Según Pasquier, gerente de Puente, la diversificación de portafolios y la selectividad en activos siguen siendo clave ante un escenario global cambiante. Foto: Archivo
IA y transición energética sostienen el crecimiento global
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El crecimiento económico global proyectado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), cercano al 3,1 % para 2026, se apoya en fundamentos sólidos, aunque permanece expuesto a riesgos geopolíticos que podrían alterar el escenario, señaló Jean Luc Pasquier, gerente de portafolios de Puente, en conversación con La Nación/Nación Media.
Según explicó el ejecutivo, las proyecciones del FMI incorporan múltiples variables, como la política monetaria, el flujo de inversiones y los factores geopolíticos, lo que las convierte en estimaciones robustas. No obstante, alertó que el recrudecimiento de tensiones internacionales, especialmente a través de tarifas unilaterales y restricciones al comercio, podría tener un impacto significativo sobre el crecimiento global.
IA: impulso relevante, pero difícil de medir
Pasquier destacó que la inversión en inteligencia artificial (IA) ya está jugando un papel concreto en la resiliencia económica mundial. Solo en 2025, estimó que la IA aportó entre 0,8 % y 1 % al PIB global, impulsada principalmente por los gastos de capital vinculados a la construcción de centros de datos, así como a la producción y distribución de energía.
Sin embargo, advirtió que todavía resulta complejo cuantificar el impacto directo que tendrá la IA en los resultados de las empresas en los próximos años, especialmente en su aplicación cotidiana y en la mejora efectiva de la productividad.
Desde el punto de vista de la inversión, el gerente de Puente señaló que durante el 2025 se observó una fuerte suba en las acciones de las empresas tecnológicas que se encuentran en el núcleo del desarrollo de la IA, como fabricantes de procesadores, operadores de centros de datos y desarrolladores de soluciones avanzadas.
Aun así, subrayó que para que la IA genere un impacto comparable al de innovaciones históricas como internet o la telefonía, será necesario avanzar en dos catalizadores clave, una reducción sustancial del consumo energético de los centros de datos o innovaciones profundas en la generación de electricidad, y una mejora clara de la productividad empresarial asociada al uso de estas tecnologías.
Transición energética y regiones mejor posicionadas
En cuanto a la transición energética, Pasquier afirmó que los países que han apostado por diversificar su matriz energética están logrando mejores resultados en términos de resiliencia, estabilidad de precios y reducción de emisiones. En ese sentido, mencionó casos como Suecia, Finlandia, Suiza y Chile, que han fortalecido su mix energético y reducido vulnerabilidades estructurales.
Respecto al peso de la geopolítica en la construcción de portafolios, el ejecutivo indicó que, si bien su impacto es difícil de cuantificar, refuerza la importancia de una adecuada diversificación y de un diseño de cartera acorde al nivel de riesgo que el inversor está dispuesto a asumir. En este contexto, mencionó una mayor ponderación de activos defensivos o una reducción de la duración en renta fija como estrategias habituales.
En relación con la política monetaria, Pasquier explicó que los efectos de una mayor flexibilización dependerán en gran medida de la naturaleza de la inflación en cada país, ya sea importada o de origen doméstico, y de las herramientas disponibles para los bancos centrales.
Finalmente, destacó que los mercados emergentes mostraron un desempeño sobresaliente en 2025, impulsados por la volatilidad global y la debilidad del dólar. En particular, subrayó el atractivo de América Latina, con rendimientos superiores al 50 % en los principales índices bursátiles de Brasil, Chile y México, una tendencia que, según sostuvo, podría mantenerse en el escenario actual.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, saluda a su llegada a una reunión con el ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, en el Ministerio de Economía en Buenos Aires, el 27 de julio de 2026. Foto: AFP
La jefa del FMI visita Argentina en muestra de apoyo a Milei
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La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, inicia este lunes una visita a Argentina, su principal deudor, en una muestra más del respaldo que el organismo con sede en Washington profesa al rumbo económico que lidera el presidente ultraliberal Javier Milei.
