La industria alimentaria paraguaya comienza a sumar nuevos jugadores al mapa de exportaciones regionales. Una empresa nacional con trayectoria en el mercado local, se prepara para concretar su primera exportación internacional en 2026, con Perú como principal destino y el queso rallado como producto insignia.
El desembarco se da con el respaldo del viceministerio de Mipymes y Rediex, que facilitaron la participación de la firma en la Expo Alimentaria de Perú, una de las ferias más importantes del sector en la región. Se trata de Quesos Rody.
La estrategia apunta inicialmente a Lima, una ciudad que concentra cerca de 14 millones de habitantes, casi el doble de la población total de Paraguay.
Para la empresa, este mercado representa una oportunidad concreta para escalar volumen y posicionar un producto con alto valor agregado.
“Apuntamos a hacer nuestra primera exportación en 2026. Perú es el mercado más avanzado, aunque también analizamos Bolivia”, señaló Nicolás Ojeda, gerente general de la firma.
La expansión regional llega acompañada de una profunda transformación interna. La empresa encaró un proceso de rebranding integral, con nuevas inversiones en tecnología, rediseño de imagen y una estrategia orientada a crecer en mercados, volumen y posicionamiento.
“Mi visión fue que teníamos que cambiar todo: logos, empaques, imagen. Empezar como una nueva marca, aunque el nombre Rody se mantiene”, explicó Ojeda.
El proceso comenzó en septiembre de 2024, cuando surgió la idea, y tomó forma en abril de 2025 con la definición del nuevo logo y los empaques. Según el directivo, el cambio fue el resultado de un trabajo colectivo que demandó meses de debate interno, ajustes y validaciones.
“Escuchar la opinión de todos fue clave. En una empresa familiar, la comunicación es uno de los principales desafíos”, reconoció.
Para tomar decisiones estratégicas, la empresa realizó un estudio de mercado, enfocado en la percepción del consumidor. “Analizamos qué colores acepta más la gente y cuáles asocian directamente con el queso. Eso nos ayudó a definir la nueva identidad visual”, detalló.
A pesar del cambio de imagen, Rody busca preservar su ADN familiar, uno de los principales activos de la marca en el mercado local. “Seguimos siendo una marca muy familiar. Mucha gente nos compra porque conoce a la familia, porque Rody se recomendó siempre de boca en boca”, afirmó Ojeda.
El desafío ahora es captar a una nueva generación de consumidores, con una imagen moderna, atractiva y alineada a nuevas formas de consumo, sin resignar calidad.

