Por primera vez, el país adopta una normativa integral que regula el tratamiento de datos personales y fija estándares modernos para su recolección, uso y resguardo. Foto: Ilustrativs
Ley de Protección de Datos: implicancias, desafíos e impacto transversal en toda la economía paraguaya
Compartir en redes
La reciente promulgación de la Ley 6909/2025 de Protección de Datos Personales marca un punto de inflexión en el marco jurídico paraguayo. Por primera vez, el país adopta una normativa integral que regula el tratamiento de datos personales y fija estándares modernos para su recolección, uso y resguardo.
Su alcance es amplio: afecta a sectores financieros, comerciales, migratorios, de seguridad, turismo, prensa, salud, educación y función pública, además de influir directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos en un entorno cada vez más digitalizado.
Hasta antes de esta ley, Paraguay era, junto con Bolivia y Venezuela, uno de los pocos países de la región sin una regulación general de protección de datos. Con su entrada en vigencia, el país pasa a ser considerado jurisdicción adecuada en términos regionales e internacionales, abriendo puertas a inversiones, cooperación digital y transferencia internacional de información.
1- La protección reforzada de derechos fundamentales. La norma reconoce que los datos personales están vinculados a la intimidad, dignidad, honor y privacidad, otorgando al ciudadano nuevas herramientas: derechos de acceso, rectificación, oposición y supresión; portabilidad de datos; exigencia de consentimiento informado y protección especial para datos de niños, niñas y adolescentes
La ley incorpora principios equiparables a los del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, estableciendo así un estándar de primer nivel.
2- Nuevas oportunidades y desafíos para modelos de negocio. El marco regulatorio abre posibilidades para sectores basados en el manejo intensivo de datos: Fintech, plataformas de pago y servicios financieros digitales; aplicaciones de IA, recolección de datos y automatización; empresas de tecnología y e-commerce; servicios sustentados en la transferencia internacional de datos, antes limitados.
Sin embargo, un exceso de burocracia en la reglamentación podría complicar el funcionamiento de modelos de negocios emergentes.
3- Alineamiento con estándares de seguridad y cooperación internacional. La ley facilita la colaboración en áreas como: migraciones; seguridad fronteriza; prevención de delitos transnacionales; intercambio de información con organismos internacionales.
Nuevas obligaciones
Las compañías deberán adecuarse a exigencias más estrictas: implementar políticas internas de protección de datos; documentar procesos y canales de gestión; garantizar seguridad técnica y organizacional; registrar brechas de seguridad y establecer bases legales para cada tratamiento de datos
Uno de los cambios más significativos es la creación obligatoria del rol de Oficial de Protección de Datos (DPO), cargo inexistente en la estructura tradicional paraguaya y que implicará costos operativos adicionales.
Para evitar sanciones que podrían alcanzar hasta 1.200 millones de guaraníes, todos los sectores, empresarial, financiero, médico, de prensa y sector público, deberán invertir en formación técnica continua.
La Asociación Latinoamericana de Privacidad (ALAP) designó como representante en Paraguay al Dr. Stephan Vysokolán, único abogado del país con certificación internacional en privacidad y protección de datos.
La ALAP prevé desarrollar un amplio programa de cursos y capacitaciones a partir de 2026 para acompañar el proceso de adecuación, teniendo en cuenta que la ley entrará en plena vigencia en 2027.
Economía digital
La Ley 6909/25 inaugura un escenario normativo moderno, alinea a Paraguay con las mejores prácticas globales y garantiza que la protección de datos personales se convierta en un eje central de la economía digital. Su transversalidad la transforma en uno de los cambios regulatorios más significativos de la última década, con impacto directo en ciudadanos, empresas e instituciones públicas.
