La campaña arrocera 2025/2026 avanza con expectativas positivas en cuanto a volumen y calidad, a pesar de que el inicio de la siembra se retrasó por condiciones climáticas atípicas registradas entre septiembre y octubre. Desde el sector productivo destacan que, tras ese comienzo más lento, el clima acompañó el desarrollo de los cultivos, lo que permite proyectar un resultado favorable para el cierre de la zafra, según señalaron referentes del sector y la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Actualmente, el cultivo atraviesa una etapa clave de cosecha, con perspectivas alentadoras para los productores. Durante el Día de Campo realizado en Villafranca, departamento de Ñeembucú, el vicepresidente de la Federación Paraguaya de Arroceros (Feparroz), Reinero Franco, explicó que la cosecha registra un leve retraso respecto al año pasado, debido principalmente a las siembras tardías. Sin embargo, indicó que los rendimientos observados hasta ahora son positivos y que el sector mantiene la expectativa sobre la mayor superficie que aún queda por recolectar.
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En cuanto al contexto de precios, Franco señaló que el escenario actual obligó a los productores a realizar ajustes en su estructura de costos, ya que el valor del grano modifica el punto de equilibrio y afecta de manera diferente según el nivel tecnológico, las variedades utilizadas y los sistemas productivos adoptados en cada establecimiento. En ese sentido, explicó que muchos productores optaron por optimizar el uso de recursos y mejorar la eficiencia productiva para sostener la rentabilidad.
“Un año de crisis de precios ayuda al productor a ser más eficiente, y esa eficiencia queda instalada para los años siguientes”, sostuvo el dirigente, al tiempo de mencionar que comienzan a observarse señales de una recuperación paulatina en los valores internacionales del arroz, lo que genera expectativas moderadamente positivas para el sector.
Durante el último año, el arroz paraguayo llegó a más de 35 destinos y el sector sigue explorando nuevos mercados, donde la calidad del producto nacional mantiene una buena aceptación.
Desde la UGP destacaron que, con rendimientos proyectados favorables y una calidad sostenida del grano, el arroz paraguayo reafirma su papel estratégico dentro de la matriz productiva nacional, aportando al dinamismo de las exportaciones agroindustriales y al desarrollo de varias regiones productoras del país.
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Biotecnología, una herramienta estratégica para la competitividad del agro paraguayo
La incorporación de cultivos genéticamente modificados posicionó a Paraguay entre los principales países del mundo en adopción de biotecnología agrícola. Santiago Bertoni, asesor de la UGP, analiza su evolución, los beneficios para la producción y las oportunidades para fortalecer la investigación nacional.
La agricultura paraguaya encontró en la biotecnología una herramienta clave para mejorar sus sistemas productivos y responder a los desafíos del sector. Desde la incorporación de semillas genéticamente modificadas hasta los avances en investigación local.
“Estas tecnologías ampliaron las posibilidades de manejo de malezas, plagas y aprovechamiento de los recursos”, señaló Santiago Bertoni, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, sostuvo que la biotecnología representa una evolución de los conocimientos que los agricultores aplican desde hace generaciones mediante la observación y selección de plantas y animales. Su desarrollo permitió comprender y utilizar los procesos biológicos con mayor precisión.
Una adopción que transformó la producción. La incorporación formal de la biotecnología moderna a la agricultura paraguaya comenzó en 2004, con la autorización comercial de la soja genéticamente modificada tolerante al glifosato. Posteriormente se sumaron tecnologías para maíz y algodón, mientras que en 2013 se incorporaron nuevas características de resistencia a determinados insectos en soja.
Actualmente, Paraguay cuenta con 49 eventos transgénicos autorizados en soja, maíz y algodón. “Prácticamente el 100 % de la superficie cultivada con estos rubros corresponde a variedades genéticamente modificadas”, explicó Bertoni.
Esta adopción también posiciona al país en el escenario internacional. De acuerdo con AgbioInvestor GM Monitor, en 2025 Paraguay ocupó el séptimo lugar mundial y el tercero en América Latina por superficie sembrada con cultivos genéticamente modificados, con aproximadamente 4,5 millones de hectáreas.
Productividad y sostenibilidad. Entre los principales beneficios se encuentran la reducción de pérdidas ocasionadas por determinadas plagas y malezas, así como la disminución de aplicaciones de insecticidas y herbicidas, con resultados económicos favorables para los productores.
Sin embargo, Bertoni destaca la importancia de integrar estas herramientas con buenas prácticas agronómicas. “La biotecnología alcanza su mayor potencial cuando se combina con variedades adaptadas, manejo adecuado de los suelos, nutrición equilibrada y decisiones basadas en información”, resaltó Bertoni.
Investigación y oportunidades locales
Paraguay también avanzó en el desarrollo de capacidades propias. Un ejemplo fue el trabajo conjunto entre el IPTA y el Inbio, que dio origen a las variedades Sojapar. Además, existen líneas de investigación orientadas a mejorar la respuesta de la soja a las sequías y desarrollar materiales con resistencia a enfermedades.
