Desde la Cámara Paraguaya de Minería señalan que existen tres iniciativas en fase avanzada que podrían iniciar su desarrollo en los próximos años. Foto: Archivo
Debate minero llega a Asunción con énfasis en industrialización y minerales críticos
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Paraguay comienza a perfilarse como un potencial actor en el mapa minero regional, con proyectos de uranio y titanio que ya alcanzan etapas avanzadas de desarrollo, según indicó el presidente de la Cámara Paraguaya de Minería, el geólogo Víctor Fernández. De acuerdo con el gremio, existen actualmente tres iniciativas concretas, dos de uranio y una de titanio, que podrían iniciar la fase de explotación en un plazo estimado de tres a cuatro años.
El representante explicó que, en el caso del uranio, el país ya cuenta con recursos cuantificados y evaluados geológicamente, lo que confirma su existencia y una viabilidad técnica preliminar. En tanto, el proyecto de titanio incluye además hierro y la posible obtención de vanadio como subproducto, ampliando el atractivo económico de la iniciativa.
No obstante, otros minerales estratégicos como el litio y las tierras raras aún se encuentran en fases iniciales de prospección, sin recursos definidos ni inversiones consolidadas, lo que limita su desarrollo en el corto plazo.
El debate sobre el futuro del sector seguirá en mayo próximo en Asunción, en el marco del encuentro “Minería: construyendo un sector productivo en Paraguay”, donde se abordarán temas como minerales críticos, tierras raras y el posicionamiento del país en el escenario global.
Víctor Fernández, presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami). Foto: Archivo
Más allá del potencial extractivo, el debate en torno al desarrollo del sector minero en Paraguay apunta a la necesidad de avanzar hacia etapas de mayor valor agregado. En ese sentido, el exministro de Energía y Minas del Perú, Rómulo Mucho Mamani, advirtió que el principal reto para la región no es solo extraer recursos, sino industrializarlos.
“La minería en nuestros países históricamente se ha enfocado en la extracción. Para dar el siguiente paso, hay que avanzar hacia la transformación industrial”, explicó.
Ing. Rómulo Mucho Mamani, exministro de Energía y Minas del Perú. Foto: Gentileza
Producción con foco exportador
Desde el sector también advierten que el destino de estos recursos dependerá en gran medida del desarrollo industrial local. En el escenario actual, Paraguay carece de una base industrial que permita procesar estos minerales, por lo que la producción tendería a orientarse hacia mercados externos.
“Si se desarrollan industrias que demanden esta materia prima, los minerales pueden quedarse en el país. Pero si no hay demanda interna, naturalmente se exportarán”, sostuvo Fernández.
En el caso del uranio, su comercialización estará vinculada principalmente a países con infraestructura nuclear. A nivel regional, Argentina y Brasil aparecen como potenciales demandantes, mientras que en el mercado global destacan Estados Unidos, Europa y China.
Por su parte, el titanio, utilizado principalmente en la fabricación de pigmentos para pinturas, registra alta demanda en mercados industriales como Brasil, Estados Unidos y Asia. El vanadio, que podría obtenerse como subproducto, tiene aplicaciones en la siderurgia y la industria química, mientras que el hierro podría encontrar uso tanto en el mercado local como en exportaciones.
El economista Aníbal Insfrán planteó la necesidad de fortalecer la eficiencia del gasto estatal, priorizando resultados y sostenibilidad. Foto: Ilustrativa
Paraguay necesita avanzar hacia un modelo presupuestario enfocado en resultados
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La discusión sobre las finanzas públicas no debería centrarse únicamente en cuánto aumenta o disminuye cada rubro del Presupuesto General de la Nación (PGN), sino en la calidad del gasto y su capacidad para generar resultados concretos. Así lo sostuvo el economista Aníbal Insfrán, quien en conversación con La Nación/Nación Media analizó el comportamiento de las transferencias financieras del Estado durante el primer trimestre del 2026.
A criterio del especialista, Paraguay necesita avanzar hacia un modelo presupuestario enfocado en resultados, dejando atrás una lógica histórica o inercial en la asignación de recursos. “La calidad del gasto exige pasar de una lógica de presupuesto histórico a una basada en mandato, resultados y valor público”, explicó.