La Fundación ISSOS y la UNIDA preparan una conferencia magistral sobre formalización de tierras y “Nueva Ruralidad”; el programa contempla temas como seguridad jurídica, arraigo, acceso a la tierra y desarrollo productivo. Foto: Archivo
Nueva Ruralidad: expertos debatirán los desafíos de la tierra y el campo paraguayo
Compartir en redes
Con el objetivo de analizar el proceso de titulación de tierras y plantear un modelo de desarrollo integral para el campo paraguayo, la Fundación ISSOS y la Universidad de la Integración de las Américas (UNIDA) organizan para este miércoles 23 de septiembre una conferencia magistral sobre la “Nueva Ruralidad” con la participación del presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruiz Díaz, y el especialista en políticas de tierras y derecho rural, Hugo Vera Ojeda
Bajo el lema: “Formalización de las tierras y nueva ruralidad: una mirada histórica y los desafíos del campo paraguayo”, abren un espacio de análisis en el que proponen abordar la problemática de la tierra desde dos perspectivas complementarias: los antecedentes históricos y jurídicos de la formalización, y los desafíos actuales vinculados con la transformación del espacio rural paraguayo.
La actividad arrancará a las 18:00, en el Salón Auditorio de la UNIDA, en Asunción, y será de acceso libre, con cupos limitados. Se entregará certificado de participación.
Primer debate
De acuerdo al programa se prevé que en la primera exposición, Hugo Vera Ojeda desarrolle todos los antecedentes remotos y recientes del proceso de formalización de las tierras, identificando algunos de los principales obstáculos históricos que han condicionado el acceso a la propiedad formal.
Explicaron que su exposición pondrá especial énfasis en la importancia teórica y jurídica de la formalización, considerando los beneficios que genera la seguridad sobre la propiedad de la tierra y su incidencia en el desarrollo económico y social.
Nueva Ruralidad
El titular del Indert, Francisco Ruiz Díaz, tendrá la oportunidad de abordar el concepto de “Nueva Ruralidad”, un enfoque que plantea repensar el desarrollo rural paraguayo a partir de una visión más integral. Esta política de Gobierno busca combinar la titulación y regularización de tierras con medidas orientadas al desarrollo productivo, el acceso al financiamiento, el fortalecimiento institucional y la generación de mercados.
Al respecto, Ruiz Díaz señaló que el concepto de Nueva Ruralidad plantea desafíos que trascienden la simple tenencia de la tierra. Entre sus principales ejes se encuentran el arraigo de las nuevas generaciones, el acceso de jóvenes y mujeres a la tierra, la incorporación de tecnología, la generación de oportunidades económicas y la integración de los productores a cadenas de valor.
“Es uno de los desafíos centrales, consiste en generar condiciones para que los jóvenes puedan desarrollar sus proyectos de vida en el ámbito rural, evitando que la migración hacia las ciudades o el exterior sea la única alternativa. La formalización de la propiedad puede facilitar el acceso al crédito y contribuir a transformar la tierra en una base para la producción, el empleo y la generación de ingresos”, acotó.
Paraguay acumula 24 meses de crecimiento superior al 4 %
Compartir en redes
Dinamismo se concentra en sector primario, secundario, manufacturas y servicios.
La economía paraguaya mantiene una senda de crecimiento sostenido y registra una expansión superior al 4 % por más de 24 meses consecutivos, según destacó Nathalia Rodríguez, gerente de Economía del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). La economista señaló que, de acuerdo con el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP), del Banco Central del Paraguay (BCP), la actividad económica acumula una variación positiva del 5,6 % en lo que va del año 2026.
“Paraguay viene creciendo ya por más de 24 meses seguido por encima del 4 %”, resaltó Rodríguez, en comunicación con la 1000 AM, al explicar que el dinamismo no se concentra en un solo sector.
Señaló que tanto el sector primario como el secundario, las manufacturas y los servicios presentan variaciones positivas frente al mismo periodo del año anterior.
LA MÁS ALTA
“La expectativa de crecimiento más alta en la región es para Paraguay”, afirmó Rodríguez, quien también indicó que las perspectivas de crecimiento fueron revisadas al alza y actualmente se espera una expansión del 4,5 % para el año.
Asimismo, destacó el comportamiento de la inflación, que en agosto se ubicó en torno al 1,5 %, mientras que el acumulado llegó al 1,8 %, manteniéndose dentro del rango meta establecido por el BCP.
El desafío de crear en tiempos de inteligencia artificial
Compartir en redes
Fotos: Pánfilo Leguizamón
A 75 años de la creación de Autores Paraguayos Asociados (APA), Augusto dos Santos comparte este “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, con artistas y representantes del gremio para abordar el avance de la inteligencia artificial generativa, que abre un nuevo escenario para la creación artística y la protección de los derechos de autor. David Portillo, presidente de APA, el asesor jurídico Ariel Torres y el cantante Humbertiko analizan los dilemas que plantea una tecnología capaz de generar música, replicar voces y producir obras a partir de creaciones humanas. Entre la innovación y la incertidumbre legal, el gran desafío es determinar dónde termina la herramienta y dónde comienza la autoría. Todo esto amenizado con el canto de Los Balsaldúa.
