La baja de las cotizaciones internacionales volvió a sentirse en el principal rubro exportador del país. Al cierre de noviembre, el complejo de la soja generó USD 3.497 millones, una caída de USD 624 millones frente al mismo periodo de 2024, de acuerdo con el Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Al comparar los periodos, hasta noviembre de 2025 las exportaciones del complejo sojero inyectaron a la economía USD 3.497 millones, mientras que en igual lapso del año anterior se habían alcanzado USD 4.121 millones. Esta diferencia responde principalmente al descenso de los precios internacionales, sobre todo de la soja en grano y la harina, aunque el aceite de soja mostró una evolución positiva.
Del total exportado, USD 2.347 millones correspondieron a granos, USD 575 millones a aceite y USD 574 millones a pellets.
En términos de volumen, las exportaciones de soja en grano alcanzaron 6,3 millones de toneladas, lo que representa 1,5 millones de toneladas menos que en el mismo periodo de 2024. La asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, explicó que la reducción se debe a una menor producción respecto a la zafra anterior.
Pese a este escenario, se mantiene un mayor dinamismo en los envíos de derivados, impulsado por un mayor nivel de procesamiento. Así, hasta noviembre se embarcaron 2.016.981 toneladas de harina de soja y 584.862 toneladas de aceite.
Argentina continúa liderando como principal mercado de la soja paraguaya, con el 80 % de participación, seguida de Brasil (14 %) y Rusia (4 %). Otros destinos fueron Turquía, Perú, Estados Unidos, Uruguay, Senegal, Chile, Corea del Sur y Japón.
Dejanos tu comentario
Biotecnología, una herramienta estratégica para la competitividad del agro paraguayo
La incorporación de cultivos genéticamente modificados posicionó a Paraguay entre los principales países del mundo en adopción de biotecnología agrícola. Santiago Bertoni, asesor de la UGP, analiza su evolución, los beneficios para la producción y las oportunidades para fortalecer la investigación nacional.
La agricultura paraguaya encontró en la biotecnología una herramienta clave para mejorar sus sistemas productivos y responder a los desafíos del sector. Desde la incorporación de semillas genéticamente modificadas hasta los avances en investigación local.
“Estas tecnologías ampliaron las posibilidades de manejo de malezas, plagas y aprovechamiento de los recursos”, señaló Santiago Bertoni, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, sostuvo que la biotecnología representa una evolución de los conocimientos que los agricultores aplican desde hace generaciones mediante la observación y selección de plantas y animales. Su desarrollo permitió comprender y utilizar los procesos biológicos con mayor precisión.
Una adopción que transformó la producción. La incorporación formal de la biotecnología moderna a la agricultura paraguaya comenzó en 2004, con la autorización comercial de la soja genéticamente modificada tolerante al glifosato. Posteriormente se sumaron tecnologías para maíz y algodón, mientras que en 2013 se incorporaron nuevas características de resistencia a determinados insectos en soja.
Actualmente, Paraguay cuenta con 49 eventos transgénicos autorizados en soja, maíz y algodón. “Prácticamente el 100 % de la superficie cultivada con estos rubros corresponde a variedades genéticamente modificadas”, explicó Bertoni.
Esta adopción también posiciona al país en el escenario internacional. De acuerdo con AgbioInvestor GM Monitor, en 2025 Paraguay ocupó el séptimo lugar mundial y el tercero en América Latina por superficie sembrada con cultivos genéticamente modificados, con aproximadamente 4,5 millones de hectáreas.
Productividad y sostenibilidad. Entre los principales beneficios se encuentran la reducción de pérdidas ocasionadas por determinadas plagas y malezas, así como la disminución de aplicaciones de insecticidas y herbicidas, con resultados económicos favorables para los productores.
Sin embargo, Bertoni destaca la importancia de integrar estas herramientas con buenas prácticas agronómicas. “La biotecnología alcanza su mayor potencial cuando se combina con variedades adaptadas, manejo adecuado de los suelos, nutrición equilibrada y decisiones basadas en información”, resaltó Bertoni.
Investigación y oportunidades locales
Paraguay también avanzó en el desarrollo de capacidades propias. Un ejemplo fue el trabajo conjunto entre el IPTA y el Inbio, que dio origen a las variedades Sojapar. Además, existen líneas de investigación orientadas a mejorar la respuesta de la soja a las sequías y desarrollar materiales con resistencia a enfermedades.
