El presidente de la República, Santiago Peña, y el presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Félix Sosa, inauguraron las obras de construcción e interconexión de la nueva subestación Alto Paraná 220/66/23 kV con una capacidad instalada de 400 MVA.
La subestación cuenta con tecnología GIS (Gas Insulated Substation) de última generación que incorpora un sistema compacto, seguro y altamente confiable, donde los equipos de maniobra se encuentran aislados en gas, reduciendo riesgos operativos, optimizando el espacio y garantizando una mayor continuidad del servicio eléctrico.
La nueva infraestructura se encuentra ubicada en Ciudad del Este y beneficiará a 300.000 compatriotas y extranjeros del Este, Presidente Franco, Minga Guazú, Hernandarias del departamento de Alto Paraná, consolidando un nuevo hito en la modernización del sistema eléctrico nacional, según informó la institución.
“La obra incorpora equipamientos y soluciones de ingeniería que elevan la calidad del sistema eléctrico en la región, entre los que se destacan una subestación GIS en 220/66 kV, de diseño compacto, alta seguridad operativa y eficiencia energética”, según indicaron.
Además, dos transformadores de 80 MVA, 220/23 kV, y dos bancos de 120 MVA, así como 220/66 kV que refuerzan la capacidad de transformación del sistema. También se incluye una casa de control de 23 kV con 20 alimentadores de media tensión, optimizando la distribución de energía.
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La obra representa una inversión aproximada de USD 26 millones, a través de la contribución de la Unión Europea con la financiación ofrecida por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), en el marco de la Licitación Pública Nacional N.º 1.482/19. El proyecto fue ejecutado por el Consorcio CIE Tesa para la construcción de la subestación y el Consorcio Alto Paraná, integrado por Cotepa S.A., Caldetec S.R.L. e Ingelco S.R.L., en la interconexión de 220 kV.
También se ejecutó la construcción de una línea de transmisión subterránea de 5,5 km en 220 kV, la cual representa una infraestructura clave que interconecta las subestaciones Presidente Franco y Alto Paraná, fortaleciendo de forma decisiva la confiabilidad, estabilidad y seguridad operativa del Sistema Este, según detallaron.
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Construcción crece, pero pierde impulso por menor inversión pública
El sector de la construcción en Paraguay muestra señales mixtas al primer trimestre de 2026. Si bien mantiene una tendencia de crecimiento, lo hace a un ritmo menor que el resto de la economía, reflejando una desaceleración vinculada principalmente a la caída en la inversión pública.
De acuerdo con el informe de actividad económica del sector, dado a conocer por la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), la producción de la construcción alcanzaría unos USD 3.700 millones en 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 3,5 %, por debajo de la expansión proyectada del producto interno bruto (PIB), estimada en 4, 2%.
El documento advierte que el sector viene perdiendo dinamismo tras los picos registrados durante la pandemia. En los últimos cinco años, el crecimiento promedio de la construcción fue de 2,8 %, inferior al 4 % del PIB en el mismo periodo.
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Los indicadores más recientes refuerzan esta tendencia. En enero de 2026, el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imaep) registró un crecimiento de apenas 1,2 % interanual, el menor en más de un año, con una caída del sector secundario impulsada por la construcción.
Asimismo, las ventas de materiales de construcción disminuyeron 8,6 % interanual, reflejando una menor actividad en el rubro y un enfriamiento en la demanda.
Inversión privada
Pese a este escenario, el informe destaca que la inversión privada continúa siendo el principal motor de la actividad. En 2025, este componente alcanzó USD 3.024 millones, con una participación creciente dentro del sector.
El dinamismo del segmento inmobiliario, especialmente en zonas de alto valor en Asunción, ha contribuido a sostener la actividad, en un contexto donde la inversión pública muestra debilidad.
Uno de los principales factores que explican la desaceleración es la menor ejecución de obras públicas. En 2025, la tasa de ejecución del presupuesto destinado a construcciones cayó a 54 %, el nivel más bajo en una década.
El monto ejecutado también descendió, pasando de un pico de USD 1.138 millones en 2020 a USD 852 millones en 2025.
