competitividad de las empresas y pongan en riesgo el empleo asociado a una actividad clave para el desarrollo sostenible del país.
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El dólar toca su nivel más bajo en el año
El mercado cambiario nuevamente está generando novedades, considerando que el nivel del dólar este jueves se mostró por debajo de los G. 6.000. A pesar de las proyecciones que hablaban de un repunte para el segundo semestre, la tendencia sigue siendo a la baja.
Observando las pizarras de las casas de cambio, la moneda norteamericana cotizó en la jornada a G. 5.920 a la compra, mientras que a la venta se ubicó en G. 6.000, el nivel más bajo en lo que va de este 2026.
En cuanto a los valores de referencia reportados por el Banco Central del Paraguay (BCP), el último dato consignado indica G. 5.964,91 a la compra y G. 5.988,62 a la venta.
Las cifras mencionadas anteriormente son las más bajas del presente ejercicio y para encontrar niveles similares hay que remontarse, por lo menos, hasta 2019, es decir, la época prepandemia. El año había arrancado con la divisa por encima de los G. 6.600, pero rápidamente comenzó a mostrar señales del desplome que se daría, siendo abril el mes de la caída más marcada.
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Impacto
Hasta el momento, la banca matriz no efectuó intervención alguna en el ámbito cambiario. En su momento, responsables del regulador señalaron que el fortalecimiento del guaraní responde a factores naturales del mercado.
El impacto negativo se registró principalmente en el ámbito de los ingresos del Estado, considerando que la recaudación aduanera cayó de manera importante, teniendo en cuenta el tipo de cambio.
Por otro lado, en su momento, gremios exportadores solicitaron algún tipo de medida para contrarrestar el desplome, señalando una merma en la rentabilidad de sus negocios. En contrapartida, la banca matriz ofreció la utilización de la herramienta conocida como forward para mitigar los efectos.
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Claudia Franco: “Registrar una marca es una decisión estratégica que genera valor y confianza”
- Por Antonella Mateu
En un contexto en el que las marcas y otros activos intangibles adquieren cada vez mayor peso en el valor de las empresas, la titular de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi), Claudia Lorena Franco, afirmó que proteger la propiedad intelectual es una herramienta para impulsar la competitividad, la innovación y la internacionalización de los negocios.
En esta nueva entrega de Hacedores LN, la directora habló con La Nación/Nación Media y explicó por qué registrar una marca dejó de ser un trámite para convertirse en una decisión estratégica.
- ¿Por qué una empresa o un emprendedor debería registrar su marca?
Registrar una marca es una decisión estratégica. No solo otorga el derecho exclusivo de uso sobre un signo distintivo, sino que protege la reputación, la inversión y el posicionamiento que una empresa construye con el tiempo.
Desde el punto de vista jurídico brinda seguridad, previene conflictos y permite defender legalmente la marca frente a usos no autorizados. Desde la perspectiva económica, transforma un nombre o un logotipo en un activo intangible que genera valor, fortalece la confianza de los consumidores y mejora la competitividad. Hoy proteger una marca es un elemento esencial para crecer de manera sostenible.
- ¿Qué tan accesible es registrar una marca en Paraguay?
El costo oficial para presentar una solicitud equivale a dos jornales mínimos diarios. Es una inversión accesible si se considera el valor del derecho exclusivo que se obtiene.
Además, la legislación exige la participación de un agente de la Propiedad Industrial, un profesional especializado que asesora al solicitante durante todo el proceso. El registro no debe verse como un gasto administrativo, sino como una inversión en uno de los principales activos de cualquier empresa: su identidad comercial.
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- ¿Cómo evolucionó el registro de marcas en el país?
Paraguay viene registrando un crecimiento sostenido en la protección marcaria. Solo en 2025 se concedieron 25.384 registros y renovaciones de marcas, uno de los niveles de gestión más altos alcanzados por la institución.
Más allá de las cifras, observamos un cambio cultural. Cada vez más emprendedores comprenden que una marca genera valor, diferencia productos y servicios, facilita la expansión hacia nuevos mercados y forma parte de la estrategia de negocios. Ese crecimiento también fue acompañado por la digitalización de los servicios y la simplificación de los trámites implementados por la Dinapi.
- ¿Qué desafíos persisten para fortalecer la cultura de protección de la propiedad intelectual?
El principal desafío sigue siendo la sensibilización. Muchas micro y pequeñas empresas todavía consideran que registrar una marca es un trámite opcional, cuando en realidad constituye una herramienta para proteger su inversión.
