La marca de empanadas Don Vito agrega a su carta un nuevo sabor, la Casera de Huevo. Una empanada pensada para quienes disfrutan de los sabores simples y bien logrados.
Rellena de huevo, queso cremoso, perejil, sal y pimienta, esta nueva propuesta combina ingredientes clásicos en una empanada frita de formato casero, con el equilibrio justo para conquistar desde la primera mordida.
La Casera de Huevo ya está disponible en todos los locales de Don Vito, para delivery, para pasar a buscar o para comer en el salón, a un precio de 8.000 guaraníes.
Una nueva opción que se suma al menú de Don Vito, manteniendo la calidad y el sabor que caracterizan a la marca. Don Vito. Rellenas de historia.
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Don Vito y la emotiva caja de aliento que revivió la ilusión de la Albirroja
Ahora el sabor de la incondicionalidad se siente más fuerte que nunca. ¡Vamos Paraguay!
Hoy la Selección Paraguaya se juega su pase a octavos de final ante Francia. El país entero se paraliza y los corazones laten a mil por hora frente a uno de los desafíos más imponentes del fútbol mundial.
Para entender la fuerza con la que Paraguay salta hoy a la cancha, hay que rebobinar la película hasta la dura derrota ante Estados Unidos. En aquel momento, el desánimo inundó las pantallas, las críticas arreciaban y la clasificación parecía una utopía. Fue ahí, cuando la confianza estaba golpeada y la fe pendía de un hilo, donde Don Vito entendió su rol de aliado histórico y activó una campaña en redes sociales que encendió el orgullo nacional de inmediato.
La marca instó a los hinchas a no bajarse del barco y a dejar sus mensajes de aliento. La respuesta fue un estallido de paraguayidad. La gente se sumó con palabras de fe, orgullo y respaldo ciego, recordándole al plantel que el país entero seguía con ellos a pesar de la distancia.
Para que ese amor no quedara flotando en el mundo digital, Don Vito recolectó cada comentario y preparó una caja especial cargada de sentido que viajó físicamente hasta la concentración del equipo. Los jugadores abrieron la caja y se encontraron con el verdadero combustible anímico: el aliento real de su gente puesto en sus manos.
“Después de una derrota, es fácil criticar o bajarse de la ilusión. Pero también es cuando más se necesita alentar. Con esta acción quisimos que los jugadores sintieran que, más allá del resultado, Paraguay seguía con ellos”, señalaron desde Don Vito.
El impacto de esa inyección de energía cambió la historia. Con el alma enbravecida, la Albirroja logró un empate heroico ante Australia y, días después, firmó una clasificación histórica frente a Alemania que volvió a encender la ilusión de todo un país.
Hoy, ante la poderosa Francia, no hay margen para la duda. Con la camiseta puesta, el corazón en la mano y una empanada lista para pasar los nervios, el mensaje está claro: el sabor de la incondicionalidad se siente más fuerte que nunca. ¡Vamos Paraguay!
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Don Vito llevó aliento al equipo albirrojo
La marca reunió mensajes de apoyo y los hizo llegar al equipo de la Albirroja en EE. UU.
Después de la dura derrota ante EE. UU., cuando gran parte de la conversación alrededor de la selección paraguaya se llenó de desánimo, la marca reunió mensajes de apoyo y los hizo llegar al equipo de la Albirroja en EE. UU.
Días después, Paraguay empató ante Australia y logró una histórica clasificación frente a Alemania. Don Vito, como aliado de la Albirroja, decidió hacer algo más que acompañar desde la comunicación: buscó transformar el aliento de los hinchas en un gesto real para los jugadores. A través de sus redes sociales, la marca invitó a los paraguayos a dejar mensajes de apoyo para la selección.
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Don Vito llevó mensajes de aliento de los hinchas paraguayos hasta la Albirroja
Después de la dura derrota ante Estados Unidos, cuando gran parte de la conversación alrededor de la Selección Paraguaya se llenó de desánimo, la marca reunió mensajes de apoyo y los hizo llegar al equipo de la Albirroja en Estados Unidos. Días después, Paraguay empató ante Australia y logró una histórica clasificación frente a Alemania.
En ese contexto, Don Vito, como aliado de la Albirroja, decidió hacer algo más que acompañar desde la comunicación: buscó transformar el aliento de los hinchas en un gesto real para los jugadores. A través de sus redes sociales, la marca invitó a los paraguayos a dejar mensajes de apoyo para la selección.
