La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) dio un paso relevante hacia el segundo grado de inversión luego de que S&P Global Ratings mejorara su perspectiva de estable a positiva y mantuviera su calificación internacional de largo plazo en BB+.
La decisión posiciona mejor a la banca de desarrollo paraguaya en los mercados financieros y abre la puerta a mejores condiciones de financiamiento para proyectos productivos.
La mejora responde, según el informe, a un entorno financiero paraguayo más sólido. La calificadora destaca una economía más dinámica, una mayor diversificación del sistema financiero, apoyada en una base productiva más amplia, y una cartera de créditos mejor distribuida entre distintos sectores. También valora la estabilidad de la calidad de activos y avances regulatorios que reducen distorsiones en el mercado.
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Para la AFD, la perspectiva positiva significa más que un reconocimiento técnico. En la práctica, aumenta la confianza de inversionistas y organismos internacionales, lo que puede traducirse en acceso a fondeo a menor costo y a plazos más largos.
Esto resulta clave porque la entidad cumple un rol estructural dentro del sistema financiero: es el único banco estatal de segundo piso del país.
El modelo de segundo piso implica que la AFD no presta directamente al público, sino que canaliza recursos a través de bancos, financieras y cooperativas. De esta manera se fortalece el crédito de mediano y largo plazo hacia viviendas, inversiones productivas, pymes, sector agropecuario y proyectos de infraestructura.
El objetivo es ampliar la oferta de financiamiento en condiciones que el mercado por sí solo difícilmente otorgaría.
Desde el punto de vista económico, una mejora en la calificación impacta directamente en la capacidad del país para sostener la inversión. Cuanto más barato y estable sea el fondeo, mayor será la disponibilidad de créditos para proyectos productivos. Esto incide en la expansión de empresas, generación de empleo y dinamización del mercado interno.
Además, la decisión se alinea con la consolidación macroeconómica reciente, en la que Paraguay logró fortalecer su reputación financiera internacional.
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El pacto que cambió el destino económico de Paraguay
Hace 122 años, Paraguay comprendió que ninguna economía puede crecer sin estabilidad y confianza. El Pacto del Pilcomayo marcó el inicio de esa recuperación y dejó una enseñanza que hoy vuelve a cobrar fuerza con la obtención del grado de inversión.
Pocas efemérides nacionales permiten explicar con tanta claridad uno de los pilares del desarrollo económico como el Pacto del Pilcomayo. Aunque prácticamente ha desaparecido de la memoria de las nuevas generaciones, el acuerdo firmado el 12 de julio de 1904 a bordo del cañonero argentino El Plata, fondeado frente a Asunción, representó mucho más que el cierre de un conflicto interno: devolvió al país las condiciones necesarias para recuperar la actividad económica y reconstruir la confianza.
A comienzos del siglo XX, Paraguay enfrentaba un escenario de profunda incertidumbre que afectaba la producción, el comercio, las finanzas públicas y las inversiones. Sin previsibilidad era imposible impulsar el crecimiento, generar empleo o atraer capitales.
El Pacto del Pilcomayo fue un acuerdo firmado en Paraguay en el que el principal objetivo fue poner fin a la guerra civil que enfrentaba al gobierno y a las fuerzas revolucionarias, iniciando una etapa de mayor estabilidad institucional que permitió al país recuperar la normalidad económica y administrativa.
Aunque suele estudiarse como un acontecimiento político, su trascendencia también fue económica, ya que contribuyó a restablecer la confianza necesaria para reactivar la producción, el comercio y las finanzas públicas.
La firma del acuerdo permitió iniciar un proceso de normalización que favoreció la recuperación de la economía. Con mayor estabilidad, comenzaron a fortalecerse el comercio, la actividad agropecuaria, la administración pública y las relaciones económicas con el exterior, en un país que todavía buscaba dejar atrás las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza.