Revisar el funcionamiento institucional
Insfrán señaló que mejorar la eficiencia del gasto requiere una revisión funcional del Estado, institución por institución, para identificar posibles superposiciones de funciones, programas que ya no respondan a las necesidades actuales o estructuras con elevados costos administrativos.
También planteó la necesidad de fortalecer mecanismos que permitan vincular con mayor claridad los recursos públicos con resultados verificables, promoviendo procesos de rediseño institucional cuando sea necesario.
“Si una entidad no puede vincular claramente sus recursos con productos y resultados verificables, su presupuesto no debería considerarse automáticamente como gasto de calidad”, sostuvo.
El economista remarcó que una mayor eficiencia del gasto permitiría mejorar la capacidad de respuesta del Estado sin trasladar necesariamente nuevas presiones al sistema tributario.
Aníbal Insfrán, economista. Foto: Archivo
Masa salarial y estructura del gasto
En cuanto al comportamiento del gasto durante el primer trimestre, Insfrán indicó que el rubro de Servicios Personales pasó de más de G. 5,18 billones en el mismo periodo de 2025 a más de G. 5,85 billones en 2026.
Según explicó, el desafío no pasa por aplicar recortes lineales, sino por avanzar hacia una reforma del servicio civil que contemple una nómina auditada, evaluación de desempeño, concursos y mecanismos de control sobre nuevas incorporaciones. Asimismo, mencionó la importancia de fortalecer las reglas de financiamiento presupuestario para garantizar sostenibilidad en el crecimiento del gasto.
Por otro lado, el economista observó una disminución del 33,8 % en las inversiones públicas durante el trimestre, equivalente a aproximadamente G. 416.891 millones menos.
Si bien aclaró que no es posible determinar un impacto puntual sobre el Producto Interno Bruto (PIB) potencial sin modelos específicos, señaló que la continuidad de esta tendencia podría influir en áreas relacionadas con infraestructura, logística y capacidad de crecimiento económico en el mediano plazo.
El escenario macroeconómico oficial prevé un crecimiento del 4,2 % para 2026, impulsado principalmente por sectores como construcción, energía y servicios. Foto: Ilustrativa
Reforma previsional y sostenibilidad
Respecto al aumento del 10,8 % en jubilaciones y pensiones, Insfrán explicó que el dato incluye también pensiones para adultos mayores, aunque sostuvo que los estudios actuariales muestran la necesidad de avanzar gradualmente hacia una reforma integral del sistema previsional.
“El desafío es trabajar en una reforma sostenible que contemple aportes, edad mínima, equilibrios sectoriales y protección de derechos adquiridos”, indicó. Según explicó, el objetivo debe ser anticiparse a futuros desafíos demográficos y fiscales mediante ajustes graduales que fortalezcan la sostenibilidad del sistema.
Mayor enfoque en resultados de las transferencias
Sobre el crecimiento de las transferencias públicas, el economista destacó que existen mecanismos de control administrativo y financiero, aunque consideró importante reforzar herramientas que permitan medir con mayor precisión el impacto de estos recursos.
Entre las medidas mencionó indicadores de resultados, evaluaciones antes y después de la ejecución de programas, así como sistemas de monitoreo que faciliten un seguimiento más detallado del desempeño institucional.
Finalmente Insfrán sostuvo a La Nación/Nación Media, que el desafío central para Paraguay pasa por consolidar un gasto público más eficiente, orientado a resultados y con capacidad de sostener el crecimiento económico en el largo plazo.
José Berea: “Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
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Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com.py
El sector agrícola paraguayo atraviesa un momento favorable impulsado por buenas cosechas y una amplia apertura de mercados internacionales. En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con José Berea, titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), acerca del escenario que enfrenta el rubro y los desafíos para uno de los pilares de la economía nacional.
Aumentar la producción nacional, apuntando a alcanzar 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz, además de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país, son algunas de las metas.
