A la hora de sembrar, existen muchas variables que deben ser tenidas en cuenta y entre ellas está la calidad del suelo con el que se cuenta, ya que de esto depende directamente el rendimiento que podrían llegar a tener los cultivos y, entendiendo a esto, desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), se encuentran fortaleciendo el asesoramiento técnico para la realización de esta práctica.
En conversación con La Nación/Nación Media, el ingeniero Ken Moriya, del Departamento de Suelo del MAG, destacó que esta es una práctica necesaria, pero que es fundamental contar con el asesoramiento correcto para la lectura adecuada de los resultados que este procedimiento arroje.
“El análisis de suelo hay que considerarlo como una herramienta fundamental por el tema de los resultados que se pueden obtener a futuro, porque lo que te permite el análisis es tener un diagnóstico y saber en qué estado está el suelo y saber cómo conviene tratarlo”, indicó Moriya.
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El mismo explicó además que el costo del análisis no es el único determinante a la hora de que el productor acceda a contar con este servicio, sino que también se debe tener en cuenta el costo de los insumos como fertilizantes y otros sustratos que pueden llegar a necesitarse para potenciar el suelo y, por ende, la cosecha.
“Como tiene un costo en el laboratorio, muchas veces está limitado a aquel que, por un lado, esté concientizado y, por el otro, que cuente con el capital; entonces es más común en la producción extensiva como la soja, el maíz y en los rubros de alta rentabilidad, como el tomate, la papa, la frutilla”, comentó Moriya.
Destacó que, por el costo que genera este procedimiento, en muchos casos los productores, en especial los más pequeños, no lo realizan, pero también existe otro factor, que es la falta de costumbre de contar con un estudio que respalde la condición del suelo en el que planean trabajar.
Remarcó igualmente que, si bien el análisis de suelo es una herramienta fundamental a la que todos los productores deberían tener acceso, también es necesario entender la importancia de contar con técnicos capacitados, no solo para la extracción de la muestra, sino para el correcto asesoramiento en el uso de los productos y su impacto en los diferentes cultivos.
“Tener el análisis de suelo es como tener una radiografía del suelo y no solo ayuda a saber en qué condición se encuentra; no se limita a eso, también ayuda a conocer cuál es el mejor manejo de ese suelo y saber qué cultivos pueden sembrarse en la zona y tendrán mejor rendimiento”, aseguró.