Más de un siglo después, aquella enseñanza mantiene plena vigencia. El reciente acceso de Paraguay al grado de inversión no fue producto de un hecho aislado, sino del reconocimiento internacional a un largo proceso de estabilidad macroeconómica, disciplina fiscal, instituciones económicas sólidas y reglas previsibles para quienes producen e invierten. Precisamente esos factores fueron destacados por las agencias calificadoras al mejorar la nota soberana del país.
Aunque separados por más de un siglo, ambos acontecimientos comparten un mismo denominador: la confianza. En 1904 fue el activo que permitió reactivar una economía golpeada por la incertidumbre; en 2025 y 2026, esa confianza se refleja en un menor riesgo país, mejores condiciones de financiamiento y mayores oportunidades para captar inversiones.
Hoy, cuando Paraguay busca consolidarse como un destino competitivo para proyectos industriales, energéticos, logísticos y de infraestructura, la principal lección del Pacto del Pilcomayo conserva una sorprendente actualidad: las grandes transformaciones económicas no comienzan con una inversión millonaria, sino con la construcción de un entorno estable, previsible y confiable.
Más de un siglo después, ese sigue siendo el principal capital del país y uno de los fundamentos sobre los que Paraguay aspira a sostener su crecimiento en los próximos años. Estas son las cinco lecciones económicas que dejó el Pacto del Pilcomayo:
1. La estabilidad es el primer requisito para crecer: sin un entorno previsible es difícil que prosperen las inversiones, aumente la producción o se generen nuevos empleos. La recuperación económica de Paraguay comenzó cuando disminuyó la incertidumbre.
2. La confianza es un activo económico: los mercados, los empresarios y los inversionistas toman decisiones basándose en la confianza. Cuando un país demuestra capacidad para resolver sus diferencias mediante acuerdos, mejora su credibilidad dentro y fuera de sus fronteras.
3. Las instituciones fuertes generan desarrollo: el acuerdo permitió restablecer el funcionamiento normal del Estado y de sus instituciones. Hoy, las calificadoras de riesgo siguen considerando la fortaleza institucional como uno de los principales factores para evaluar la solvencia de un país.
4. La seguridad jurídica impulsa las inversiones: los proyectos de largo plazo necesitan reglas claras y previsibles. Esa necesidad era válida en 1904 y continúa siendo uno de los principales requisitos para atraer capitales nacionales y extranjeros.
5. La historia demuestra que la estabilidad tiene premio: más de un siglo después, Paraguay alcanzó el grado de inversión gracias a una combinación de disciplina macroeconómica, responsabilidad fiscal y estabilidad institucional. Aunque pertenecen a contextos históricos distintos, tanto el Pacto del Pilcomayo como ese reconocimiento internacional reflejan una misma enseñanza: la confianza es uno de los activos más valiosos para el desarrollo económico de un país.
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Desembolsos de la AFD aumentaron más de 40 % a mayo
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) dio a conocer los datos de su gestión al mes de mayo de este año. En ese sentido, se puede mencionar que la institución está experimentando un incremento importante, tanto en desembolsos como en aprobaciones de créditos.
En cuanto al dinero desembolsado, se puede apreciar un incremento interanual del acumulado a mayo que llega a 43,8 %, considerando que en los cinco primeros meses del ejercicio se llegó a los G. 1,785 billones (USD 277 millones), ante los G. 1,241 billones del mismo periodo de 2025.
Por otro lado, en aprobaciones, los montos son mucho más sustanciosos, sumando G. 2,241 billones a mayo (USD 348 millones), mientras que en 2025 la cifra ascendió a G. 1,413 billones, lo que implica un crecimiento de 58,5 %.
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Sectores
Observando al detalle los datos referentes a guaraníes, se puede precisar que la vivienda tiene la participación más importante en los créditos en guaraníes, llegando a 62,9 %. La cantidad de beneficiarios llegó a 2.802 y el empleo generado suma 24.000. En segundo lugar de importancia sobre el global se encuentra la industria, con 17,4 %, sumando 20 beneficiarios, lo que significa 1.783 empleos generados. El sector agrícola/ganadero cierra el top 3, con 11,2 %, con 263 beneficiarios y 1.298 empleos.
