Paraguay dio un paso estratégico hacia la consolidación de su ecosistema de innovación con la primera reunión bimensual del equipo impulsor, integrado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), junto con representantes del sector privado y la academia.
El encuentro tuvo como eje principal la estructuración de una gobernanza sólida y consensuada bajo el modelo de la Triple Hélice, que busca articular esfuerzos entre el Estado, las empresas y las universidades para acelerar el desarrollo productivo con enfoque en innovación.
Tras un proceso de planificación iniciado en diciembre con apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), durante la jornada se validó la hoja de ruta estratégica y se formalizó la creación de seis mesas de trabajo especializadas, encargadas de ejecutar acciones concretas durante el 2026.
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El objetivo central de esta iniciativa es diseñar e implementar un Ecosistema Nacional de Innovación orientado a fortalecer la competitividad internacional de Paraguay. En ese marco, los participantes definieron cinco actividades prioritarias por cada mesa de trabajo, con metas claras a ser alcanzadas en el corto plazo.
Las seis áreas de acción definidas incluyen la articulación eficiente entre instituciones, el fortalecimiento del ecosistema educativo y la inclusión digital, así como el impulso a la innovación mediante laboratorios territoriales enfocados en soluciones locales.
A esto se suman líneas estratégicas como el impulso al emprendimiento y startups de alto impacto, el desarrollo de infraestructura digital y plataformas inteligentes, y la internacionalización del talento y las empresas paraguayas en mercados globales.
La coordinación del equipo está liderada por el Gobierno, a través del Mitic, MIC y Conacyt, en un esquema de trabajo conjunto con gremios empresariales, universidades y otros actores clave del ecosistema, buscando generar sinergias que potencien la innovación.
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Conacyt promueve el fortalecimiento de la carrera científica en Paraguay
Cada 8 de noviembre, Paraguay conmemora el Día del Investigador Paraguayo, una fecha para reconocer el trabajo de quienes generan conocimiento desde distintas áreas y contribuyen al desarrollo científico, tecnológico y social. La conmemoración de esta fecha está vinculada a la aprobación, en 2011, de la primera promoción de investigadores categorizados en el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología – CONACYT.
Con la promulgación de la Ley n.º 7064/2023, que creó el Sistema Nacional de Investigadores (SISNI), se estableció un marco para el desarrollo de la carrera del investigador científico. Su reglamentación, mediante el Decreto n.º 1585/2024, permitió avanzar en la organización de los mecanismos de acceso, permanencia, evaluación e incentivo.
Recientemente se han sumado 191 investigadores al SISNI llegando a un total de 730 investigadores categorizados en las distintas áreas de la ciencia. De ellos, 287 pertenecen a la categoría Iniciante, 303 al Nivel I, 104 al Nivel II, 27 al Nivel III y 9 son investigadores Eméritos.
Esta clasificación reconoce las diferentes etapas de la trayectoria científica, desde quienes comienzan a desarrollar actividades de investigación hasta quienes cuentan con una amplia experiencia y contribuyen con su trabajo al desarrollo de la ciencia. La evaluación considera aspectos como la producción de conocimiento original, la trayectoria científica y la formación de nuevos investigadores.
PROCIENCIA
El programa PROCIENCIA del CONACYT, constituye uno de los instrumentos de apoyo a la investigación científica en el país. Hasta octubre de 2026, el programa registra 365 proyectos adjudicados, con una inversión acumulada de Gs. 191.295.781.458.
Entre las iniciativas financiadas se destacan 12 proyectos de investigación de alto impacto, con una inversión conjunta de G. 77.500 millones. Siete son proyectos estratégicos, orientados a abordar desafíos prioritarios del país, y cinco son multicéntricos, que promueven la colaboración entre diferentes instituciones y equipos científicos.
Las investigaciones comprenden temas como el desarrollo de antivenenos para la fauna tóxica del Paraguay, la detección de micotoxinas en alimentos, la investigación genómica, la transición energética, la eliminación de infecciones de transmisión sexual y el aprovechamiento de la flora nativa, entre otros.
Desde el CONACYT, el desafío es continuar fortaleciendo este sistema y consolidar una carrera científica sostenible, en la que el conocimiento generado en Paraguay contribuya a responder a las necesidades nacionales, apuntando a mejorar la calidad de vida de toda la población.
COMISIÓN CIENTÍFICA HONORARIA
Como parte de su estructura institucional, el SISNI cuenta con una Comisión Científica Honoraria (CCH), responsable de su dirección, orientación, control y evaluación. Entre sus atribuciones se encuentran proponer los criterios generales y específicos de evaluación, los procedimientos de categorización y la integración de las instancias técnicas que participan en los procesos de selección y revisión.