En tanto, los altos costos de fertilizantes y combustibles, la volatilidad de los mercados internacionales y las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad impuestas por mercados como la Unión Europea son puntos que más preocupan a los productores.
- ¿Cómo evalúa el momento actual del sector en términos de competitividad, productividad y acceso a mercados?
El sector agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía paraguaya, actualmente tenemos 52 mercados habilitados para la soja, 32 en trigo y 65 mercados con el maíz.
Nosotros evaluamos como un buen momento porque tenemos buenas cosechas y colocación de nuestros productos, el maíz en Brasil, y en el consumo interno; la soja, tenemos también la colocación que está yendo a Argentina, que está yendo a Brasil, y estamos buscando nuevos mercados como el de Taiwán.
El arroz que viene en pleno auge, es un buen momento y hemos crecido comparativamente con años anteriores, así que por ese lado creemos que estamos en buena senda. Tenemos muchos mercados abiertos, lo cual facilita también las exportaciones. Igualmente queremos abrir mercados de los más importantes, en el caso mencionado de la soja y lograr reabrir la República de China (Taiwán).
- Como presidente de la Capeco, ¿cómo logra equilibrar la representación gremial con su vida laboral y personal?
Es fundamental el trabajo en equipo, tanto en el aspecto gremial como también en mis ocupaciones particulares. El apoyo y comprensión de la familia es imprescindible, ya que las actividades gremiales demandan muchísimo tiempo y dedicación.
- ¿Qué prioridades ha definido para su gestión dentro de Capeco?
Uno de los objetivos más importantes es continuar apoyando desde nuestro lugar al sector productivo de manera a aumentar la producción, tanto de soja como de maíz. Hace varios años estamos en una suerte de meseta en aproximadamente 10 a 11 millones de toneladas de soja y entre 5 y 6 millones de toneladas de maíz.
Tenemos que llegar a las 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz. Un factor fundamental para lograr este objetivo es continuar incorporando campesinos a las cadenas productivas y que se vuelvan realmente productores.
- ¿Qué desafíos implica liderar un gremio en un sector tan estratégico para la economía del país?
El sector agrícola y en particular la cadena de soja, maíz, trigo, es el motor de la economía nacional. Nuestro rol en el área de comercialización interna y exportación, con las connotaciones en aspectos logísticos, regulatorios, de contacto permanente con diferentes instituciones públicas, de tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos para nuestra producción, permiten mantener y mejorar la competitividad de la producción paraguaya.
- ¿Cuáles son los granos con mayor potencial actualmente y que pueden ser aprovechados por los productores según su parecer?
Maíz, soja y arroz. Lo que vemos es que tienen mejor colocación en el mercado internacional. Estamos sufriendo un poco con el trigo, que tenemos que ajustar las variedades a variedades más tempraneras para no caer en menor área de producción.
Sin embargo, vemos estos potenciales realmente que estamos teniendo en este momento, que van a mover la aguja del ingreso de divisas que son la soja, maíz y arroz en este año y, por supuesto, esperamos superar en el 2027.
El sector apunta a incrementar la producción nacional de soja y maíz en los próximos años, destacó el presidente de la Capeco. Foto: Cristóbal Núñez
- ¿Qué resultados esperan lograr en esta campaña sojera 2025/26 en cuanto a volúmenes, área de siembra e ingresos de divisas?
Soja entre 11,5 y 12 millones de toneladas, con un área de siembra 3,4 millones hectáreas, más la zafriña y estaríamos con un ingreso divisas aproximadamente de USD 4.500 millones.
En maíz esperamos alcanzar un rinde similar al año anterior o mayor, es decir, esperamos más de 6 millones de toneladas de soja de esta zafriña. Estamos teniendo mejores rendimientos, esto se debió básicamente al clima y a los buenos cuidados de los agricultores del suelo y de sus culturas agrícolas.
Es un poco de todo, si hacés bien los deberes y también llueve bien, bueno, estás en un año bueno, que es lo que nos está sucediendo este año.
- ¿Qué desafíos considera que actualmente enfrentan los productores y exportadores de soja?
