Una comitiva de la Junior Chamber International (JCI) visitó Paraguay para avanzar en iniciativas conjuntas con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) orientadas a fortalecer el ecosistema emprendedor juvenil y potenciar la creación de nuevos negocios liderados por jóvenes.
La delegación mantuvo una reunión con el ministro Marco Riquelme, en la que se abordaron oportunidades de cooperación para impulsar programas de formación, networking y acceso a mercados internacionales.
El encuentro contó con la participación de Alejandra Castillo y Jacqueline Bordaberri, representantes de la JCI, quienes dialogaron con autoridades del MIC sobre mecanismos para promover el desarrollo de ideas de negocio entre jóvenes emprendedores, así como facilitar conexiones con redes internacionales que permitan ampliar oportunidades comerciales.
Según explicó Bordaberri, la visita tuvo como objetivo presentar una propuesta concreta para implementar un programa dirigido a jóvenes creativos emprendedores, en alianza con el MIC, que permita fortalecer sus capacidades empresariales y ampliar sus posibilidades de inserción en mercados globales.
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“El mundo hoy está a un clic de distancia y esta es la oportunidad que tenemos para vincularnos con una organización internacional de prestigio y renombre como la JCI”, afirmó el viceministro Giménez, quien destacó que desde la Dirección Nacional de Emprendedurismo se busca potenciar el futuro que los jóvenes paraguayos ya están construyendo mediante nuevos proyectos y startups.
Por su parte, Bordaberri valoró la apertura del Gobierno paraguayo para impulsar iniciativas enfocadas en la juventud. Explicó que la JCI cuenta con presencia en más de 115 países y que en Paraguay ya desarrolla actividades en 16 ciudades, donde promueve el desarrollo de negocios y emprendimientos liderados por jóvenes.
La representante también resaltó los programas que actualmente impulsa el MIC para fomentar el emprendedurismo. Según indicó, las iniciativas presentadas buscan no solo apoyar la creación de empresas a nivel nacional, sino también preparar a los jóvenes para competir en el ámbito internacional.
En ese marco, mencionó que ya se están ejecutando programas en departamentos como Itapúa, Alto Paraná y Asunción, lo que, según afirmó, está generando mayor interés y entusiasmo entre los jóvenes emprendedores, al percibir un compromiso creciente de las instituciones con el desarrollo del ecosistema emprendedor en el país.
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MIC evalúa proyecto de día libre por cumpleaños con foco en productividad empresarial
El titular del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, se refirió al proyecto de ley que propone otorgar un día libre por cumpleaños, señalando que la cartera se encuentra evaluando la iniciativa parlamentaria y conversando con los diferentes actores, pero la visión principal irá hacia la generación de productividad en las industrias y en las empresas.
“Estuvimos hablando con distintos gremios, y distintos empresarios también. Nosotros valoramos mucho todo el sacrificio que tienen los trabajadores en Paraguay, pero tenemos que tener en cuenta un aspecto importante para nuestra revolución industrial y la industrialización es la productividad que generamos en las industrias”, explicó Riquelme a los medios de prensa.
Aseguró que no se puede poner sobrecostos a las industrias y a los empresarios, ya que además de afectar a las industrias grandes también lo hace con las 476.000 mipymes que existen en el país. “En ese sentido, nosotros estamos apuntando a la formalización y a bajar los costos. Estamos evaluando todavía la iniciativa parlamentaria”, explicó.
Pronunciamiento de gremios
Ante el proyecto de ley que plantea establecer un día libre remunerado por cumpleaños para trabajadores del sector público y privado, ya se pronunciaron varios gremios como la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), el Centro de Importadores del Paraguay (CIP), la Unión Industrial Paraguaya (UIP), entre otros.
Ayer domingo, la Feprinco emitió un comunicado advirtiendo que este tipo de iniciativas, aunque puedan resultar atractivas desde el punto de vista social, implican costos permanentes para la economía y podrían afectar la competitividad del país.
