A partir del 3 de marzo del 2026, todas las Sociedades Anónimas (SA) y Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL), deberán efectuar sus comunicaciones obligatorias únicamente a través del Sistema Integrado de Administración de los Registros Administrativos (Siara), informó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
La medida se enmarca en el proceso de implementación progresiva del Siara, una plataforma digital creada para la inscripción, actualización y gestión de los registros administrativos de personas y estructuras jurídicas que operan en el país, conforme a la Ley N° 6446/19, que establece el Registro Administrativo de Personas y Estructuras Jurídicas y el Registro de Beneficiarios Finales.
Desde la cartera económica explicaron que el objetivo es modernizar y agilizar la gestión de la información societaria, fortaleciendo la trazabilidad, la transparencia y la eficiencia administrativa. En ese sentido, recordaron que todas las SA y SRL deberán registrar previamente a su representante legal (RL) dentro del sistema. Una vez aprobada la designación, el RL quedará habilitado para realizar todas las gestiones disponibles en la plataforma.
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Para facilitar la adaptación al nuevo esquema, el MEF puso a disposición un manual de usuario de acceso libre y gratuito, con información detallada sobre las funcionalidades del Siara, disponible en su sitio web institucional.
Finalmente, el ministerio informó que las consultas adicionales podrán canalizarse a través del correo electrónico atencion_sociedades@mef.gov.py.
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Cuidado con ahogarse en promedios
Christian Kennedy
Director de London Import
Según registros, la primera vez que se asienta de manera escrita este concepto, es con una historia en la India, donde un hombre evaluó la profundidad de un arroyo para ver si él y su hijo podrían cruzarlo.
El mismo, evaluandolo, encontró que en promedio, el arroyo era suficientemente seguro para que ambos lo crucen. Para no hacer el cuento largo, el resultado fue que el hijo se ahogó.
De ahí sale la frase y sus variaciones “Nunca cruces un río porque, en promedio, tiene medio metro de profundidad”.
En las empresas, los promedios nos pueden ahogar de distintas maneras. No solo porque nos arriesgamos sin entender bien las consecuencias, sino también porque abandonamos oportunidades al tomar ese promedio como una regla absoluta.
Por eso quiero compartir dos miradas: el promedio que nos da una falsa seguridad y el que esconde posibilidades.
Un promedio saludable de rentabilidad puede esconder problemas de gestión en productos, canales, clientes o inclusive equipos que generan pérdidas. Como el resultado general acompaña, quizás no profundizamos demasiado en cómo llegamos a él.
¿Qué pasa si baja la demanda de lo que “salva el resultado”? ¿Si las condiciones dejan de ser favorables en el canal que sí genera rentabilidad? ¿Si el cliente que nos hacía llegar a la meta se va a la competencia? ¿O si el proveedor de nuestra línea más rentable nos sube el costo?
Ahí nos encontramos con que estábamos cómodos sin entender cuánto dependíamos de unas pocas fuentes. Y cuando las cosas se complican, descubrimos que el río era más profundo de lo esperado y que no teníamos las herramientas ni para mantenernos a flote.
Hacer ese doble clic sobre los datos, comprenderlos y trabajar en mejorar lo que encontramos puede parecer innecesario cuando el número final cierra. Justamente ahí es cuando tenemos más espacio para hacerlo.
La segunda mirada es distinta, pero igual de importante: el promedio que esconde oportunidades.
Imaginen una campaña para una conferencia que necesita vender 300 lugares. Estamos empezando a pautar para generar expectativa, explicar de qué se trata y presentar a los expositores. Vemos que la publicidad ya llegó a más de 500.000 personas, lo cual parece alentador.
Sin embargo, al revisar las visitas a nuestra página, encontramos que la gente se queda, en promedio, solo cinco segundos. A primera impresión, un fracaso. Estamos atrayendo gente, pero nadie se queda a leer.
¿Nadie o es el promedio el que esconde algo? ¿Qué pasa si profundizamos un poco más?
Quizás hay cientos de personas que sí se tomaron varios minutos para leer el programa, conocer a los expositores y revisar cada detalle. Todavía no sabemos si van a comprar, pero tampoco podemos concluir que no hay interés porque la mayoría salió enseguida.
Si necesitamos 300 personas para que la conferencia sea un éxito, ¿no deberíamos entender mejor qué está pasando con ese grupo antes de descartar la campaña?
Los promedios nos ayudan a ordenar información. El problema aparece cuando los tomamos como una explicación suficiente y dejamos de mirar lo que hay detrás.
A veces ese detalle nos muestra qué debemos corregir. Otras veces, dónde tenemos una oportunidad. Para encontrar cualquiera de las dos cosas, siempre hay que medir la profundidad y los caminos probables en distintos puntos donde “buscamos cruzar el río” para llegar a nuestro objetivo.
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MEF detalla cómo colocaron los G. 250.000 millones de la Caja Fiscal a ueno bank
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que la Caja Fiscal adjudicó G. 250.000 millones a ueno bank en julio de 2025, como parte de una operación de colocación de recursos excedentes en el sistema financiero local.
La entidad bancaria había presentado la oferta con la tasa de interés más alta, del 12,35 % anual, para certificados de depósito de ahorro (CDA) a un plazo de cinco años.
Según explicó la cartera económica, la operación contempló inicialmente ofertas por G. 1 billón, pero el monto finalmente adjudicado a Ueno Bank se limitó al 25 % de esa propuesta, en aplicación del criterio de diversificación de las inversiones.
Los recursos colocados en la entidad representaban el 8 % del total de fondos excedentes invertidos o depositados en el sistema financiero nacional.