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Plantean alternativas para paliar picos de consumo de energía
De acuerdo a las estimaciones de la Cámara de Empresas Constructoras de Obras Eléctricas (Cecoel), para 2030 o 2032 se podría experimentar la falta de energía eléctrica. Este escenario fue analizado por el titular de la institución, Gianmarco Felippo, quien manifestó la necesidad de apelar a nuevas fuentes de energía a nivel local, de manera a alivianar la carga que pesa sobre la Administración Nacional de Electricidad (Ande).
“Se estima que entre el 2030 y el 2032, dependiendo de la continuidad de este crecimiento (económico), comencemos a notar esa falta de generación; la generación que tenemos es limitada y vamos a necesitar más energía”, dijo Felippo a GEN y Universo 970/Nación Media.
“Nosotros lo que estamos planteando desde la cámara es que justamente el país, o las empresas paraguayas, tiene la capacidad para poder ayudar a diversificar esas fuentes de generación. Ahora estamos 100 % hidroeléctrica, con una planta solar en el Chaco de la Ande y después tenemos algunas plantas solares privadas que están dando alternativas de generación”, explicó sobre el panorama actual de la provisión de energía.
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Las alternativas
Con relación a las alternativas para ayudar a la estatal de electricidad para paliar picos y el posible desabastecimiento, Felippo citó algunos ítems. “Ahora mismo tenemos la ley de las pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH), que son una opción o una alternativa para la microgeneración en distintos puntos del país. Tenemos también otra ley, donde se tiene que regularizar todavía todo lo que es la cogeneración o la autogeneración, que podrían ser distintas fuentes, por ejemplo, paneles solares en techo industrial o paneles solares en casas que podrían descomprimir un poco la red; no sería algo muy grande, pero ayudaría mucho a que la red no esté tan sobrecargada, sobre todo en ciertos picos”, citó.
“También existe todo lo que es la tecnología de baterías que va acompañando a las distintas fuentes de generación; hay mucha innovación en ese sentido y eso también podría ayudar a descomprimir en los tiempos críticos de consumo”, agregó.
Exposición
A finales del mes de mayo, en el evento denominado Constructecnia, la Cecoel tendrá un stand en el que los asociados podrán exponer sus productos y tendrán un evento con especialistas sobre la integración de soluciones de energía con la construcción, explicó.
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Debate: ¿del “capitalismo de la vigilancia” a la “república tecnológica”?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: Gentileza / AFP
Sé que una buena parte de mi vida (nuestras vidas) está en los data center (centros de datos)que operan la big tech.
Cada mañana, al levantarme al igual que con cada anochecer, Alexa (el asistente de Amazon) –que me llama por mi apodo, aunque cuidadosa de las formas no deja de llamarme “señor”– me reporta. Clima, calidad del aire, el tránsito urbano. No olvida nada. Interactúo con las distintas inteligencias artificiales generativas intensamente.
Con ellas, cotidianamente, tengo en tiempo real mis valores vitales. Presión arterial, ritmo cardíaco, nivel de oxígeno en sangre, cuánto (y cómo) duermo, cuántos pasos doy cada día. Todo a y en la nube. Con Android Auto, Google Maps y el GPS, sé a dónde voy y a dónde fui. Sé que una buena parte de mi vida (nuestras vidas) está en los data center (centros de datos) que operan la big tech.
John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973), a quien miles conocemos como J.R.R. Tolkien o, simplemente, Tolkien, británico, nacido en Orange, colonia británica, hoy Sudáfrica, no es solo el creador de “El señor de los anillos”. También fue catedrático en Oxford, docente y, el 28 de marzo de 1972, la reina Isabel II lo nombró comendador de la Orden del Imperio.
De sus conocimientos e imaginación emergieron Frodo, el portador del anillo; Aragom, el heredero del trono de Gondor, y muchos más. Todos habitaron en él. Y, para que quede claro –particularmente a quienes no vieron la saga de “El señor de los anillos”– también por su creación sabemos de los Palantiri, aquellas siete piedras indestructibles, esféricas que creara Fëanor en la Primera Edad hasta que Elendil las llevó hasta la Tierra Media.
PIEDRAS VIDENTES
Desde entonces, las recordamos como las “piedras videntes” con las que quienes están dotados de gran fortaleza mental pueden comunicarse y ver el “futuro/pasado”. ¡Enorme poder! Ciencia ficción. ¿Ficción? En esa categoría un par de plataformas vuelven a ofrecer, por estos días, “El señor de los anillos” y, con la re-presentación, el poder de las Palantiri vuelve, parece volver... o, por qué no, desde algún lugar se procura que así sea no olvidarlas.
