La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) dispuso nuevos criterios para la contratación y rotación de auditores externos impositivos (AEI) mediante la Resolución General N.° 43, vigente desde el 30 de enero de 2026. La medida, que comenzará a regir desde el ejercicio fiscal 2026, busca fortalecer la transparencia, alinear la práctica local con estándares internacionales y consolidar la credibilidad del sistema tributario paraguayo.
Entre los principales cambios se establece que los auditores externos no podrán firmar dictámenes para un mismo contribuyente por más de tres ejercicios fiscales consecutivos. Para volver a hacerlo, deberá transcurrir un mínimo de dos ejercicios fiscales sin prestar servicios a ese mismo cliente, lo que apunta a preservar la independencia técnica y evitar posibles conflictos de interés.
En conversación con La Nación/Nación Media, Antulio Nirvan Bohbout, encargado de despacho de la Gerencia General de Impuestos Internos de la DNIT, explicó que la actualización responde a la necesidad de adecuar la normativa local a las exigencias actuales del mercado, especialmente considerando que muchas grandes empresas del país incluidas aquellas que cotizan en bolsa o tienen capital extranjero están sujetas a regulaciones internacionales de auditoría.
El funcionario indicó que, en la práctica, estas compañías suelen contratar firmas globales de auditoría por requerimientos de sus casas matrices o accionistas internacionales, lo que generaba ciertas distorsiones en la aplicación de la normativa local. “Se está regularizando lo que se viene verificando desde hace años y sincerando la actividad”, señaló, aludiendo a la necesidad de dar mayor claridad y estabilidad a las reglas del sector.
Asimismo, enfatizó que el nuevo esquema refuerza la responsabilidad del profesional firmante del dictamen. Comparó el rol con el de un abogado principal en un estudio jurídico, donde el responsable final es quien firma el documento, aunque exista un equipo de apoyo detrás.
Desde el punto de vista económico, Nirvan Bohbout consideró que la resolución no necesariamente generará una mayor demanda directa de auditores, pero sí podría impulsar una reestructuración del sector. Según explicó, profesionales que actualmente trabajan de forma independiente podrían verse incentivados a asociarse, ampliar equipos o especializar servicios, lo que contribuiría a la profesionalización y fortalecimiento del mercado de auditoría tributaria.
La normativa actualiza lo dispuesto en la Resolución General N.° 30/2019 modificada por la Resolución General N.° 15/2024 que reglamenta el artículo 33 de la Ley N.° 2421/2004 de adecuación fiscal, la cual faculta a la DNIT a administrar el Registro de Auditores Externos Impositivos y establecer los requisitos para su habilitación. Con estos ajustes, la institución apunta a reforzar la calidad de las auditorías y la transparencia del sistema tributario nacional.

