El río Paraguay y su navegabilidad constante son clave para la economía nacional, atendiendo a que por sus cauces se maneja gran parte de lo que ingresa y sale de nuestro país. En este sentido, su mantenimiento, que incluye su dragado permanente, es un factor fundamental, según señalan los expertos.
En este sentido, el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), Bernd Gunther, en conversación con La Nación/Nación Media, manifestó que el retraso de pagos a proveedores por parte del Estado también está afectando a quienes ejecutan las obras de dragado, ya que viene acumulando pagos atrasados por cerca de un año, encarando una deuda cercana a los USD 20 millones.
“Estamos con un periodo donde no estamos dragando prácticamente desde octubre; ya son cuatro meses sin dragado preventivo, que es algo negativo para el río. El río Paraguay es un río muy plano con relativamente poca velocidad, entonces sí o sí la arena se va sedimentando a lo largo de los meses y continuamente hay que estar dragando y reposicionando la arena para que la navegación sea fluida”, explicó el titular de Cafym.
Podés leer: Tomate paraguayo, un producto que busca ganar terreno con producción local a gran escala
En la misma tesitura, remarcó que cuando se deja de dragar por tantos meses, la situación del río se va empeorando y que para revertir la situación se debe invertir más tiempo y dinero para poder liberar ciertos pasos que ya eran navegables y que, por la falta de mantenimiento, actualmente cuentan con un flujo complicado.
“El río Paraguay no está con niveles buenos, está realmente muy muy lenta la recuperación del río, no se está recuperando, está con niveles bajos similares a los del año pasado y lo que queremos es evitar una crisis de navegabilidad como años anteriores”, aseguró Gunther
En cuanto al esquema de dragados venideros, explicó que desde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) ya se había conversado sobre un modelo de concesión público-privada que se estaría ejecutando a partir del 2028, mientras se continúa con el modelo actual para afinar los detalles para ejecutar el nuevo modelo que apunta a mantenerse por un periodo entre 15 y 20 años.
Lea también: MAG generó un retorno de 3,5 veces la inversión en el campo paraguayo en 2025
Dejanos tu comentario
Urgente: riesgo de nuevas crecidas complica los rescates en Nepal tras mortífero deslave
Fuertes lluvias y el riesgo de nuevas crecidas complican este domingo las labores de rescate en Nepal, tras el devastador deslave que dejó al menos 750 muertos en la frontera con China.
Más de 3.000 personas, entre ellas cientos de extranjeros, siguen desaparecidas después del desastre ocurrido el miércoles en el Himalaya, causado por un colapso glaciar que desencadenó una enorme avalancha de lodo y escombros que sepultó pueblos enteros.
Además de la magnitud de la tragedia, que mantiene a numerosas familias sin noticias de sus seres queridos, los equipos de rescate enfrentan múltiples riesgos debido a carreteras intransitables, comunicaciones interrumpidas y la amenaza de nuevos desastres naturales.
Las autoridades nepalíes pidieron este domingo a los rescatistas que actúen con “prudencia”, ante el aumento del caudal del río Bhotekoshi, en el distrito de Rasuwa.
Los rescatistas retomaron este domingo las excavaciones para intentar acceder a un túnel donde permanecen atrapados cerca de 100 trabajadores, tras haber interrumpido la operación debido al aumento del caudal.
Según el gobierno, alrededor de un centenar de obreros podría seguir con vida en túneles de obras hidroeléctricas.
En la central hidroeléctrica Trishuli 3A, los equipos de rescate del ejército lograron el sábado por la noche abrir un conducto para suministrar oxígeno al interior del túnel, con la esperanza de enviar posteriormente a un equipo de salvamento.
Increíble panorama
En el lado chino, en la región del Tíbet, los rescatistas fueron trasladados a un lugar seguro tras la formación de un lago represado por un deslizamiento de tierra, informaron medios estatales.
El balance oficial de la tragedia, todavía provisional, ascendía este domingo a 750 cuerpos recuperados desde el miércoles: 734 en Nepal y 16 en el Tíbet chino.
Las víctimas fueron halladas bajo una espesa capa de lodo y entre los escombros de inmuebles, carreteras, puentes e instalaciones arrasadas por la avalancha, similar a un tsunami.
Además, más de 3.000 personas siguen desaparecidas: 2.498 en Nepal y 546 en territorio chino.
La oficina del primer ministro nepalí informó que las labores de rescate continuaron durante toda la noche.
“La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos”, declaró a la AFP Kawan Koirala, miembro de la protección civil nepalí, después de 18 horas de trabajo sin descanso.
“También es muy duro para mí. Es la primera vez que veo algo así”, añadió.
Turistas, peregrinos y habitantes
La lista de desaparecidos incluye a cientos de turistas, peregrinos en ruta hacia el monte sagrado Kailash, en el Tíbet, trabajadores extranjeros y pobladores de las aldeas devastadas.
