El sector bubalino paraguayo cerró el 2025 con un balance ampliamente positivo, marcado por avances genéticos, mayor visibilidad productiva y una estructura de costos que posiciona a la cría de búfalos como una alternativa cada vez más atractiva dentro de la ganadería nacional.
Así lo afirmó Paolo Osnaghi, secretario de la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalos (Apacribu), en conversación con La Nación/Nación Media, quien destacó que el último año estuvo cargado de avances relevantes para el sector y para el 2026 apuntan a concretar importaciones de hembras desde Argentina, lo que permitiría atraer nuevos criadores.
Consolidación y visibilidad
Osnaghi señaló que el 2025 fue “un gran año” para la asociación, con múltiples actividades técnicas y productivas. Entre los hechos más destacados mencionó la salida de campo al primer tambo moderno e industria láctea 100 % de leche de búfala del país, Bufabella, así como la fuerte presencia de animales de bozal durante la primera edición de la Expo Py, con más de 15 ejemplares en pista.
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A esto se sumó la incorporación de material genético internacional, gestionado junto a Apacribu, que marcó un punto de inflexión para el mejoramiento del rebaño nacional.
El desafío del precio
Uno de los principales desafíos del año fue la brecha de precios entre el novillo vacuno y el bubalino, que aún se comercializa por debajo. Sin embargo, Osnaghi subrayó que hubo mejoras en la calidad de los animales enviados a faena, lo que permitió una recuperación gradual de los valores.
Bajo costo y eficiencia productiva
A diferencia de otros sistemas ganaderos, el secretario del gremio remarcó que el principal factor de competitividad del hato bubalino es su bajo costo de producción. “No depende fuertemente de insumos para lograr buenos porcentajes de preñez ni kilos destetados por búfala expuesta al servicio”, explicó. Además, el clima acompañó durante el año, con lluvias adecuadas y temperaturas moderadas.
Genética: la clave del salto productivo
El 2025 fue considerado un año clave para el mejoramiento genético, con la llegada de nuevas líneas desde Italia y Colombia, principalmente de las razas Mediterráneo y Murrah. En ese contexto, el precio promedio de las bubillas preñadas alcanzó los USD 1.550 durante la feria anual de vientres de la asociación.
Asimismo, se realizó el primer trabajo de ultrasonografía de carcasa, en conjunto con Beefdata y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNA, como parte de un plan de mejoramiento genético enfocado en fertilidad y calidad de carne.
Más oferta de hembras, el próximo paso
De cara al crecimiento, Osnaghi indicó que la principal limitante actual es el stock disponible de hembras. Para revertir esta situación, el sector avanza en las primeras importaciones de vientres registradas desde Argentina, previstas para el segundo semestre del 2026. Esto permitiría atraer nuevos criadores y avanzar hacia una mayor especialización productiva, replicando el esquema de cría, recría e invernada del ganado bovino.
Zonas en expansión
En términos geográficos, Cordillera se posiciona como el departamento con mayor crecimiento en cabezas bubalinas en el último año, con potencial tanto para carne a pasto como para producción lechera. Actualmente, los departamentos con mayor densidad de búfalos son Presidente Hayes, Cordillera y Caazapá, mientras que Ñeembucú aparece como una región con alto potencial a desarrollar en los próximos años.
Con genética en marcha, costos competitivos y nuevas inversiones en puerta, la ganadería bubalina empieza a dejar de ser una rareza para convertirse en un negocio con futuro en Paraguay.
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