La Administración Nacional de Electricidad (Ande) emitió un informe técnico, ayer viernes, sobre el apagón registrado el miércoles 18 de febrero, a las 15:18, cuando un evento causó el fuera de servicio de los sistemas Metropolitano, Este, Central, Norte y Oeste. Durante esa siesta se registró el nivel máximo de consumo del día a las 14:05, alcanzando 5.690 MW, sin perturbaciones en el sistema.

En su conclusión señala que, considerando que la pérdida de dos líneas de transmisión en 220 kV (doble contingencia) ocurrió en un momento de alta demanda, y dado que el sistema eléctrico paraguayo aún no cuenta con la redundancia necesaria a nivel de transmisión, la capacidad de transmisión remanente resultó insuficiente para atender la alta demanda del momento, originándose fenómenos de subtensión y posterior sobretensión en el sistema. En consecuencia, actuaron en forma correcta todas las protecciones, dejando fuera de servicio todo el sistema alimentado desde la CH Itaipú y CH Acaray.

Al momento del incidente, 15:18 horas, la carga del sistema ya iba en descenso y se situaba en 5.330 MW con el sistema interconectado, atendido por CH Itaipu 3.746 MW, CH Yacyreta 1.454 MW y CH Acaray 130 MW. La secuencia de hechos en el sistema eléctrico tuvo su inicio en la Subestación Yguazú (ES-YZU) donde se registró el desprendimiento de un conector de 500kV correspondiente a una de las fases del transformador de potencial (TP) asociado al Transformador T01 (500/220kV).

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Posteriormente, se produjo la desconexión de dos líneas de 220 kV entre las Subestaciones Yguazú (YZU) y Coronel Oviedo (COV), las cuales forman parte del tronco principal de transporte de energía hacia el Sistema Metropolitano. La salida de estas líneas fueron producto de la actuación de sus protecciones ante variaciones de magnitudes eléctricas que superaron los límites permitidos.

Como consecuencia de esta doble contingencia, se registró una disminución de la tensión en el sistema eléctrico, lo que generó la desconexión de cargas sensibles al nivel de tensión, tales como equipos de refrigeración que se desconectan de forma autónoma, y que en el momento debido a las altas temperaturas (sensación térmica de 45ºC) se encontraban encendidos.

Los fenómenos mencionados generaron un desequilibrio entre generación y demanda, activándose los esquemas de protección con la separación del sistema eléctrico de la ANDE alimentado por CH Itaipu, CH Acaray y CH Yacyreta, que actuaron conforme a su diseño para preservar la integridad de las instalaciones eléctricas (transformadores, líneas de transmisión, demás equipos del SIN y de los usuarios).

Una vez separados los sistemas, y tras la reducción adicional de cargas sensibles a la tensión, se registró un incremento de la tensión en todo el sistema atendido por la CH Itaipu y la CH Acaray. Esta condición activó el esquema de protección por sobretensión en la Subestación Margen Derecha de Itaipu, desconectando todas las líneas (220 kV y 500 kV) que vinculan esta central con la ANDE. Esta protección de sobretensión actuó para evitar daños en las instalaciones del sistema de transmisión, lo que derivó en la interrupción del suministro a todo el sistema atendido por la CH Itaipu y la CH Acaray.

Finalmente, a los efectos de evitar situaciones similares, el sistema eléctrico paraguayo debe contar con la redundancia necesaria en materia de líneas de transmisión, para asegurar la continuidad y confiabilidad del servicio, respondiendo a criterios universales para el buen desempeño del sistema, para lo cual se encuentra en pleno proceso de construcción la línea de transmisión de 500 kV, doble terna, entre las Subestaciones Yguazú (YZU) y Valenzuela (VAL), y en proceso de licitación la segunda línea de transmisión de 500 kV entre las Subestaciones Margen Derecha Itaipu (MD/IPU) y Villa Hayes (VHA).

Etiquetas: #Ande#apagón

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