Buscar maneras más efectivas de conectar con la región fue otro de los temas abordados en los seminarios que se llevan a cabo en el marco de las Reuniones Anuales de las Asambleas de Gobernadores del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un tema que, por sobre todo, busca fortalecer la colaboración en pos del crecimiento integral.
En este sentido, Anabel González, vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID, comentó que es necesario estrechar los lazos entre países para potenciar la región y lograr conquistar no solo más mercados, sino hacer que las cadenas de valor resalten. “Son los bloques los que juegan, y nosotros, cada uno por su lado, estamos perdiendo”, comentó.
Del debate participaron:
- Ignacio J. Pérez-Arriaga, profesor visitante, Sloan School of Management del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)
- Alberto Trejos, presidente de la junta directiva del Grupo Cuestamoras
- Damie Sinanan, director ejecutivo del Caribbean Export Development Agency
- Raúl Valdez, director de Logística, ADM Paraguay
- y José Antonio Ardavín, jefe de la División de América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Globales de la OCDE.
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Ignacio J. Pérez-Arriaga, en su intervención, precisó que para que las integraciones se den de manera correcta, siempre es necesario mantener los canales de diálogo abiertos, de manera que todos los interesados puedan poner en el centro sus diferentes puntos de vista y que de ese propio núcleo surjan las soluciones según las necesidades de cada territorio.
En la misma línea, Alberto Trejos comentó que no siempre se trata de problemas de infraestructura o conectividad, sino que en muchos de los casos las interconexiones entre países se dificultan por la diferencia de procedimientos fronterizos, por lo que el área de trabajo debe enfocarse en agilizar los mecanismos de control, los pagos y los procesos burocráticos.
Entre otras de las claves para que este desarrollo en conexión se dé, Damie Sinanan puntualizó que la integración digital es clave, ya que en muchos casos se puede ver que ciertos países o, incluso, entre islas, no se da la misma penetración de herramientas, dificultando aún más la comunicación y agilización de los flujos de trabajo.
“El desafío es la competitividad, y para un país mediterráneo que depende de sus vecinos para acceder a los puestos de transbordo, el punto central es justamente la integración como eje de competitividad para unir a una de las regiones más productivas, más ricas del mundo”, agregó durante su ponencia Raúl Valdez, director de Logística de ADM Paraguay.
El mismo enfatizó en el hecho de que, más allá de que existan marcos regulatorios para la interconexión de los países, lo esencial es estandarizar las prácticas para que entre los miembros se pueda generar una sinergia a la hora de conectar con los diferentes destinos y mercados.
José Antonio Ardavín sumó a este punto el análisis sobre el rol fundamental que juegan los corredores en cada bloque, ejemplificando que con el Corredor Bioceánico los países de la región podrán ver un salto en su conexión siempre y cuando también se genere un esquema de trabajo que permita mantener el flujo ágil y constante en todos los tramos.