Por otro lado, en moneda extranjera, el desarrollo inmobiliario se lleva el mayor caudal, con 37,2 %, le sigue industria con 30 % y forestal, con 21,5 %. En este caso se observa un dato llamativo, considerando que dentro de los primeros cinco meses de 2025, lideraba el rubro forestal con 42,5 %, ahora desplazado por el sector desarrollador, que en ese entonces ni aparecía como cifra importante.
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Che Róga Porã 3.0 gana terreno y desplaza la demanda del crédito Primera Vivienda
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) confirmó que un número creciente de familias está optando por el programa Che Róga Porã 3.0 en lugar del tradicional crédito Primera Vivienda. La ampliación del límite de ingresos, de seis a nueve salarios mínimos, junto con mejores tasas, mayores montos de financiamiento y nuevas modalidades de acceso, está reconfigurando el mercado de los créditos para la casa propia en Paraguay.
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) confirmó que el programa Che Róga Porã 3.0 capta cada vez más interesados en detrimento del producto Primera Vivienda, una señal de que las nuevas condiciones de financiamiento están modificando las preferencias de quienes buscan acceder a una vivienda propia.
Según el gerente general de la AFD, Fernando Lugo, el crédito Primera Vivienda continúa disponible, pero la última actualización de Che Róga Porã ofrece ventajas que lo vuelven más competitivo. Entre los principales cambios figura la ampliación del límite de ingresos familiares, que pasó de seis a nueve salarios mínimos, permitiendo que un mayor número de hogares pueda acceder al programa.
La nueva versión también incrementó la capacidad de financiamiento. En Asunción, el departamento Central y los distritos de Nueva Asunción, Benjamín Aceval y Villa Hayes, los préstamos pueden alcanzar hasta 275 salarios mínimos, equivalentes a unos G. 837 millones, para viviendas cuyo valor llegue hasta 380 salarios mínimos, alrededor de G. 1.156 millones.
Para los hogares con ingresos de entre uno y seis salarios mínimos, el programa mantiene una tasa de interés de hasta 6,5 %, mientras que para quienes perciben entre más de seis y hasta nueve salarios mínimos la tasa llega a 9,9 %, con plazos de financiación de hasta 30 años.
La evolución del programa no solo se refleja en sus condiciones financieras. Che Róga Porã nació orientado a la adquisición de viviendas en proyectos habilitados por el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), pero hoy también financia la compra de viviendas terminadas, la construcción sobre terreno propio, la adquisición de terrenos con construcción, además de refacciones, ampliaciones y terminaciones de inmuebles.
Otra de las innovaciones es la incorporación de paraguayos residentes en el exterior. El esquema permite acceder al financiamiento a connacionales con ingresos de hasta USD 7.000 mensuales en el país donde trabajan, ampliando el universo de potenciales beneficiarios.
En este nuevo escenario, Primera Vivienda conserva su vigencia como herramienta crediticia para personas que aún no poseen una vivienda y cuyos ingresos familiares no superan los ocho salarios mínimos. Sin embargo, desde la propia AFD reconocen que el atractivo de Che Róga Porã 3.0 está impulsando una migración de la demanda hacia este programa, gracias a sus tasas más convenientes, mayores montos financiables y un abanico más amplio de soluciones habitacionales.
Por su parte, Mi Casa continúa siendo la alternativa más flexible del portafolio de la banca de desarrollo. A diferencia de los otros programas, no establece un límite de ingresos familiares, permite operaciones tanto en guaraníes como en dólares y financia hasta G. 1.500 millones, con condiciones que son definidas por cada entidad financiera sobre la base de la tasa establecida por la AFD.
Las distintas opciones de financiamiento estarán disponibles para consulta durante la Expo y Foro Che Róga Porã, prevista para el 25 y 26 de julio en el Puerto de Asunción. El encuentro reunirá a bancos, financieras, cooperativas, desarrolladores inmobiliarios y autoridades del sector, en un contexto en el que Paraguay aún enfrenta un déficit habitacional superior a 1,1 millones de viviendas, uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social del país.