Altos costos de fertilizantes, precio combustible, fluctuación del dólar, variabilidad de los precios internacionales, nuevas exigencias de trazabilidad, el Reglamento 1115. El desafío es apuntar a más producción, a siempre lograr más proteína animal en base a la proteína vegetal que producimos, tratar de que cada vez tengamos más proteína animal dentro de nuestro país.
Además, tener más industrialización de pollos y de cerdos. Esos son los desafíos que creo que hoy tiene nuestro país y nuestra economía por delante. Los factores externos hoy son un desafío, son un riesgo, porque sin duda tenés los altos costos que estamos teniendo en los insumos, que pueden llegar a perjudicar o que haya una escasez de estos debido a los conflictos internacionales.
Esperemos que eso se solucione y tengamos la provisión normal, y con eso aspiramos a que con el buen trabajo de nuestro productores y buenas lluvias mediante, vamos a alcanzar nuestros objetivos.
- ¿Cómo ve al sector en cuanto a trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones ambientales que exigen los mercados como la UE?
Contamos actualmente con la plataforma SISE donde seguimos realizando ajustes y reuniones tanto con los compradores como las autoridades competentes de la Unión Europea. El sector cuenta con herramientas para probar que contamos con una producción sustentable y regenerativa. Sigue preocupando los altos de costos de segregación que aún no vemos compensados en los precios a pagar por Europa.
Los cupos, en cuanto al acuerdo Unión Europea-Mercosur, son los grandes desafíos que tenemos con el bloque, y que nuestros vecinos consideren a Paraguay como una cuarta parte del todo. En todos los productos nosotros queremos ser una cuarta parte, 25 % de ese total. Queremos que a lo largo de estos cinco años el resultadosea para todos los países por igual. Ese es un desafío grande que tenemos.
Hoy sabemos que tenemos que negociar por debajo de esos cupos que pretendemos en el futuro, pero queremos en ese plazo de cinco años lograr que Paraguay tenga el 25 % de cada producto que es capaz de exportar.
El rubro enfrenta desafíos relacionados con costos de producción, trazabilidad y nuevas exigencias ambientales de mercados internacionales, dijo José Berea. Foto: Cristóbal Núñez
- ¿Qué tipo de apoyo o articulación con el Estado consideran necesarios para que el sector siga creciendo?
Necesitamos apoyo en la apertura y mantenimiento de los mercados de exportación, defensa de la producción nacional a nivel internacional contando con herramientas fiables, seguridad jurídica, reglas claras, logística fluvial y terrestre.
- ¿Qué oportunidades concretas ven como sector con el acuerdo Mercosur-UE?
El acuerdo abre oportunidades con preferencias arancelarias tanto para los cereales como las oleaginosas y sus subproductos. Preocupa la aparición de nuevas reglamentaciones que podrían impedir el uso de estas preferencias como el Reglamento 1.115, incluir a la soja al maíz como de alto riesgo para los biocombustibles.
No obstante, el sector productivo debe seguir trabajando unido. Unidos somos más fuertes y de esta manera lograremos los objetivos propuestos, en un entorno local e internacional de permanentes desafíos.
Ficha técnica
Presidente presidente de la Capeco y actual vicepresidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)
Es director titular de Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Catterpa)
Es miembro Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP)
Miembro del Consejo Empresarial del Ministerio de Industria y Comercio
El Mercosur es el principal comprador de Paraguay en los últimos 20 años
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Un estudio difundido por la Unión de Gremios de la Producción (UGP) señala que el Mercador Común del Sur (Mercosur) es el principal destino de las exportaciones de Paraguay en los últimos 20 años. En ese periodo, el importe de las compras casi se triplicó.
El análisis fue elaborado por Hugo Jiménez De Recalde, a partir de datos estadísticos del Banco Central del Paraguay (BCP) y registros oficiales que abarcan el periodo comprendido entre 2006 y 2025, es decir lo que incumbe las dos últimas décadas.
En la primera parte del escrito se apunta que las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) y las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) son las que ganaron mayor preponderancia, sobre los productos primarios.
