El Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) culmina el año con un desempeño histórico, ya que alcanzó el 100 % de ejecución presupuestaria, equivalente a más de G. 548.000 millones destinados a financiar a pequeños productores, emprendedores y mipymes en todo el país. María del Carmen Meza, miembro del Consejo Directivo del CAH, en conversación con La Nación/Nación Media, destacó que este nivel de ejecución refleja la alta demanda del sector y la capacidad para responder con rapidez.

Impacto no se limita al financiamiento

La entidad también profundizó su trabajo en educación financiera y bancarización, dos componentes clave para la gestión responsable de los recursos. Hoy, el 98 % de los créditos ya se desembolsa vía cuentas bancarias, lo que permite a miles de pequeños productores ingresar al sistema financiero formal y manejar sus recursos con mayor transparencia.

El sector agropecuario sigue siendo la prioridad del CAH

La agricultura, ganadería menor, hortalizas y otras actividades relacionadas concentran la mayor parte del financiamiento. Sin embargo, la institución amplió su alcance y hoy también impulsa a servicios, comercios y nuevos emprendimientos rurales, acompañando la evolución económica de las comunidades.

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Inclusión, apuesta estratégica

Actualmente, el 40 % de la cartera está en manos de mujeres, mientras que el 26 % corresponde a jóvenes, dos sectores que históricamente tuvieron mayores barreras para acceder al crédito.

Uno de los hitos del año fue la implementación del programa Jepytaso, desarrollado en articulación con la FAO, el MAG y la AFD, a través del Fogapy. El programa combina crédito productivo, asistencia técnica y garantías para sectores formalizados y no formalizados, permitiendo asumir mayores riesgos y ampliar oportunidades. En solo dos meses, ya movilizó G. 38.000 millones y registra solicitudes por G. 70.000 millones, con una proyección de superar los G. 73.000 millones al cierre del ejercicio.

Según explicó Meza, los tipos de créditos con mayor demanda fueron los correspondientes a inversiones agropecuarias (tecnología, riego, invernaderos, tractores, cosechadoras). Además, mencionó que una parte importante de estos créditos también se orienta a productores vinculados al Programa Hambre Cero, que requieren de mayor capacidad productiva para abastecer la demanda escolar durante todo el año.

María del Carmen Meza, miembro del Consejo Directivo del CAH.

De cara al próximo año, el CAH prevé seguir con un crecimiento sostenido, continuar ampliando su cartera y fortalecer alianzas que permitan seguir financiando al sector productivo, especialmente a mujeres, jóvenes y emprendedores de todo el país.

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