En el centro de operaciones de emergencia instalado en Bidur, la esperanza de las familias de los desaparecidos se desvanece poco a poco.
“Ya han pasado más de tres días”, dijo el sábado a la AFP Rishi Shrestha, que sigue sin noticias de su primo. “Hay un 99 % de probabilidades de que ya no esté vivo”.
Gokarna Kunwar vino desde Arabia Saudita para buscar a la esposa de su jefe. “He recorrido todos los hospitales de Katmandú”, contó este domingo a la AFP desde la ventanilla de un hospital universitario. “Mi jefe no deja de llamarme, pero no tengo ninguna noticia”.
Aunque aún es demasiado pronto para hacer una evaluación precisa, el ministro nepalí de Relaciones Exteriores estimó que el costo de la reconstrucción ascenderá a “varios miles de millones de dólares” y pidió “el apoyo de la comunidad internacional”.
Fuente: AFP
Leé tambien: Vecinos retuvieron a supuesto autor de hurtos y lo “molieron” a golpes
Dejanos tu comentario
Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
Te puede interesar: Expo Yguazú abrió sus puertas con la participación de más de 100 empresas
Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
Leé también: Presentan proyecto para sumar nueve km al Corredor Suroeste
Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.
Dejanos tu comentario
Peña destaca que nueva draga donada por Japón fortalecerá la navegabilidad y el comercio
El presidente de la República, Santiago Peña se reunió este martes con Marcelo y Naoyuki Toyotoshi, ambos representantes de Transporte Fluvial Paraguayo S.A.C.I., y con Bernd Gunther, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM). De esta forma, el Gobierno busca fortalecer la navegabilidad de la hidrovía Paraguay - Paraná para el comercio y el desarrollo del país.
Desde la Presidencia de la República informaron que durante el encuentro que se desarrolló en la sede de Mburuvicha Róga, se dialogó principalmente sobre el alcance operativo de la nueva draga donada por el Gobierno del Japón.
Resaltaron que se trata de una maquinaria fundamental para garantizar la navegabilidad de los dos principales ríos del país, durante todo el año. La Draga DRM-5 “Paraguay”, es una de las maquinarias más modernas de la región.
La embarcación cuenta con una capacidad de dragado de unos 1.500 metros cúbicos por hora, un sistema de succión con cortador de alta eficiencia, 64 metros de eslora, 12 metros de manga y una de las mayores potencias destinadas a operar en la hidrovía regional.
Esta draga marca un hito en la cooperación bilateral y en el fortalecimiento de la infraestructura logística, expusieron.
Dejanos tu comentario
Custodios de la salud fortalecen su capacidad para anticipar y contener brotes epidemiológicos
Los profesionales encargados de la vigilancia epidemiológica, considerados la primera línea de defensa para proteger la salud de la población, avanzan en un proceso de capacitación que busca fortalecer su capacidad para detectar, investigar y responder con rapidez ante cualquier evento que pueda representar un riesgo para la salud pública. Con ese objetivo se llevó a cabo en Caazapá el Segundo Taller del Entrenamiento Básico en Epidemiología de Campo (Frontline), correspondiente a la vigésima cohorte del programa.
La actividad reunió a 16 profesionales vinculados a la vigilancia sanitaria de los departamentos de Caazapá, Canindeyú y Caaguazú, además de representantes del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) y de la Unidad de Salud Penitenciaria de Coronel Oviedo. Durante la capacitación se profundizó en la estrategia Una Salud, un enfoque que integra la vigilancia de la salud humana, animal y ambiental para enfrentar de manera más eficiente los desafíos sanitarios.
Amenazas epidemiológicas
Desde el Ministerio de Salud explicaron que el entrenamiento está orientado a desarrollar competencias técnicas que permitan identificar oportunamente amenazas epidemiológicas, realizar investigaciones de campo y coordinar respuestas eficaces mediante el trabajo conjunto entre diferentes sectores. Asimismo, promueve una comunicación fluida entre las instituciones involucradas, considerando que la salud de las personas está estrechamente vinculada con la de los animales, las plantas y el entorno.
El programa se extiende durante tres meses y combina talleres presenciales con actividades prácticas en terreno, permitiendo que los participantes apliquen los conocimientos adquiridos en situaciones reales. Desde su inicio en junio, los profesionales reciben acompañamiento permanente de tutores, tanto de forma presencial como virtual, para fortalecer sus investigaciones y acciones de vigilancia.
Leé también: Naranjito: convertirán en museo el puesto policial atacado en memoria de fallecidos
La etapa formativa concluirá en la primera semana de septiembre, cuando los participantes expondrán los resultados de los trabajos desarrollados durante el proceso. La iniciativa forma parte de los esfuerzos por consolidar una red de vigilancia epidemiológica más preparada para responder con rapidez y eficacia a los desafíos que plantea la salud pública en el país.