Para el periodo 2026-2030, el CONACYT conformó una nueva Comisión Científica Honoraria, integrada mediante concurso público por cinco investigadores que representan las distintas áreas del conocimiento: Dr. Pier Cacciali Sosa, Ciencias Naturales; Dra. Andrea Alejandra Arrúa Alvarenga, Ciencias Agrarias y Veterinaria; Prof. Dr. Jorge Esteban Rodas Benítez, Ingenierías y Tecnologías; Dr. Derlis Alcides Ibarrola Díaz, Ciencias Médicas y de la Salud; y Dr. Aníbal Herib Caballero Campos, Ciencias Sociales y Humanidades.
HONOR Y COMPROMISO
Para la doctora Andrea Arrúa, integrar la Comisión representa un honor, pero también una responsabilidad y un compromiso con el fortalecimiento del sistema científico nacional. “Considero que mi principal responsabilidad es contribuir al fortalecimiento de un Sistema Nacional de Investigadores que busque la excelencia científica, pero que también sea justo, transparente y respetuoso con el trabajo de cada investigador”, expresó. Asimismo, señaló que los procesos de evaluación deben ofrecer garantías de objetividad y considerar las particularidades de cada área, independientemente del resultado obtenido por los postulantes.
Desde Ingenierías y Tecnologías, el profesor doctor Jorge Esteban Rodas Benítez destacó que su experiencia dentro del SISNI le permite comprender las diferentes etapas y dificultades que atraviesan los investigadores. Recordó que su trayectoria incluyó una primera postulación en la que no logró ser categorizado, hasta alcanzar posteriormente el nivel más alto del sistema.
“Mi principal compromiso es contribuir a que el proceso sea justo, objetivo y transparente, considerando de manera integral las particularidades y los desafíos de la investigación en Paraguay. Es importante mantener un vínculo con la comunidad científica, escuchar sus inquietudes y contribuir a la consolidación del sistema”, manifestó el doctor Rodas.
Por su parte, el doctor Derlis Alcides Ibarrola Díaz, representante de Ciencias Médicas y de la Salud, considera que integrar la CCH constituye un reconocimiento a su labor como investigador y una responsabilidad para contribuir a la formación de recursos humanos de alta calidad.
Entre sus prioridades mencionó la promoción de la excelencia académica mediante una valoración justa de la producción científica y el respeto a los valores y la ética en la investigación. Además, planteó la necesidad de impulsar políticas de Estado sostenibles en investigación científica, que trasciendan los cambios electorales y aseguren tanto el financiamiento como el acceso a la información primaria necesaria para el desarrollo de la ciencia.
En el área de Ciencias Naturales, el doctor Pier Cacciali Sosa también puso el acento en la transparencia de los procesos de evaluación. “Tratar de colaborar para eliminar las subjetividades en las evaluaciones del sistema, que el sistema y la carrera de investigador sea justa, y que la ciencia llegue a todos”, señaló al referirse a su responsabilidad dentro de la Comisión.
A su vez, el doctor Aníbal Herib Caballero Campos, representante de Ciencias Sociales y Humanidades, destacó el honor de integrar nuevamente la Comisión, luego de haber sido seleccionado por segunda vez para representar a esta área.
Consideró que su principal aporte debe orientarse a consolidar el campo científico que representa y contribuir, junto con los demás integrantes, al futuro del SISNI. Además, señaló que uno de los compromisos centrales de la Comisión es mantener la calidad del sistema y establecer criterios que permitan a investigadores e investigadoras conocer el camino que deben recorrer para consolidar sus carreras científicas.
EXPERIENCIAS DE QUIENES CONSTRUYEN UNA TRAYECTORIA CIENTÍFICA
La doctora Rosa Guillén, investigadora de Nivel II del área de Ciencias de la Salud, Química y Biología Animal, considera que formar parte del sistema representa un reconocimiento y un compromiso con la producción científica nacional.
Destacó que la existencia de criterios de evaluación permite demostrar, mediante indicadores verificables, la calidad y exigencia del trabajo que realizan los investigadores en el país. “Antes, lo que hacíamos quienes investigábamos estaba asociado al amor por la ciencia, por una cuestión plausible. Sin embargo, una vez que el sistema se instala, la visibilidad y la posibilidad de acceder a proyectos, formar gente, acceder a redes y realizar estancias en el exterior tuvieron un gran impacto en la carrera de todos”, expresó.
Para la doctora Rosa, la creación del SISNI marcó un cambio importante en la investigación paraguaya, al ofrecer herramientas para reconocer la producción científica y ampliar las oportunidades de desarrollo profesional. También señaló que estos avances se reflejan en los indicadores científicos del país y en las posibilidades que se abren para los investigadores.
