El actual escenario geopolítico, marcado por conflictos internacionales y tensiones comerciales, comienza a impactar con fuerza en el agro paraguayo, generando un entorno de incertidumbre para los productores, advirtió la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
En su análisis semanal, el gremio señaló que las condiciones desafiantes de mercado se iniciaron con las guerras arancelarias y se profundizaron con los conflictos bélicos, alterando el comportamiento tradicional de los mercados. “Hoy los precios locales se desacoplaron de Chicago, mientras allá suben, en Paraguay no se reflejan esos incrementos”, señaló a Canal PRO, el Ing. Héctor Cristaldo, presidente de la UGP.
A este contexto se suman aumentos en costos clave como el combustible, los fletes marítimos y los insumos agrícolas. Los fertilizantes registran subas de entre 30 % y 50 %, mientras que los productos defensivos presentan incrementos de hasta 25 %. Esta volatilidad obliga a los productores a monitorear constantemente el mercado, en un escenario donde la planificación pierde previsibilidad y cada decisión adquiere un alto nivel de riesgo.
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Planificación agrícola
Estas condiciones de mercado se dan en plena zafriña y en la antesala de la próxima campaña agrícola, por lo que las decisiones que se adopten en este periodo serán determinantes para la siembra de septiembre y, en consecuencia, para el desempeño económico del país. “Queda poco margen para equivocarse”, advirtió el Ing. Cristaldo, y recordó la necesidad de actuar con precisión, ya que los costos suben, los precios se mantienen deprimidos y el comportamiento del clima es impredecible.
En cuanto a la inversión, se espera una dinámica dispareja en donde aquellos productores con mayor respaldo financiero podrán sostener o incluso ampliar sus inversiones, mientras que otros optarán por la cautela. Sin embargo, la situación podría obligar a tomar decisiones que comprometan la productividad, como por ejemplo, la reducción en el uso de fertilizantes, lo que impactaría directamente en los rendimientos.
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EE. UU. y China coinciden en que el estrecho de Ormuz “debe seguir abierto”
La Casa Blanca afirmó que el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, coincidieron en la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz durante su encuentro este jueves en Pekín.
“Las dos partes estuvieron de acuerdo en que el estrecho de Ormuz debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía”, dijo la Casa Blanca. Desde el inicio de la guerra con los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, Irán impone un cierre casi total de este paso por donde antes transitaba una quinta parte del comercio global de petróleo y gas.
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Desde abril, a pesar de la tregua vigente entre ambas partes, Estados Unidos responde con un bloqueo de los puertos iraníes. China se ve afectada directamente porque, según la firma de análisis del tráfico marítimo Kpler, más de la mitad del crudo que importa por vía marítima procede de Oriente Medio y transita por ese estrecho.
Según la Casa Blanca, Xi expresó en su encuentro con Trump su oposición a una “militarización” del paso y a la instauración de un peaje, como pretende Irán. En su comunicado, la parte estadounidense afirmó que ambos líderes habían mantenido “un buen encuentro” y no mencionó el espinoso tema de Taiwán.
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En cambio, Xi puso el énfasis en las diferencias de ambos países sobre esta isla con un gobierno democrático propio que Pekín considera como propia. “La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, afirmó durante la cumbre, según la cadena oficial CCTV.
“Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa”, advirtió.
Fuente: AFP
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Logística, un sector que no se detiene
Por: Alba Delvalle
Más allá de que el conflicto en Medio Oriente se dé a miles de kilómetros, la incertidumbre global que genera se traslada en el plano local. Volatilidad con costos más altos, menor previsibilidad y nuevas tensiones para empresas que dependen del comercio exterior.
La tensión en Medio Oriente puede parecer lejana, pero sus efectos se sienten rápidamente en Paraguay. En una economía como la nuestra, estrechamente conectada y dependiente del comercio exterior, cualquier disrupción en las rutas globales impacta casi de inmediato, expone Federico dos Santos, director de Navemar SA y Paramar SA, firmas del Grupo dos Santos relacionados con el sector logístico.
A nivel macroeconómico, la incertidumbre geopolítica no solo altera los mercados, sino que introduce volatilidad en fletes, seguros, rutas y tiempos de tránsito, complicando la planificación y elevando la complejidad de las cadenas logísticas, explica. Este escenario se traslada rápidamente al plano micro, afectando a importadores, exportadores, comerciantes y consumidores finales.
