• Por Antonella Mateu

El desarrollo del sector minero puede convertirse en un componente más de la matriz productiva del Paraguay, con impacto directo en la generación de empleo, el equilibrio de la balanza comercial y la atracción de inversiones de largo plazo.

En ese contexto, la Cámara Paraguaya de Minería (Capami) impulsa acciones orientadas a fortalecer un rubro que aún se encuentra en una etapa incipiente en el país. Al frente del gremio se encuentra Víctor Fernández Crosa, quien trabaja en la promoción de un marco normativo moderno y alineado con los estándares internacionales de la minería.

En esta entrega de Hacedores LN, Fernández Crosa compartió con La Nación/Nación Media su perspectiva sobre la situación actual del sector en el país, los avances en materia de exploración, los principales desafíos que enfrenta la actividad y las oportunidades que podrían posicionar a la minería como un nuevo motor de desarrollo económico.

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-¿En qué etapa se encuentra hoy el sector minero en Paraguay?

Actualmente en Paraguay estamos en la fase inicial en donde aún el país carece de suficiente información geológica y cuenta con leyes inadecuadas.

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La minería es una industria altamente especializada, que exige dedicación y paciencia, señaló Víctor Fernández Crosa, presidente de la Capami. Foto: Matías Amarilla

-¿Cuáles son los principales minerales que se están explorando o explotando en el país?

En estos primeros 15 años de desarrollo de las leyes modernas, ya hemos recibido una serie de inversiones en proyectos de prospección y exploración llevadas a cabo primeramente por empresas juniors que fueron desarrollando cierta información geocientífica y que están comenzando a traer empresas seniors como en el caso de titanio y uranio, principalmente.

Paraguay tiene oro en la zona de Paso Yobái, que requieren ajustes medioambientales primordiales para adecuar estos proyectos a las normas de las buenas prácticas mineras. Ha habido también un auge importante en la búsqueda de litio, tanto en la región Occidental, como en la Oriental.

Los resultados obtenidos en todos estos proyectos mineros pueden ser considerados muy positivos, esto teniendo en cuenta, de que apenas estamos iniciando el proceso minero en Paraguay.

-¿Qué factores explican que hoy la minería aún tenga un desarrollo limitado frente a otros sectores productivos?

Esta industria requiere de tiempo para alcanzar la fase operativa de producción, ya que esto, no solo depende de las condiciones geológicas del país, sino de las tendencias del mercado mundial con respecto a la demanda de minerales.

Paraguay tiene un ambiente geológico favorable para la minería con una estructura petrológica similar a las de Brasil y Sudáfrica, por lo que la Capami esta seriamente enfocada en que la ley minera cambie, pero para bien, proponiendo plazos más largos y adecuados establecidos en la ley minera, con medidas que eliminen una burocracia absurda y condiciones impositivas realistas que permitan a las empresas que invierten en Paraguay compartir sus utilidades en un contexto de ganar ganar.

-¿Qué rol puede tener la actividad minera en la diversificación de la matriz productiva del país?

La minería es la pieza que falta para diversificar la economía paraguaya. Bien regulada, puede generar empleo masivo, equilibrar la balanza comercial y aportar ingresos por regalías, impuestos e inversiones tecnológicas.

-¿Qué regiones del país concentran actualmente la mayor actividad minera?

Actualmente, la mayor actividad se concentra en la región Oriental, especialmente en Alto Paraná, Caazapá y Caaguazú. En Guairá, la actividad se redujo debido a problemas ambientales en Paso Yobái, aunque el potencial regional se mantiene. El Chaco, por su parte, sigue bajo exploración y podría convertirse en una zona estratégica en el futuro.

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El titular de la Capami remarcó que la minería industrial moderna cumple con altos estándares ambientales y tecnológicos. Foto: Matías Amarilla

-¿Qué cambios normativos considera prioritarios para impulsar el sector sin perder control ni transparencia?

Necesitamos una legislación que permita al país impulsar esta industria que una vez desarrollada va a contribuir a la diversificación de la economía nacional. Existe una gran ansiedad y expectativa por ver a los proyectos mineros alcanzar la etapa de producción, pero estas unidades productivas necesitan de una serie de consideraciones previas, de evaluaciones precisas y condiciones de mercados favorables para que puedan entrar en producción.

Y es necesario entender que no es cuestión de agarrar una pala e ir a cavar para sacar el mineral del suelo, sino que es necesario entender todos los elementos que afectan a cada unidad productiva, para que una vez obtenida toda esa gama de datos se pueda ensamblar todo en un proyecto minero rentable y ambientalmente amigable y sostenible en el tiempo, transformando a cada unidad minera en un polo de desarrollo local o regional.

-¿Qué impacto puede tener la minería en la generación de empleo formal?

Un impacto enorme. Por cada 100 empleados directos, una mina genera 1.200 empleos indirectos y como mínimo requiere entre 17 a 20 servicios externos que necesita para funcionar adecuadamente. A nivel impositivo, es un gran estimulador de generación de ingresos fiscales, tanto para las municipalidades y gobernaciones, como a nivel de gobiernos centrales.

-¿Qué le atrajo de este rubro cuando decidió dedicarse a el?

Decidí estudiar geología porque me fascinaba conocer la naturaleza. Al principio, muchos me decían que era una mala elección para un país donde ‘no había nada’ por descubrir y que me iba a morir de hambre siendo geólogo. Sin embargo, cuanto más conocía la geología del Paraguay, más convencido estaba de que había mucho por descubrir; solo era cuestión de investigar, perseverar y animarse a desentrañar las riquezas que el suelo paraguayo escondía.

Ese desafío, fue lo que lo que me impulsó a seguir adelante y a demostrar que quienes eligieron una profesión poco común eran, en realidad, visionarios de un Paraguay minero que hoy comienza a tomar forma. La minería se convirtió en mi meta de vida.

Para el presidente del gremio, uno de los mayores obstáculos para el crecimiento del sector es la falta de un marco normativo acorde al ciclo real de la minería. Foto: Matías Amarilla

-¿Qué le diría hoy a alguien que quiere incursionar al mundo de la minería?

Si alguien quiere hacer minería, yo le digo que tiene que saber que la minería es un industria muy especializada, que requiere de mucha dedicación y paciencia, pero es una disciplina fascinante y que, por sobre todo, requiere una gran capacidad de ver las oportunidades; es decir, ser capaz de determinar el lugar y el momento preciso para crear un proyecto minero que tal vez llegue a ser rentable el día de mañana. Si le gustan los grandes desafíos, si piensa en grande y quiere ayudar a la generación de puestos de trabajo para una vida digna y por sobre todo desea ver grande al Paraguay, la minería es el rubro para él.

Perfil

  • Es licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad Nacional de Asunción
  • Posee un posgrado en Minerología en la Oficina Federal de Geociencias y Materias Primas de Alemania
  • Fue consultor privado y docente universitario en la Universidad Católica
  • Actualmente ocupa el cargo director de la Compañía Uranium Energy Corp
  • Es presidente de la Cámara Paraguaya de Minería (Capami)
  • Cuenta con un diploma internacional sobre Derecho de Energía, Comercio y Ambiente, patrocinado por la Universidad de Heidelberg, California

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