También buscamos acercar la propiedad intelectual al interior del país y facilitar el acceso de emprendedores y productores locales. Para ello apostamos a combinar educación, asistencia técnica, transformación digital y servicios más ágiles.
- La piratería continúa siendo un problema, ¿qué acciones está desarrollando la Dinapi?
La observancia es uno de nuestros pilares estratégicos porque proteger la propiedad intelectual significa proteger la innovación, la inversión, el empleo formal y la competitividad.
Durante el 2025 realizamos 406 intervenciones e investigaciones, que derivaron en 92 operativos de incautación de mercaderías presuntamente infractoras, valuadas en más de USD 22 millones. También fortalecimos el Centro Nacional de Coordinación de Derechos de Propiedad Intelectual (Codepi) y avanzamos en el Plan Nacional de Observancia.
En el ámbito digital, Paraguay participa en la Operación 404, iniciativa regional contra la piratería digital. Como resultado se logró inicialmente el bloqueo de seis sitios web y posteriormente de 87 páginas piratas, además de allanamientos coordinados con el Ministerio Público y la Policía Nacional.
- ¿Cuáles fueron los principales avances en materia de derechos de autor?
Uno de los hitos recientes fue que Paraguay fuera sede, por primera vez, de la Reunión Regional de Jefes de Oficinas de Derecho de Autor de América Latina, organizada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi).
Como resultado, el país asumió la presidencia del Comité Regional por dos años. Paralelamente, fortalecimos los programas de capacitación dirigidos a autores, artistas, docentes y estudiantes, además de iniciativas como Nuestra Música va a las Escuelas, desarrollada junto con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
- ¿Qué sectores muestran mayor potencial para registrar marcas?
Tradicionalmente lideran alimentos y bebidas, farmacéutica, cosmética, comercio, servicios y manufactura.
Sin embargo, vemos un enorme potencial en tecnología, economía digital, industrias creativas, servicios profesionales, innovación, agroindustria y productos con identidad territorial. El desafío es que estos sectores incorporen la protección de sus activos desde el inicio de sus proyectos.
- ¿Cómo influye una marca registrada en la expansión de una empresa?
Hoy el valor de una empresa ya no depende únicamente de sus activos físicos. Las marcas, patentes, diseños industriales y derechos de autor representan una parte cada vez más importante de ese valor.
Una marca registrada reduce riesgos, fortalece la confianza de inversionistas y socios comerciales, facilita licencias, franquicias y alianzas estratégicas, además de mejorar las condiciones para exportar e internacionalizar productos y servicios. Un país que protege eficazmente la propiedad intelectual también genera mayor confianza para invertir.
- ¿Qué herramientas ofrece actualmente la Dinapi para emprendedores y mipymes?
La institución evolucionó hacia un modelo de acompañamiento integral. A través de la Dirección General de Innovación y Desarrollo Empresarial brindamos asistencia técnica para identificar, proteger y gestionar activos intangibles.
También impulsamos el programa Joaju, fortalecemos los servicios digitales y desarrollamos capacitaciones junto con universidades, gremios empresariales e incubadoras. Nuestro objetivo es que las empresas incorporen la propiedad intelectual como parte de su estrategia de crecimiento y competitividad.
- ¿Qué mensaje deja a quienes todavía no registraron su marca?
La propiedad intelectual debe dejar de verse como un trámite y comenzar a entenderse como una decisión estratégica de negocio.
Registrar una marca es el primer paso para proteger uno de los principales activos de una empresa, fortalecer su posición competitiva y generar mejores condiciones para acceder a financiamiento, establecer alianzas, atraer inversiones e ingresar a nuevos mercados. Queremos que cada emprendedor incorpore la propiedad intelectual desde el inicio de su proyecto como una herramienta para generar valor, innovar y competir en una economía cada vez más basada en el conocimiento.
Perfil
- Abogada, especializada en propiedad intelectual y derechos de imagen
- Magíster en Propiedad Intelectual, Industrial y Derecho de la Sociedad de la Información por la Universidad de Alicante, España
- Magíster en Derechos de Imagen y Representación de Artistas y Deportistas por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid
- Realizó cursos de especialización en la Universidad de Salamanca y en la Universidad de Buenos Aires
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Paraguay no tiene un problema de residuos: tiene una oportunidad industrial circular
Por Mauricio Solalinde *
Cada junio, el Mes del Ambiente nos invita a reflexionar sobre los desafíos ambientales que enfrenta el país. Sin embargo, hablar de economía circular en Paraguay ya no debería limitarse únicamente a una conversación ambiental o de responsabilidad social empresarial. Hoy, la circularidad es también una conversación económica, industrial, social y financiera. Es una oportunidad concreta para transformar residuos en materias primas, informalidad en empleo digno, costos ambientales en competitividad y cadenas fragmentadas en plataformas productivas de escala nacional.