–Qué mejor manera de empezar un testimonio sobre los 75 años de APA que analizando un desafío tan actual como la IA generativa. ¿Cómo se confronta esta innovación que es tan poderosa con los procesos creativos?
–DP: La mirada sobre el impacto de la IA desde la gestión colectiva es muy rápida, es como tratar de estar detrás de la liebre y a veces no le ves, pero sabés más o menos por dónde va. Esto cambia demasiado rápido y la regulación de los derechos que surgen por la utilización de las obras es la que las sociedades de gestión colectiva gestionan en favor de los autores. Sin embargo, el fenómeno de la inteligencia artificial generativa es un producto que no tiene un autor. El autor es un ser humano. De hecho, el derecho de autor es un derecho humano. Entonces, a partir de esa disyuntiva la gestión colectiva también tiene sus dificultades porque es una cuestión que está activa y real funcionando. La gente está pagando por ejemplo por membresías de plataformas de puesta a disposición de música en donde compiten en el mismo espectro obras generadas por IA. Al día de hoy las subidas de obra generada IA en esas plataformas superan ya el cincuenta por ciento de lo que generan los humanos. Entonces, cómo se gestionan los derechos de los autores en un universo que claramente la cantidad de obra generada por IA desplaza la de los humanos.
–Decime cómo.
–DP: Esa es la cuestión que hoy se está debatiendo a nivel mundial, se están encontrando ciertas soluciones como para poder licenciar las obras y que los autores reciban una justa retribución por la utilización de sus obras incluso cuando sean consideradas a partir de las obras generadas por la IA. La IA genera, pero no crea y genera a partir de información que recibe para ser entrenada, que son finalmente obras de autores humanos. Toda esa disyuntiva hoy se está de a poquito desatando. Es difícil regular algo que está en plena evolución, pero también en plena vigencia. Es algo bastante complicado y complejo.
DESREGULACIÓN
–Ariel Torres es director jurídico de APA. ¿Cómo se cataloga una obra creada por inteligencia artificial?
–AT: La intervención de la inteligencia musical en la creación de obras musicales representa un verdadero desafío en el ámbito jurídico porque las leyes que regulan la creación están enfocadas en el hombre, no están enfocadas a la máquina o a la plataforma que desarrolla ese tipo de obras. La protección del derecho de autor supone la participación del ser humano en esa creación y es el ser humano el protegido por la ley. En ese sentido, la aparición de estas plataformas de inteligencia artificial que generan obras musicales realmente no está contemplado dentro de la ley y no está protegido propiamente dicho como una creación digital o electrónica o de la forma en que pueda técnicamente llamarse, de manera que esa protección del derecho de autor no la ampara. Sí existen conflictos judiciales a nivel mundial y en ese sentido somos un poco espectadores de lo que pueda ocurrir en otras regiones del mundo en ese aspecto para que justamente se pueda verificar la manera en que se aplican las leyes y de qué forma las regulan.
–Yo habitualmente escribo versos y me valgo de una plataforma para escoger ritmos adecuados, arreglos que son sumamente accesibles. ¿Qué es jurídicamente esa creación?, ¿es igual a una poesía genuinamente nacida de la creación humana esa orquestación creada en una computadora?
–AT: En una obra de esa naturaleza evidentemente existe una participación del ser humano. Una creación así nosotros la reconocemos cien por ciento como de la persona que declara ser autor de la obra. La inteligencia artificial puede ser una herramienta de trabajo. Para nosotros la IA puede representar una herramienta de creación, pero no está reconocida como titular de algún derecho en particular por esa obra.
ACELERACIÓN Y CONSUMO CONTINUO
–Humbertiko, ¿la IA es una compañera de trabajo o qué es para vos?