Su reunión con Milei está programada el lunes a las 17H00 GMT. También tiene previstos encuentros con el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y con representantes del mundo empresarial y del universitario, según una fuente del FMI.
Georgieva debe viajar a Vaca Muerta, un enorme yacimiento de petróleo y gas de esquisto, considerado pilar de la autonomía energética y de las exportaciones argentinas, en la provincia de Neuquén, a unos 1.200 km al sur de Buenos Aires.
La visita a la segunda reserva de gas no convencional y cuarta de petróleo de esquisto del mundo se concretaría el martes.
Caputo experimentó “la excelente relación y el diálogo constructivo de (nuestro) gobierno con el organismo, en el marco del programa económico en curso, que es un éxito”, al anunciar en julio la visita.
Julie Kozack, directora de Comunicación del Fondo, habló por su parte de que era un “momento oportuno” para realizar balances sobre el programa actual que impulsa el FMI en Argentina.
Economía de contrastes
La visita de Georgieva se produce en momentos de contrastes en la economía argentina, que hace dos años y medio y de la mano de Milei transita un período de máxima austeridad.
Con una inflación contenida, que pasó de ser de tres dígitos a 33,5% anual en junio, el ajuste supuso amplios recortes del gasto público.
Asimismo, el crecimiento es débil aún (+0,2% en términos interanuales) y el consumo interno anémico. El FMI prevé para Argentina un crecimiento del 3,5 % en 2026 y del 4 % en 2027.
Según un reciente informe del Banco Central, los impagos de los hogares argentinos con los bancos se han triplicado en un año, hasta alcanzar el 12,8 %, su nivel más alto en 20 años.
Con la mira en este contexto, pequeños partidos de la izquierda radical han convocado a una concentración el lunes por la tarde para dar la “malvenida” a Georgieva.
Banco Central en la mira
Argentina firmó en 2025 un acuerdo crediticio de facilidad ampliada por 20.000 millones de dólares a cuatro años con el FMI.
En mayo, el Fondo dio luz verde al desembolso de un tramo de 1.000 millones, en el marco de ese acuerdo y de sus revisiones periódicas. Y el FMI celebró a comienzos de julio la intención de reformar el Banco Central.
En la antesala de la visita de Georgieva, Milei detalló su proyecto de reforma. Los cambios propuestos a la carta orgánica del Banco Central, que próximamente pasarán a discusión parlamentaria, establecerán que su misión fundamental “vuelve a ser la de preservar el valor de la moneda”, escribió Milei en una columna en el diario Clarín.
La prohibición de la financiación del Estado y un blindaje a las autoridades del Banco Central, con la implementación de un mecanismo que dificulta remociones, forman parte del proyecto.
Luego de su paso por Argentina, Georgieva viajará al vecino Uruguay, donde tiene previsto reunirse con el presidente Yamandú Orsi el jueves, informó el gobierno uruguayo.
En Delfos, en las Rehov HaNevi'im (las Calles de los Profetas de Israel), en la Biblia, en el Corán, en la Torá, la historia de la humanidad da cuenta de que hombres y mujeres buscaron
saber y conocer. Desde hace algún tiempo, pareciera que hay quienes también acuden a la IA en procura de certezas
IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
“Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari, escritor, historiador y filósofo. Pero también advierte que, además, “podría ser un gran psicópata que manipula perfectamente”
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
En las investigaciones para desarrollar la IA “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes
(porque en lo profundo de las redes neuronales) encontramos estructuras que reflejan resultados
de la neurociencia humana (...) de introspección (...) de estados internos (de) alegría, satisfacción, miedo,
dolor e inquietud”, reveló Christopher Olah
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.