Durante mucho tiempo, el reciclaje fue visto como una actividad marginal, asociada principalmente a la gestión de residuos y al trabajo invisible de miles de recicladores. Esa mirada ya quedó corta. Paraguay cuenta con más de cuatro décadas de experiencia reciclando papel, cartón, plásticos, vidrio, metales ferrosos y no ferrosos, y hoy empieza a sumar nuevos sectores como neumáticos fuera de uso y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Esto confirma que la economía circular ya no es una promesa futura: es una industria en funcionamiento.
Los números son contundentes. Según datos consolidados por la Cámara de Industrias Sustentables del Paraguay, en 2025 las industrias vinculadas al ecosistema circular generaron un aporte general al fisco de USD 116 millones, exportaciones por USD 200 millones e inversiones por USD 167 millones. Además, reciclaron 215.000 toneladas de materiales y evitaron aproximadamente 240.000 toneladas de CO₂. Estos indicadores muestran que cada tonelada recuperada no solo evita disposición final, sino que activa logística, empleo, industria, comercio exterior, innovación y recaudación.
El impacto social también es significativo. La cadena circular genera alrededor de 7.000 empleos directos en industrias, involucra a 25.000 recicladores de base y beneficia indirectamente a unas 130.000 personas. A esto se suma un proceso gradual pero decisivo de formalización: 7.500 proveedores formalizados con RUC y factura, y 4.000 proveedores bancarizados al cierre de 2025. En un país donde la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del desarrollo, la economía circular ofrece una vía concreta para integrar productivamente a miles de personas.
Pero los grandes números solo cuentan una parte de la historia. La economía circular también se construye en el territorio, hogar por hogar, empresa por empresa y barrio por barrio. Iniciativas como Mi País Sin Residuos muestran que la recuperación de materiales puede convertirse en una plataforma colaborativa de transformación cultural, logística y productiva. Nacida como una experiencia piloto de recolección diferenciada en Asunción, la iniciativa evolucionó hacia una propuesta con presencia en múltiples ciudades, articulando hogares, empresas, escuelas, recicladores de base, asociaciones y centros de acopio. Sus resultados permiten dimensionar el potencial de escalar modelos de separación en origen y logística reversa: más de 20.000 toneladas de materiales recuperados, más de USD 1.700.000 movilizados para fortalecer el ecosistema, 175 recicladores capacitados y fortalecidos, asociaciones formalizadas y más de 20.000 personas sensibilizadas. Este tipo de experiencias demuestra que la economía circular no empieza únicamente en una planta industrial; empieza también cuando el ciudadano separa, cuando el reciclador accede a mejores condiciones y cuando el material encuentra una ruta formal hacia la industria.
Paraguay tiene, además, ventajas competitivas reales. En algunas cadenas, como metales y PET, el país ya demuestra niveles importantes de recuperación e industrialización. El caso del PET es especialmente relevante: inversiones industriales como Circular PET permiten producir y exportar resina reciclada de grado alimenticio, habilitando un modelo donde una botella posconsumo puede volver a convertirse en materia prima para nuevos envases. En papel y cartón, la expansión de capacidades industriales locales fortalece una cadena con fuerte arraigo nacional. Y en vidrio, nuevas inversiones muestran que Paraguay puede aprovechar su matriz eléctrica renovable para agregar valor industrial con menor huella ambiental.
Estos ejemplos demuestran algo fundamental: el residuo, cuando encuentra industria, deja de ser un pasivo ambiental y se convierte en insumo productivo. La economía circular permite sustituir importaciones, generar exportaciones, reducir emisiones, mejorar eficiencia de recursos y crear empleo. Es, en esencia, una política de competitividad.
Pero la circularidad no ocurre sola. Necesita datos, reglas, inversión y coordinación. Uno de los hitos más importantes de los últimos años fue el desarrollo de diagnósticos y hojas de ruta que permitieron analizar flujos de materiales, sectores industriales y oportunidades de valorización. Esta información ayuda a pasar de la intuición a la evidencia. Si queremos diseñar políticas públicas, instrumentos financieros y modelos de negocio circulares, primero debemos saber dónde están los materiales, quién los recupera, qué industria los transforma y qué valor económico se pierde cuando terminan enterrados, quemados o exportados sin mayor agregación de valor.
