La presidenta de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), Carina Daher, en conversación con La Nación/Nación Media, sostuvo que la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur abre un nuevo escenario para la integración económica regional, con oportunidades concretas para el país, aunque con desafíos relevantes que exigen una estrategia clara y de largo plazo.

Desde una mirada estratégica, Daher señaló que el entendimiento con la Unión Europea no debe analizarse únicamente como un acuerdo arancelario, sino como un marco que impulsa estándares más altos en materia productiva, ambiental, sanitaria y de trazabilidad. “El acceso preferencial a mercados más grandes y exigentes genera oportunidades, pero también eleva la vara competitiva”, afirmó.

La titular de Cemap consideró que el acuerdo puede beneficiar al Paraguay si el país logra posicionarse de manera inteligente dentro de las cadenas regionales y globales de valor. En ese sentido, destacó que la reducción progresiva de aranceles y barreras comerciales podría mejorar la competitividad de productos con valor agregado, siempre que vaya acompañada de políticas públicas adecuadas, inversiones en infraestructura y logística, capacitación de capital humano y una estrategia clara de inserción internacional.

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Impacto en la maquila

Para el régimen de maquila, el acuerdo representa una oportunidad indirecta pero relevante. “La maquila paraguaya ya opera bajo un modelo exportador, reconocido por su eficiencia y capacidad de integración en cadenas internacionales de producción”, explicó. Un mayor acceso del Mercosur al mercado europeo podría incentivar nuevas inversiones industriales interesadas en producir en la región para abastecer a la UE, aprovechando ventajas comparativas como costos, régimen fiscal y ubicación estratégica.

No obstante, Daher advirtió que los beneficios no serán automáticos. El impacto positivo dependerá del tipo de productos, las reglas de origen que se definan y, especialmente, de la capacidad de las empresas para cumplir con los estándares técnicos, ambientales y laborales que exige el mercado europeo.

Carina Daher, presidenta de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap). Foto: Gentileza

Desafíos clave

Entre los principales retos para el sector, la presidenta de Cemap mencionó la adecuación a normas más exigentes en sostenibilidad, trazabilidad, certificaciones técnicas y cumplimiento ambiental, lo que requerirá inversión, planificación y acompañamiento institucional. Además, subrayó la importancia de fortalecer la articulación regional, dado que muchas cadenas productivas son transfronterizas y el cumplimiento de las reglas de origen será determinante para acceder a los beneficios del acuerdo.

Mirada prudente y constructiva

En síntesis, Daher sostuvo una expectativa prudente pero optimista. “El acuerdo puede convertirse en una herramienta valiosa para el desarrollo industrial y exportador del país, incluido el sector maquila, siempre que se lo aborde con una estrategia clara, diálogo público-privado y una agenda de competitividad que permita a las empresas adaptarse”, concluyó. Para la dirigente, la clave no es solo abrir mercados, sino prepararse para competir en ellos de manera sostenible y con visión de largo plazo.

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