Paraguay mantiene una dinámica de crecimiento sólida, con perspectivas positivas para 2026, aunque enfrenta nuevos riesgos vinculados principalmente al contexto internacional. Así lo señala el último informe macroeconómico elaborado por Itaú, que analiza la evolución reciente de la economía y proyecta su desempeño para los próximos meses.
De acuerdo con el reporte, la economía paraguaya creció un robusto 6,6 % en 2025, y se espera que en 2026 mantenga un ritmo de expansión del 4 %. Este desempeño confirma la resiliencia del país en un entorno regional más complejo y lo posiciona como una de las economías más estables de América Latina.
El informe destaca que el principal motor del crecimiento continúa siendo el sector agropecuario. En particular, la agricultura registró una expansión significativa, impulsada por una campaña favorable, con una cosecha de soja que se perfila como récord. Este factor no solo sostiene la actividad económica, sino que también impulsa las exportaciones y el ingreso de divisas.
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En materia de precios, la inflación se mantiene contenida y dentro del rango objetivo del Banco Central del Paraguay (BCP). Sin embargo, el informe resalta el reciente aumento en los precios de los combustibles, impulsado por la suba del petróleo a nivel global. Este factor generó un repunte puntual de la inflación mensual, aunque las presiones subyacentes siguen siendo moderadas.
Riesgos
En ese contexto, el principal riesgo identificado para la economía paraguaya proviene del exterior, específicamente del comportamiento del mercado energético internacional. El conflicto en Medio Oriente y su impacto en el precio del petróleo podrían trasladarse a mayores costos de importación de combustibles, afectando tanto la inflación como el consumo interno.
Paraguay, al ser importador neto de combustibles, es particularmente sensible a este tipo de shocks externos. Un escenario de precios elevados podría presionar las cuentas externas, incrementar el déficit comercial y reducir el poder adquisitivo de los consumidores.
Por otro lado, el informe resalta el papel del tipo de cambio. El guaraní se mantiene relativamente fuerte, lo que contribuye a contener la inflación al abaratar los productos importados.