La producción ovina en Paraguay avanza aún en volúmenes reducidos, pero con oportunidades de negocio, impulsada por precios firmes y mejoras en genética y manejo productivo.

Según explicó Aisar Canan, productor ovino del departamento de Amambay y miembro de la Asociación Paraguaya de Criadores de Texel, en conversación con La Nación/Nación Media, el stock nacional se ubica actualmente entre 330.000 y 350.000 cabezas, una cifra todavía baja en comparación con otras actividades pecuarias.

“El crecimiento es lento, pero el interés viene en aumento, especialmente entre productores que buscan diversificar”, señaló.

Oveja PP (Puro de Pedigree). Foto: Gentileza

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Rentabilidad condicionada al manejo

En términos económicos, Canan sostuvo que el negocio ovino puede ser altamente rentable, aunque exige mayor precisión técnica que la ganadería bovina. “Es una producción más sensible, pero cuando se hace bien, paga mejor”, afirmó. El diferencial de precio de la carne ovina frente a otras proteínas compensa los mayores cuidados que demanda el sistema.

Actualmente, el mayor desarrollo del rubro se concentra en la Región Oriental, con especial dinamismo en zonas cercanas al sur del país, donde confluyen mejores condiciones logísticas, acceso a mercados y demanda constante.

Uno de los puntos más destacados del negocio es el mercado. La demanda de carne ovina supera ampliamente a la oferta, con mayor presencia en gastronomía especializada, supermercados, eventos y consumos estacionales. Este desbalance sostiene precios altos y firmes, con expectativas de que se mantengan o incluso suban.

Si bien la lana fue históricamente un producto relevante, hoy no es el eje del negocio. “La base está claramente en la carne”, explicó Canan, en línea con las tendencias del mercado local.

Costos y nivel tecnológico

Entre los principales costos que enfrenta el productor ovino se destacan la alimentación, sanidad y la infraestructura. En cuanto al nivel de tecnificación, el sector presenta un desarrollo medio, con coexistencia de sistemas modernos y otros todavía básicos, indicó Canan.

La Región Oriental concentra el mayor desarrollo y potencial del rubro ovino. Foto: Gentileza

Avances en genética y tecnología reproductiva

El rubro muestra avances concretos en mejoras genéticas, manejo sanitario y nutrición, con una fuerte incorporación de material genético importado desde países del Mercosur y de Inglaterra, especialmente en razas como Texel y Hampshire Down, destacó Canan.

Además, resaltó que comienzan a ganar terreno tecnologías reproductivas como la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) y la transferencia de embriones (TE), herramientas para acelerar la mejora productiva.

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