–H: La IA es como el tractor que hace que tu cosecha funcione mejor. Antes hacían las personas a mano, después hicieron arado, después al arado le pusieron bueyes y después ya vino el tractor. Cada vez hoy día tenemos tractores de otro level que sin eso no se puede hacer una cosecha. La IA es consecuencia de la aceleración y el consumo continuo de música y fonogramas. Antes nosotros teníamos que escuchar la radio y grabar en un cassette para tener un material para sacar con los músicos. Hoy día está a la orden del día tener a mano una canción. Querés escuchar pop, abrís una plataforma y escuchás pop. La IA es consecuencia de eso, de la aceleración y vamos a decir que ya hoy día la música es muy pasajera. Una canción lanzamos en enero, pegó en febrero, marzo, abril estuvo full en todas las radios analógicas y después en los shows, pero tres meses duró una canción.
–Los éxitos están durando menos hoy en día.
–H: Duran menos porque hay demasiadas opciones en el mercado y la manera de llegar a ellas también es con demasiada facilidad.
–Finalmente cuando vos estás frente a la compu y vos escogés todos los condimentos para generar una canción, eso no tiene otro nombre que composición, ¿no?
–H: Es y no es. Tenés que ser músico, claro y la IA carece de alma. Es como un ser humano que no tiene sentimiento que vos le podés hacer cantar, va a cantar, pero cómo va cantar. Es algo espiritual porque vos escuchás una IA y no tiene el mismo sentimiento que escuchar a los Basaldúa por ejemplo, verdad. A parte no tiene identidad local y entonces dónde está el secreto y dónde está el trabajo del chofer del tractor que vos tenés que entrenarle a tu IA. Nosotros usamos IA hace casi siete años, desde el primer moisés mi hijo ya había descubierto eso. Y nosotros tenemos un aprendizaje con la IA y te puedo decir hasta hoy día nunca pegó una canción en la que hayamos dado demasiado protagonismo a la IA. Al final acabó pegando el que se compuso analógicamente.
–¿Dónde está el secreto?
–H: La IA es un soldado, es una herramienta y es un personaje que tenés a disposición, un secretario. Ese secretario puede ser músico, puede ser dibujante, puede ser diseñador, poeta, todo. Entonces, vos le entrenás a tu empleado. Estas son mis canciones, quiero que las aprendas te dice OK, voy a archivar tus canciones y vas metiendo tus canciones porque vos le das permiso. Pero la IA ya tiene un filtro demasiado fuerte y ya no le podés meter tus canciones. Creo que hubo un problema legal con esas cosas que los propios músicos metieron sus canciones ahí donde hoy día ya están reclamando eso, pero los culpables son los propios músicos.
DINÁMICA CONSTANTE
Como intérprete, como cantante, ¿qué te pasó a vos cuando empezaste con esto? ¿Qué temores te generó y qué tranquilidad tuviste después
–DP: Yo soy de una generación en la que se compraban los discos de vinilo, escuchaba la radio, pasé por el cassette. Cuando tenía doce años grabé en cassette mi primer material, vi lo del CD, el minidisc, el mp3, después vino la nube. O sea, yo estoy acostumbrado a ver que la dinámica de la música cambia. Sin embargo, esto de la IA se puede comparar digamos como un fenómeno que viene de la innovación, una reacción que es recurrente a lo largo del tiempo.
–¿Y qué es lo nuevo que se plantea en este momento entonces?
–DP: Nunca antes ocurrió que la disputa de las obras creadas esté entre una máquina y un creador. Como intérprete te puedo decir que quizás hay gente que sabe mucho más que todos nosotros porque son consumidores digamos de este tipo de música. Hoy existen artistas virtuales que generan música con voces que no existen, con obras que no existen y que dan shows y la gente está pagando hasta entrada por eso. O sea, hay una cuestión que no se puede detener que finalmente lo que hace es pone a disposición una cuestión que el público tiene que tomar una decisión. Esa es una realidad y hay un debate muy amplio entre los colegas. Yo te hablo como intérprete, sobre la cuestión ética o moral del uso de las cuestiones generadas por la IA, cuando se habla por ejemplo de la voz de uno que está siendo copiada para replicar. Ahora le hacen cantar a Freddy Mercury con James Brown. Hay cuestiones de derechos de intérprete o de usos de la voz que ya van un poco también por otro lado. Sin embargo, este yo creo que ese temor como tal no está porque cuando uno hace arte de verdad uno tiene esa necesidad, es una cuestión vocacional, es una necesidad tener que hacer algo, tener que contar algo, tener que expresarte en el lenguaje que vos conocés.