En este proceso, la próxima inauguración del Parque Tecnológico Inbiotec representa una nueva oportunidad para impulsar la investigación y el desarrollo nacional.
Para Bertoni, el desafío es aprovechar el conocimiento disponible y fortalecer la cooperación entre instituciones públicas, universidades y empresas. “La apuesta, debe ir más allá de incorporar tecnologías extranjeras y avanzar hacia soluciones adaptadas a las condiciones productivas del país, con cosechas más estables y un uso eficiente de los recursos”, concluye Bertoni.
Dejanos tu comentario
Agrotec premió a productores que superaron los 15.000 kilos por hectárea
La iniciativa Élite del Rinde reconoció a ocho agricultores de siete regiones del país por sus resultados en soja y maíz.
La productividad agrícola fue protagonista de la primera etapa de Élite del Rinde, iniciativa impulsada por Agrotec S.A., que reconoció a ocho productores nacionales por sus resultados en soja y maíz. Tres de ellos superaron incluso los 15.000 kilogramos por hectárea, reflejando el impacto del conocimiento técnico, la dedicación y las decisiones de manejo agronómico.
El programa plantea como desafío alcanzar una producción conjunta de 15.000 kg/ha, considerando las zafras de soja y maíz. Esta meta supera el promedio nacional de referencia, establecido en 10.160 kg/ha.
En esta primera etapa, el promedio de Élite del Rinde llegó a 12.740 kg/ha, un incremento del 25,4 % frente a la referencia nacional. Los resultados también evidenciaron las particularidades de cada región, donde las condiciones agronómicas y ambientales influyen en la productividad.
Fazenda Almeida, de Santa Rita, se consagró campeón nacional Élite del Rinde 2026, con 15.783 kg/ha. También superaron los 15.000 kg/ha Agro Campo, con 15.482,68 kg/ha, e IMAPO SRL, con 15.387,10 kg/ha.
Conocimiento técnico y acompañamiento. Alex Román, director ejecutivo de Agrotec, destacó que uno de los principales logros fue superar la producción media mediante la participación de las distintas áreas de la compañía, con conocimiento técnico, experiencia e información específica, aplicados a una metodología sustentable.
“Comprobamos en la finalización de la primera etapa de la iniciativa que estamos en el camino correcto, ya que por cada dólar de inversión se logró un retorno de 3,3 dólares”, señaló.
El ejecutivo también destacó el desafío de estar cada vez más cerca del cliente, siguiendo la filosofía de la compañía desde su llegada a Paraguay, en 1990, con asistencia técnica y atención a las necesidades de los productores. “No se trata solo de una relación comercial, sino más bien de confianza”, sintetizó.
Reconocimiento a las regiones. Además de Fazenda Almeida, fueron distinguidos Agro Silo Santo Angelo SA, de Santa Rita; IMAPO SRL, de Nueva Esperanza; Cristian Lorenz, de Bella Vista; Mauricio Ghellere, de San Alberto; Agro Campo SA, de Pedro Juan Caballero; Agro Ganadera 43 SA, de San Pedro; y Willfarm SA, de Campo 9.
La iniciativa busca destacar la planificación, el manejo eficiente de los recursos y la incorporación de tecnologías y prácticas adaptadas a cada zona, como factores para mejorar la productividad y fortalecer la competitividad agrícola.
Dejanos tu comentario
Baja del petróleo abre expectativas de alivio para los combustibles en Paraguay
La caída del 3 % en cotizaciones internacionales del petróleo vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de un alivio para el mercado de combustibles en Paraguay, luego de los sucesivos aumentos registrados durante este año. Sin embargo, la baja del crudo todavía no garantiza una reducción de los precios en los surtidores, ya que el comportamiento de los derivados, los costos de importación y las condiciones de abastecimiento también inciden en los valores locales.
Este lunes, el barril de Brent retrocedió un 3,2 %, hasta los USD 109,75, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 3,3 %, hasta los USD 100,69. El movimiento respondió a las expectativas de avances diplomáticos entre Irán y Qatar para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Medio Oriente, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el suministro mundial de energía.
