El régimen de maquila dejó de ser solo una política industrial para transformarse en una herramienta de posicionamiento económico del Paraguay, así lo expresó Diego Peyrat, secretario del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME).
Peyrat recordó a la 1000 AM que después de 28 años de vigencia, la normativa recibió una actualización orientada a un nuevo objetivo: exportar conocimiento.
Detalló que este esquema nació en 1997 con un propósito claro, el de atraer fábricas, generar empleo y aprovechar la competitividad tributaria del país. Durante casi tres décadas sostuvo estabilidad jurídica, uno de los factores más valorados por inversores. Esa previsibilidad permitió que el sistema creciera de forma sostenida.
Al respecto, expuso que el CNIME registró 327 programas aprobados hasta la fecha. El crecimiento mostró una pausa durante la pandemia, pero luego retomó la expansión. Solo en 2025 se aprobaron 22 nuevos proyectos con una inversión proyectada de USD 50 millones.
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“La reforma aplicada en septiembre del año pasado no responde a una crisis del régimen. Responde a un cambio en la economía mundial. El comercio exterior dejó de centrarse exclusivamente en bienes físicos y pasó a incorporar servicios digitales, soporte técnico remoto, software y procesos empresariales tercerizados”, manifestó.
El principal cambio apunta a que las maquiladoras de servicios intangibles pasan a recuperar el IVA (Impuesto al Valor Agregado). Antes operaban en desventaja frente a la industria tradicional. La nueva normativa las equiparó.
Con esa medida el país busca atraer centros de servicios corporativos, empresas tecnológicas y operaciones regionales que exporten talento paraguayo sin mover mercaderías. “La industria manufacturera se mantuvo como base, pero la estrategia económica amplió su alcance hacia la economía del conocimiento”, dijo.
El decreto reglamentario aún no se publicó, mientras las instituciones trabajan en su elaboración. El sector privado estima que, una vez vigente, el régimen podría captar inversiones distintas a las tradicionales plantas industriales.
“La maquila paraguaya nació como plataforma de ensamblaje. Tras la reforma, pasa a competir también por exportar inteligencia, programación y servicios empresariales. La política industrial se convirtió así en política tecnológica”, aseguró.
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Exportaciones crecieron por encima del 25 % al cierre de setiembre, reporta el BCP
El Banco Central del Paraguay (BCP) dio a conocer su Reporte de Comercio Exterior, el cual indica que las exportaciones siguen presentando un dinamismo importante. En el periodo comprendido entre los meses de enero y setiembre, el crecimiento frente al mismo periodo del año anterior es 25,7 %.
Las exportaciones totales al cierre del mes de la primavera totalizaron USD 15.972,6 millones, ubicándose 25,7 % por encima de los USD 12.709,1 millones registrados en el mismo lapso de 2025.
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El incremento observado en las exportaciones registradas estuvo explicado principalmente por mayores envíos de granos de soja (USD 3.107,2 millones), aceite de soja (USD 591,7 millones) y harina de soja (USD 565,3 millones).
Por su parte, los envíos efectuados en el marco del Régimen de Maquila alcanzaron USD 1.149,3 millones, monto superior en 29 % al registrado en el mismo período de 2025.
En el caso de la carne y menudencia bovina, el desempeño sigue siendo negativo hasta setiembre; las exportaciones sumaron USD 1.536 millones, expresando una disminución de 5,3 %. El arroz parbolizado fue otro ítem con reducción, alcanzando USD 262,1 millones, 6,6 menos que entre enero y setiembre de 2025.
Importaciones
En el caso de las importaciones, alcanzaron USD 15.260,6 millones, monto 15 % superior a los USD 13.264,6 millones registrados a septiembre de 2025.
Las importaciones registradas representaron el 98,0 % del total, con un valor de USD 14.949,1 millones, superior en 15,5 % al observado en el mismo período de 2025. Por su parte, las otras importaciones representaron el 2,0 % restante, con un valor de USD 311,5 millones y una disminución de 1,6 % con respecto al acumulado a septiembre del año anterior.
Con las cifras expuestas anteriormente, se puede mencionar que el saldo del comercio exterior registró un superávit de USD 712 millones.
