La reciente promulgación de la Ley 6909/2025 de Protección de Datos Personales marca un punto de inflexión en el marco jurídico paraguayo. Por primera vez, el país adopta una normativa integral que regula el tratamiento de datos personales y fija estándares modernos para su recolección, uso y resguardo.
Su alcance es amplio: afecta a sectores financieros, comerciales, migratorios, de seguridad, turismo, prensa, salud, educación y función pública, además de influir directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos en un entorno cada vez más digitalizado.
Hasta antes de esta ley, Paraguay era, junto con Bolivia y Venezuela, uno de los pocos países de la región sin una regulación general de protección de datos. Con su entrada en vigencia, el país pasa a ser considerado jurisdicción adecuada en términos regionales e internacionales, abriendo puertas a inversiones, cooperación digital y transferencia internacional de información.
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Aspectos clave
1- La protección reforzada de derechos fundamentales. La norma reconoce que los datos personales están vinculados a la intimidad, dignidad, honor y privacidad, otorgando al ciudadano nuevas herramientas: derechos de acceso, rectificación, oposición y supresión; portabilidad de datos; exigencia de consentimiento informado y protección especial para datos de niños, niñas y adolescentes
La ley incorpora principios equiparables a los del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea, estableciendo así un estándar de primer nivel.
2- Nuevas oportunidades y desafíos para modelos de negocio. El marco regulatorio abre posibilidades para sectores basados en el manejo intensivo de datos: Fintech, plataformas de pago y servicios financieros digitales; aplicaciones de IA, recolección de datos y automatización; empresas de tecnología y e-commerce; servicios sustentados en la transferencia internacional de datos, antes limitados.
Sin embargo, un exceso de burocracia en la reglamentación podría complicar el funcionamiento de modelos de negocios emergentes.
3- Alineamiento con estándares de seguridad y cooperación internacional. La ley facilita la colaboración en áreas como: migraciones; seguridad fronteriza; prevención de delitos transnacionales; intercambio de información con organismos internacionales.
Nuevas obligaciones
Las compañías deberán adecuarse a exigencias más estrictas: implementar políticas internas de protección de datos; documentar procesos y canales de gestión; garantizar seguridad técnica y organizacional; registrar brechas de seguridad y establecer bases legales para cada tratamiento de datos
Uno de los cambios más significativos es la creación obligatoria del rol de Oficial de Protección de Datos (DPO), cargo inexistente en la estructura tradicional paraguaya y que implicará costos operativos adicionales.
Capacitación
Para evitar sanciones que podrían alcanzar hasta 1.200 millones de guaraníes, todos los sectores, empresarial, financiero, médico, de prensa y sector público, deberán invertir en formación técnica continua.
La Asociación Latinoamericana de Privacidad (ALAP) designó como representante en Paraguay al Dr. Stephan Vysokolán, único abogado del país con certificación internacional en privacidad y protección de datos.
La ALAP prevé desarrollar un amplio programa de cursos y capacitaciones a partir de 2026 para acompañar el proceso de adecuación, teniendo en cuenta que la ley entrará en plena vigencia en 2027.
Economía digital
La Ley 6909/25 inaugura un escenario normativo moderno, alinea a Paraguay con las mejores prácticas globales y garantiza que la protección de datos personales se convierta en un eje central de la economía digital. Su transversalidad la transforma en uno de los cambios regulatorios más significativos de la última década, con impacto directo en ciudadanos, empresas e instituciones públicas.

