El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, presentó la estrategia del Gobierno para impulsar una “revolución industrial” en Paraguay durante el evento Paraguay Invest 2026: Transformation, Trade and Productive Integration, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex).
Riquelme expuso que el país cuenta con condiciones competitivas para atraer inversiones, como una población joven, energía a precio competitivo y un régimen tributario simple.
Dijo al respecto que se busca conectar las oportunidades del mercado global con la capacidad productiva local, generando desarrollo económico para toda la población. Para lograr esto, se necesita incorporar tecnología, ampliar el conocimiento de los mercados internacionales y fortalecer la formación y capacitación de la fuerza laboral.
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“Estamos trabajando para crear un entorno que atraiga inversiones y permita a nuestras empresas ser más competitivas en el mercado global”, afirmó Riquelme.
Una de las medidas clave es la aprobación de la Ley para el Ensamblaje de Bienes de Alta Tecnología, que permitirá atraer nuevas inversiones industriales y generar una transición hacia procesos productivos más sofisticados. El objetivo es elevar la participación de la industria en el producto interno bruto (PIB) del 19 % al 35 % en los próximos años, consolidando a Paraguay como un centro industrial para la región y el mundo.
Otro eje central es el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), facilitando el acceso al crédito productivo y permitiendo que estas empresas se formalicen, inviertan en tecnología y mejoren su productividad.
“Las mipymes son fundamentales para nuestra economía, y estamos trabajando para que tengan las herramientas necesarias para crecer y ser más competitivas”, destacó Riquelme.
El cooperativismo también es visto como una herramienta clave para transformar la economía rural, como se demostró con la cooperativa AgroNorte, que logró transformar su producción mediante la incorporación de cultivos no tradicionales destinados a la exportación. “El cooperativismo es una forma de generar desarrollo económico y social en las comunidades rurales”, apuntó.
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