El proyecto, liderado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), se encuentra actualmente en etapa de diseño y estudios técnicos, donde se definen aspectos como el trazado, las intervenciones urbanas y la planificación de las obras. Esta fase resulta determinante para asegurar la viabilidad técnica y el impacto económico de la iniciativa.
En paralelo, el gobierno avanza en un enfoque participativo. El pasado 25 de marzo se realizó una jornada de socialización en la Gobernación de Caazapá, con la presencia de autoridades locales y representantes de comunidades. El objetivo fue presentar los avances del proyecto y recoger aportes para ajustar su ejecución a las necesidades del territorio.
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Los gobernadores Christian Acosta, Cesarito Sosa y César Torres coincidieron en la importancia de la coordinación entre instituciones y ciudadanía, como base para garantizar que la obra responda a la realidad local y genere beneficios concretos.
La ruta PY10 contempla más de 60 kilómetros de extensión, incluyendo travesías urbanas que impactarán directamente en varias localidades. La ejecución estará a cargo de dos consorcios, y se prevé que las obras en pista comiencen hacia finales del segundo trimestre del año, con un plazo estimado de 24 meses.
La pavimentación de esta vía apunta a reducir costos logísticos, mejorar el transporte de producción y facilitar el acceso a mercados, factores clave para dinamizar las economías regionales. Además, la obra tendrá impacto en el empleo durante su ejecución y en la actividad comercial una vez finalizada.
La “Ruta de la Integración” se perfila así como un proyecto estratégico que no solo mejora la infraestructura, sino que también fortalece la integración territorial y abre oportunidades de desarrollo sostenido en el interior del país.
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Tramos del Rally del Paraguay alcanzan un 85% de avance, pese a las lluvias
El MOPC destinó unos G. 6.000 millones para la puesta a punto de los caminos que serán utilizados durante la competencia. El operativo incluye 180 kilómetros de tramos de carrera, unos 250 kilómetros de enlaces y la instalación de 1.100 metros de barandas metálicas de seguridad.
A poco más de dos semanas del inicio de la competencia, los trabajos de preparación de los caminos para el Rally del Paraguay alcanzan aproximadamente un 85% de avance, según informó el ingeniero Julio Ríos, director de Planificación Vial del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y coordinador institucional de la cartera ante la organización del Rally Mundial.
La lluvia y la inestabilidad climática de los últimos días representan uno de los principales desafíos para completar las tareas pendientes. Sin embargo, desde el MOPC estiman que, con al menos una semana de condiciones climáticas favorables, podrán dejar en condiciones los circuitos de competencia.
“Necesitamos prácticamente una semana de buen tiempo y con eso creo que ya estaríamos poniendo en condiciones todos los tramos y los circuitos de competencia”, señaló Ríos en entrevista con Rocío Gómez, corresponsal de Nación Media en Itapúa.
180 kilómetros de carrera y 250 de enlaces
La infraestructura vial que deberá estar preparada para la competencia comprende unos 180 kilómetros de tramos de carrera, distribuidos en distintos sectores de Itapúa, entre ellos Bella Vista, Hohenau, Nueva Alborada, Trinidad, Capitán Miranda, Encarnación, General Artigas y Carmen del Paraná.
A esto se suman aproximadamente 250 kilómetros de caminos de enlace, necesarios para conectar los diferentes circuitos y garantizar el desplazamiento de competidores, equipos y vehículos durante la competencia. Del total de los enlaces, unos 195 kilómetros corresponden a caminos asfaltados, mientras que aproximadamente 55 kilómetros son de tierra y ripio.
Los trabajos abarcan reparación y mejoramiento de caminos, bacheo, mantenimiento, limpieza de franjas de dominio y señalización. Ríos explicó que el MOPC trabaja en coordinación con la Gobernación de Itapúa y con municipios que cuentan con maquinaria y equipamiento para reforzar las tareas tanto en los circuitos como en los caminos de acceso, evacuación y enlaces.
G. 6.000 millones de inversión
Hasta el momento, la inversión directa del MOPC para los trabajos vinculados al Rally ronda los G. 6.000 millones. El despliegue incluye además la intervención de rutas que serán utilizadas como vías de enlace, entre ellas las rutas PY01, PY06 y PY08, además de la ruta Graneros del Sur y otros caminos que forman parte del recorrido logístico de la competencia.