La organización señaló que en un contexto internacional marcado por la competencia entre países por atraer inversión, empleo y productividad, Paraguay debería priorizar medidas orientadas a fortalecer la competitividad y la sostenibilidad fiscal, en lugar de aprobar disposiciones que incrementen las obligaciones laborales por vía legislativa.
A su vez, el CIP indicó que si bien toda iniciativa orientada al bienestar de los trabajadores es valiosa, implicaría un aumento directo de los costos laborales para las empresas, ya que se irían imponiendo más cargas y más costos al sector.
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Cooperativismo gana protagonismo en la industrialización del interior
El cooperativismo se posiciona como una herramienta clave para impulsar la industrialización y el desarrollo económico en el interior del país. Así lo señaló el ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, durante una visita realizada a una organización productiva del sector lácteo en el departamento de San Pedro, donde se presentó un proyecto orientado a modernizar la cadena de valor de la leche y sus derivados.
La actividad formó parte de la agenda de recorridos del titular del MIC por distintos sectores productivos, con el objetivo de conocer de cerca las iniciativas que buscan agregar valor a la producción primaria y fortalecer la competitividad de las economías regionales.
Durante la jornada se presentó un proyecto de modernización de la cadena láctea nacional, impulsado con el apoyo de la República de China (Taiwán) a través del programa Fomipymes. La iniciativa apunta a mejorar la calidad, la presentación y la trazabilidad de los productos lácteos elaborados por pequeños productores, con el objetivo de facilitar su acceso a nuevos mercados.
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Entre los principales ejes del proyecto se encuentran la estandarización de los productos, el fortalecimiento de la identidad visual de las marcas y la implementación de sistemas de trazabilidad, herramientas consideradas claves para consolidar la calidad de productos tradicionales como el queso Paraguay y posicionarlos en mercados más amplios.
El ministro destacó que el cooperativismo representa una vía eficaz para impulsar el desarrollo productivo en las comunidades rurales.
“El cooperativismo es la forma más rápida de generar riqueza para todos los paraguayos. Si lo vemos como una herramienta para industrializar la materia prima que producimos en el campo y llegar a mercados internacionales, es un camino que tiene el éxito prácticamente asegurado”, expresó.
Actualmente, más de 100 productores participan en la producción de leche y derivados, cuyos productos ya se comercializan en distintos mercados del país. Según explicó el ministro, los lácteos elaborados por estos productores se distribuyen en ferias y puntos de venta en Asunción y ciudades del interior, entre ellas Pedro Juan Caballero.
La visita también contó con la participación del viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, y del embajador de Taiwán en Paraguay, Iván Lee, quienes acompañaron la jornada de trabajo y destacaron la importancia de fortalecer las cadenas productivas locales mediante cooperación internacional y asistencia técnica.
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Entre un mundo de oportunidades y el riesgo de profundizar desigualdades
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Las sociedades vivieron a lo largo de su historia un gran número de transformaciones en los modos de producción y organización. Según plantean los pronósticos, en los próximos años los cambios serán más que disruptivos, pues una nueva forma de trabajar se está gestando. A pesar del sinfín de interpretaciones sobre lo que vendrá, el panorama es aún incierto.
Si la nueva forma de producción será de alta automatización, es más que pertinente empezar a preguntarnos de qué vamos a trabajar. La respuesta no está ni mínimamente clara, porque los alcances de lo que vendrá no se terminan de proyectar y menos de asentar. La llamada cuarta revolución industrial anuncia su llegada y el mercado financiero estuvo ratificando su apuesta en las últimas semanas.
Para reflexionar sobre estos cambios, La Nación/Nación Media conversó con el sociólogo especialista en el mercado de trabajo Ignacio González y con la economista Ana Rojas, quienes coinciden en que sin la alfabetización digital de la población, en lugar de aprovechar los beneficios que ofrecen estas herramientas, se profundizarán la desigualdad y la precariedad e incertidumbre laboral.
–¿Cómo se define desde la academia el cambio en la forma de producción que parece concretarse en un futuro cercano con la aparición de la IA?
