El acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea se presenta como una oportunidad estratégica para fortalecer la integración económica, ampliar el acceso a mercados y potenciar el comercio birregional con oportunidades inmediatas para varios sectores.
Rodrigo Maluff, viceministro de Comercio y Servicios, mencionó a La Nación/Nación Media que como Gobierno la estrategia apuntará a un acercamiento con el sector privado para explicar los alcances finales y todo lo que está incluido para empezar a disminuir o aumentar la información a fin de que las partes que recibirán beneficios inmediatos los puedan tomar.
“Porque eso es lo que queremos, ser el primer país que ratifica y el primer país que empieza a aprovechar los espacios por el acuerdo de Unión Europea-Mercosur”, indicó. Esto, porque la producción de carne bovina de pollo, cerdo, tiene nuevos cupos a conquistar, así como también el azúcar orgánica, arroz, maíz, vehículos y tractores, entre otros.
Otro de los productos que interesa y que se podría estar enviando a Europa es el biodiésel. Por ello, la idea es sentarse con el sector privado a hablar al respecto de las oportunidades que están en el acuerdo, en los cupos para el Mercosur, así como en los cupos especiales para Paraguay y tratar de llevar estas acciones de forma ágil.
Cupos
Paraguay obtuvo una cuota exclusiva para el acceso al mercado europeo con arancel de 0 % en azúcar orgánica: 10.000 toneladas anuales, biocombustibles: 50.000 toneladas anuales y carne porcina: 1.500 toneladas adicionales a las otorgadas a los otros países del Mercosur.
En carne bovina se tienen casi 100.000 toneladas para el bloque y se deberá trabajar con los socios para ver qué parte de esto alcanzará Paraguay para la exportación sin aranceles. “En realidad esas 100.000 toneladas va a tener 7,5 % de arancel”, detalló Maluff.
Después otro gran potencial en cuanto a proteína animal a debatir con los socios, es la carne de pollo, ya que el cupo es de 180.000 toneladas, la mitad de carne con hueso y la otra mitad sin hueso, por lo que ese potencial se apuntará a empezar a utilizar de manera inmediata.
También en relación al maíz dijo que el potencial es grande sobre lo que se puede llegar a hacer, y en productos especiales como en biocombustibles, fuera del etanol que es para todos los países, se tiene el cupo especial de biodiésel para el mercado paraguayo.
“Esto es positivo para el que quiere trabajar con Europa. Lo que nosotros hacemos como Gobierno es facilitar el marco de trabajo para aquellos a los que les es rentable operar”, destacó el viceministro.
En cuanto a los países, detalló se tendrán disponibles 27 miembros de la Unión Europea y claramente se espera llegar con fuerza a donde mayor consumo existe, como Francia, España, Italia. “Pero la idea es llegar a toda la UE con nuestros productos”, añadió.
Si bien Paraguay puede estar preparado con la ratificación del Congreso, se estará trabajando con la Unión Europea, mientras que su Parlamento se reúne para ratificarlo, a fin de que entre temporalmente en vigencia con los países del Mercosur que lo aprueben.
“O sea, si nosotros aprobamos y ellos hacen esta tarea que es una vigencia temporal hasta tanto esté ratificado por el Congreso, podríamos estar operando en el mes de marzo”, destacó acerca del plan de ejecución. Si esto no se logra, habrá que esperar primeramente la ratificación en el viejo continente, para luego como país ratificante del acuerdo empezar a trabajar en ello.
En tanto, en donde se tienen cupos especiales, todavía habrá una negociación por medio de los socios del Mercosur para los productos que tienen cupos compartidos.
Socialización
El Gobierno socializó el jueves último ante unos 100 empresarios y representantes de gremios el acuerdo de libre comercio entre ambos bloques. Destacó que se trata de una oportunidad única para el país. Actualmente, el Paraguay exporta por valor de USD 230 millones anuales y, de ponerse en marcha el convenio, podría suponer en los próximos 9 años un potencial de USD 8.500 millones anuales.