En este proceso, la próxima inauguración del Parque Tecnológico Inbiotec representa una nueva oportunidad para impulsar la investigación y el desarrollo nacional.
Para Bertoni, el desafío es aprovechar el conocimiento disponible y fortalecer la cooperación entre instituciones públicas, universidades y empresas. “La apuesta, debe ir más allá de incorporar tecnologías extranjeras y avanzar hacia soluciones adaptadas a las condiciones productivas del país, con cosechas más estables y un uso eficiente de los recursos”, concluye Bertoni.
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Huevos con ambición exportadora
Con aproximadamente cinco millones de gallinas ponedoras en producción y un consumo anual de hasta 230 huevos por habitante, el sector avícola enfrenta una fuerte competencia. Néstor Zarza, presidente de Avipar, revela la apuesta del gremio por la tecnología, la formalización y la apertura para impulsar el crecimiento del sector.
Paraguay produce al menos cuatro millones de huevos por día, una cifra que refleja el crecimiento del sector y su importancia en la alimentación. Sin embargo, la precisión en las estadísticas es difícil debido a la informalidad del sector que corresponde a pequeños productores, según explicó Néstor Zarza, presidente de la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar).
El país cuenta con un hato aproximado de cinco millones de gallinas ponedoras en producción. A este volumen se suma la producción casera, arraigada principalmente en las familias rurales, que también contribuye a la oferta nacional.
El consumo per cápita se ubica entre 220 y 230 huevos al año y mantiene una tendencia creciente. Sin embargo, en los últimos años, la mayor disponibilidad de este insumo primario intensificó la competencia y deprimió los precios.
“Hoy en día es una de las proteínas más baratas y está a disposición en todas partes”, destacó Néstor. Si bien los consumidores se benefician con más ofertas y precios bajos, el escenario resulta más complejo para los pequeños productores, que deben sostener sus negocios con márgenes presionados.
Exportar, el próximo gran desafío. La posibilidad de llegar a mercados internacionales todavía enfrenta obstáculos. El huevo fresco es altamente perecedero y Paraguay no tiene experiencia en su exportación industrial. Además, se requiere cumplir con normas sanitarias y de inocuidad alimentaria compatibles con las exigencias de otros países.
La informalidad también limita las oportunidades de acceso a mercados externos. Por eso, el sector trabaja en mejorar la normativa y la regulación, con la expectativa de avanzar hacia futuras exportaciones.
Tecnología para enfrentar el calor. En infraestructura y tecnología, las empresas formales muestran avances importantes, con inversiones constantes en innovación. Los galpones incorporan materiales isotérmicos para reducir el impacto del calor, un factor crítico en Paraguay.
Las gallinas ponedoras necesitan temperaturas de entre 14 y 28 grados, mientras que en el país suelen registrarse entre 40 y 45 grados.
“Hoy sabemos cómo enfrentar los riesgos sanitarios”, señaló el presidente de Avipar, al destacar los avances en bioseguridad y el intercambio de experiencias con Brasil. Finalmente, dijo que el tratamiento de los desechos, siempre es un desafío, sobre todo, desde el punto de vista ambiental, aunque cada vez se tiene más oferta de equipos y manejos que ayudan a paliar los problemas que normalmente genera la producción en materia ambiental.
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La formalización de tierras, una llave para reducir la pobreza y dinamizar la economía
La seguridad jurídica sobre la propiedad puede impulsar la inversión, facilitar el acceso al crédito y mejorar los ingresos fiscales. Hugo Jiménez, asesor de la UGP, plantea la necesidad de modernizar el sistema de administración de tierras en Paraguay para transformar activos en oportunidades de desarrollo.
Propiedad y desarrollo económico. La pobreza no se limita a la falta de ingresos, también comprende dificultades para acceder a vivienda, salud, educación y condiciones de vida dignas. En este contexto, la formalización de los derechos de propiedad representa una herramienta para mejorar las oportunidades económicas, especialmente en países donde una parte importante de los activos permanece fuera de los registros oficiales.
Para Hugo Jiménez, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), contar con títulos de propiedad permite que los bienes puedan convertirse en capital, respaldar inversiones y facilitar el acceso al financiamiento.
“Los derechos de propiedad no tan solo son fundamentales para reducir la pobreza sino, además, son instrumentos efectivos para crear riqueza”, sostiene.
El economista peruano Hernando de Soto, citado por Jiménez, plantea que muchas personas en países en desarrollo poseen viviendas y tierras, pero carecen de documentación que permita utilizarlas como garantía para préstamos o inversiones. Esta situación limita su capacidad de mejorar sus activos y generar nuevas actividades económicas.
