El cultivo de aguacate se perfila como una opción con alto potencial económico para el agro paraguayo, de acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). La fruta muestra una combinación atractiva, debido a la demanda global en expansión, buena adaptación productiva y una vida útil del cultivo que puede extenderse por décadas.
Según estadísticas de la FAO, Paraguay cuenta con 2.537 hectáreas destinadas a la producción de aguacate, con un volumen de 15.701 toneladas en 2023. Si bien se trata aún de un rubro de escala moderada, los números evidencian una base productiva concreta sobre la cual crecer.
Mercado internacional en expansión
En el comercio global, México lidera las exportaciones de aguacate con el 37 % del total, equivalente a 1.220.919 toneladas, seguido por Perú, que concentra el 18 % con 598.493 toneladas. La demanda mundial del fruto creció alrededor de 70 % entre 2016 y 2023, según datos de Trade Map, reflejando un cambio sostenido en los hábitos de consumo.
Del lado de las importaciones, Estados Unidos encabeza el ranking con el 38 % del volumen total importado, seguido por Países Bajos (12 %), España (7 %), Francia (6 %) y otros mercados con participaciones menores, lo que confirma la amplitud del mercado y las oportunidades de inserción.
Consumo local y dependencia externa
En Paraguay, las importaciones de aguacate en los últimos cinco años fueron fluctuantes y provinieron casi en su totalidad de Brasil. El mayor volumen se registró en 2024, con 863 toneladas, lo que evidencia una demanda interna que aún no es plenamente abastecida por la producción nacional.
Rentabilidad a mediano y largo plazo
A partir de entrevistas realizadas por el MAG a productores del departamento de Cordillera, se elaboró una estructura de costos y un análisis económico con horizonte de 10 años de producción. El estudio concluye que el aguacate puede ser una alternativa agrícola rentable para productores que dispongan de superficie adecuada y capacidad de inversión inicial, con retornos a mediano plazo.
Desafíos: financiamiento y capacitación
Desde el MAG advierten que los principales obstáculos para la expansión del cultivo son la falta de difusión y el desconocimiento técnico sobre el manejo del aguacate por parte de los productores. A ello se suma el alto costo de inversión inicial, que requiere líneas de crédito específicas, con años de gracia, plazos extensos y tasas de interés acordes a las características productivas del rubro.
En ese contexto, el fortalecimiento de la asistencia técnica y el acceso a financiamiento adaptado aparecen como claves para que el aguacate deje de ser una promesa y se consolide como un nuevo motor de diversificación agrícola en Paraguay.
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Día de la Yerba Mate: buscan conquistar nuevos mercados con valor agregado e innovación
Por Melissa Palacios
En el marco del Día de la Yerba Mate, actores del sector analizaron el potencial de crecimiento de este rubro, destacando que Paraguay cuenta con una cadena yerbatera respaldada por su identidad, tradición y capacidad productiva. El principal desafío es evolucionar de un modelo centrado en el volumen de producción hacia uno que priorice el valor agregado, la competitividad y la sostenibilidad.
Eduardo Oswald, presidente del Centro Yerbatero Paraguayo, destacó a La Nación/Nación Media los avances del sector y las acciones de promoción internacional desarrolladas durante este año con énfasis en la apertura y consolidación de mercados. Además, se refirió a todo el trabajo en el marco del Plan Nacional de la Yerba Mate.
“Felicitamos a toda la familia yerbatera en este día tan especial. La industria yerbatera genera más de 55.000 familias y un impacto muy importante en la economía paraguaya”, comentó.
Asimismo, agregó que el gremio trabaja fuertemente en el plan, junto con la Comisión Mixta de la Yerba Mate, que actualmente se encuentra trazando una hoja de ruta para los próximos años.
A su vez, resaltó la participación en misiones comerciales en Medio Oriente, particularmente en Turquía y Azerbaiyán, donde se promocionó la producción yerbatera, la industrialización, las innovaciones, las formas de consumo y las propiedades de la yerba mate.
“Las medidas que consideramos importantes son el cofinanciamiento para participar de más ferias importantes de alimentos. Queremos seguir trabajando en esa plataforma ya que mediante eso hemos conquistado mercados importantes, pero requiere de mucha inversión”, agregó.
Sumado a ello, resaltó que se cuenta con una productividad importante, por lo que hay que seguir ampliando mercados, tales como Siria o el Medio Oriente que son grandes consumidores de yerba mate. La celebración central del Día de la Yerba Mate se realiza en la capital de este rubro, Bella Vista, con un festival destinado a la comunidad.