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Hortipar crece 20 % y amplía su apuesta por la innovación frutihortícola
La incorporación del Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola reforzó la propuesta de capacitación y transferencia tecnológica.
La tecnología y la capacitación ganan espacio en los negocios del sector frutihortícola. Hortipar 2026 cerró su octava edición con un crecimiento del 20 % en la participación respecto al año anterior, consolidándose como un punto de encuentro para productores, empresas y especialistas que buscan nuevas herramientas para mejorar sus sistemas productivos.
Organizada por la Fundación Nikkei y el Centro Tecnológico Agropecuario del Paraguay (Cetapar), la feria se desarrolló durante tres jornadas en Yguazú, Alto Paraná, con una agenda que combinó exposición, demostraciones técnicas e intercambio de experiencias.
Tecnología aplicada al campo. La muestra presentó parcelas demostrativas, materiales genéticos, sistemas de riego, invernaderos automatizados y dinámicas con maquinarias. Estas propuestas permitieron acercar tecnologías y experiencias aplicables a distintas escalas de producción.
Édgar Figueredo, director de Cetapar, destacó la consolidación de Hortipar como espacio de referencia nacional para la capacitación, la innovación y la transferencia de tecnología en el sector.
La feria también contó con la certificación Marca País Paraguay, otorgada por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que acompaña su proyección como punto de encuentro de la cadena frutihortícola.
Un congreso para fortalecer al sector. La principal novedad fue el Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola, patrocinado por la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod). El encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales para abordar sanidad, suelo, hidroponía, fertilización e inocuidad.
La iniciativa buscó ampliar el acceso a conocimientos especializados, especialmente para pequeños y medianos productores y la agricultura familiar.
Tras el balance positivo, la organización proyecta la próxima edición para 2027, con la intención de mantener el congreso como parte permanente de la feria y fortalecer la incorporación de herramientas tecnológicas al campo paraguayo.
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La formación de talentos es clave para la nueva etapa de cooperación con Taiwán
- Por Lourdes Torres - lourdes.torres@nacionmedia.com.
En el marco de la conmemoración del Doble Diez, el Día Nacional de la República de China (Taiwán), que celebra este año el 115.º aniversario; el embajador taiwanés Iván Lee destacó en entrevista con La Nación/Nación Media el dinámico momento que atraviesan las relaciones bilaterales. Durante la conversación, el diplomático enfatizó el significado especial de esta festividad en suelo guaraní, oportunidad en la que reafirmó el compromiso compartido en torno a la democracia, la libertad y la paz, al tiempo de agradecer la histórica amistad del pueblo paraguayo.
Asimismo, resaltó la firme intención de profundizar los lazos de cooperación estratégica en áreas clave como educación, innovación, salud digital y desarrollo productivo. De cara al futuro cercano, el representante diplomático señaló que ambas naciones ya se preparan para celebrar en 2027 el 70.º aniversario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas, proyectando una agenda enfocada en seguir construyendo de forma conjunta un horizonte de prosperidad para ambos pueblos.
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-¿Qué significado tiene para Taiwán celebrar esta fecha en Paraguay?
Celebrar el Doble Diez en Paraguay tiene un significado muy especial. Al conmemorar el 115.º aniversario de la República de China (Taiwán), compartimos con un país amigo el orgullo por nuestra historia y nuestro compromiso con la democracia, la libertad y la paz. Es también una oportunidad para agradecer al pueblo paraguayo su amistad y reafirmar nuestra voluntad de seguir construyendo juntos un futuro de prosperidad
-¿Cómo definiría el estado actual de las relaciones entre Taiwán y Paraguay y cuáles son los principales avances de esta alianza?
Considero que nuestra relación atraviesa una etapa de gran dinamismo. Contamos con una amistad sólida y una agenda de cooperación cada vez más amplia, cuyos resultados se reflejan en la vida de las personas: jóvenes paraguayos que reciben formación en Taiwán y en la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP), servicios de salud que avanzan en su digitalización y productores que encuentran nuevas oportunidades en el mercado taiwanés.
De cara al 70.º aniversario de nuestras relaciones diplomáticas, que celebraremos en 2027, queremos seguir profundizando esta alianza. Nos une una larga historia, pero también una visión compartida de futuro, basada en la confianza, el respeto mutuo y la generación de beneficios para ambos pueblos.