Si bien Paraguay no depende directamente del petróleo que transita por el Estrecho de Ormuz, el conflicto influye en el precio internacional del crudo y, en consecuencia, en los costos logísticos tanto globales como locales. Esto se traduce en mayores tarifas de transporte marítimo, fluvial, aéreo y terrestre, tanto en el ámbito internacional como doméstico.
De ahí que, el impacto más inmediato se observa en el petróleo y sus derivados. “El combustible representa aproximadamente el 30 % de los costos operativos del transporte, dependiendo de la modalidad. Por ello, los incrementos en su precio afectan directamente la rentabilidad de las empresas, especialmente cuando los ajustes tarifarios no pueden trasladarse de forma inmediata, generando un desfasaje temporal en la actualización de precios”, comenta.
A esto se suman disrupciones en las cadenas logísticas globales, como cambios en itinerarios de buques y aviones, congestión en rutas alternativas, saturación en puertos y aeropuertos, y un aumento general en la incertidumbre operativa.
Aunque el combustible es el factor más visible, existe un amplio conjunto de productos derivados del petróleo que impactan en la industria local. Ya se observan efectos en fertilizantes, textiles y packaging, incluyendo resinas y petroquímicos.
“En este escenario, la incertidumbre reduce la previsibilidad de costos y obliga a los proveedores a incorporar márgenes de cobertura ante posibles subas adicionales, lo que termina elevando aún más el costo de los productos”, expone.
Para dimensionar el impacto real a nivel local, algunos indicadores reflejan incrementos relevantes al comparar abril de 2025 con abril de 2026. En la hidrovía, por donde se transporta cerca del 80 % del comercio exterior del país, el costo referencial del bunker registró subas del orden del 70 %. En el transporte terrestre local, el diésel común a nivel mayorista aumentó alrededor del 15 %.
Federico, quien es economista, sostiene que, en paralelo a este contexto desafiante, Paraguay ha mantenido un crecimiento sostenido en el sector logístico en los últimos años. Si se compara 2025 con 2024, la importación y exportación de contenedores vía fluvial registró un crecimiento del 6,2 % interanual, alcanzando un récord histórico de más de 190.000 TEUs.
La carga aérea creció aproximadamente un 24 %, llegando a cerca de 40 millones de kilogramos, mientras que las exportaciones de soja, trigo y maíz aumentaron cerca del 5 % en volumen.
Estos indicadores reflejan un sector dinámico, cuya tendencia de expansión continúa también en este 2026, afirma. Por otro lado, se observa un fuerte crecimiento de la logística doméstica, impulsado principalmente por la llegada de empresas internacionales, especialmente brasileñas, que demandan servicios logísticos, así como por la creciente tendencia de empresas locales a tercerizar parcial o totalmente sus operaciones.
Este proceso está contribuyendo a la profesionalización del sector, con mayor incorporación de tecnología, equipamiento y mejores prácticas operativas. En términos generales, Paraguay presenta hoy un mercado logístico dinámico, con crecimiento en la mayoría de los segmentos, aunque enfrenta desafíos relevantes. El más inmediato es la volatilidad del precio del combustible y sus derivados.
A nivel empresarial, se suma un factor crítico, la relación comercial entre proveedores y clientes. La volatilidad de costos introduce fricciones inevitables y tensiona las negociaciones. Si bien, algunos contratos contemplan mecanismos de ajuste, en muchos casos no existe esa previsión, explica.
Al tratarse de shocks exógenos e inesperados, la recomposición de precios requiere flexibilidad y entendimiento de ambas partes; cuando esto no ocurre, se generan conflictos y desgaste en las relaciones comerciales.
A esta situación se agrega la depreciación del dólar frente al guaraní, que introduce una presión adicional sobre la estructura de costos. Mientras una parte significativa de los ingresos del sector está dolarizada, muchos costos operativos se encuentran en moneda local, lo que reduce la capacidad de cobertura y afecta los márgenes.
En decir, factores como el aumento del combustible, la dinámica cambiaria y la incertidumbre global configuran un panorama de cautela. De mantenerse el contexto actual, podría frenarse la expansión que ha tenido el sector logístico en los últimos años, aunque las perspectivas de mediano plazo continúan siendo positivas.