Para Paraguay, que depende de la importación de combustibles derivados del petróleo, las variaciones internacionales representan un factor determinante para la evolución de costos de abastecimiento. Una eventual moderación de las cotizaciones se podría contribuir a reducir la presión sobre los precios, aunque el traslado al consumidor dependerá de las condiciones de compra, los inventarios y los costos logísticos.
Te puede interesar: Límite de tasas para créditos se reduce en moneda local y aumenta en dólares
Presión sobre los costos
El comportamiento del mercado internacional cobra relevancia luego de que los combustibles acumularan seis tandas de aumentos durante 2026. En octubre, Petropar aplicó nuevos reajustes entre G. 500 y G. 600 por litro en el diésel, mientras los emblemas privados también aumentaron sus precios.
El impacto trasciende a los automovilistas. El gasoil es un insumo fundamental para el transporte de cargas y pasajeros, además de las actividades agrícolas, ganaderas y de construcción, la distribución de mercaderías y, eventualmente, en los precios que pagan los consumidores.
No obstante, el escenario internacional continúa sujeto a riesgos. Los ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz mantienen la preocupación sobre las rutas estratégicas de suministro, mientras la posibilidad de una nueva escalada militar podría volver a impulsar las cotizaciones.
En este contexto, la evolución de las negociaciones en Medio Oriente será clave para determinar si la reciente caída del crudo logra consolidarse. Para el mercado paraguayo, una tendencia sostenida a la baja podría abrir espacio para revisar los costos de los combustibles, aunque todavía no permite anticipar cuándo ni en qué magnitud se reflejaría en los surtidores.
Leé más: La gestión de datos gana espacio en la producción agropecuaria
Dejanos tu comentario
Precios al productor registraron variación de 0,4 % en septiembre
Al cierre de septiembre de este 2026, el Índice de Precios del Productor (IPP) presentó una variación mensual de 0,4 %. Con este resultado, en el noveno mes del año la tasa de variación acumulada se ubicó en -0,3 %, mientras que la variación interanual fue de -0,8 %, informó el Banco Central del Paraguay (BCP).
La banca matriz informó que en cuanto los productos nacionales, la variación mensual de septiembre de 2026 fue de 0,2 %, superior al -0,1 % registrado en el mismo mes de 2025. En consecuencia, la tasa acumulada se ubicó en -0,9 %, por debajo del 4,4 % del mismo periodo del año anterior. La variación interanual fue de -0,5 %, inferior al 7,2% observado en septiembre de 2025.
Precios en la agricultura
En este segmento los incrementos de precios se registraron en productos de la agricultura y horticultura como cereales, legumbres, tubérculos y hortalizas, frutas, semillas y frutos oleaginosos. Asimismo, cultivos de plantas bebibles, y tabaco sin elaborar, animales vivos y productos animales como el ganado vacuno.
Además, productos de la silvicultura y de la explotación forestal, entre ellos la madera, en tanto que, la pesca también registró una variación en especies de agua dulce, así como los minerales presentaron incrementos.
No obstante, los aumentos fueron atenuados por las reducciones de precios en alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero, productos lácteo, bebidas, tabaco elaborado, textiles, y prendas de vestir, bienes transportables como el papel, productos químicos. Las secciones de productos metálicos, maquinarias y equipos y electricidad y agua no presentaron variaciones de precios en el mes de referencia, mencionaron.
Importados
En lo que se refiere a productos importados, el informe detalló que la variación mensual de septiembre fue de 0,7 %, por encima del -1,3 % registrado en el mismo mes de 2025. La variación acumulada al noveno mes del año se ubicó en 0,8 %, frente al -2,8 % registrado en el mismo periodo del año anterior. Por su parte, la variación interanual fue de -1,3 %, superior al -2,3 % observado en septiembre de 2025.
“En cuanto a la evolución interanual del IPP, en septiembre se observa una variación negativa por octavo mes consecutivo. Este resultado se explicó, principalmente, por las incidencias negativas de las secciones nacionales de productos de la agricultura y horticultura y animales vivos y productos animales”, indicaron.
Respecto a las secciones importadas de productos metálicos, maquinarias y equipos y alimentos, bebidas y tabaco, textiles y productos de cuero, y los nacionales, como bienes transportables no metálicos y otros productos manufacturados, así como la sección importada de bienes transportables no metálicos, registraron incidencias positivas que contribuyeron a atenuar la caída interanual del indicador, remarcaron.
Lea más: La baja del dólar abre margen para abaratar productos importados