El cultivo de sandía se posiciona como una alternativa rentable para la agricultura familiar, con presencia en 11 distritos y la participación de más de 603 productores, que cultivaron una superficie alrededor de 328 hectáreas, según explicó el ingeniero Diosnel Bareiro, de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Principales zonas de producción
De acuerdo con la información, se comercializaron 374.055 unidades de sandía en la temporada 2025, generando ingresos por más de G. 4.389 millones, lo que confirma su importancia como rubro de renta dentro del sector productivo familiar.
En cuanto a los precios, Bareiro explicó en conversación con La Nación/Nación Media que los productores venden por unidad, con un precio promedio de G. 20.000 a 30.000 por sandía de unos 20 kilogramos, lo que equivale a alrededor de 1.000 guaraníes por kilo.
Itapúa, es el segundo departamento más grande en producción, y en cuanto a distrito, se ubica San Pedro del Paraná, con 255 hectáreas, seguido por Trinidad (30 ha), Leandro Oviedo (10 ha) y Coronel Bogado (8 ha), entre otros. El departamento que lidera en área cultivada es Caaguazú, con rendimientos entre 30.000 y 40.000 kg/ha.
En cuanto a infraestructura, Bareiro señaló que el 80 % de los productores realiza el cultivo sin sistema de riego, lo que evidencia la dependencia de las condiciones climáticas.
Variedades y manejo de cultivo
La sandía (Citrullus lanatus) es una planta originaria del África tropical, una de las más cultivadas, y es muy sensible a las heladas, se desarrolla mejor en climas cálidos, con temperaturas medias cercanas a los 20 °C, y requiere agua suficiente durante la formación y maduración del fruto para garantizar rentabilidad, señaló Bareiro.
También entre las variedades más utilizadas se destaca Crimson sweet, que produce frutos de entre 10 y 25 kilogramos, con pulpa roja intensa y buena tolerancia a enfermedades como antracnosis y fusariosis. La siembra se realiza entre julio y diciembre, y para adelantar la producción es necesario contar con estructuras de protección ante el frío.
El manejo del cultivo incluye la selección de frutos entre los 60 y 70 días posteriores al trasplante, priorizando calidad o cantidad según el objetivo comercial. La cosecha se determina por indicadores como el secado del zarcillo, el cambio de color de la base del fruto y un periodo de 40 a 45 días desde la fecundación de la flor.
Principales enfermedades
Bareiro advirtió sobre las principales plagas que afectan al cultivo, como la oruga del fruto, ácaro rayado y la mosca blanca, que pueden generar pérdidas significativas si no se aplican controles adecuados.
No obstante, el manejo de las enfermedades puede variar de acuerdo al tipo, con fungicidas o químicos registrados para el cultivo, ya que pueden ser debido a hongos, bacterias y virus, según explicó el técnico.

