En el departamento de Itapúa, específicamente en el distrito de San Pedro del Paraná, productores de las comunidades de Timbo’i y Pindoyú apostaron por la producción de sandía durante la temporada de verano, y obtuvieron frutas de buena calidad y con perspectivas comerciales favorables.
Este trabajo contó con el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que brindó asistencia permanente a las familias dedicadas al rubro.
La campaña se desarrolló en un contexto climático complejo. Los agricultores debieron enfrentar sequía, aparición de plagas y enfermedades propias del verano, situaciones que suelen afectar el rendimiento de los cultivos.
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Sin embargo, la aplicación de tecnología productiva permitió sostener la producción. Entre las prácticas utilizadas se destacan el sistema de riego, la fertilización planificada, el manejo sanitario y el uso de abejas polinizadoras para mejorar la formación de frutos.
Desde el punto de vista económico, la diversificación productiva fue clave. Tradicionalmente la sandía se concentra en determinados meses, generando sobreoferta y caída de precios. Con el seguimiento técnico y la planificación del MAG, los productores lograron extender el período de disponibilidad, lo que permitió colocar la fruta en el mercado con valores más favorables y mayor estabilidad de ingresos.
Además, la producción genera movimiento en la economía local: contratación de mano de obra, transporte, comercialización en ferias y provisión a comercios regionales. Para las familias rurales, la sandía se convirtió en una alternativa rentable dentro de la agricultura familiar, complementando otros cultivos y reduciendo la dependencia de un solo rubro.
El buen resultado obtenido refleja el esfuerzo de los agricultores y su compromiso con la calidad del producto. También evidencia la importancia de la asistencia técnica para mejorar la productividad y responder a la demanda del mercado.
Desde el MAG señalaron que la experiencia de Timbo’i y Pindoyú demuestra el potencial de la horticultura en la zona sur del país. La meta es consolidar a los productores como referentes regionales del rubro y seguir impulsando tecnologías que permitan producir de manera sostenida, con mejores precios y mayor competitividad dentro del mercado nacional.