En tiempos de incertidumbres ver (y poder saber) de pasado/futuro puede parecer salvífico. JFM, colega académico y periodista, profundamente religioso y creyente, cuyos textos (de alta pluma) se publican en numerosos portales, sostiene que “cuando se habla de comunicación estratégica se asegura que todo mensaje que no se interpreta, se apropia” y, en ese contexto, “cuando emerge un suceso con alto impacto emocional verificado (...) distintos actores intentan traducirlo rápidamente a su propio marco de sentido (porque) no les interesa tanto comprender lo que fuere, sino que procuran conseguir que encaje en sus relatos”.
Señala además que “los fenómenos que generan conexión genuina (con las audiencias, con los públicos, con la opinión pública) siempre serán disputados porque, aunque algunos actores los incomprendan en profundidad (y, aun así) se necesita capturar su potencia simbólica”.
PODER Y CONOCIMIENTO
La obra de Tolkien, sin dudas, vincula poder con conocimiento y, desde el conocimiento, sugiere que se puede poder. “Todo ejercicio de poder depende de una estructura de conocimiento que lo sustente”, explicó Michel Foucault (1926-1984).
Shoshana Zuboff (75), profesora emérita de la Escuela de Negocios de Harvard, en 2019, con un trabajo de investigación académica formidable, advirtió sobre la monetización de los datos personales que las empresas tecnológicas realizan con el aporte de cada usuario de los servicios que ofrecen en las redes que se construyen sobre la internet.
“La era del capitalismo de la vigilancia” (Paidós) llamó a su obra. Aquel texto hoy aparece como “premonitorio”. Mucho más en este presente en el que pocas parecen ser las personas que evitan entregarse a los que los algoritmos les piden y luego de que el pasado 4 de setiembre, líderes y lideresas de las llamadas “big tech” cenaran en Washington amuchadas en torno del poder global formal.
PROYECTO POLÍTICO
Allí convergieron Apple, Alphabet, Microsoft, Meta, Oracle, OpenAI y AMD. Entre ellas y en ellas están aquellas y aquellos jóvenes que incubaron en el Valle del Silicio y, por estos tiempos, se autoperciben poderosos y procuran consolidarse como tales.
De hecho, dos de ellos, Alexander C. Karp (59) y Nicholas W. Zamiska (59), a través de un libro que titularon “La república tecnológica: poder duro, creencias blandas y el futuro de Occidente (The Technological Republic: Hard Power, Soft Belief, and the Future of the West)”, lanzaron días atrás un claro proyecto político. Para algunos analistas y críticos, con ese lanzamiento, siete años más tarde confrontan y confirman a Shoshana Zuboff que, antes de finalizar 2026, volverá a publicar.
¿QUÉ ES EL “CAPITALISMO DE LA VIGILANCIA”?
La doctora Shushanaq Zuboff (75) –a los fines de su trabajo de investigación académica, realizado en 2019– lo define y caracteriza en ocho puntos:
1. Nuevo orden económico que reclama para sí la experiencia humana como materia prima gratuita aprovechable para una serie de prácticas comerciales ocultas de extracción, predicción y ventas.
2. Lógica económica parasítica en la que la producción de bienes y servicios se subordina a una nueva arquitectura global de modificación conductual.
3. Mutación inescrupulosa del capitalismo caracterizada por grandes concentraciones de riqueza, conocimiento y poder que no tienen precedente en la historia humana.
4. El marco fundamental de una economía de la vigilancia.
5. Amenaza tan importante para la naturaleza humana en el siglo XXI como lo fue el capitalismo industrial para el mundo natural en los siglos XIX y XX.
6. Origen de un nuevo poder instrumentario (sic) que impone su dominio sobre la sociedad y plantea alarmantes contradicciones para la democracia de mercado.
7. Movimiento que aspira a imponer un nuevo orden colectivo basado en la certeza absoluta.
8. Expropiación de derechos humanos cruciales que perfectamente puede considerarse como un golpe desde arriba: un derrocamiento de la soberanía del pueblo.
