El 2026 se perfila como un año de reacomodos importantes para el mercado financiero paraguayo. Así lo anticipó Wildo González, economista jefe de Basa Capital, quien sostuvo que el próximo año estará marcado por dos movimientos decisivos: la emisión internacional de bonos del Gobierno y un eventual recorte de tasas por parte del Banco Central del Paraguay (BCP).
Durante una nueva edición de Basa Forum, González sostuvo que estos factores tendrán un efecto directo en las expectativas, en la curva de rendimientos en guaraní y en la dinámica del tipo de cambio, que viene de meses de apreciación y tensiones.
El economista recordó que este año el BCP tuvo que intervenir con fuerza para sostener el mercado cambiario, en un contexto donde la ganancia comercial se redujo y el flujo de divisas no acompañó como en ciclos anteriores.
Leé también: Peña destaca aporte de Cafym al desarrollo en su 85.° aniversario
Con ese escenario, el desafío para el 2026 será encontrar un equilibrio entre un dólar más estable y una política monetaria que pueda volver a apoyar gradualmente a la actividad económica. “Venimos de un período donde todo estaba un poco desordenado, y lo que se necesita ahora es recalibrar”, expresó.
Recorte de tasas
Para el economista, el primer punto de inflexión será la emisión internacional de títulos que el país tiene programado. La expectativa es que las tasas se ubiquen en niveles similares a los actuales, siempre sujetas al plazo del bono y al humor de los mercados globales al momento de la colocación.
Más allá de su impacto financiero, la emisión funcionará como una señal para los inversores locales, ya que marcará un precio de referencia para el resto de los instrumentos en guaraní.
El segundo factor decisivo será lo que haga el BCP con la tasa de política monetaria. Si el ente decide recortar alrededor de 50 puntos básicos, como proyecta González, toda la curva de tasas en moneda local debería ajustarse hacia abajo de manera paralela.
Esto generaría un movimiento natural en los portafolios: algunos agentes volverán a mirar activos en guaraní, mientras que otros podrían optar por comprar dólares, lo que, paradójicamente, contribuiría a aliviar parte de la presión cambiaria, al absorber demanda de la plaza local.
González afirmó que el 2026 será un año de transición, donde la combinación de tasas más bajas y subastas mejor alineadas permitirá darle estabilidad al sistema financiero. “La baja de tasas va a ayudar al BCP y las subastas serán fundamentales para sostener al mercado durante todo el año”, finalizó.
Te puede interesar: Expectativas empresariales: indicador se mantiene en zona de optimismo