–IG: Podría decirse que el cambio productivo que se acelera con la irrupción de la IA se enmarca en lo que se conoce como la cuarta revolución industrial. Esta se distingue por la integración de tecnologías digitales, físicas y biológicas, como inteligencia artificial, big data, internet de las cosas, nube, impresión 3D y biotecnología, que habilitan sistemas inteligentes conectados en tiempo real y nuevas formas de automatización avanzada.
TRANSFORMACIONES
–¿Qué consecuencias sociales podría acarrear esto?
–Las consecuencias sociales de esta transformación son diversas y multidimensionales. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que, si bien la IA no necesariamente eliminará la mayoría de los empleos, sí transformará las tareas que los componen, afectando la calidad del empleo, los salarios y las condiciones laborales. Por tanto, surge la preocupación por una mayor polarización del mercado laboral. Por un lado, una élite de alta cualificación que diseña y gestiona estas tecnologías; y, por el otro, una masa de trabajadores y trabajadoras en roles de baja cualificación y fácilmente automatizables.
–¿Qué ventajas y desventajas podría representar la automatización?
–Entre las posibles ventajas potenciales, podríamos pensar en reducción de jornadas laborales, redistribución social del tiempo, posibilidad de desvincular ingreso y empleo, y expansión de actividades autónomas no mercantilizadas. Sin embargo, los riesgos podrían ser sumamente graves ante la ausencia de una regulación y protección social robusta, como, por ejemplo, el desempleo estructural, la polarización de ingresos, el debilitamiento extremo de derechos laborales, el hipercontrol algorítmico y la ampliación de desigualdades de género, etnia y clase social.
–¿Es más productiva esta economía del futuro?
–La economía impulsada por la IA promete ser significativamente más productiva, tomando como base algunos análisis, estudios y proyecciones que vienen augurando aumentos importantes en la productividad laboral en la próxima década como, por ejemplo, el Foro Económico Mundial. Sin embargo, esto no conlleva, necesariamente, trabajar menos ni mejor, como ya lo muestran algunos datos actuales, como los ofrecidos en la Harvard Business Review, exhibiendo avances de investigación sobre IA, trabajo y productividad. Los resultados expuestos sugieren que la implementación de herramientas de IA, en lugar de reducir la carga de trabajo, a menudo la intensifica, llevando a un aumento del estrés y el burnout (agotamiento físico, emocional y mental por estrés laboral severo). Así, el incremento inicial de la eficiencia puede verse contrarrestado por una menor calidad del trabajo o una mayor rotación de personal. Por tanto, la promesa de mayor productividad es real, pero su materialización de forma sostenible y beneficiosa para los trabajadores y las trabajadoras no está garantizada.
SUBIRSE AL TREN
–Estar retrasados en estos cambios ¿nos da un colchón para acomodarnos o más bien nos deja más afuera de la nueva era?
–Creo que, como país, estar retrasado en la adopción tecnológica no nos proporciona un “colchón” protector. No concuerdo con posiciones luditas. Creo que, por el contrario, esta situación agrava las condiciones de exclusión y la dependencia. En un mundo interconectado, el hecho de no participar activamente en la revolución de la IA podría implicar, entre otras cosas, pérdida de competitividad, porque las industrias locales no podrán competir con empresas extranjeras que sí han integrado la IA para optimizar su producción; fuga de cerebros, porque el escaso talento local especializado buscará oportunidades en mercados más desarrollados; consumo pasivo, el país se limitará a ser un mero consumidor de soluciones tecnológicas diseñadas en el extranjero, sin adaptación a las necesidades nacionales ni generación de valor agregado; ampliación de la desigualdad, profundizando la brecha digital interna.
–¿Qué consecuencias se pueden observar en la incertidumbre respecto al trabajo en el futuro, la vivienda y la jubilación dentro de la sociedad y su capacidad de proyectarse?