BUENA FE
–Ahí está el punto gris porque pueden declarar como suya, pero no va a ser de nadie más sino de la inteligencia artificial. O sea, no va a haber nadie que le pueda reclamar.
–AT: Ahí hay una cuestión gira en torno a cómo funcionan las plataformas de IA que son generadoras de música. Las plataformas de IA se entrenan con base a obras ya existentes que son protegidas por el derecho de autor. Entonces, el debate es que las plataformas de IA hoy en día te generan una música. El usuario le pide tal tipo de música con tal ritmo, con tal letra, le puede proveer la letra si quiere y te genera con base en fragmentos de obras ya protegidas. Lo que ocurre ahí con las plataformas es justamente que se les exige el sinceramiento de su base de datos.
–Pero el sinceramiento es un asunto de buena fe, no hay forma de regular.
–AT: Exactamente.
–DP: Pasa que el registro de una obra es meramente declarativo. O sea, yo voy y manifiesto ante el ente registral o ante la entidad de gestión donde quiero que administren esos derechos y les digo yo soy el creador de esta obra o yo soy coautor, comparto con Juan Pérez tanto por ciento. Ahora, qué es lo que ocurre hoy en día. No tenemos todavía la forma de verificar que esa obra tenga algún componente creado por IA. En otros países sí hay plataformas que ya están identificando obras que tienen componentes de IA y son sancionados quienes declaran como cien por ciento suyas.
–AT: En cuanto a la interpretación creada con IA, ya hay muchísimos filtros. O sea, hoy día ya al toque salta que tiene tanto por ciento de humanidad y tanto por ciento de IA. O sea, con eso ya estamos evolucionando, pero va a ser para siempre una cuestión de buena fe si hiciste o no la melodía y la letra también.
Estudiantes paraguayos desafían a la IA con un modelo creado desde cero
Compartir en redes
Fotos: Gentileza
Juan Manuel Acosta Ramírez, Elías Paniagua Velilla, Mauricio Irrazábal Ruiz Díaz y José Rafael Estigarribia son cuatro adolescentes paraguayos de entre 16 y 17 años. Desde Asunción desarrollaron un modelo de inteligencia artificial y lo entrenaron en una computadora equipada con una tarjeta gráfica convencional. Pero su apuesta va más allá de adaptar tecnologías existentes: diseñaron desde cero la arquitectura de su propio modelo de lenguaje.
Juan Manuel, Elías, Mauricio y José son estudiantes del Colegio Santa Clara y desarrollaron YvyrAI, un modelo de lenguaje entrenado desde cero y construido sobre una arquitectura diseñada por ellos mismos. El proyecto nació en Asunción, sin el respaldo de un gran laboratorio de investigación ni de una empresa tecnológica, y fue desarrollado utilizando recursos informáticos al alcance de cualquier usuario avanzado.
Juan está encargado de la parte técnica; Elías de la visión y estrategia; Mauricio es responsable de marca y coautor del trabajo académico, y José el encargado de seguridad. Su apuesta no es competir hoy con los gigantes de la inteligencia artificial. De hecho, ellos mismos hacen una aclaración poco frecuente en un campo dominado por anuncios grandilocuentes: no sostienen que YvyrAI sea más capaz que los grandes modelos regionales o internacionales. Lo que reivindican es otra cosa: haber construido una arquitectura propia.
“DELIBERAR” ANTES DE RESPONDER
La arquitectura desarrollada por los jóvenes se denomina DeliberationBlock y constituye el núcleo de YvyrAI. La idea es que el modelo dedique mayor capacidad de procesamiento a problemas complejos sin que necesariamente tenga que aumentar su tamaño. En términos simples, busca que la inteligencia artificial pueda revisar y profundizar su propio razonamiento antes de entregar una respuesta.
Ese diseño fue construido por los propios estudiantes, junto con el tokenizador, el sistema de preparación de datos y el código utilizado para el entrenamiento. El modelo actualmente tiene 105 millones de parámetros y fue entrenado en una tarjeta gráfica convencional, de las que habitualmente se utilizan para videojuegos.