Seguidamente señala que algunos de los puntos clave que sustentan la evolución de las MOA como el principal motor del comercio exterior son: la proteína y la molienda. En ese sentido, menciona que la carne y el procesamiento intensivo de los subproductos de la soja constituyen la punta de lanza de la agroindustria, anclando el 40,4 % de las exportaciones totales. Los citados procesos transformadores generan impactos en empleos, servicios y logística. Por consiguiente, el antiguo modelo exportador local, dominado históricamente por concentrarse en materias primas del agro, en la actualidad ha evolucionado hacia formas industrializadas y de mayor valor agregado.
La competitividad del sector agropecuario representa el cimiento de la expansión manufacturera y la transformación de la demanda de mano de obra técnica y los servicios logísticos asociados en el país.
Principales compradores
En cuanto a los destinos de los productos desarrollados localmente, hizo un listado de los principales compradores en el histórico analizado, indicando que el Mercasur es el principal, en los últimos 20 años. Los datos son los siguientes (en miles de dólares FOB):
Mercosur 88.556.500
resto de Aladi 17.688.355
Unión Europea 16.127.915
resto de Asia 15.475.034
resto del mundo 11.232.611
Rusia 9.875.177
USMCA 5.391.345
y China 2.617.632.
Sobre estos datos y la evolución, destaca que el Mercosur pasó de USD 2.448.587.000 en 2006 a USD 6.918.351.000 en 2025, casi triplicando su importancia. El resto de Asia mostró un salto importante, pasando de apenas USD 80.165.000 en 2006 a USD 963.317.000 en 2025.
Por otro lado, el bloque de norteamérica, USMCA, creció de USD 72.179.000 a USD 716.180.000 en las dos décadas analizadas; en tanto que, en 2009, China tuvo un pico extraordinario de USD 1.954.256.000, lo que representó casi un tercio del total exportado ese año, para luego estabilizarse en cifras mucho menores, solo USD 52.855.000 en 2025.
En cuanto a la Unión Europea, alcanzó sus niveles máximos entre 2011 y 2015 (superando los USD 1.500 millones anuales), pero cerró 2025 con USD 392.801.000, una cifra considerablemente menor a sus años de mayor actividad.
Fiebre del cobre: exportaciones de chatarra se disparan 136 % en Paraguay
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El negocio del reciclaje y la reutilización está en auge en el país y en ese sentido hay materiales que son codiciados por muchos. En este caso, el cobre está gozando de un gran dinamismo en sus exportaciones, específicamente en el primer cuatrimestre del presente año, de acuerdo a indicado por el Reporte de Comercio Exterior, dado a conocer recientemente por el Banco Central del Paraguay (BCP).
En el citado documento, el ítem es señalado como “desperdicios y desechos de cobre”, el cual tuvo un incremento de 136 % en el acumulado en los cuatro primeros meses del año. En el mismo periodo de 2025, se exportó por valor de USD 18,5 millones, mientras que en lo que va de 2026, los envíos se dispararon llegando a USD 48,7 millones, reflejando el crecimiento mencionado anteriormente.
Normalmente, el cobre se encuentra en cables utilizados para conducir energía eléctrica, motores y electrodomésticos, entre otros. Estos desechos a nivel local pueden superar fácilmente los G. 50.000 por kilo en las conocidas como “chatarrerías”.
Gustavo Cohener, gerente de Estadísticas Económicas del BCP, respondió a La Nación/Nación Media sobre el fenómeno citado e indicó que el material es enviado a diferentes destinos.
“El cobre no es uno de los principales productos de exportación del país, pero sí, recientemente hemos tenido envíos a países como China, Malasia, Estados Unidos, Singapur y Vietnam. Estamos hablando de productos que sirven para aquellos que se demandan globalmente, para autopartes, redes eléctricas, electrónica y otros”, citó.
Sobre el origen y posterior utilización del producto en cuestión, manifestó que “normalmente son chatarra y desperdicios de cobre los que se utilizan, y en pequeñas cantidades, para productos semiprocesados que serían barras, alambres, láminas y accesorios”. “Es todavia un sector que es pequeño, por decirlo de alguna manera, pero que están mostrando un dinamismo interesante en lo que va de este periodo”, valoró.