El proceso se realizó el 31 de julio de 2025 y estuvo regido por el Manual de Procedimiento de Calificación de Inversión, establecido mediante la Resolución MH N.º 411/2019 y su modificatoria.
En la convocatoria participaron diez entidades financieras, aunque únicamente podían presentar ofertas los bancos que contaran con calificaciones de riesgo AA y AAA.
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Quien comparte colchón, comparte opinión
Marcelo Codas Frontanilla
marcelo@estudiocodas.com
Linkedln: Marcelo Codas Frontanilla
En todos los talleres centrados en la empresa familiar aparece la recurrente pregunta: “¿Qué hacemos con los familiares políticos?“. Ello es así porque existe una creencia instalada de que son esos allegados quienes generan los problemas. Dicho de otra forma: si no estuvieran, la familia empresaria funcionaría mejor.
Después de muchos años acompañando a empresas familiares me asiste el convencimiento de que ello no es así. Mi experiencia me dice algo distinto: los familiares políticos, en la gran mayoría de los casos, no generan el problema. Lo que hacen es poner en palabras algo que ya existe y que su cónyuge no se anima a decir, o directamente no ve.
Hay un viejo dicho que se aplica mucho a las empresas familiares: “Quien comparte colchón, comparte opinión”. Cuando uno de los miembros de la pareja integra una empresa familiar, el otro o la otra siempre opina. Es inevitable. Comparten la cama, la mesa, las preocupaciones. ¿Cómo no va a opinar?
El tema es que esa opinión, muchas veces, es compartida. Es decir, el empresario la hace suya porque en el fondo, razón hay en ella. Porque viene de alguien que lo conoce, que lo ve sin el filtro de la empresa.
Y ahí es donde se suelen generar inconvenientes con la familia, por falta de una debida canalización de esas ideas libremente expresadas.
Vi esta película muchas veces. El marido llega a su casa y cuenta que su hermano le faltó al respeto en la reunión. Su esposa, que lo quiere y lo “defiende” le dice: “No te dejes pisotear, vos valés más”. Al día siguiente, él llega a la empresa con esa frase en la cabeza. Contesta mal. Se endurece. Y su familia, lejos de ver a un socio defendiendo su postura, ve a su esposa metida en la empresa.
Nadie tiene mala intención, pero sí está mal el canal que la realidad impuso. La familia de sangre piensa: “Ella nos quiere manejar de afuera”. Quien había expresado su opinión piensa: “No me valora, no me escucha”. Y él, que está en el medio, se va quedando solo en los dos lugares.
¿Cuál es, entonces, la solución? No es pedirle a tu pareja que no opine. Eso es imposible. Quien comparte la vida, comparte la opinión. La solución está en aprender a canalizar.
En casa, tu rol es ser pareja: escuchar, agradecer la mirada externa, esa que vos perdiste por estar tan adentro.
En la empresa, tu rol es ser socio: filtrar esa opinión, quitarle la emoción, quedarte con el dato útil y presentarlo como una preocupación propia, con argumentos de empresa, no de familia.
Desde luego que las parejas que conviven y, en especial, aquellas que lo hacen un largo tiempo, ven las cosas en un único sentido y la influencia recíproca es habitual e imposible de evitar. Luego, la cuestión no radica en procurar evitar opiniones sino en canalizarlas adecuadamente.
Las empresas familiares que crecen no son las que prohíben las opiniones de los cónyuges. Son las que crean reglas claras para que esas opiniones no destruyan la confianza.
Y aquí vale este aserto de hierro: “Si no hay reglas, todo es personal. Si hay reglas, todo es profesional”
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Tesoro paga más de G. 390.000 millones a proveedores del Estado
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) procesa este jueves 5 de noviembre un nuevo desembolso de G. 390.368 millones destinado al pago de empresas proveedoras y acreedoras del Estado, en el marco del calendario de transferencias que lleva adelante la Dirección General del Tesoro Público (DGTP).
Los recursos corresponden a compromisos financiados mediante las tres fuentes de financiamiento: Recursos del Tesoro (Fuente 10), Recursos del Crédito Público (Fuente 20) y Recursos Institucionales (Fuente 30).
Los pagos buscan dar cumplimiento a las obligaciones asumidas por las instituciones públicas con sus proveedores.
De acuerdo con el reporte del MEF, el mayor volumen de desembolsos corresponde a la Fuente 20, que contempla G. 291.533 millones para el pago a proveedores y acreedores del Estado. P
Por su parte, mediante la Fuente 30 se transfieren G. 30.435 millones, destinados a caja chica, gastos reservados y también a compromisos con empresas proveedoras.
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En tanto, a través de la Fuente 10 se procesan G. 525 millones para cubrir obligaciones vinculadas a caja chica, gastos reservados y gratuidad en la educación superior.
Estos montos forman parte de los compromisos cuyas solicitudes de transferencias de recursos (STR) fueron ingresadas a la DGTP entre el martes 3 y el miércoles 4 de noviembre.
El proceso forma parte del esquema de pagos sostenido que mantiene el Tesoro Público, que realiza las transferencias conforme a la fecha de presentación de las solicitudes remitidas por las distintas instituciones públicas. De esta manera, la cartera económica avanza con el cumplimiento de los compromisos financieros asumidos con el sector privado.
Los proveedores interesados en verificar el estado de los desembolsos pueden consultar el calendario detallado en el portal del MEF, dentro del apartado Consulta Ciudadana, en la sección Calendario de Pagos.
La información también está disponible en el sitio de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), en el apartado de Compras Públicas, submenú Pagos, así como en el portal del Sistema de Proveedores del Estado (SIPE).