Arroceros piden precisión tras suspensión de riego por bajante del río
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Ante la suspensión de extracción de agua del río Tebicuary para la producción de arroz por la bajante del nivel del río hasta nuevo aviso, desde la Federación de Productores de Arroz (Feparroz) mencionaron que la medida debería precisarse, ya que no es justo que se hable solamente de los arroceros, cuando el uso del recurso hídrico involucra a diversos actores y actividades productivas.
Ignacio Heisecke, presidente del gremio, mencionó que cada año se produce el efecto de sequía que coincide con la producción arrocera. Además, en los últimos años la gran mayoría de los productores ha realizado importantes inversiones para adecuarse a las regulaciones vigentes.
“El Ministerio del Ambiente a través de sus diferentes ministros viene trabajando con los actores principales de la zona del Tebicuary. No es justo que hablen de los arroceros, deben precisar”, explicó al programa “Arriba hoy” de canal GEN y Universo 970AM/Nación Media.
El presidente de la Feparroz señaló que el sector viene acompañando el cuidado del río para no producir daños en los afluentes y acatando las reglas del Mades, por lo que el productor se encuentra en pleno conocimiento de las mismas. “El productor sabe que tiene que estar monitoreando”, argumentó.
Monitoreo
El 23 de febrero el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) informó que conforme a los registros hidrométricos actualizados la cuenca del río Tebicuary se hallaba en estado de cese de bombeo en ambos puntos oficiales de control.
En este contexto, solicitó a los productores de arroz que suspendan de forma inmediata las extracciones de agua superficial del cauce principal y sus afluentes, hasta nuevo aviso. “El Mades proseguirá con las fiscalizaciones y el monitoreo en la cuenca, a fin de verificar el cumplimiento de esta disposición y resguardar el recurso hídrico”, mencionó la institución a través de un comunicado.
“Actualmente se observa una fluctuación constante de los niveles en la cuenca, por lo que se continuará comunicando de manera oficial y periódica el comportamiento hidrométrico”, agregó la institución.
El WRC ueno Rally del Paraguay genera gran expectativa en el público, que llegó principalmente al sur del país para disfrutar del evento. Foto: Jorge Jara
Paraguay tiene el mejor rally y el más sostenible, destaca ministro del Mades
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El WRC ueno Rally del Paraguay tiene un aditamento especial en esta ocasión, teniendo en cuenta que compensará las emisiones generadas durante la competencia, gracias a los créditos de carbono certificados a nivel local. De esta manera, la cita del deporte motor será carbono neutral, cuestión considerada un hito.
“Aparte de ser el mejor rally del mundo, es el rally más sostenible del mundo también”, destacó el ministro del Ambiente, Rolando De Barros Barreto, en diálogo mantenido con La Nación/Nación Media.
“El mayor logro es que con créditos de carbono generados en nuestro país por la conservación de nuestra biodiversidad se puedan mitigar todas las emisiones que se dan dentro de la competencia llevada a cabo por el rally”, destacó sobre lo propiciado a través de la gestión realizada por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), en conjunto con la Cámara Paraguaya de Desarrollo y Comercio de Créditos de Carbono (Capadeco).
Entendiendo que son créditos de carbono por conservación de bosques nativos, también se “conservan todos los ecosistemas de vida silvestre que conviven”, precisó el secretario de Estado.
Seguidamente, habló de la posibilidad que el evento brinda al país, para demostrar el potencial con que cuenta en términos de conservación. “Mostramos ese potencial que tiene el Paraguay con una ley ya en funcionamiento”, dijo, al tiempo de destacar que “una vez más Paraguay marca un hito y deja una huella a nivel mundial con esta acción concreta que está realizando a través del gobierno del Paraguay en su autoridad de aplicación, que es el Ministerio del Ambiente, coordinadamente con el sector privado, que es la Capadeco”.
Sobre el aporte realizado, indicó que se realiza en el marco del mercado voluntario y que no hay una transacción económica. “Representa, aproximadamente, si hacemos el cálculo en guaraníes, una inversión de aproximadamente G. 500 millones a G. 600 millones, es decir, USD 100 000 más o menos”, expresó.
Para que lo mencionado se haga posible, precisó que la propia Federación Internacional del Automóvil (FIA) es la que contrata los técnicos para realizar las mediciones de emisiones y de esa manera poder calcular la compensación correspondiente.