El mercado local registra una sobreoferta de unas 25.000 toneladas anuales, considerando que la producción nacional oscila entre 45.000 y 50.000 toneladas por año. En ese contexto, Oswald indicó que uno de los principales desafíos es fortalecer el trabajo conjunto con las instituciones vinculadas al rubro para concretar mayores envíos al exterior y ampliar los mercados de destino.
“En lo que va del año ya exportamos más de USD 8 millones, más de 6,5 toneladas de yerba mate. Estamos manteniendo 25 mercados”, comentó y adelantó que este mes estarán saliendo envíos importantes para Reino Unido, República Checa, Polonia, y España.
Así también, remarcó que para exportar más se deberá adecuar las industrias, ya que hoy exportar a destinos como el Medio Oriente o Siria requiere de una adecuación en la molienda, la producción, la captación de importadores serios, además de agilizar las transacciones con este tipo de mercados.
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Etapa de transformación
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Dilma Cano, coordinadora de yerba mate, comentó a La Nación/Nación Media que a partir de una mirada técnica, el sector yerbatero se encuentra en una etapa de transformación y búsqueda de mayor competitividad.
“Paraguay cuenta con una cadena productiva consolidada con una importante tradición de consumo y una superficie estimada en alrededor de 32.000 hectáreas, pero actualmente enfrenta uno de sus principales desafíos: la producción supera la capacidad de absorción del mercado interno”, comentó.
Esto también obliga a mirar la cadena de manera integral. “Ya no podemos enfocarnos únicamente en producir más, sino en producir con calidad, mejorar la productividad, agregar valor, diversificar productos y conquistar nuevos mercados”, dijo.
En este 2026, la perspectiva debe analizarse desde dos aspectos: por un lado, existe una mayor necesidad de ordenar y mejorar la producción primaria, especialmente en materia de manejo del cultivo, rendimiento, calidad de la hoja verde y planificación de la cosecha; y por el otro, existe una oportunidad concreta en la expansión de los mercados internacionales y la industrialización.
“Desde la coordinación técnica entendemos que el objetivo no debe ser solamente aumentar el volumen producido, sino generar mayor valor por kilogramo de yerba mate, fortaleciendo la cadena desde el productor hasta la industria y el consumidor final”, comentó.
Además, actualmente trabajan desde la Comisión Mixta Multidisciplinaria para el Estudio de la Problemática de la Yerba Mate (CMMYM) considerando que la articulación público-privada y la implementación del Plan Nacional de Yerba Mate 2025–2030 son herramientas fundamentales para avanzar en esa dirección. El documento actualizado contempla competitividad, sostenibilidad e innovación en todos los eslabones de la cadena.
Evolución de las preferencias
Si bien el consumo tradicional de la yerba mate continúa teniendo una fuerte presencia cultural y social, hoy el MAG reporta una evolución en las preferencias del consumidor. “Existe una oportunidad para desarrollar productos dirigidos a nuevos segmentos: yerba mate en diferentes presentaciones, mezclas con hierbas, infusiones, bebidas listas para consumir, extractos y productos funcionales”, consideró Cano.
En ese sentido, mencionó que esto representa una oportunidad estratégica porque permitiría absorber parte de los excedentes de materia prima y generar mayor valor agregado, además de abrir nuevos segmentos de consumidores, para aprovechar esa tendencia sin perder la identidad y las características propias de nuestra yerba mate.
En cuanto a los mercados importantes destacó a Argentina, Brasil, España, Polonia, Emiratos Árabes Unidos, Europa, Asia y Medio Oriente. En tanto, en este 2026 la cartera mantiene la estrategia de apertura y diversificación de destinos, incluyendo misiones comerciales y promoción internacional.
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Fortalecer competitividad
Eduardo Gustale, viceministro de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), comentó a LN/NM que las acciones hoy se dirigen a fortalecer la competitividad y la internacionalización de la yerba mate paraguaya, mediante la participación en ferias internacionales, la promoción de la marca país y la búsqueda de nuevos mercados para ampliar las exportaciones.
Gustale señaló que una de las principales herramientas para mejorar la competitividad es la Marca País Paraguay, como estrategia para fortalecer la reputación del producto en los mercados internacionales. También mencionó el apoyo financiero e institucional a programas de prospección de mercados en Medio Oriente, Asia y Norteamérica, con el propósito de identificar tendencias de consumo, contactar potenciales clientes y explorar nuevos usos de la yerba mate en alimentos, bebidas y cosméticos.