Por su parte, la ingeniera Lidia Pérez de Molas, investigadora de Nivel I del área de Ciencias Agrarias y Naturales, en Botánica, destacó que su incorporación al sistema representó un reconocimiento a décadas de trabajo científico y trayectoria profesional. Ingresó en 2011, como parte de la primera promoción de 118 investigadores categorizados.
Su experiencia también incluye la participación en procesos de evaluación como integrante de la Comisión Técnica de Área de Ciencias Agrarias y Naturales. Según explicó, pertenecer al sistema le permitió acceder a proyectos, grupos de investigación y programas de posgrado orientados a fortalecer la formación de recursos humanos.
Actualmente, es beneficiaria de una beca de doctorado en Ciencias Exactas, Naturales y sus Aplicaciones en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (FACEN-UNA), oportunidad que considera un incentivo para consolidar su carrera científica.
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Estafas digitales: alertan sobre mensajes falsos que buscan robar datos bancarios
El uso de mensajes de texto, WhatsApp y redes sociales para concretar estafas digitales mantiene en alerta a las autoridades. Los delincuentes recurren a comunicaciones que simulan provenir de instituciones públicas, bancos o servicios conocidos para engañar a los usuarios y obtener información confidencial, como contraseñas, códigos de verificación y datos bancarios.
Ante este escenario, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) recordó la importancia de verificar la autenticidad de los mensajes y enlaces antes de hacer clic o realizar cualquier operación en línea. La advertencia apunta especialmente a los contenidos que circulan por plataformas digitales y que pueden generar confusión entre los usuarios.
Una de las modalidades consiste en enviar mensajes que prometen devoluciones de dinero, beneficios económicos o soluciones inmediatas a determinados inconvenientes. Bajo estas excusas, los estafadores buscan que las personas ingresen a enlaces fraudulentos, compartan sus datos personales o incluso realicen transferencias.
Desde la institución recomiendan evitar los enlaces de procedencia desconocida y no proporcionar información sensible a través de mensajes o publicaciones. También sugieren desconfiar de las comunicaciones que solicitan acciones urgentes o condicionan la entrega de supuestos beneficios a cambio de datos o dinero.
Otro aspecto señalado es la circulación de publicaciones falsas que pueden ser compartidas entre usuarios sin una comprobación previa. Esta práctica contribuye a ampliar el alcance de los engaños y facilita que más personas queden expuestas a posibles fraudes.
Para reducir los riesgos, la recomendación es realizar las consultas directamente en los sitios web y canales oficiales de las instituciones o entidades financieras involucradas. Verificar el origen de una comunicación antes de responder, compartir información o concretar una transacción puede evitar pérdidas económicas y proteger los datos personales.
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Cuidado con ahogarse en promedios
Christian Kennedy
Director de London Import
Según registros, la primera vez que se asienta de manera escrita este concepto, es con una historia en la India, donde un hombre evaluó la profundidad de un arroyo para ver si él y su hijo podrían cruzarlo.
El mismo, evaluandolo, encontró que en promedio, el arroyo era suficientemente seguro para que ambos lo crucen. Para no hacer el cuento largo, el resultado fue que el hijo se ahogó.
De ahí sale la frase y sus variaciones “Nunca cruces un río porque, en promedio, tiene medio metro de profundidad”.
En las empresas, los promedios nos pueden ahogar de distintas maneras. No solo porque nos arriesgamos sin entender bien las consecuencias, sino también porque abandonamos oportunidades al tomar ese promedio como una regla absoluta.
Por eso quiero compartir dos miradas: el promedio que nos da una falsa seguridad y el que esconde posibilidades.
Un promedio saludable de rentabilidad puede esconder problemas de gestión en productos, canales, clientes o inclusive equipos que generan pérdidas. Como el resultado general acompaña, quizás no profundizamos demasiado en cómo llegamos a él.
¿Qué pasa si baja la demanda de lo que “salva el resultado”? ¿Si las condiciones dejan de ser favorables en el canal que sí genera rentabilidad? ¿Si el cliente que nos hacía llegar a la meta se va a la competencia? ¿O si el proveedor de nuestra línea más rentable nos sube el costo?
Ahí nos encontramos con que estábamos cómodos sin entender cuánto dependíamos de unas pocas fuentes. Y cuando las cosas se complican, descubrimos que el río era más profundo de lo esperado y que no teníamos las herramientas ni para mantenernos a flote.
Hacer ese doble clic sobre los datos, comprenderlos y trabajar en mejorar lo que encontramos puede parecer innecesario cuando el número final cierra. Justamente ahí es cuando tenemos más espacio para hacerlo.