Algunas de estas intervenciones se desarrollan mediante contratos de mantenimiento y reparación que ya estaban vigentes, mientras que otras tareas se ejecutan específicamente para garantizar las condiciones necesarias para el evento.
Refuerzan la seguridad en los circuitos
Uno de los puntos centrales de los trabajos es la seguridad. En coordinación con la organización del Rally se definieron sectores donde será necesario instalar defensas metálicas. En total, se colocaron aproximadamente 1.100 metros de barandas metálicas tipo Flex-Beam, destinadas a reforzar la seguridad vial en diferentes sectores de los circuitos.
“Conjuntamente con la organización se han definido alrededor de 1.100 metros de barandas metálicas que se han distribuido en diferentes lugares de los circuitos de carrera”, explicó Ríos y destacó que las tareas no apuntan únicamente a garantizar las condiciones para los vehículos de competición, sino también a proteger al público y delimitar las zonas de acceso.
Encarnación tendrá dos nuevos desafíos
La ciudad de Encarnación tendrá un protagonismo especial durante esta edición, con dos circuitos que demandan un trabajo adicional debido a la concentración de espectadores y a su ubicación en zonas urbanas.
Uno de ellos estará en el sector de San Antonio–Pecuarú, mientras que el otro será el prime nocturno de la Costanera, en el Paseo Los Teros. “Este año se incorporaron dos circuitos nuevos acá en la Costanera y se está previendo todo el sistema de seguridad, los vallados para delimitar el acceso al público”, explicó Ríos.
La presencia del Rally en áreas urbanas supone un desafío adicional para las autoridades, debido a la necesidad de compatibilizar el espectáculo deportivo con la seguridad de los espectadores, residentes y participantes.
Según Ríos, los circuitos están siendo preparados bajo las exigencias de seguridad establecidas por la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
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Equipo de hasta 60 personas
El operativo vial moviliza actualmente entre 50 y 60 funcionarios del MOPC, además de los trabajadores y operadores de las empresas tercerizadas que intervienen en las rutas.
Estas empresas también cuentan con personal y maquinaria propia, incluyendo trabajadores de la zona, mientras que la organización del Rally dispone de su propio equipo para las tareas que corresponden al evento.
El objetivo es llegar a la competencia con todos los circuitos habilitados y con las condiciones de seguridad requeridas. “Todos ellos están bastante bien diseñados como para que de vuelta este año no haya ningún incidente, ningún accidente que se pueda lamentar”, sostuvo Ríos.
El desafío ahora pasa por completar el 15% restante de las obras en un contexto marcado por las lluvias. Con el calendario de la competencia acercándose, las autoridades esperan que una ventana de buen tiempo permita acelerar los trabajos y dejar lista la extensa red de caminos que sostendrá una de las competencias automovilísticas más importantes que recibirá el país.
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Lote de la ruta PY12 registra avance del 98 % en la base asfáltica
El lote 2 de la ruta PY12 llegó a un avance de 98 % en el desarrollo de la base asfáltica. Se trata de la construcción de una vía que elevará la conectividad de la Región Occidental, beneficiando a comunidades del Bajo Chaco.
El frente de trabajos mencionado anteriormente se extiende por 42,8 kilómetros, el cual permitirá afianzar una conexión estratégica entre Paraguay y Argentina, de acuerdo a lo informado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
La obra de la ruta PY12, en toda su extensión, comprende 166 kilómetros entre Chaco’i y General Bruguez y beneficiará directamente a unas 60.500 personas, facilitando el traslado, el acceso a servicios esenciales y la circulación de la producción regional.
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Los trabajos
Las tareas se concentran en la colocación de la carpeta asfáltica, las obras de drenaje y la protección de taludes, mientras la base asfáltica registra un 98 % de avance y la aplicación de concreto asfáltico prosigue desde el kilómetro 55 en adelante.
Adicionalmente, continúan la siembra de pasto para su revestimiento, además de la construcción de encauzadores de agua mediante cunetas revestidas prefabricadas con decantadores que conducen el flujo hacia las alcantarillas.