En ese sentido, resaltó la importancia de impulsar la investigación y el desarrollo para generar productos con mayor valor agregado. Además, indicó que se trabaja con el sector en una denominación de origen para la yerba mate, instrumento que contribuirá a fortalecer la competitividad de los productores y las industrias de las zonas productoras. A mediano plazo, también se plantea desarrollar el camino de la Yerba Mate, junto con la Dinapi y la Secretaría Nacional de Turismo.
A pesar de que a la fecha Argentina continúa siendo el principal mercado, el país cuenta con capacidad para ampliar su oferta exportadora. Rediex viene acompañando los trabajos del sector privado para acceder a nuevos mercados prémium como España, Chile, Estados Unidos, otros países en Europa y Medio Oriente como Siria, Turquía, Emiratos Árabes Unidos (EAU).
En Europa, España fue el segundo destino en volumen por 805 toneladas exportadas valoradas en USD 2,2 millones en 2025, enviándose principalmente yerba mate elaborada envasada con marcas propias, ventas directas en tiendas especializadas de productos latinoamericanos.
Otro mercado relevante es el de Chile, donde exportaron más de 555 toneladas de yerba mate elaborada por un valor de USD 1,1 millones, y con tendencia fuerte de crecimiento. Este mercado se caracteriza por la demanda de yerba mate compuesta con menta, siendo la hierba con mayor efecto en la frecuencia de consumo de la población chilena, encontrándose ya en las góndolas de tiendas.
Estados Unidos es uno de los mercados que el sector viene trabajando para el incremento de las exportaciones de yerba mate, pues se caracteriza por ser un mercado de alto poder adquisitivo, con acceso al crédito y cultura orientada al consumo, pagando por el atributo diferencial de los productos como el origen, la historia, y las certificaciones.
“Los compradores buscan proveedores con menor riesgo logístico y político; y aquí el Paraguay tiene la capacidad para integrarse a las cadenas regionales”, dijo. Este mercado demanda productos para un consumo diferente al nuestro, apuntando principalmente a la aplicación de la yerba mate como ingredientes en bebidas listas para beber, bebidas funcionales, energéticas, etc.
En cuanto a los destinos de exportación, en 2025 Argentina lideró los mercados de la yerba mate paraguaya, con USD 5,49 millones, seguida de España, con USD 2,19 millones; Emiratos Árabes Unidos, con USD 1,79 millones; Siria, con USD 1,59 millones; y Turquía, con USD 1,44 millones.
Sin embargo, entre enero y agosto de 2026, Siria pasó a ocupar el primer lugar, con USD 4,29 millones, seguida de Argentina, con USD 3,67 millones; España, con USD 1,22 millones; Brasil, con USD 750.000; y Chile, con USD 700.000, según datos de la Ventanilla Única de Exportación.
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“El desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, habló con La Nación/Nación Media sobre el trabajo que vienen desarrollando desde la organización, comentó sobre el rol formativo que se proponen, y se refifirió a la importancia de la participación estatal y privada en el ámbito artístico local.
La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo cumplió diez años de existencia, desarrollando en este tiempo actividades que propician mostrar, contar y pensar el arte desde la particularidad propia del país y sus creadores. Se trata de una organización sin fines de lucro fundada en 2016, que se desprende de la iniciativa y el patrimonio del Grupo Texo, fundado por José Daniel Nasta.
El director artístico de la institución, el artista visual, curador y realizador Fredi Casco, compartió un diálogo con La Nación/Nación Media en el marco de este aniversario, partiendo de una mirada retrospectiva sobre lo hecho en esta década, fijando una caracterización del escenario presente y planteando necesidades y una proyección del espacio.
–¿Cuáles considerás que han sido los logros o aportes de la Fundación en la escena del arte contemporáneo en esta década?
–Creo que uno de los principales aportes de la Fundación Texo en estos diez años ha sido generar un espacio sostenido de reflexión y visibilidad para el arte contemporáneo en Paraguay. Cuando comenzamos, nos interesaba no solamente producir exposiciones, sino contribuir a fortalecer una escena. Nos interesaba generar encuentros entre artistas, curadores, investigadores y públicos locales e internacionales, y propiciar intercambios que pudieran tener continuidad en el tiempo. Creo que otro aporte fue ampliar la propia idea de lo que entendemos por arte contemporáneo. Desde Texo hemos intentado mirar una escena más compleja y heterogénea, en la que pueden coexistir prácticas provenientes de diferentes lugares e incluso de diferentes disciplinas.