El XV Congreso Regional de Tecnología en Arquitectura comienza este miércoles en la FADA-UNA y pondrá el foco en soluciones que combinan cuidado ambiental, eficiencia y ahorro económico. Foto: Pexels
Arquitectura sostenible busca ahorrar agua y energía desde el diseño
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Este miércoles comienza en la FADA-UNA el XV Congreso Regional de Tecnología en Arquitectura (CRETA), con una propuesta que apunta a demostrar que cuidar el agua y reducir el consumo energético también puede traducirse en importantes ahorros. La arquitectura sostenible será uno de los ejes del encuentro, con alternativas que pueden disminuir significativamente los costos de operación de los edificios.
Entre las soluciones planteadas se encuentran:
la captación y reutilización del agua de lluvia
sistemas que favorecen la infiltración al suelo
y dispositivos que permiten reducir el caudal utilizado en las actividades cotidianas.
El arquitecto Luis Silvio Ríos, docente de la FADA-UNA, advirtió que la abundancia de recursos hídricos en Paraguay no debe llevar a considerar al agua como un recurso inagotable.
Desde el diseño de las edificaciones también es posible incorporar mecanismos para retener temporalmente el agua durante las lluvias y facilitar posteriormente su ingreso al suelo, contribuyendo a la recarga de los acuíferos. A esto se suman tecnologías sencillas, como griferías que incorporan aire al flujo para disminuir el volumen utilizado sin afectar su funcionalidad.
La sostenibilidad, además, puede representar una ventaja económica. La ingeniera Gabriela Mesquita explicó que este tipo de construcciones puede demandar cerca de 4 % más de inversión inicial, pero permitir ahorros de entre 40 % y 60 % en energía y de hasta 60% en agua. Según el proyecto, el desembolso adicional podría recuperarse en un plazo de dos a cinco años, reduciendo luego los costos de funcionamiento durante la vida útil del inmueble.
El CRETA reunirá hasta el viernes 21 de agosto a docentes, investigadores, profesionales y estudiantes para debatir sobre tecnología, arquitectura y respuestas frente al cambio climático. El programa incluye seis conferencias magistrales, unas 80 ponencias, talleres y charlas técnicas, con especial atención a la eficiencia de los recursos, la reducción de la huella de carbono y el desarrollo de ciudades más sostenibles.
El presidente Santiago Peña y el ministro Rolando De Barros revisaron una agenda estratégica para impulsar el desarrollo económico sin descuidar la protección del patrimonio natural. Foto: Gentileza
Gobierno impulsa agenda para posicionar a Paraguay como referente del desarrollo sostenible
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El presidente de la República, Santiago Peña, recibió al ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Rolando De Barros Barreto, para avanzar en una agenda estratégica que articule el crecimiento económico, la generación de empleo y la protección de los recursos naturales posicionando a un Paraguay sostenible con mayores oportunidades para el desarrollo.
Durante el encuentro, el jefe de Estado ratificó su respaldo a la gestión impulsada por el Mades y destacó la decisión del Gobierno de promover los negocios sostenibles como una herramienta para atraer inversiones, generar valor y crear nuevas oportunidades para las familias paraguayas.
“La visión del Gobierno es clara: aprovechar de manera responsable el potencial natural del país, fortaleciendo políticas públicas que brinden previsibilidad al sector productivo y posicionen al Paraguay como un referente regional en desarrollo sostenible”, remarcó el ministro De Barros.
Asimismo, enfatizó que con el liderazgo, planificación y trabajo coordinado, Paraguay avanza hacia un modelo de desarrollo que protege su patrimonio natural y, al mismo tiempo, impulsa la producción, el empleo y el bienestar de su gente.
Acompaña la transformación del país
En ese sentido, enfatizó que bajo el liderazgo del presidente Santiago Peña, el Mades está acompañando una etapa de transformación del país, impulsando una visión donde el desarrollo económico y la protección de los recursos naturales avanzan de manera equilibrada.
“Con obras de alto impacto en lo que respecta a la dimensión de medio ambiente, todo lo que implica el derrocamiento y el mejoramiento de la navegación de la hidrovía, específicamente el río Paraguay, que fue una de las obras más importantes que se hizo en la historia del Paraguay y repercute directamente en la economía nacional”, expresó durante una entrevista en radio 730Am.
Recordó que el 90 % de las exportaciones e importaciones se mueve mediante la hidrovía, y esa transformación fue acompañada, trabajada y planificada por el Mades, en coordinación con el presidente de la República, el entonces ministro de Industria y Comercio Javier Giménez, hoy jefe de Gabinete. Así como otras iniciativas muy importantes, ya que hoy todo el trabajo que se realiza en el sector agroganadero es igualmente acompañado de cerca por el Mades.