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Hambre Cero y grado de inversión, los mayores logros, según la gente
El gobierno del presidente de la República, Santiago Peña, presentó su informe de gestión esta semana en el Congreso Nacional, donde expuso sus logros y proyecciones a casi tres años de gestión. Pero, ¿qué tanto la ciudadanía reconoce los proyectos y programas del Gobierno? La empresa ICA Consultoría Estratégica realizó una medición sobre el reconocimiento de la ciudadanía hacia el Gobierno nacional.
“Nosotros realizamos de modo propio, es decir, para nuestra propia base de conocimiento, una encuesta que hacemos anualmente, una encuesta de seguimiento tracking por sus siglas en inglés; siempre realizamos preguntas similares.
Una de ellas es, por ejemplo, el nivel de satisfacción que tiene la ciudadanía con el Gobierno, por qué de la satisfacción, qué consideran que son los principales problemas del país, cuáles consideran como los mayores logros; entonces eso es lo que compartimos”, explicó para La Nación/Nación Media Larissa Chase, consultora senior de ICA.
Detalló que se realizó una respuesta múltiple, que contenía varias opciones de respuestas y ahí “lo que colocamos son los proyectos emblemáticos del gobierno de Santiago Peña para saber cuáles las personas reconocen o no reconocen, o reconocen más o reconocen menos como logros del Gobierno”.
HAMBRE CERO
En esta medición, uno de los programas más reconocidos por la ciudadanía es el programa Hambre Cero en las Escuelas, que llega a más de 1.000.000 de niños en las instituciones educativas del país, seguido del grado de inversión y el crecimiento económico.
“Vemos que el principal reconocimiento es el proyecto Hambre Cero en las Escuelas, que tiene un 20 % de menciones; después tenemos el grado de inversión con un 10 % de menciones y le sigue el crecimiento económico con un 9 % de menciones. Si sumamos eso, nos da un 39 % de menciones en esos tres programas, que son los más reconocidos como destaque”, indicó Chase.
En la misma encuesta se incluyeron otros logros, que también fueron destacados. “También se reconoce, ya en menor medida, pero también se tiene algo de conocimiento sobre los operativos antinarcos, el apoyo a la educación superior, el esfuerzo de los policías, otros tipos de reformas pasadas y su esfuerzo por la reducción de pobreza, que está en un nivel del 16 %. Estas otras también fueron mencionadas, pero en menor medida”, detalló la consultora.
APROBACIÓN DE GESTIÓN
Chase indicó que el Gobierno nacional, con la gestión del presidente Santiago Peña, registró una aprobación del 47 %. “Tenemos una escala del 1 al 5; quienes llevan una nota del 3 al 5 nos dan un 47 %, y después tenemos un 51 % que nos dio una nota 1 y 2, que es el insatisfecho. Es 47 versus 51 % y un 2 % que no quiso responder a la pregunta”, expuso.
Según la encuesta, otro de los logros importantes de la gestión de Peña es la obtención del grado de inversión, con 10 % de menciones, ya que esto otorga estabilidad a la economía, hay mejoras en el aspecto general, más extranjeros invierten en el país.
Sin embargo, también se registró una insatisfacción de la población en lo que tiene que ver con el salario mínimo y la inflación. “Lo que vemos es que cayó un poco la satisfacción en aproximadamente 3 puntos porcentuales, pero principalmente cayó por la cuestión del costo de la inflación, el tema del salario mínimo, la presión que había también sobre el salario mínimo, los precios del combustible, el contexto internacional de suba de precios”, refirió.
En este punto explicó que esta medición se realizó antes del anuncio de la suba del salario mínimo, que tuvo un reajuste del 5 %; finalmente, el salario mínimo en Paraguay queda en G. 3.044.000 mensuales. Este reajuste se dio por decisión del Poder Ejecutivo.
“Esto fue antes del anuncio del salario mínimo, pero había ese descontento en cuanto a los precios de la canasta básica, los alimentos, el precio de la carne y todo el contexto nacional con la suba de precios”, sentenció Chase.