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Tras una década, Paraguay busca reabrir el mercado taiwanés para la soja
La Unión de Gremios de la Producción (UGP) informó que su vicepresidente, José Berea, participó de la misión comercial encabezada por el presidente de la República, Santiago Peña, a la República de China (Taiwán), donde uno de los temas abordados fue reactivar las exportaciones de soja paraguaya hacia ese destino.
Desde el gremio señalaron que las reuniones mantenidas con autoridades taiwanesas dejaron señales positivas y un interés mutuo en avanzar nuevamente con el comercio del grano paraguayo. El último embarque de soja paraguaya hacia Taiwán se registró en el 2015, por lo que el sector productivo considera que existe una oportunidad importante para retomar y ampliar ese mercado.
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Según explicó la UGP a través de sus redes sociales, tanto el presidente Santiago Peña como las autoridades taiwanesas manifestaron predisposición para reabrir las exportaciones. En paralelo, representantes del sector privado ya se encuentran trabajando en los aspectos comerciales relacionados a precios, modalidades de venta y condiciones logísticas.
“La Unión de Gremios de la Producción seguirá trabajando junto al Gobierno nacional para que el campo paraguayo llegue más lejos”, expresó el gremio a través de X.
El interés en reactivar las exportaciones se da en un contexto en el que Paraguay busca diversificar mercados y fortalecer su posicionamiento internacional como proveedor de alimentos y materias primas agrícolas. La soja continúa siendo uno de los principales productos de exportación del país y un motor clave para el ingreso de divisas.
Innovación y tecnología
Durante la visita oficial también se desarrollaron encuentros vinculados a innovación y tecnología aplicada a la producción de alimentos. El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) informó que una delegación de empresarios paraguayos del sector alimentos realizó una visita técnica al grupo YesHealth, empresa taiwanesa referente en agricultura vertical en interiores.
Se trata de una planta de 14 pisos diseñada para optimizar el cultivo de alimentos mediante sistemas automatizados, control climático y tecnología de precisión. Es considerada una de las más avanzadas de Asia en producción agrícola bajo ambiente controlado.
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Variedades de semillas se multiplicaron impulsando productividad del agro
El campo de la agricultura se desarrolló en distintos ámbitos a nivel local, gracias al gran empuje de la comercialización de granos a nivel internacional. En ese sentido, el desarrollo tecnológico tuvo un papel preponderante y sigue siendo de fundamental importancia. Eso se puede palpar claramente en el desarrollo de nuevas variedades de semillas adaptadas a las nuevas exigencias del mercado nacional e internacional.
Un reciente boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP) pone en relieve la capacidad desarrollada a nivel local. En ese sentido, destaca que uno de los avances más significativos en las últimas décadas fue la capacidad para desarrollar variedades mejoradas mediante biotecnología e innovación científica, permitiendo su validación y acondicionamiento a las distintas condiciones productivas del país.
Lo mencionado contribuyó a incrementar la productividad y la calidad, principalmente en la producción de granos, sin necesidad de expandir la superficie cultivada.
La organización manifiesta que el Instituto Biotecnología Agrícola (Inbio) desempeñó un rol estratégico en la generación y validación de nuevas tecnologías para el sector agrícola en estos 20 años de vida institucional.
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Sobre el punto, la la ingeniera agrónoma Delia León, coordinadora del Programa de Producción de Semillas, destacó el avance de la institución que, en sus inicios, trabajaba con una sola variedad, mientras que actualmente se desarrollan siete, además de nuevas tecnologías aplicadas a cultivos como trigo y maíz, que buscan convertirse en herramientas clave para los productores.
Evolución
Sobre la evolución del sector, explicó que respondió a un proceso sostenido, orientado a atender necesidades específicas de la producción nacional. La incorporación de biotecnología, el acompañamiento técnico y las validaciones en campo permitieron consolidar soluciones adaptadas a las condiciones locales.
Exportaciones con valor agregado
También la UGP dio a conocer recientemente un análisis realizado y que concluye que las exportaciones del país están creciendo al ritmo del procesamiento de materias primas y la industrialización. En ese aspecto, indica que en los últimos tres años la cuestión se hizo mucho más palpable, citando que las manufacturas de origen agropecuario (MOA) abarcan más del 40 % de los envíos al exterior.