Paraguay y el desafío de ordenar la tierra. El Índice Internacional de Derechos de Propiedad 2025 ubica a Paraguay en el puesto 90 de 126 países, con una puntuación de 4,138 sobre 10. El resultado refleja desafíos en materia de seguridad jurídica y administración de los bienes.
Jiménez considera que el país necesita avanzar hacia un sistema integral de administración de tierras que permita actualizar los registros, reducir las dificultades en el mercado inmobiliario y mejorar el ordenamiento territorial.
La creación del Registro Unificado Nacional (RUN), que reúne las funciones de registros públicos, catastro y agrimensura, representa una oportunidad para corregir inconsistencias históricas en los inventarios.
“En los registros de tierras aún están anotadas superficies a nombre de instituciones y empresas que hoy son asiento de colonias enteras o propiedades privadas”, advierte.
El impacto en el agro y los municipios. La regularización de la tenencia tiene implicancias directas para el sector agropecuario. La falta de títulos limita las posibilidades de acceder a financiamiento, invertir en infraestructura y desarrollar plenamente el potencial productivo de los establecimientos.
A esto se suma la situación de miles de familias en asentamientos urbanos y periurbanos, cuyos terrenos carecen de documentación formal, dificultando mejoras en viviendas, servicios sanitarios y acceso al agua segura.
El problema también alcanza a instituciones públicas. Según Jiménez, más de un millar de locales de salud y educación no cuentan con títulos de propiedad, una condición que restringe las inversiones en infraestructura.
En el ámbito municipal, la actualización de catastros constituye otro desafío. El asesor señala que seis de cada diez municipios no tienen catastros actualizados, lo que limita la identificación de inmuebles y reduce el potencial de recaudación del impuesto inmobiliario.
Con las nuevas autoridades municipales ya asumidas, el especialista considera prioritario avanzar en esta tarea para fortalecer los ingresos locales y mejorar la planificación territorial.
“La formalización de la propiedad, no solo ofrece seguridad jurídica, sino que también puede convertirse en una herramienta para ampliar las inversiones, mejorar la productividad y generar condiciones para un desarrollo económico más inclusivo”, concluye Jiménez.
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Desplome del dólar supera a El Niño como mayor amenaza al sector productivo
El anuncio del fenómeno El Niño de proporciones mayores a las habituales había generado cierta alarma en el sector productivo y económico hace unos meses, sin embargo la cuestión hasta pasó a un segundo plano, considerando que el desplome del dólar está siendo ahora la mayor amenaza, al menos al considerar las recientes declaraciones del presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo.
“Lo de El Niño todavía es difícil (dimensionar su impacto), en la parte agrícola estamos en pleno desarrollo del cultivo, faltan todavía dos meses y medio para el momento de las definiciones. La expectativa es que general con El Niño es que va a haber producción. En el peor escenario es la sequía, ahí no hay producción”, dijo al programa “Así son las cosas” del canal GEN y Universo 970/Nación Media.
Posteriormente, aludió a la cuestión cambiaria, factor que repercute directamente en los ingresos de los productores, considerando que los precios están fijados en moneda extranjera. “Entonces, podemos estar en la paradoja de tener muy buena producción, pero la facturación cae tanto que los números no dan para cerrar con los costos”, citó seguidamente.
Afectados
El boletín informativo de la UGP reproduce las declaraciones de Hugo Franco, productor, exportador y representante de los productores de banana de Tembiaporã, del departamento de Caaguazú, quien advirtió que la pérdida de valor del dólar tiene un impacto significativo en toda la cadena productiva, especialmente en los pequeños productores. “Hay una diferencia del 30 % en la pérdida de valor del dólar con relación al año pasado. Esto es un impacto muy grande para los exportadores, para toda la cadena y por sobre todo para el pequeño productor”, señaló.
Según el material difundido, la preocupación también alcanza a los pequeños productores de granos. Alfonso Irala, productor de Maracaná, Canindeyú, explicó que la caída de la divisa compromete la rentabilidad de rubros como el sésamo y la chía, obligando a muchos agricultores a recurrir al endeudamiento para cubrir los gastos de cada campaña.
Cristaldo, en la entrevista con los medios citados, había indicado que el impacto agobia a unos 260.000 pequeños productores.
Para tener una idea de lo que está aconteciendo, el dólar comenzó el año por sobre los G. 6.600 y actualmente se encuentra en G. 5.900 y en algún momento llegó a ubicarse por debajo de los G. 5.700.
Reunión
En la jornada del jueves, en horas de la tarde, alrededor de gremios productivos y empresariales se reunieron con el Equipo Económico Nacional para tratar la cuestión del tipo de cambio, que vive un fenómeno inédito a nivel local, con un inusitado fortalecimiento del guaraní.
El acuerdo al que se llegó en el encuentro consiste en conformar una mesa técnica para analizar medidas de manera a brindar un escenario de mayor previsibilidad a la cotización de la divisa norteamericana, considerando el peso que tiene en los ingresos de sectores que operan con la moneda extranjera.