La ejecución del Lote 2 está a cargo del Consorcio Avanza Chaco, integrado por Construpar S.A., Tecnoedil S.A. y Ocho A S.A., con una inversión original de G. 343.543.481.619, financiada mediante un crédito otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El proyecto se encuentra dividido en cuatro lotes, cuenta además con un plazo de 48 meses destinados al mantenimiento, con el objetivo de asegurar la conservación y funcionalidad de la infraestructura una vez concluidas las tareas principales.
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Madre e hijo murieron antes del incendio, revela autopsia
La autopsia practicada a la mujer y su hijo de 12 años, hallados muertos el domingo tras un incendio en la vivienda en la que residían en la colonia Tupa Rendá del distrito de Abaí, departamento de Caazapá, confirmaron que ya habían fallecido antes del siniestro. El fuego habría sido originado presuntamente por la expareja de la víctima, Ángel Roberto Lugo Sánchez (32).
Así lo informó el titular de la Dirección de Medicina Legal y Ciencias Forenses del Ministerio Público, doctor Pablo Lemir. El profesional mencionó que los cuerpos se encontraban calcinados.
Explicó que la autopsia descubrió que la mujer falleció debido a un “degüello homicida efectuado con un cuchillo liso” que afectó ambos paquetes vásculonerviosos, en tanto que, la muerte del niño se produjo como “consecuencia de un estrangulamiento producido con un cable eléctrico”.
En cuanto al último, el médico forense señaló que una vez muerto, y debido al fuego, la parte plástica que envuelve el cable se derritió, quedando expuesto solo el material metálico que se encuentra en el interior del componente eléctrico.
El principal detenido fue imputado por la fiscal Lisa Baeza por feminicidio y homicidio doloso debido a su presunta implicancia en el fallecimiento de su expareja, Vilma Rosana Cabello (38) y del hijo de esta, Leandro Alves Martínez.
La agente fiscal pidió la prisión preventiva del imputado, ya que los resultados de la autopsia fortalecen la “hipótesis de que el imputado ocasionó el siniestro para eliminar las evidencias que pudieran existir luego de que perpetró el feminicidio de su expareja de 38 años y el homicidio del niño de 12 años”, indica la publicación de la Fiscalía
El juez Carlos Flores admitió la imputación e hizo lugar al pedido realizado por el Ministerio Público.
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El pueblo donde hoy manda la balsa y mañana pasará el comercio de Sudamérica
Carmelo Peralta, una pequeña localidad del Alto Paraguay conocida por la pesca, la ganadería y su cercanía con el Pantanal, está a las puertas de la mayor transformación de su historia. El Puente Bioceánico promete convertir este rincón del Chaco en un nuevo eje del comercio regional, atrayendo inversiones, empleo y desarrollo.
Durante décadas, llegar a Carmelo Peralta significó internarse en el inmenso Chaco paraguayo hasta encontrarse con un paisaje en el que el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Frente al ancho cauce del río Paraguay, la pequeña comunidad de poco más de 4.000 habitantes ha vivido históricamente mirando hacia la ciudad brasileña de Porto Murtinho, separada apenas por el río, pero unida únicamente por balsas y pequeñas embarcaciones.
Ese escenario, que durante años definió la vida cotidiana de la frontera, está a punto de cambiar para siempre.
El histórico empalme del Puente Bioceánico no solo une dos estructuras de hormigón. También conecta dos modelos de desarrollo. De un lado queda la imagen de un pueblo aislado, dependiente de un cruce fluvial sujeto a horarios y condiciones climáticas. Del otro comienza a dibujarse una plataforma logística llamada a integrar el corazón de Sudamérica con los puertos del océano Pacífico.
Quien conoce la zona entiende por qué la expectativa es enorme. El tránsito todavía es escaso, las noches conservan el silencio característico del Chaco y el río continúa marcando el ritmo de la frontera. Sin embargo, detrás de esa tranquilidad ya empiezan a aparecer señales del cambio.
Durante la construcción del puente comenzaron a instalarse nuevos servicios, aumentó la demanda de alojamientos, crecieron los pequeños comercios y muchas familias encontraron una oportunidad laboral que hasta hace pocos años parecía imposible. La obra llegó a movilizar alrededor de 500 trabajadores de manera directa y varios centenares más en actividades vinculadas al transporte, la alimentación, el hospedaje y los servicios.