LA REPÚBLICA TECNOLÓGICA
Alexander Karp (59) y Nicholas Zamiska (59), a través de @PalantirTech, en la red X, el 18 de abril último, dan a conocer “porque nos lo preguntan mucho (…) ‘La república tecnológica’, en breve”.
1. Silicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su auge. La élite de la ingeniería de Silicon Valley tiene la obligación de participar en la defensa de la nación.
2. Debemos rebelarnos contra la tiranía de las aplicaciones. ¿Es el iPhone nuestro mayor logro creativo, si no el más importante, como civilización? Este dispositivo ha transformado nuestras vidas, pero también puede estar limitando y restringiendo nuestra percepción de lo posible.
3. El correo electrónico gratuito no es suficiente. La decadencia de una cultura o civilización, y de hecho de su clase dirigente, solo se perdonará si esa cultura es capaz de generar crecimiento económico y seguridad para la ciudadanía.
4. Se han puesto de manifiesto los límites del poder blando, de la mera retórica grandilocuente. La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer exige algo más que un atractivo moral. Requiere poder duro, y este poder duro en este siglo se construirá sobre la base del software.
5. La cuestión no es si se construirán armas de IA, sino quién las construirá y con qué propósito. Nuestros adversarios no se detendrán a entablar debates teatrales sobre las ventajas de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas para la seguridad militar y nacional. Seguirán adelante.
6. El servicio militar obligatorio debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos considerar seriamente abandonar el modelo de fuerzas armadas exclusivamente voluntarias y solo participar en la próxima guerra si todos compartimos el riesgo y el costo.
7. Si un infante de marina estadounidense pide un fusil mejor, deberíamos fabricarlo; y lo mismo ocurre con el software. Como país, deberíamos ser capaces de mantener un debate sobre la pertinencia de la acción militar en el extranjero, sin vacilar en nuestro compromiso con aquellos a quienes hemos pedido que arriesguen su vida.
8. Los funcionarios públicos no tienen por qué ser nuestros sacerdotes. Cualquier empresa que remunerara a sus empleados como lo hace el gobierno federal con los funcionarios públicos tendría dificultades para sobrevivir.
9. Deberíamos mostrar mucha más compasión hacia quienes se han expuesto a la vida pública. La eliminación total del perdón –el abandono de toda tolerancia hacia las complejidades y contradicciones de la psique humana– puede dejarnos con un grupo de personas al mando de las que luego nos arrepentiremos.
10. La psicologización de la política moderna nos está desviando del camino correcto. Quienes buscan en la arena política nutrir su alma y su sentido de identidad, quienes confían demasiado en que su vida interior se exprese en personas que quizás nunca conozcan, se sentirán decepcionados.
11. Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado impaciente por apresurar, e incluso se regocija con, la desaparición de sus enemigos. La derrota de un adversario es un momento para reflexionar, no para celebrar.
12. La era atómica está llegando a su fin. Una era de disuasión, la era atómica, está terminando y una nueva era de disuasión basada en la IA está a punto de comenzar.
13. Ningún otro país en la historia del mundo ha promovido los valores progresistas más que este. Estados Unidos dista mucho de ser perfecto. Pero es fácil olvidar cuántas más oportunidades existen en este país para quienes no pertenecen a las élites hereditarias que en cualquier otra nación del planeta.
14. El poderío estadounidense ha hecho posible una paz extraordinariamente larga. Muchos han olvidado, o tal vez dan por sentado, que durante casi un siglo ha prevalecido en el mundo alguna forma de paz sin un conflicto militar entre grandes potencias. Al menos tres generaciones –miles de millones de personas, sus hijos y ahora sus nietos– nunca han conocido una guerra mundial.
15. Es necesario revertir el debilitamiento de Alemania y Japón tras la Segunda Guerra Mundial. La pérdida de poderío militar de Alemania fue una reacción exagerada por la que Europa ahora paga un alto precio. Un compromiso similar, y sumamente teatral, con el pacifismo japonés, de mantenerse, también amenazará con alterar el equilibrio de poder en Asia.
16. Debemos aplaudir a quienes intentan construir donde el mercado no ha actuado. La cultura casi se burla del interés de Musk por las grandes narrativas, como si los multimillonarios debieran limitarse a enriquecerse... Cualquier curiosidad o interés genuino en el valor de lo que ha creado es esencialmente descartado, o tal vez se esconde tras un desdén apenas disimulado.