La segunda mirada es distinta, pero igual de importante: el promedio que esconde oportunidades.
Imaginen una campaña para una conferencia que necesita vender 300 lugares. Estamos empezando a pautar para generar expectativa, explicar de qué se trata y presentar a los expositores. Vemos que la publicidad ya llegó a más de 500.000 personas, lo cual parece alentador.
Sin embargo, al revisar las visitas a nuestra página, encontramos que la gente se queda, en promedio, solo cinco segundos. A primera impresión, un fracaso. Estamos atrayendo gente, pero nadie se queda a leer.
¿Nadie o es el promedio el que esconde algo? ¿Qué pasa si profundizamos un poco más?
Quizás hay cientos de personas que sí se tomaron varios minutos para leer el programa, conocer a los expositores y revisar cada detalle. Todavía no sabemos si van a comprar, pero tampoco podemos concluir que no hay interés porque la mayoría salió enseguida.
Si necesitamos 300 personas para que la conferencia sea un éxito, ¿no deberíamos entender mejor qué está pasando con ese grupo antes de descartar la campaña?
Los promedios nos ayudan a ordenar información. El problema aparece cuando los tomamos como una explicación suficiente y dejamos de mirar lo que hay detrás.
A veces ese detalle nos muestra qué debemos corregir. Otras veces, dónde tenemos una oportunidad. Para encontrar cualquiera de las dos cosas, siempre hay que medir la profundidad y los caminos probables en distintos puntos donde “buscamos cruzar el río” para llegar a nuestro objetivo.
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Una pausa con historia y buena gastronomía
En el Centro Histórico de Asunción, Osteria Central transforma un antiguo palacete en un punto de encuentro para quienes buscan comer rico, disfrutar de un buen trago y hacer una pausa en medio del movimiento cotidiano.
Quien recorre el centro de Asunción puede encontrar en una casona antigua una invitación a cambiar el ritmo, sentarse un momento, compartir algo rico, pedir un trago y seguir con el día. Esa es la experiencia que busca ofrecer Osteria Central, un restaurante instalado en el emblemático Palacete 1880, un edificio que llama la atención de quienes pasan frente a su fachada y que hoy suma una nueva historia a sus años de vida.
La iniciativa nació hace dos años, cuando Mauricio Mangan, propietario del establecimiento, descubrió el potencial de la casa que anteriormente albergó a Tienda Pilar. La belleza del inmueble despertó la idea de recuperar sus espacios y convertirlos en un lugar de encuentro. El proyecto encontró, además, el respaldo de los propietarios del palacete, un apoyo clave para hacerlo realidad.
Pero poner en marcha un restaurante dentro de una construcción antigua implicó algo más que diseñar una carta y acondicionar un salón. Las molduras, los detalles arquitectónicos y las exigencias de conservación obligaron al equipo a trabajar con cuidado. Hasta el piso se rehizo desde cero para mantener la fidelidad al carácter original de la casa.
“El approach que tuvimos fue con mucho respeto, porque tuvimos que adaptarnos básicamente a lo que la casa quería que nosotros hagamos, y no tanto a lo que nosotros queríamos hacer adentro de la casa. Ella nos guió básicamente”, contó Mauricio.
Esa relación con el espacio también define el espíritu de Osteria Central: un ambiente cálido, informal y sin demasiados protocolos, donde la gente pueda sentirse cómoda tanto para una comida completa como para una parada breve.
“Queremos que puedas pasar, sentarte, comer algo, tomar algo y seguir con tu vida”, explicó el propietario. Por eso, la barra ocupa un lugar protagonista y la carta reúne opciones para distintos momentos como empanadas, croquetas, tartas, sopa paraguaya, chipa guasu, hamburguesas, milanesas, tacos de vacío, asado a la olla y otros tantos platos. Para el postre, Mauricio no dudó en destacar una combinación tradicional: dulce de batata con queso Paraguay.
La propuesta se completa con una coctelería que incluye Vermut Tonic, Tinto de Verano, Mimosa y Tom Collins, además de clásicos como el negroni y el fernet. Las cervezas y los vinos también acompañan el cambio de estación, con mayor presencia de blancos y rosados durante el verano.
Detrás del proyecto hay un equipo joven que comparte una ambición que va más allá de la gastronomía y que busca contribuir a recuperar el movimiento del centro histórico.
Con opciones para encuentros privados y planes de ampliar sus horarios hacia el almuerzo y la merienda, Osteria Central apuesta por integrarse a la rutina de la ciudad y convertirse en el punto neurálgico de la capital.