En este sentido, la creación del Grupo Impulsor de Economía Circular mediante el Decreto N.º 5509/2026 marca un punto de inflexión institucional. La economía circular deja de ser solamente una agenda de proyectos aislados y empieza a consolidarse como política pública, con directrices para diseñar e implementar una Estrategia Nacional de Economía Circular. Este proceso, construido con participación de más de 70 actores del sector público, privado, académico y de la sociedad civil, puede ordenar la transición desde un modelo lineal hacia uno circular, definiendo sectores prioritarios, metas e indicadores comunes.
El principal eslabón pendiente sigue siendo la formalización. Miles de recicladores y pequeños centros de acopio cumplen una función ambiental esencial, pero todavía operan con baja productividad, escaso acceso a crédito, poca trazabilidad y condiciones laborales frágiles. Esto no solo es un problema social; también es una limitación económica. Sin formalización, la industria pierde volumen, calidad y previsibilidad. Sin financiamiento, las MiPymes recicladoras no pueden invertir en prensas, camiones, balanzas, infraestructura, seguridad ni tecnología. Sin trazabilidad, el país no puede demostrar plenamente el impacto ambiental y económico de lo que recupera.
Por eso, el siguiente salto de la economía circular paraguaya debe ser financiero. Necesitamos que la banca pública, las cooperativas, las instituciones financieras y los fondos de inversión miren al reciclaje como un sector productivo con flujos reales, activos, clientes, contratos y potencial de crecimiento. La inclusión financiera de recicladores y centros de acopio puede transformar profundamente la cadena: mejorar ingresos, aumentar volúmenes recuperados, reducir intermediaciones ineficientes y profesionalizar el abastecimiento de materias primas secundarias.
La oportunidad es enorme. Paraguay aún tiene un potencial estimado de USD 42 millones en materiales reciclables que podrían recuperarse y volver a la economía. Existe margen para movilizar crédito verde hacia MiPymes circulares y para atraer inversiones de infraestructura en plantas de clasificación, reciclaje, logística, trazabilidad y transformación industrial. La economía circular puede convertirse en una plataforma de competitividad para un país que necesita diversificar su matriz productiva, agregar valor local y responder a las nuevas exigencias ambientales de los mercados internacionales.
El Mes del Ambiente debe servirnos para cambiar la pregunta. No alcanza con preguntarnos qué hacemos con la basura. Debemos preguntarnos qué industria, qué empleo, qué financiamiento y qué competitividad estamos dejando de construir cuando tratamos como residuo lo que puede ser recurso.
Paraguay tiene una oportunidad circular subcapturada. Ya cuenta con recicladores, centros de acopio, industrias, datos, políticas iniciales, cooperación internacional, energía renovable y demanda de materias primas. El desafío ahora es ordenar esa energía dispersa en una estrategia nacional: formalizar, financiar, invertir, medir y escalar.
Porque en las manos equivocadas, los materiales son basura. Pero en las manos correctas, son recursos, empleo, industria y futuro.
*Bio del autor: Mauricio Solalinde es Ingeniero Civil, Experto Sectorial en Economía Circular con experiencia de 7 años diseñando y desarrollando Proyectos de Circularidad Corporativa.
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El dólar no da señales de recuperación y cierra la semana a la baja
El dólar nuevamente demostró una tendencia marcadamente a la baja, quedando al filo de los G. 6.000. A pesar de las previsiones, que hablaban de un fortalecimiento frente al guaraní, en este segundo semestre, la divisa no da señales de recuperación, la menos hasta el momento.
En las pizarras minoristas, la moneda norteamericana cotizó a G. 5.980 a la compra y G. 6.030 a la venta. La semana había comenzado en G. 6.020 y G. 6.080, para la compra y venta, respectivamente. Por otro lado, en los registros de referencia del Banco Central del Paraguay (BCP), los últimos datos consignados son de G. 6.042,02 a la compra y G. 6.049,46 a la venta.
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Declive
Para tener una idea de lo que fue el camino descendente del dólar este año, había comenzado por sobre los G. 6.650 en enero, nivel muy distante del que muestra actualmente. En abril se registró la caída más pronunciada, coincidiendo con el gran caudal de divisas ingresado a través de la exportación de granos de soja, principalmente. En aquel momento incluso se mencionó que el guaraní fue la moneda que más se fortaleció en toda la región.
Tras el cierre del primer semestre, comenzó a hablarse de un repunte en el tipo de cambio, cuestión que hasta el momento no se observa. Se espera que el año cierre a G. 6.300, de acuerdo a los últimos pronósticos brindados por agentes económicos en el marco de la Encuesta de Variables Económicas (EVE) que efectúa el regulador.