El déficit actuarial del sistema previsional público continúa generando preocupación por su sostenibilidad fiscal, principalmente por el creciente aporte estatal, que solo el año pasado alcanzó unos USD 389 millones, según explicó el economista Víctor Molinas. El especialista advirtió que este escenario plantea una creciente competencia presupuestaria con otros gastos e inversiones del Estado.

Molinas señaló durante una entrevista con 1000 AM que, en términos absolutos y como proporción del producto interno bruto (PIB), el déficit actuarial total de la Caja Fiscal se estimó en USD 18.663 millones al 31 de diciembre de 2023, con diferencias en el peso financiero según cada régimen previsional.

Metodologías de cálculo actuarial

El economista explicó que el análisis se basa en dos enfoques principales. Por un lado, el balance actuarial que calcula las obligaciones tanto para jubilados y pensionados actuales como para los trabajadores activos, considerando probabilidades de jubilación, fallecimiento y eventuales pensiones para cónyuges, con proyecciones que pueden extenderse entre 75 y 100 años según el perfil demográfico.

Por otro lado, se realizó una proyección de flujo con población abierta, que supone el ingreso de nuevos funcionarios por cada jubilado. Este método contempla que los nuevos aportantes suelen ingresar con salarios inferiores a los de quienes se retiran, además de variables como edad, evolución salarial y condiciones del régimen.

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Manifestación de docentes contra la reforma de la caja fiscal, el 10 de febrero pasado. Foto: Matías Amarilla

Supuestos técnicos del estudio

Entre los principales supuestos utilizados figuran una tasa de descuento real del 5,33 %, tomando como referencia la meta de inflación de largo plazo del Banco Central del Paraguay (alrededor del 4 %), además de un crecimiento salarial real estimado en torno al 1 % anual.

El cálculo también incorpora tasas de rotación laboral, tablas de mortalidad e invalidez basadas en datos del INE, aportes previsionales del 16 % sobre la remuneración (equivalentes a 12 pagos anuales) y perfiles familiares estándar para estimar pensiones derivadas.

El Senado postergó el tratamiento del proyecto para el 25 de marzo. Foto: Matías Amarilla

Riesgos estructurales del sistema

Molinas advirtió que el régimen previsional público funciona prácticamente como una población cerrada, con un número limitado de funcionarios y sin crecimiento suficiente de aportantes, lo que debilita la base piramidal del sistema. Esto podría derivar, a futuro, en una situación donde la cantidad de jubilados se acerque a la de trabajadores activos.

Ante este escenario, señaló que el desafío central para el Estado será definir hasta qué nivel puede sostener financieramente el sistema, evaluando eventuales topes de aportes y beneficios o esquemas mixtos que combinen reparto y capitalización.

Ajustes en debate, pero sin reformas estructurales

El economista aclaró que actualmente no se plantean reformas estructurales profundas, sino ajustes paramétricos, como incrementos en la edad mínima de jubilación, mayores tasas de aportes , incluido el patronal, y revisiones en los mecanismos de cálculo de beneficios. Aunque las decisiones aún están en discusión, Molinas subrayó que el tema previsional seguirá en el centro del debate fiscal.

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