APRENDIZAJES
–¿Qué aprendizajes generaron un cambio de estrategias o de objetivos a partir del trabajo realizado?
–Diez años son suficientes para descubrir nuevas formas de llevar adelante el programa inicial, incluso aquellas que desafían nuestras propias certezas. Al comienzo quizás pensábamos más en construir una plataforma para una escena contemporánea que necesitaba mayor visibilidad. Con el tiempo entendimos que la cuestión no era solamente cómo colaborar en ello y cómo fortalecer la escena del arte paraguayo, sino también preguntarnos desde dónde queríamos hacerlo.
–¿Qué lectura del escenario local los impulsa a apostar por la formación y la difusión?
–Paraguay tiene una escena artística muy rica, pero históricamente ha tenido una infraestructura institucional bastante precaria, con una política cultural pública débil. Existe una enorme capacidad de producción, pero no siempre existen las mismas condiciones para investigar, debatir, publicar, conservar, formar públicos o hacer circular esas producciones. No es suficiente con producir exposiciones. Una escena necesita pensamiento crítico, conversación, archivos, investigación, mediación y posibilidades de intercambio. Y hay otra cuestión que para mí es importante: durante mucho tiempo Paraguay fue leído desde centros culturales extranjeros. Parte del desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural. –¿Qué planteamientos o proyectos vienen trabajando respecto a la valoración del arte local contemporáneo, sea desde el Estado, los mecenas o los inversionistas?
–Creo que uno de los grandes desafíos sigue siendo construir un sistema más sólido alrededor del arte paraguayo. No podemos depender únicamente de la voluntad de los artistas ni de iniciativas privadas aisladas. Es necesario que exista una articulación entre políticas públicas, instituciones culturales, coleccionismo, mecenazgo, investigación, educación y mercado. También hace falta comprender que apoyar el arte no significa solamente comprar obras o financiar exposiciones. Significa invertir en archivos, publicaciones, investigación, conservación, residencias, formación y circulación internacional. Es decir, construir las condiciones para que una escena pueda desarrollarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado puede desempeñar un papel muy importante, pero el Estado tiene responsabilidades que no pueden ser sustituidas por el mecenazgo. Y al mismo tiempo necesitamos desarrollar un coleccionismo local más informado y comprometido, capaz de comprender que adquirir arte paraguayo también significa participar en la construcción y preservación de nuestro patrimonio contemporáneo.
EXPERIMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN
–¿Qué proyectos u objetivos se trazan para la siguiente década?
–Después de diez años, creo que el principal desafío consiste en profundizar y fortalecer lo que hemos realizado. Nos interesa que la Fundación Texo continúe siendo un lugar de experimentación, investigación y formación; que podamos fortalecer todavía más los vínculos con artistas y comunidades de distintas partes del Paraguay y ampliar nuestras redes internacionales o, como diría José Daniel Nasta, el presidente de la fundación: “Hacer diplomacia cultural”. Tal vez el objetivo más ambicioso será continuar trabajando para que Paraguay sea visto como un lugar desde el cual también es posible producir pensamiento y formas de comprender el mundo que son capaces de interpelar a los centros.
–¿Cuáles son los momentos trascendentes o bisagras del proyecto en esta década?
–Me cuesta elegir acontecimientos aislados porque veo estos diez años más como un proceso que continúa al día de hoy, un “work in progress”, como se le dice en la jerga del arte contemporáneo a las obras que aún no están cerradas. Hay exposiciones, programas de formación, encuentros y colaboraciones que fueron modificando nuestra manera de trabajar. Pienso más bien en que hubo programas-bisagra, como “Contar el arte” en el cual desde hace diez años damos la palabra a artistas visuales, arquitectos, músicos, cineastas, gestores culturales, curadores y teóricos. Otro programa, en ese sentido, es “Selección”, que comenzó antes de la Fundación Texo, como un programa de responsabilidad social de las empresas Texo y que luego, a partir de la Fundación, generó un diálogo más transversal con otras disciplinas. También fueron fundamentales las relaciones que construimos con interlocutores internacionales, como la Fondation Cartier, la Bienal de Curitiba o Pinta Sud. No tanto por una cuestión de legitimación externa, sino porque permitieron poner la producción paraguaya en conversación con otras experiencias.
–¿Podrías explicarnos en qué consiste su trabajo y mirada respecto al arte indígena?