El impacto económico apenas comienza. Para el asesor técnico de la Unidad Ejecutora de Defensas Costeras y Puentes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ingeniero Félix Zelaya, el verdadero desafío empieza cuando el puente entre en funcionamiento.
La expectativa es que surjan centros logísticos, depósitos, estaciones de servicio, talleres mecánicos, hoteles, restaurantes y nuevos emprendimientos tanto en Carmelo Peralta como en Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, puntos estratégicos del Corredor Bioceánico.
La transformación no responde únicamente a una obra vial. Es el resultado de un proyecto regional que comenzó a tomar forma el 21 de diciembre de 2015, cuando Argentina, Brasil, Chile y Paraguay suscribieron la Declaración de Asunción para impulsar un corredor capaz de integrar los océanos Atlántico y Pacífico mediante una moderna infraestructura de transporte.
Paraguay asumió entonces el compromiso de desarrollar su tramo dentro del corredor. Ese compromiso se tradujo en casi 650 kilómetros de nuevas rutas pavimentadas, entre ellas la PY15, que conecta Loma Plata con Carmelo Peralta, mientras Brasil avanza en la conexión con la BR-267 hasta Campo Grande.
La importancia económica del corredor trasciende las fronteras nacionales. Una vez plenamente operativo permitirá reducir hasta dos semanas el tiempo de transporte de mercancías hacia los mercados asiáticos, disminuyendo la dependencia de rutas marítimas tradicionales como el Canal de Panamá y el Estrecho de Magallanes.
Para un país exportador como Paraguay, esa reducción de tiempos representa menores costos logísticos, mayor competitividad y nuevas oportunidades para productos agroindustriales, carnes, granos y manufacturas.
Sin embargo, construir el puente fue casi tan complejo como imaginar su impacto. Cuando las obras comenzaron en enero de 2022, el acceso todavía dependía de caminos de tierra. Muchos materiales debieron llegar por vía fluvial y otros fueron importados desde Alemania, Italia, China e India. Incluso hubo equipos que tuvieron que transportarse por vía aérea para no alterar el cronograma de ejecución.
La logística exigió una coordinación permanente entre autoridades paraguayas y brasileñas. Cada traslado de personal, maquinaria, hormigón o acero requería cumplir procedimientos aduaneros y de navegación propios de una obra binacional. A ello se sumaban las dificultades climáticas del Chaco: temperaturas extremas, fuertes vientos que obligaban a detener las grúas y lluvias que complicaban el acceso terrestre.
A pesar de esas condiciones, uno de los mayores orgullos del proyecto fue el protagonismo paraguayo. Cerca del 90 % de la mano de obra estuvo integrada por trabajadores nacionales y decenas de jóvenes ingenieros recibieron capacitación en una especialidad prácticamente inédita en el país: la construcción y fiscalización de puentes atirantados de gran porte.
Ese conocimiento permanecerá mucho después de finalizada la obra y constituye uno de los legados menos visibles, pero posiblemente más valiosos del proyecto.
Mientras tanto, Carmelo Peralta continúa ofreciendo la misma postal que cautiva a quienes llegan por primera vez: pescadores preparando sus embarcaciones, comunidades indígenas que mantienen vivas sus tradiciones artesanales, establecimientos ganaderos que dominan el paisaje y el Pantanal, uno de los humedales más importantes del planeta, como vecino privilegiado y atractivo para el turismo de naturaleza.
Hoy todavía es la balsa la que marca el ritmo del cruce fronterizo. Camiones, automóviles y pasajeros esperan su turno para atravesar el río Paraguay. En pocos meses esa imagen comenzará a formar parte de la historia.
Cuando se habilite oficialmente el Puente Bioceánico, el tránsito dejará de depender de horarios y embarcaciones. En su lugar aparecerá una conexión permanente entre Paraguay y Brasil que no solo facilitará el movimiento de personas y mercancías, sino que reposicionará al Chaco paraguayo dentro del mapa logístico sudamericano.
Para los habitantes de Carmelo Peralta, el puente representa mucho más que una nueva infraestructura. Es la posibilidad de que una comunidad históricamente alejada de los grandes centros económicos deje de ser el final del camino para convertirse, por primera vez, en la puerta de entrada de un corredor continental. Ese cambio podría redefinir el futuro de toda la región y consolidar al Chaco como uno de los nuevos motores del desarrollo económico paraguayo.