De acuerdo al último informe de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se dio a conocer que en 2025, se generaron más de 100.000 empleos privados, es decir, en empresas privadas con relación de dependencia.
El gráfico del INE muestra que hay una tendencia creciente desde finales del 2022 hasta el cierre de 2025. En solo tres años nuestro país pasó de tener 1,1 millones de asalariados privados a 1,4 millones. Esto implica un aumento de 300.000 empleos en los últimos años.
Al respecto, el especialista en empleo, Enrique López Arce expresó a través de su cuenta de X: “En el 2025 el Paraguay generó más de 100.000 empleos asalariados privados. No significa que no cueste conseguir empleo. Seguirá costando, pues todavía no hay una diferencia entre el desempleo abierto/sub ocupacional vs empleo formal, pero hay más oportunidades formales y perspectivas de mejoras”.
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Microempresas lideran el tejido empresarial paraguayo y representan el 76 % de las unidades económicas
El ecosistema empresarial paraguayo continúa mostrando una fuerte presencia de microempresas y una creciente concentración en sectores de servicios y comercio, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), obtenidos a partir del Directorio General de Empresas y Establecimientos (DIRGE) 2025.
El reporte emitido por la institución revela que el 76 % de las unidades económicas del país corresponde a microempresas, con un total de 377.020 establecimientos registrados. Les siguen las pequeñas empresas con 34.282 unidades, las medianas con 8.807 y las grandes empresas con 7.714.
En cuanto a la composición sectorial, los servicios lideran el tejido empresarial nacional con 230.117 unidades económicas, equivalentes al 46 % del total. El comercio ocupa el segundo lugar con 205.585 empresas (41 %), mientras que la industria reúne 64.973 establecimientos (13 %).
Comercio y servicios impulsan la dinámica empresarial
Dentro de las actividades económicas, el comercio mayorista y minorista, además de la reparación de vehículos y motocicletas, se posiciona como el principal segmento empresarial del país con 202.585 unidades.
También destacan las actividades profesionales, científicas y técnicas, que registran 66.791 empresas, de las cuales 54.529 corresponden a microempresas.
Las industrias manufactureras alcanzan 37.248 establecimientos, mientras que el sector de transporte y almacenamiento suma 30.945 unidades económicas. A esto se agregan 30.389 empresas vinculadas a salud humana y servicios sociales, además de 6.885 dedicadas a enseñanza.
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Central, Asunción y Alto Paraná concentran el desarrollo empresarial
El informe muestra además una fuerte concentración geográfica de las empresas en tres polos económicos que representan el 68 % del total nacional.
El departamento Central lidera con 167.758 empresas, equivalentes al 34 % del total país, y concentra además la mayor cantidad de microempresas con 129.824 unidades. Asunción se ubica en segundo lugar con 105.822 empresas (21 %) y se destaca por reunir la mayor cantidad de grandes compañías del país, con 2.887 establecimientos. En tanto, Alto Paraná consolida su posición como tercer polo empresarial con 65.289 empresas y una fuerte presencia del sector comercial, además de 1.321 grandes firmas.
Clasificación empresarial
El INE explicó que la clasificación de empresas se realiza considerando principalmente los ingresos anuales declarados ante la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y la cantidad de personal ocupado, conforme a los parámetros establecidos en la Ley 4457/2012 de Mipymes.
Según la normativa, las microempresas son aquellas con ingresos anuales de hasta G. 646 millones. Las pequeñas empresas registran ingresos de hasta G. 3.230 millones y emplean entre 11 y 30 personas.
Las medianas empresas alcanzan ingresos de hasta G. 7.752 millones y cuentan con entre 31 y 50 trabajadores, mientras que las grandes empresas superan ese nivel de facturación y emplean a 51 personas o más.
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Seis de cada diez empleados admiten quedarse en sus puestos por miedo a no encontrar otra oportunidad
La estabilidad laboral en Paraguay no siempre está ligada a la satisfacción profesional. Un sondeo realizado entre enero y abril de 2026 revela que seis de cada diez trabajadores permanecen en sus empleos por temor a no conseguir otra oportunidad laboral, mientras que solo cuatro de cada diez aseguran continuar en sus puestos porque les gusta lo que hacen o sienten pasión por su trabajo.
Los datos fueron expuestos por el especialista en empleo Enrique López Arce, quien analizó el actual fenómeno de estabilidad laboral y clima organizacional, un tema que viene ganando espacio en los foros internacionales de recursos humanos.
Según explicó a La Nación/Nación Media, el debate es relevante porque existe una relación directa entre satisfacción laboral y productividad. “Somos más productivos cuando nos gusta lo que hacemos”, sostuvo.
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De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), unas 1.477.992 personas en Paraguay llevan más de tres años en su lugar de trabajo, lo que refleja un importante nivel de estabilidad laboral en el país.