–Nosotros, más que nada, intentamos aportar y sumar a las miradas de instituciones como el Museo del Barro o el pensamiento de autores como Ticio Escobar, entre otros, quienes desde hace décadas trabajan y reflexionan en torno a ese universo artístico. Considero que una cuestión central es evitar mirar el arte indígena exclusivamente desde categorías etnográficas. Eso no significa desconocer la importancia de la etnografía o la antropología, pero debemos reconocer que estamos también frente a producciones estéticas contemporáneas de enorme complejidad. Cuando un artista indígena dibuja, pinta, talla o trabaja con fibras, está produciendo universos simbólicos desde sistemas de conocimiento y formas de comprender el mundo diferentes y absolutamente actuales.
REVISAR CATEGORÍAS
–¿Qué desafíos plantea esta visión?
–Esto nos obliga a revisar nuestras propias categorías. Me interesa pensar qué ocurre cuando esas producciones obligan al propio sistema del arte contemporáneo a ampliar o cuestionar sus categorías. Las colaboraciones de antropólogos como Guillermo Sequera, la de Lía Colombino o Ticio Escobar fueron fundamentales para la Fundación Texo. Así como también lo fue la visita de Bruce Albert, Joseca Yanomami y Hervé Chandès. Bruce lleva décadas de convivencia y trabajo con los yanomamis, y su experiencia permite comprender hasta qué punto una imagen puede estar vinculada a cosmologías, conocimientos y experiencias que no se dejan reducir fácilmente a nuestras categorías occidentales.
–¿En qué sentido estas producciones difieren de nuestro imaginario dominante?
–En el caso de Joseca, sus dibujos hacen visibles seres y dimensiones del mundo yanomami que para nosotros pueden pertenecer al terreno de lo imaginario, pero que dentro de su cosmología poseen otra condición de realidad. El diálogo con Hervé también permitió abordar otra cuestión que nos interesa mucho: qué sucede cuando estas producciones ingresan en instituciones internacionales de arte. No se trata simplemente de trasladarlas de un contexto a otro, sino de preguntarse cómo mostrarlas sin neutralizar los mundos y conocimientos de los cuales proceden.
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Sésamo exporta por USD 38,8 millones y se prepara para una nueva campaña
Las exportaciones de sésamo alcanzaron USD 38,8 millones, consolidando al rubro como una alternativa relevante para la agricultura nacional. El sector se prepara para una nueva campaña con expectativas de obtener rendimientos de entre 500 y 700 kilogramos por hectárea, aunque enfrenta desafíos relacionados con los precios internacionales y el tipo de cambio.
El presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Sésamo (Capexse), Gilberto Ozorio, destacó que Paraguay mantiene entre 35 y 40 mercados habituales para su producción. Pese a la competencia de países de África, India y Centroamérica, la calidad continúa siendo uno de los principales atributos diferenciadores del producto nacional.
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La mecanización, especialmente en el Chaco, representa una oportunidad para mejorar los rendimientos y reducir costos. Asimismo, el sector busca avanzar en la industrialización, con el crecimiento de las exportaciones de sésamo descortezado y el objetivo de desarrollar la producción de aceite para exportación, a fin de generar mayor valor agregado.
El rubro también cumple un papel importante en la economía de los pequeños productores y sus familias, por ello, el sector considera fundamental fortalecer la productividad, preservar la calidad e inocuidad, mejorar la planificación de las campañas y ampliar los mercados para consolidar al sésamo como fuente de ingresos y generación de divisas para Paraguay.
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MAG destina G. 708 millones para recuperar invernaderos en Yhú
Productores de Yhú, departamento de Caaguazú, recibieron materiales para reconstruir sus invernaderos dañados por las condiciones climáticas.
La entrega, por valor de G. 708.750.000, realizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) benefició a la Asociación San Ramón.
Los insumos permitirán reponer parte de la infraestructura afectada y retomar la producción, una actividad clave para los ingresos de las familias agricultoras.
Si bien la asistencia no cubre la totalidad de las pérdidas, busca facilitar la recuperación de la capacidad productiva de las fincas.
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El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, pidió priorizar a los productores que sufrieron mayores daños y recomendó planificar la próxima campaña con apoyo de los técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg).
El objetivo es mejorar la organización de los cultivos y sostener la producción durante la temporada de verano.
La recuperación de los invernaderos también apunta a mantener el abastecimiento de tomate en el mercado nacional y reducir la vulnerabilidad de los productores ante nuevos eventos climáticos.
Para las familias afectadas, reponer las instalaciones constituye un paso para recuperar su actividad y sus ingresos.