17. Silicon Valley debe desempeñar un papel importante en la lucha contra la delincuencia violenta. Muchos políticos en Estados Unidos se han mostrado indiferentes ante este problema, abandonando cualquier esfuerzo serio por abordarlo o arriesgarse con sus electores o donantes a la hora de proponer soluciones y experimentos que deberían ser un intento desesperado por salvar vidas.
18. La exposición implacable de la vida privada de las figuras públicas aleja a demasiados talentos del servicio público. El ámbito público –y los ataques superficiales y mezquinos contra quienes se atreven a hacer algo más que enriquecerse– se ha vuelto tan implacable que la república se encuentra con una importante lista de personas ineficaces y vacías, cuya ambición se perdonaría si existiera en su interior algún tipo de convicción genuina.
19. La cautela en la vida pública que, sin darnos cuenta, fomentamos es corrosiva. Quienes no dicen nada malo a menudo no dicen gran cosa.
20. Hay que resistir la intolerancia generalizada hacia las creencias religiosas en ciertos círculos. La intolerancia de la élite hacia las creencias religiosas es quizás una de las señales más reveladoras de que su proyecto político constituye un movimiento intelectual menos abierto de lo que muchos de sus miembros afirman.
21. Algunas culturas han producido avances vitales; otras siguen siendo disfuncionales y regresivas. Ahora todas las culturas son iguales. Se prohíben las críticas y los juicios de valor. Sin embargo, este nuevo dogma pasa por alto el hecho de que ciertas culturas, e incluso subculturas, han producido maravillas. Otras han resultado mediocres y, peor aún, regresivas y perjudiciales.
22. Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y sin sustancia. En Estados Unidos, y más ampliamente en Occidente, nos hemos resistido durante el último medio siglo a definir culturas nacionales en nombre de la inclusión. Pero ¿inclusión en qué?.
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Google invertirá USD 40.000 millones en Anthropic para desarrollo de IA
Google invertirá 40.000 millones de dólares en Anthropic, incluyendo una participación accionaria inmediata de 10.000 millones de dólares en la startup de inteligencia artificial (IA) con el fin de impulsar su crecimiento, informó Anthropic a la AFP ayer viernes. La filial de Alphabet inyectará inmediatamente 10.000 millones de dólares, basándose en la valoración actual de Anthropic de 350.000 millones de dólares, mientras que los 30.000 millones restantes estarán sujetos al cumplimiento de ciertos indicadores de rendimiento.
El anuncio tiene lugar apenas unos días después de que Amazon revelara sus planes para reforzar su colaboración con Anthropic mediante una nueva inversión de 5.000 millones de dólares, junto con un plan para invertir 20.000 millones de dólares adicionales si se cumplen ciertos objetivos de rendimiento.
Por su parte, Anthropic declaró que se ha comprometido a destinar más de 100.000 millones de dólares a la tecnología de Amazon Web Services (AWS) para impulsar sus capacidades de inteligencia artificial durante la próxima década. Anthropic figura entre los competidores del sector de la IA que están invirtiendos sumas millonarias en infraestructura informática con el fin de liderar el desarrollo de esta tecnología.
A principios de abril, Anthropic anunció que había triplicado sus ingresos anualizados con respecto al trimestre anterior, superando los 30.000 millones de dólares, con lo que adelantó a OpenAI por primera vez. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, visitó la Casa Blanca, donde ambas partes mantuvieron un tono cordial tras una disputa surgida a raíz de la negativa de la empresa tecnológica a conceder al ejército el uso incondicional de sus modelos de IA.
A principios de abril, Anthropic anunció su modelo de IA más reciente, Mythos, aunque decidió no lanzarlo al público debido a los riesgos potenciales que podría representar para la ciberseguridad. Esta semana informó que se encuentra investigando un acceso no autorizado a Mythos, un potente modelo que, según la propia compañía, podría convertirse en una herramienta muy valiosa para los hackers.
Anthropic había comunicado anteriormente que restringiría el acceso a Mythos a un grupo de 40 grandes empresas tecnológicas, con el objetivo de darles una ventaja inicial para subsanar las vulnerabilidades de seguridad antes de que estas pudieran ser explotadas por posibles atacantes.
Fuente: AFP.