–La incertidumbre respecto al futuro del trabajo tiene consecuencias sociales y económicas profundas. Cuando el pilar del trabajo estable se desvanece, la capacidad de los individuos y las familias para proyectarse a largo plazo se ve severamente comprometida. Por ejemplo, el acceso a créditos o hipotecas, que tradicionalmente requiere estabilidad laboral, se dificultaría para un trabajador de la gig economy con ingresos fluctuantes y sin contrato a largo plazo. También el sistema de pensiones se vería afectado, ya que se encuentra basado en aportes regulares con base en un empleo formal, por lo que resulta incompatible con un modelo de trabajo esporádico y no declarado, augurando una vejez sin seguridad económica para una gran parte de la población. Así también, la incertidumbre constante dificultaría la toma de decisiones vitales como formar una familia, invertir en educación superior o iniciar un negocio. Se instala una cultura del presentismo, donde la supervivencia diaria opaca la planificación del futuro.
EL NIVEL FORMATIVO ANTE EL NUEVO ESCENARIO
En el dilema que plantea la automatización al trabajo humano, la economista Ana Rojas pone al hombre y a la mujer como actores centrales a la hora de pensar la economía y esta como orgánica a la sociedad, subrayando el problema del nivel formativo y la desigualdad.
–¿Existe algún consenso o debates predominantes a la hora de diagnosticar el estadio presente de la economía global?
–AR: Dependiendo del enfoque y de la disciplina desde la que se lo analice, existen distintas corrientes teóricas que estudian el trabajo y buscan proponer mejoras en su organización y regulación. No es lo mismo mirarlo desde la economía convencional –que lo define como un factor de producción– que desde el derecho laboral, que lo entiende como un derecho humano, o desde la economía feminista, que amplía la noción para incluir el trabajo no remunerado y de cuidados. Cada perspectiva construye una idea distinta sobre qué es el trabajo y cuál es su función en la sociedad.
CAMBIOS
–¿Qué tipos de cambios podrían darse respecto al mercado de trabajo?
–Los cambios en el mercado de trabajo pueden darse en la demanda de perfiles, en las competencias requeridas y en la organización del proceso productivo. La digitalización y la automatización transforman tareas y ocupaciones completas, por lo que la adaptación no puede recaer solo en las personas: las empresas y el Estado deben asumir un rol activo en la formación continua, no únicamente para jóvenes, sino también para adultos y adultos mayores. Así también, debe procurarse la inserción de grupos poblacionales históricamente excluidos: las personas con discapacidad y las poblaciones indígenas.
–¿Qué es la alfabetización tecnológica?
–La alfabetización tecnológica no es solo aprender a usar aplicaciones, sino desarrollar capacidades para procesar información, resolver problemas y aumentar la productividad. En Paraguay, esto supone un desafío estructural: los promedios de años de estudio y las desigualdades socioeconómicas limitan la capacidad de adaptación y la inserción en mercados más competitivos. En este escenario, el rol de las mujeres es central. Las brechas de participación, los mayores niveles de informalidad y la sobrecarga de trabajo no remunerado condicionan su acceso a oportunidades en sectores más dinámicos y tecnológicos. Si la transformación productiva no incorpora una perspectiva de género –con políticas de cuidado, formación específica y acceso equitativo a tecnologías– existe el riesgo de profundizar desigualdades preexistentes. Por el contrario, una estrategia que integre a las mujeres como actoras clave puede potenciar la productividad y ampliar las bases del desarrollo.
EDUCACIÓN Y ECONOMÍA DIGITAL
–¿Qué ventajas y/o desventajas ofrece esta dinámica tecnológica actual en nuestro país?
–Para un grupo pequeño –aunque en crecimiento– puede representar una clara ventaja. Existen empresas y capital humano altamente especializado que ya operan en sectores tecnológicos y que muestran capacidad de innovación y adaptación. Sin embargo, volviendo al punto estructural de la educación, es difícil pensar que ese dinamismo sea sostenible y, sobre todo, inclusivo. Cuando los niveles educativos promedio son bajos y solo una fracción reducida de quienes inician la primaria logra culminar estudios universitarios, la posibilidad de que la economía digital genere empleo masivo y de calidad para el grueso de la población es limitada. Las empresas tecnológicas, las fintech u otras vinculadas a servicios basados en conocimiento suelen demandar perfiles con alta calificación, manejo de idiomas y competencias digitales avanzadas.
–¿Qué consecuencias podría generar este acceso desigual?