-Con la visita de Foxconn para explorar oportunidades en inteligencia artificial, ¿qué perspectivas existen de atraer inversiones taiwanesas de alta tecnología a Paraguay?
La visita de Foxconn es una señal positiva de interés y una oportunidad para que una empresa de alcance global conozca de cerca las fortalezas del Paraguay. Somos optimistas respecto del potencial de esta relación, aunque es importante tener presente que una visita exploratoria constituye una etapa inicial y que las decisiones de inversión dependen de las evaluaciones técnicas y comerciales de cada empresa.
Paraguay cuenta con fortalezas importantes, entre ellas su disponibilidad de energía renovable y la formación de una nueva generación de profesionales. Para transformar ese potencial en inversiones concretas, también son fundamentales un suministro eléctrico confiable y competitivo, una conectividad digital robusta, reglas claras y previsibles y procedimientos administrativos eficientes.
-¿Qué papel desempeñan la formación de profesionales y la UPTP en la estrategia para atraer inversiones tecnológicas?
El talento humano es una pieza central en este proceso. La UPTP responde precisamente a esa necesidad estratégica: formar profesionales con conocimientos de ingeniería y tecnología, así como dominio del inglés, capaces de acompañar inversiones de mayor valor agregado.
Desde la embajada seguiremos facilitando los contactos entre empresas e instituciones de ambos países y acompañando la identificación de oportunidades viables. Queremos que ese interés se traduzca en proyectos sostenibles, empleos calificados y nuevas capacidades productivas para el Paraguay.
-¿Qué perfil de profesionales necesita Paraguay para aprovechar esta nueva etapa tecnológica?
Paraguay necesita profesionales con una sólida formación en ingeniería, informática, análisis de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad. Además de los conocimientos técnicos, son fundamentales el dominio del inglés, el pensamiento crítico, la capacidad de trabajar en equipo y la experiencia práctica para resolver problemas del sector productivo.
También es importante que la tecnología llegue a los distintos ámbitos de la economía. Por eso, resulta valioso formar profesionales capaces de aplicar herramientas digitales a sectores como la industria, la agricultura, la salud y las mipymes.
-¿Qué nuevos programas de formación o intercambio proyectan?
Seguiremos apoyando las oportunidades de formación tanto en Paraguay como en Taiwán, a través de la UPTP, las becas y los intercambios académicos. Asimismo, queremos fortalecer la vinculación entre universidades y empresas, promover oportunidades de prácticas profesionales y explorar nuevas modalidades de capacitación que respondan a las necesidades del país.
Nuestra aspiración es que los jóvenes encuentren en Paraguay oportunidades para aplicar sus conocimientos, emprender y contribuir al desarrollo de sus comunidades. La formación de talentos es una inversión a largo plazo que puede abrir las puertas a una nueva etapa de crecimiento para el país.
¿Cuáles son los proyectos que Taiwán considera prioritarios para Paraguay en los próximos dos o tres años?
Las prioridades de cooperación se definen conjuntamente con el Gobierno paraguayo, de acuerdo con las necesidades del país. Para los próximos dos o tres años, vemos un potencial especial en tres ámbitos: la formación de talentos y la innovación; la transformación digital y el fortalecimiento de las mipymes; y la ampliación de las oportunidades comerciales y de inversión.
La UPTP seguirá siendo uno de los pilares de esta agenda. Queremos fortalecer su vinculación con las empresas y las instituciones públicas, de modo que la formación y la investigación respondan a las necesidades concretas del Paraguay. Aspiramos a que se consolide como un referente tecnológico y como un espacio de colaboración entre la academia, el sector privado y el Gobierno.
¿Cuáles podrían comenzar a concretarse próximamente?
En el corto plazo, buscamos avanzar en las iniciativas que ya están en marcha: profundizar la digitalización de los servicios de salud, acompañar a las mipymes en la incorporación de tecnología y fortalecer los intercambios académicos y empresariales. También seguiremos trabajando para facilitar el acceso de los productos paraguayos al mercado taiwanés.