Biocombustibles
Desde la Cámara Paraguaya de Biocombustibles y Energías Renovables (Biocap) ven al acuerdo de manera positiva. “Lo vemos como una oportunidad estratégica. No es para exportar, yo creo, los commodities que nosotros tenemos en Paraguay, sino tratar de darle valor agregado con productos terminados. Esto es una idea un poco general”, explicó a La Nación Massimiliano Corsi, titular del gremio.
Como visión de la Biocap, dijo que es normal que este razonamiento funcione, porque no se busca exportar commodities, sino energía renovable, dándole un valor agregado. “El acuerdo abre mercados, no garantiza ventas seguras o automáticas, porque sabemos que existe libre mercado, pero siempre habrá la necesidad de ser una industria eficiente para que el costo que llega a Europa sea competitivo respecto a otros países”, mencionó.
Remarcó que además es una oportunidad para el país y para toda la región. “Como Paraguay ya exportamos biocombustibles a Europa, ya lo hicimos, ya tenemos la experiencia, no es que partimos desde cero. Es una oportunidad más”, añadió.
Asimismo, dijo que el país tiene la capacidad instalada, las materias primas, y excedentes, así como la posibilidad de certificar productos de alta calidad para poder exportar, hablando del biodiésel y del etanol, que también encajan con la agenda climática europea.
Corsi sostuvo que Europa precisa descarbonización, y se necesita para favorecer todo eso trabajar sobre los marcos regulatorios para la exportación del biodiésel, ya que hoy día si se exporta se paga el IVA.
Dinamizar el comercio
Por su parte, Héctor Cristaldo, titular de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), manifestó que después de 25 años de negociaciones se llegó a la firma del acuerdo y si bien falta la aprobación de los parlamentos el desafío vendrá para el sector privado y que en las negociaciones puedan dinamizar el comercio entre ambos bloques.
Todavía se atraviesa el proceso de formalización y luego el sector privado, tanto los importadores o exportadores de cada bloque se pondrán a negociar y ver si se puede conseguir los logros que se esperan de todo acuerdo comercial.
Leé también: Santiago: una ciudad con historia viva, turismo emergente y economía en expansión
Cristaldo acotó que la soja antes del acuerdo ya contaba con arancel cero. “En Paraguay nuestra relación con la Comunidad Europea es, digamos, desventajosa en ese sentido. Tenemos una balanza comercial deficitaria”, indicó.
El bloque compra por USD 1.280 millones, mientras que la UE nos compra USD 392 millones. “Entonces, esa brecha, si con esto se va cerrando, sería un punto importante para Paraguay. Paraguay negoció muy bien, con mucha firmeza”, destacó.
A su vez, se hizo un trabajo importante para evitar que el reglamento 1115 entre dentro del acuerdo. “Porque ahí iba a formar parte de nuestro marco jurídico al estar en un convenio internacional e iba a quedar por encima de nuestras leyes”, dijo el presidente de la UGP.
También se consiguieron otras ventajas como resguardo a través de los cupos directos, compartidos con los que tiene el cerdo, el azúcar, el biocombustible, precisó. En general, detalló que Paraguay tomó su resguardo con respecto a las salvaguardias que solamente se aplicarán si es Paraguay el que genera el problema.
Por otra parte, explicó que todavía se manejarán con cautela, sin entrar en el triunfalismo, pues este será un proceso que en el mediano a largo plazo presentará su resultado. “Al corto plazo no vamos a ver todavía nada, porque es así, no es automático”, expresó.
El Parlamento Europeo remitió la semana al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el acuerdo de libre comercio firmado por la UE con el Mercosur tras una votación celebrada en Estrasburgo. Esto, a fin de que la corte revise si es compatible con los tratados de la UE.
La decisión, adoptada por 334 votos a favor y 324 en contra, con 11 abstenciones, significó que la justicia de la UE, con sede en Luxemburgo, deberá analizar si el acuerdo recientemente firmado en Paraguay respeta los tratados del bloque de los 27 países.
El acuerdo es uno de los más importantes en la historia a nivel global. Crea un mercado de bienes y servicios de 800 millones de consumidores y casi una cuarta parte del PIB mundial.
Leé más: Paraguay acelera el rediseño de su matriz energética con la mirada puesta en 2030