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La respuesta fue inmediata: los hinchas se sumaron con palabras de fe, orgullo y respaldo para recordarle al equipo que Paraguay seguía estando con ellos, incluso desde la distancia. Con todos esos mensajes, Don Vito preparó una caja especial que viajó hasta Estados Unidos y fue entregada a los integrantes de la Albirroja. Una acción simple, pero cargada de sentido: convertir los comentarios de la gente en algo que pudiera llegar físicamente al equipo.
“Después de una derrota, es fácil criticar o bajarse de la ilusión. Pero también es cuando más se necesita alentar. Con esta acción quisimos que los jugadores sintieran que, más allá del resultado, Paraguay seguía con ellos”, señalaron desde Don Vito. Luego de recibir ese aliento, la Selección Paraguaya empató ante Australia y más tarde logró una histórica clasificación frente a Alemania, volviendo a encender la ilusión de todo un país.
Sin atribuirse los resultados deportivos, Don Vito encontró una forma de estar presente en el momento en que más hacía falta: cuando todavía no había festejos, cuando la confianza estaba golpeada y cuando alentar era más importante que nunca.
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Don Vito entra a la cancha junto a la Albirroja
La firma presentó a Don Vito, Pancito y Picantito, los nuevos personajes que llegan para ponerle sabor, emoción y pasión futbolera a la campaña “Entra la Albirroja, entra Don Vito”, una apuesta que busca convertirse en parte oficial de cada previa paraguaya.
El fútbol paraguayo siempre tuvo sus propios códigos. La camiseta colgada horas antes del partido, los grupos explotando en mensajes, la mesa llena, los nervios compartidos y esa sensación colectiva de que, cuando juega la Albirroja, el país entero entra en modo selección. Sobre esa emoción construyó Don Vito su nueva gran apuesta de marca.
La firma anunció oficialmente su alianza con la Albirroja y presentó “Entra la Albirroja, entra Don Vito”, una campaña que convierte a sus personajes en protagonistas de la previa futbolera paraguaya y busca instalarse como parte inseparable de cada partido.
Más que una campaña publicitaria, la propuesta funciona como un universo propio donde el fútbol, el humor y la gastronomía se mezclan con una estética cargada de identidad local.
El gran diferencial aparece justamente en los personajes. Don Vito decidió llevar a otro nivel la construcción de marca dando vida a tres figuras que representan distintas emociones que atraviesan a cualquier hincha paraguayo.
Está Don Vito, el líder natural. El personaje principal. El crack de la redonda. Seguro, carismático y siempre listo para entrar a la cancha en los momentos importantes. A su lado aparece Pancito, el amigo fiel, el compañero infaltable de todas las previas, el que contiene emocionalmente cuando el partido se complica y el que siempre está presente alrededor de la mesa.
Y finalmente llega Picantito, el más explosivo del equipo. El personaje intenso, apasionado y eléctrico que vive cada jugada como si fuera la última y que representa la adrenalina pura de la hinchada paraguaya.
Juntos forman una especie de “selección emocional” creada por la marca para acompañar a los fanáticos antes, durante y después de cada encuentro.
La campaña busca conectar especialmente con una verdad profundamente paraguaya: acá el fútbol no se mira solo. Se vive acompañado. Cuando juega la selección, también entran los amigos, las cábalas, los abrazos, los gritos, las empanadas calientes y toda esa ceremonia colectiva que transforma un partido en una experiencia social. Por eso el concepto creativo fue tan directo como poderoso: “Entra la Albirroja, entra Don Vito”.
La marca entendió que el verdadero territorio emocional del fútbol no empieza dentro del estadio. Empieza mucho antes, en las casas, en las oficinas, en las reuniones improvisadas y en las mesas compartidas.
Y ahí quiere estar. La alianza además llega en un momento clave para el país, con una renovada ilusión futbolera rumbo a la Copa Mundial y con marcas buscando cada vez más construir experiencias emocionales auténticas alrededor del deporte.
Don Vito eligió hacerlo desde el humor, la cercanía y la identidad cultural. La campaña también refleja una evolución en la manera en que las marcas paraguayas construyen comunicación: ya no se trata solamente de aparecer durante los partidos, sino de generar personajes, códigos y relatos capaces de integrarse a la conversación cotidiana de la gente.
En ese sentido, Don Vito apuesta a algo mucho más ambicioso que una simple presencia publicitaria. Quiere convertirse en parte oficial de la previa paraguaya, estar en el momento exacto en que alguien grita el primer gol y ocupar un lugar en la memoria del consumidor.