Restringirán paso peatonal en el Puente de la Amistad por trabajos de mantenimiento
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El paso peatonal en el Puente de la Amistad será restringido este domingo 26 de julio por trabajos de mantenimiento. Para facilitar el desplazamiento de los usuarios, personal de apoyo estará en el lugar orientando a peatones y regulando la circulación.
Los trabajos para este fin de semana están previstos en el sector brasileño del puente internacional, alterando temporalmente la circulación pedestre entre Ciudad del Este y Foz de Yguazú.
Durante la ejecución de las obras, el cruce se realizará únicamente por uno de los pasillos laterales de la estructura, según información brindada a nivel local.
Asimismo, recomiendan respetar la señalización provisoria y seguir las indicaciones de los encargados, debido a que el espacio disponible para el cruce será menor al habitual.
Las tareas de conservación incluyen reparación de veredas, mejoras en el pavimento, renovación de la señalización y trabajos en el sistema de iluminación, con el propósito de preservar las condiciones operativas del puente.
Las labores se desarrollarán entre las 8:00 y las 17:00 y estarán a cargo de la concesionaria brasileña EPR Iguaçu, responsable del mantenimiento del puente en territorio brasileño.
Mientras los operarios intervengan uno de los corredores peatonales, el otro permanecerá habilitado para garantizar el tránsito de las personas. La empresa informó que la continuidad de los trabajos dependerá del estado del tiempo. En caso de lluvias durante la jornada, las labores serán suspendidas y reprogramadas para otra fecha.
Robots humanoides de OpenMind Robotics se exhiben durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) en Shanghái, el 18 de julio de 2026. Foto: Ilustrativa/Héctor Retamal/AFP
La IA obtuvo por primera vez la máxima calificación en Olimpiada de Matemática
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Un resultado perfecto en el concurso de matemáticas más prestigioso del mundo solía ser una exclusividad de un puñado de jóvenes mentes brillantes, pero este año la inteligencia artificial obtuvo por primera vez la máxima calificación. Dos tecnológicas chinas, Huawei y la red social Xiaohongshu (conocida también como RedNote), anunciaron que sus modelos de IA obtuvieron cada uno un 100 % de aciertos en las preguntas hechas a los participantes humanos en la Olimpiada Internacional de Matemática (OIM) de este mes en Shanghái.
Fueron los primeros laboratorios de IA en dar a conocer sus resultados, pero es posible que otros de todo el mundo sigan su ejemplo en los próximos días. “Estamos encantados con este resultado, porque lograr una puntuación perfecta en la OIM es extremadamente difícil”, aseguró Xiaohongshu en un comunicado esta semana.
“Anteriormente, ninguno de los grandes modelos de lenguaje había logrado jamás una puntuación perfecta bajo el proceso de evaluación oficial de la OIM”, agregó la empresa, en referencia a la tecnología que sustenta herramientas de IA como los chatbots. En 2025, los modelos desarrollados por empresas como Google y OpenAI alcanzaron por primera vez puntuaciones de nivel oro, pero no pudieron igualar las habilidades de cinco concursantes humanos que obtuvieron el 100 %.
Este año, 666 concursantes de diferentes países participaron en las olimpiadas matemáticas. Solo siete de ellos obtuvieron la máxima puntuación, según el marcador oficial de la OIM. Los participantes de este certamen, que se celebra cada año en diferentes lugares, deben tener menos de 20 años.
Huawei aseguró el miércoles que su sistema de IA “Celia” había demostrado “capacidades integrales para la resolución de problemas” en varios campos matemáticos. En tanto que Xiaohongshu indicó que su modelo “dots-note-3.0” había participado en la OIM por primera vez este año.
A las empresas tecnológicas solo se les proporcionaron los problemas de la competencia después de que los concursantes humanos hubieran realizado el examen, y debían presentar sus respuestas dentro de un plazo específico.
El avance de la IA ha sido rápido: en la OIM de 2024, Google solo logró una puntuación equivalente a una medalla de plata, resolviendo cuatro de los seis problemas en un plazo de dos a tres días.