Una de las afirmaciones más llamativas del proyecto es que YvyrAI sería, hasta donde pudieron verificar sus creadores, el primer modelo de lenguaje desarrollado en Paraguay sobre una arquitectura propia y uno de los primeros de Latinoamérica e Hispanoamérica con estas características.
Para intentar comprobarlo, el equipo revisó unos 25.700 modelos publicados en Hugging Face, uno de los principales repositorios de modelos de inteligencia artificial de código abierto.
Según su búsqueda, no encontraron modelos latinoamericanos o hispanoamericanos que combinaran entrenamiento desde cero con una arquitectura propia no derivada de sistemas como Llama, Mistral, Gemma o Qwen.
Sin embargo, los propios desarrolladores ponen un límite a su conclusión: demostrar que algo no existe es particularmente difícil. Un modelo privado, no publicado o que no esté correctamente identificado podría no aparecer en la búsqueda.
Por eso, prefieren hablar de una conclusión acotada: hasta donde pudieron verificar, YvyrAI sería el primer modelo de lenguaje entrenado desde cero en Paraguay y el primero de Latinoamérica e Hispanoamérica que identificaron construido sobre una arquitectura propia.
MODELO BASE
YvyrAI no pretende presentarse todavía como un asistente capaz de competir con las herramientas de uso masivo. Su versión actual es un modelo base, diseñado para continuar desarrollándose. Puede generar textos en español, pero todavía presenta limitaciones importantes: puede inventar información, tiene dificultades con textos extensos y posee un conocimiento limitado sobre Paraguay.
Los jóvenes atribuyen parte de esas limitaciones a una cuestión concreta: el modelo recibió menos de la mitad de la cantidad de texto que necesitaría para entrenarse adecuadamente para su tamaño.
El siguiente paso será fundamental para comprobar si la arquitectura que diseñaron realmente aporta una ventaja. El equipo planea entrenar un modelo convencional del mismo tamaño utilizando exactamente los mismos textos y comparar ambos resultados.
Solo después de esa prueba podrán determinar si su arquitectura ofrece una mejora real o si simplemente constituye una alternativa diferente.
Desde Asunción desarrollaron un modelo de inteligencia artificial y lo entrenaron en una computadora equipada con una tarjeta gráfica convencional
OBJETIVO
La meta de largo plazo es mucho más ambiciosa: desarrollar un modelo de 1.000 millones de parámetros. El código y el diseño ya están preparados, pero el modelo todavía no fue entrenado.
El principal obstáculo es el acceso al cómputo. Para completar el entrenamiento necesitarían disponer durante varias semanas de una tarjeta gráfica de última generación funcionando de manera continua o contratar capacidad equivalente en la nube. Para una empresa tecnológica puede representar una inversión relativamente manejable, pero para cuatro estudiantes que trabajan por cuenta propia constituye hoy el principal cuello de botella.
Calculan que, contando la preparación de datos y las pruebas necesarias, podrían necesitar alrededor de dos meses de trabajo computacional. Actualmente buscan un inversor que les permita dar ese siguiente paso.
El proyecto también plantea una discusión que trasciende a YvyrAI. Para sus creadores, Paraguay corre el riesgo de convertirse únicamente en consumidor de inteligencia artificial mientras otros países desarrollan la propiedad intelectual detrás de esas tecnologías.
La ecuación, sostienen, tiene varias capas: energía, infraestructura informática, arquitectura de modelos y aplicaciones. Paraguay tiene condiciones especialmente favorables en las primeras, pero todavía tiene mucho camino por recorrer en las capas de mayor valor agregado.
“Existe el riesgo de terminar vendiendo electricidad barata y comprando de vuelta la inteligencia que se hizo con ella”, advierten.
El problema, desde su perspectiva, no se resuelve únicamente construyendo infraestructura. También requiere formar personas capaces de desarrollar esa tecnología y generar oportunidades para que puedan hacerlo dentro del país.
Por eso plantean tres desafíos: incorporar talento paraguayo a la infraestructura tecnológica que se está instalando, invertir en formación y crear condiciones para que quienes se capaciten encuentren oportunidades laborales en el país.
Pero hay una conclusión todavía más sencilla detrás de su experiencia. Paraguay no necesita esperar a que llegue el futuro para comenzar a desarrollar inteligencia artificial, sino que puede hacerlo con los medios al alcance.