Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
Pocas veces una infraestructura y una oportunidad de transformar la integración desde una visión integral llegan al mismo tiempo. En Presidente Franco, una de las ciudades más pujantes del departamento de Alto Paraná, llegaron juntas con el nuevo Puente de la Integración que une a Paraguay con Brasil.
Tuvimos el honor de visitar y recorrer este sitio hace unas semanas. Pudimos notar que la iniciativa va mucho más allá del puente en sí: implica una notable coordinación fronteriza entre varias instituciones públicas y, además, un estrecho relacionamiento con sus pares del Brasil.
Un gran equipo de más de 40 servidores públicos de REDIEX, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios, la Administración Nacional de Navegación y Puertos, la Dirección Nacional de Migraciones y el Grupo BID se encontraron en el Puente de la Integración para llevar adelante un taller de tres días para construir un espacio de diálogo y búsqueda de consensos entre las instituciones que son parte de la operativa en frontera; y así, avanzar hacia el establecimiento un modelo de trabajo coordinado que apunte a tener el paso de frontera más moderno y eficiente de Paraguay.
La agenda combinó lo técnico con lo tangible. Recorrimos las instalaciones del Centro de Cargas, el Centro de Fronteras e inclusive pudimos conocer de cerca las instalaciones de la Receita Federal en Foz de Iguazú. Lo que encontramos en Presidente Franco fue una infraestructura de categoría internacional, con instalaciones modernas, espacios diseñados con estándares internacionales y una plataforma física a la altura de otros pasos de frontera de referencia en América Latina.
El BID reconoce la importancia de este paso y por ello, en diciembre de 2025, aprobó un financiamiento de USD 19 millones orientado a favorecer la inserción internacional y la facilitación comercial del Paraguay.
Como pilar central, el proyecto prevé implantar el modelo de Gestión Coordinada de Fronteras, y se proyecta que en pleno funcionamiento el corredor puede beneficiar a 60.000 vehículos de exportación y 75.000 de importación por año, con reducciones significativas de tiempos y costos.
Este apoyo no es un hecho aislado. El BID entiende la integración regional como un habilitador de desarrollo económico sostenible, y lo demuestra con iniciativas como Conexión Sur, un programa orientado a desarrollar corredores estratégicos para mejorar la conectividad, fortalecer las cadenas de valor y modernizar marcos institucionales. Al conectar mercados hoy fragmentados, la iniciativa busca aumentar la escala, reducir costos y atraer inversión. Construir una región más competitiva es esencial para la atracción de inversiones. La gestión coordinada del puesto fronterizo en Presidente Franco que aproveche el Puente de la Integración encaja con esa visión. Además, la Estrategia de País del Grupo BID con Paraguay tiene un pilar llamado “Paraguay Productivo”; y este proyecto se alinea perfectamente con la visión conjunta local.
Conversar sobre el proyecto posible y la realidad presente fue, quizás, la conversación más valiosa del taller. Prepararse para implementar un modelo de gestión coordinada en Presidente Franco quiere actuar con celeridad. El trabajo de hoy – identificar necesidades, alinear visiones institucionales y recorrer la infraestructura juntos – es lo que permitirá que, cuando el puente abra por completo, las instituciones estén listas para aprovecharlo.
Hay puentes que unen orillas y otros que unen instituciones. El Puente de la Integración une a ambos en el corredor comercial más importante del Paraguay.