El comercio bilateral de bienes entre Paraguay y los Estados Unidos registró un crecimiento sostenido y significativo en los últimos cinco años. Entre enero y noviembre de 2025, el intercambio comercial total superó los USD 1.500 millones, lo que consolida a los Estados Unidos como uno de los cuatro principales socios comerciales del Paraguay.
Si bien la balanza comercial fue históricamente deficitaria para el Paraguay, esta tendencia se ha revertido parcialmente en los últimos años, impulsada principalmente por el ingreso y auge de la carne bovina paraguaya en el mercado estadounidense, que permitió reducir de manera considerable el desequilibrio comercial.
Las exportaciones paraguayas a los Estados Unidos mostraron una expansión notable en el último quinquenio, al pasar de USD 216 millones en 2021 a más de USD 500 millones a noviembre de 2025. En este período, la carne bovina se posicionó como el principal producto de exportación, con envíos que superaron los USD 250 millones, a pesar de enfrentar un arancel del 26,4 %, que en algunos meses se incrementó hasta el 36,4 %.
Además de la carne, se destacan las exportaciones de chía, rubro en el que Paraguay es el principal proveedor de los Estados Unidos, así como el dinamismo en las ventas de manufacturas de cuero, alimentos para mascotas y oro, que contribuyeron a diversificar la canasta exportadora.
En cuanto a las importaciones, los Estados Unidos se posicionan como el tercer proveedor del Paraguay, por detrás de China y Brasil. A noviembre de 2025, las compras desde ese país alcanzaron los USD 1.107.558.498, concentradas principalmente en combustibles, especialmente gasoil, además de productos químicos, fertilizantes, medicamentos y vacunas, aparatos electrónicos, entre otros bienes.
En el contexto económico actual de los Estados Unidos, marcado por el aumento de aranceles de importación y un creciente interés en diversificar las cadenas de suministro, reducir la dependencia de China y fortalecer los vínculos con países aliados, el Paraguay se presenta como una oportunidad estratégica para reposicionar su perfil exportador en ese mercado.
La estabilidad macroeconómica, el acceso a energía limpia y los bajos costos operativos del país constituyen ventajas comparativas clave para atraer inversiones estadounidenses y ampliar las exportaciones. A ello se suma la coincidencia de valores políticos y diplomáticos, que abre espacio para que Paraguay se consolide como un socio confiable dentro de la estrategia de friendshoring y como una alternativa competitiva a China.
Este enfoque fue planteado en la última reunión bilateral de alto nivel, celebrada en Washington, D.C., el 15 de diciembre, donde Paraguay propuso profundizar la colaboración con los Estados Unidos con el objetivo de posicionarse como uno de los principales socios económicos y comerciales de la región, promover una prosperidad compartida e impulsar inversiones en sectores estratégicos, como la inteligencia artificial, la minería y el desarrollo energético.