“Acompañamos de cerca, no como un ente que pone palo a la rueda, sino que acompañamos ya que hoy la institución es Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, que se constituyó en una herramienta clave para mantener el equilibrio entre la conservación de nuestros recursos naturales y el desarrollo de nuestro país que siempre debe tener un fuerte componente económico, social y ambiental”, acotó.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos demostraron que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. Foto: Pexeles
La nueva inflación del agua amenaza con encarecer servicios y presionar a las economías
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El cambio climático empieza a convertirse en un factor de costos para gobiernos, empresas y hogares. Las inversiones necesarias para garantizar agua segura podrían trasladarse a las tarifas y generar una nueva presión inflacionaria.
Durante décadas, el agua fue considerada un servicio básico de bajo costo relativo y con una disponibilidad que parecía garantizada. Sin embargo, el cambio climático está modificando esa ecuación económica. En un planeta en el que los extremos climáticos se vuelven más frecuentes —con regiones que enfrentan sequías prolongadas y otras que soportan inundaciones históricas— el acceso al agua comienza a transformarse en un factor de presión sobre las finanzas públicas, las empresas de servicios y el bolsillo de los consumidores.
Un reciente estudio de la Universidad de Stanford advierte que varias ciudades de Estados Unidos podrían duplicar sus tarifas de agua hacia mediados de siglo debido a la combinación de tres factores: menor disponibilidad del recurso, infraestructura envejecida y la necesidad de ejecutar grandes inversiones para adaptar los sistemas de abastecimiento al nuevo escenario climático.
La investigación, publicada en la revista Nature Sustainability, revela una tendencia que podría repetirse en distintas economías: el cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos.
El fenómeno representa una nueva forma de presión inflacionaria. Así como el aumento del precio del petróleo encarece el transporte y los alimentos, el incremento del costo del agua puede impactar en múltiples sectores productivos, desde la industria y la agricultura hasta los servicios urbanos.
En Estados Unidos, el valor promedio del agua potable ya aumentó durante las últimas décadas a un ritmo superior al de la inflación, debido principalmente al deterioro de las redes y a la necesidad de renovar una infraestructura que requiere inversiones multimillonarias. Ahora, el factor climático agrega una nueva capa de costos.
El cambio climático genera nuevos costos de producción y esos costos terminan trasladándose a los usuarios mediante mayores tarifas de servicios públicos. Foto: Pexeles
El caso analizado por los científicos en Santa Cruz, California, muestra el desafío que enfrentan muchas ciudades: después de aplicar medidas de ahorro y eficiencia, las autoridades deben recurrir a soluciones más costosas, como plantas de reutilización de aguas residuales, nuevos sistemas de almacenamiento y obras para garantizar el suministro en períodos de sequía.
La consecuencia económica es directa: las inversiones necesarias para asegurar la disponibilidad del recurso terminan reflejándose en las facturas de los consumidores.
Paraguay frente al desafío de administrar su ventaja hídrica: Aunque Paraguay posee una posición privilegiada por sus abundantes recursos hídricos, con una de las mayores disponibilidades de agua dulce per cápita de la región, el país tampoco está aislado de esta nueva realidad económica.
Los ciclos de sequías severas y bajantes extraordinarias de los ríos Paraguay y Paraná demostraron en los últimos años que la disponibilidad del agua puede tener efectos directos sobre la economía nacional. La reducción del calado afectó la logística fluvial, elevó costos de transporte y generó impactos sobre sectores estratégicos como la exportación agrícola y energética.
Al mismo tiempo, las inundaciones recurrentes exigen mayores inversiones en infraestructura urbana, sistemas de drenaje, protección de comunidades vulnerables y mantenimiento de caminos, recursos que compiten con otras prioridades del presupuesto público.
Para Paraguay, el desafío económico no pasa únicamente por disponer del recurso, sino por desarrollar infraestructura suficiente para administrarlo de manera eficiente. La expansión urbana, el crecimiento industrial y la llegada de nuevas inversiones aumentarán la demanda sobre los sistemas de agua potable y saneamiento.
En este contexto, la gestión del agua comienza a formar parte de la agenda de competitividad de los países. Las naciones que logren anticiparse con inversiones inteligentes en infraestructura resiliente tendrán mejores condiciones para atraer capital, sostener su producción y reducir los impactos económicos de los eventos climáticos extremos.
El cambio climático dejó de ser solamente un problema ambiental. Se convirtió en una variable económica que afecta costos, inversiones, inflación y planificación empresarial. La próxima gran discusión mundial no será solo quién tiene agua, sino quién tiene la capacidad financiera y tecnológica para garantizarla.