–Esto tiende a concentrar oportunidades en sectores socioeconómicos ya favorecidos. Si no se amplía sustantivamente la base educativa y no se fortalecen las trayectorias formativas técnicas y universitarias, el riesgo es que la inserción tecnológica profundice la segmentación: un núcleo moderno, dinámico y competitivo, coexistiendo con un amplio sector de baja productividad e informalidad. En ese sentido, la escasa inmersión tecnológica puede ser una oportunidad si se planifica estratégicamente, implementando políticas educativas, productivas y de inclusión digital más coherentes y cercanas a la realidad educativa y social de Paraguay, o puede convertirse en una limitación estructural si la transición ocurre de manera fragmentada y sin ampliar las capacidades del conjunto de la población.
–¿Cómo evaluás el impacto de la IA en el mercado de trabajo?
–La IA es una herramienta fantástica y muy útil, pero que necesita de cierto criterio para ser aplicada en el mercado de trabajo y en la vida cotidiana. Para sacarle el mayor potencial a esta herramienta de avance y mejora, debemos tener la capacidad crítica para identificar lo que es real de lo que no, así como también ser capaces de agregarle valor a las actividades que no pueden ser reemplazadas por la inteligencia artificial. La uberización, por ejemplo, si bien puede funcionar como una forma de complementar ingresos y generar oportunidades en contextos de escasez de empleo formal, también constituye una modalidad de precarización. Ya que se traslada al trabajador la responsabilidad por la inestabilidad del mercado laboral: la variabilidad de ingresos, la ausencia de protección social y los riesgos asociados a la actividad. En lugar de corregir las fallas estructurales del mercado de trabajo (informalidad, baja productividad, insuficiente generación de empleo de calidad, bajos ingresos), las plataformas tienden a individualizar el riesgo, se diluye la responsabilidad empresarial y se debilita el marco de derechos laborales, profundizando la fragmentación y la desprotección.
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Mujeres líderes instan a utilizar oportunidades
En el marco de la 5.ª Jornada de Mujeres Líderes organizada por el Banco Central del Paraguay se destacó el rol fundamental que cumplen las mujeres en el ámbito financiero y gerencial, siendo figuras claves a la hora de articular espacios de crecimiento y desarrollo organizacional, aportando siempre una mirada diferente que busca elevar el potencial de los proyectos en general.
En esta oportunidad se contó con la participación de la presidenta del Banco Central de Chile, Rosanna Costa; la vicepresidenta del Banco Central del Uruguay, Ana Claudia de los Heros; y la miembro titular del Directorio del Banco Central del Paraguay, Liliana Caballero, quien destacó que generar espacios donde se puedan compartir experiencias afines es clave para abrir caminos y cerrar brechas.
Durante su intervención, Rosanna Costa destacó que, si bien se ve mayor participación de mujeres en altos cargos en diferentes sectores, aún existe una gran brecha en materia de inserción laboral femenina a nivel regional, la cual solo puede cerrarse trabajando de manera articulada desde el mismo sector femenino, aprovechando y creando oportunidades.
“Las brechas las cierran las mejores remuneraciones, la mayor ocupación, la educación, etcétera. Yo las invito a todas las economistas a que también sigamos el camino de ir dando respuesta a qué es lo que hay detrás de estas brechas, de manera que podamos aportar en políticas públicas que vayan cerrando las brechas”, comentó Costa.
Por su parte, Ana Claudia de los Heros remarcó la importancia de apostar a la capacitación y la formación técnica, destacando que las mujeres no deben sentirse limitadas a la hora de afrontar desafíos, sino que lo tienen que hacer con confianza y convicción sobre su capacidad
“A las mujeres lo que les puedo decir es que no es solo aprovechar las oportunidades, sino estar atenta a dónde están las oportunidades; ese es un desafío mayor. Nosotras nos tenemos que generar esas oportunidades”, remarcó la vicepresidenta del Banco Central de Uruguay.
Ambas mujeres coincidieron en la importancia de conjugar las oportunidades con la preparación para llegar a alcanzar las metas personales, enfatizando que se debe ser siempre claros en las metas y las concesiones necesarias para alcanzarlas.