Sin embargo, López Arce advierte que detrás de esa permanencia existe una realidad más compleja: muchos trabajadores no permanecen por motivación o desarrollo profesional, sino por miedo a perder seguridad económica en un mercado laboral todavía limitado. “El grueso de nuestros colaboradores tiene estabilidad, pero muchas veces esa permanencia está asociada al temor de no encontrar otra opción”, indicó.
El especialista remarcó que el clima laboral se convirtió en un factor estratégico para las empresas, especialmente en un contexto donde la retención de talento y la productividad son cada vez más importantes. En ese sentido, señaló que el rol de psicólogos laborales y profesionales de recursos humanos es clave para mejorar los ambientes de trabajo, fortalecer la motivación y generar mayor compromiso de los empleados.
El estudio también deja en evidencia un desafío estructural para el mercado laboral paraguayo: generar empleos donde los trabajadores no solo permanezcan por necesidad, sino también por realización profesional.
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El campo suma más de 10.500 empleos y refuerza su rol como motor económico
De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la ocupación en actividades como agricultura, ganadería, caza y pesca creció un 3 % en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, lo que equivale a más de 10.500 nuevos trabajadores incorporados.
Este repunte confirma el peso del campo dentro de la estructura productiva nacional, no solo como generador de alimentos, sino también como una fuente clave de ingresos para miles de familias.
El crecimiento del empleo rural se da en un contexto de mayor actividad productiva, impulsada por campañas agrícolas favorables y el fortalecimiento de rubros estratégicos.
El director de Censos y Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Anselmo Maciel, destacó que este aumento refleja el dinamismo del sector y su impacto directo en la economía. “La ocupación en el sector rural aumentó un 3 %, lo que equivale a más de 10.500 personas”, explicó.
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El crecimiento no se limita al ámbito rural. Según el informe, el total de nuevos ocupados en el país superó las 21.000 personas en el mismo periodo, lo que evidencia un efecto multiplicador del sector primario sobre otras actividades económicas.
Esto se traduce en mayor demanda de servicios logísticos, transporte, comercialización e incluso empleo urbano vinculado a la cadena productiva. “El crecimiento del campo trasciende las fincas y genera oportunidades en toda la economía”, señaló Maciel.
Pilar del desarrollo
El repunte del empleo reafirma el papel estratégico del sector rural en Paraguay. Además de su aporte al producto interno bruto y a las exportaciones, el campo sigue siendo un eje central para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.
En un escenario donde el empleo es uno de los principales desafíos, el desempeño del sector primario muestra que el crecimiento económico puede estar directamente vinculado a la expansión de la actividad productiva.
Con estos resultados, el MAG destaca que el campo se posiciona nuevamente como un motor clave para el país, con capacidad no solo de producir, sino también de generar oportunidades laborales y dinamizar la economía en su conjunto.
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Día del Trabajador: el desafío del sector empresarial es mejorar salarios
En Paraguay, el crecimiento del empleo no se traduce necesariamente en mejores ingresos. En el marco del Día del Trabajador, el especialista en empleo Enrique López Arce advirtió que solo unos 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben salarios superiores a G. 10.000.000 mensuales. Esto equivale a cerca del 10% del total, reflejando una marcada brecha en la calidad del empleo.
El dato pone en evidencia uno de los principales desafíos del mercado laboral: no solo generar puestos de trabajo, sino mejorar los niveles de ingreso y productividad. “Faltan empresas grandes, mejorar salarios y ajustar leyes. Ese es el desafío”, sostuvo a la 1000 AM.
En los últimos años, nuestro país registró avances en la generación de empleo formal. El número de asalariados privados pasó de 1.101.000 en 2022 a cerca de 1.414.000 al cierre de 2025, lo que representa un incremento de alrededor de 300.000 trabajadores. Este crecimiento está vinculado al desempeño de la economía, que permitió ampliar la base de empleo con ingresos mensuales estables.
Sin embargo, el aumento en la cantidad no ha ido acompañado de una mejora significativa en los niveles salariales, lo que mantiene una estructura laboral con alta concentración de ingresos en un segmento reducido.
El comportamiento del empleo varía según el sector. En el ámbito primario, unas 423.000 personas se encuentran ocupadas, impulsadas por una buena campaña agrícola, especialmente en soja, y la expansión de la producción porcina.
En construcción, el empleo creció en unos 2.000 puestos, sostenido por obras privadas, aunque con un freno en la obra pública debido a deudas pendientes. En tanto, la industria emplea a cerca de 50.000 personas.
El mayor volumen de trabajadores se concentra en comercio y servicios, con cerca de 900.000 ocupados, aunque con una reducción estimada de 100.000 empleos.
Finalmente, López Arce reiteró que más allá de los avances, el desafío central sigue siendo elevar la calidad del empleo. Esto implica generar condiciones para atraer inversiones, fomentar sectores con mayor valor agregado y mejorar la productividad.
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