Al mismo tiempo, estamos explorando oportunidades en inteligencia artificial y otras áreas tecnológicas. Los nuevos proyectos se darán a conocer a medida que cuenten con los acuerdos necesarios y las condiciones para su ejecución. Nuestra prioridad es que cada iniciativa tenga objetivos claros, sea sostenible y genere beneficios concretos para la ciudadanía.
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Civis, previsibilidad a largo plazo
Por: Antonella Mateu
Propiedad privada, reglas claras y libertad cambiaria forman parte del atractivo de Paraguay, pero cuando el capital entra en un proyecto, la seguridad se juega también en otra cancha: fideicomisos, contratos, fondos, permisos y la estructura detrás del desarrollador.
¿Qué está comprando realmente una persona cuando pone su dinero en un proyecto inmobiliario? La respuesta parece sencilla: metros cuadrados, ubicación, calidad constructiva y la posibilidad de que el activo gane valor con el tiempo. Sin embargo, para un inversor, esa es apenas la superficie. Detrás del ladrillo existe una estructura que puede resultar tan determinante como el inmueble. Quién administra los fondos, qué derechos tiene el inversor, cómo se protege el patrimonio y qué ocurre si el escenario cambia.
Para José Serratti, accionista y director jurídico de Civis, esa estructura comienza con un concepto menos visible que el ladrillo: la previsibilidad. “Cuando uno invierte a diez o quince años en un activo inmobiliario, no necesita que le prometan que no habrá riesgos; necesita poder identificarlos, medirlos y administrarlos”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, Paraguay cuenta con condiciones que favorecen la inversión inmobiliaria, tanto nacional como extranjera. José destacó “la simplicidad con reglas claras, una carga tributaria baja y sencilla, y una política de Estado bastante consistente de promover y proteger la inversión”.
La primera capa está en el marco jurídico. La Constitución protege la propiedad privada y los extranjeros pueden adquirir inmuebles en condiciones similares a los nacionales, con las excepciones previstas para determinadas zonas de frontera. También existe un registro público donde se inscriben los derechos sobre los inmuebles.
A esto se suma un mercado cambiario libre, sin controles de capital, y el uso extendido del dólar en las operaciones inmobiliarias. Para quien proyecta una inversión a varios años, estos factores aportan previsibilidad a una ecuación que incluye costos, financiamiento, ingresos y potencial de valorización.
Pero hay una diferencia clave, y es que un mercado sea favorable para invertir no significa que todos los proyectos tengan la misma estructura de seguridad. Por eso, antes de comprometer capital, el inversor debe mirar mucho más que la ubicación y el precio. ¿Quién es el propietario del inmueble? ¿Cuenta con los permisos y habilitaciones necesarios? ¿Cómo se financia el proyecto? ¿Dónde estarán los fondos mientras avanza la obra? ¿Qué contratos respaldan la operación? ¿Qué sucede ante una demora, un sobrecosto o un cambio en las condiciones del mercado?
En ese entramado aparece el fideicomiso, una herramienta que permite separar el patrimonio de cada proyecto del patrimonio de la desarrolladora y establecer una estructura específica para administrar los activos y recursos vinculados a la inversión.
Para el inversor, esto cambia la conversación. Ya no se trata solamente de cuánto puede valer un inmueble terminado, sino de qué mecanismos existen para proteger y ordenar el capital durante todo el proceso.
También importa quién está detrás del proyecto. La trayectoria del desarrollador, los proyectos entregados, la capacidad para administrar recursos, la transparencia de la estructura y la confianza construida con los inversores forman parte del análisis de riesgo.
En Civis, esa mirada se traduce en una estrategia que prioriza la estructuración jurídica y financiera, la trazabilidad de los fondos, los contratos claros y el uso de fideicomisos. “Nuestro principal diferencial es que pensamos primero como inversores y después como desarrolladores”, afirmó.
A estos elementos suma el track record de la compañía con proyectos desarrollados y entregados, inversores que volvieron a invertir y una reputación que, según explicó José, buscan proteger. “Nosotros también invertimos en nuestros proyectos, así que existe una alineación real de intereses y no estamos simplemente administrando el dinero de un tercero, estamos construyendo patrimonio junto con nuestros inversores” concluyó.