En el marco de la Estrategia Nacional de Combate a la Corrupción (ENCC), iniciativa que busca fortalecer las instituciones y elevar los estándares de transparencia, el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio un paso hacia la incorporación de nuevos indicadores sobre confianza institucional y percepción ciudadana dentro de sus encuestas oficiales. Directores de la Dirección General de Producción Técnica Estadística y de Estadísticas Laborales y Condiciones de Vida se reunieron este lunes con una misión técnica del Banco Mundial.
El encuentro se centró en la posibilidad de incluir, dentro de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC), un módulo específico para medir la confianza en instituciones públicas, la percepción sobre la corrupción y los distintos puntos de interacción entre la ciudadanía y el Estado.
La comitiva del Banco Mundial estuvo integrada por Silvana Kostenbaum, especialista en Servicios Públicos; Francesca Recanatini, economista líder en la materia; Marcelo Rehnfeld, consultor; y Andrea Cartagnola, consultora. Recanatini explicó que el rol del organismo es brindar apoyo técnico para el diseño, capacitación y análisis de este tipo de estudios, y recomendó que la medición forme parte de una encuesta oficial del país para garantizar sostenibilidad y resultados confiables.
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Por parte del INE, Norma Medina, directora general de Producción Técnica Estadística, detalló los pasos institucionales necesarios para incorporar el módulo dentro de la EPHC y destacó la importancia de definir con precisión los indicadores que serán medidos para planificar correctamente el operativo. También participaron Nancy Cano, directora de Estadísticas Laborales y Condiciones de Vida; Celso Ovando, jefe de Análisis; y Lourdes Leguizamón, jefa del Departamento de la EPHC.
La misión técnica del Banco Mundial mantendrá además reuniones con la Contraloría General de la República y la Unidad de Gestión de la Presidencia, con el fin de afinar los aspectos institucionales necesarios para avanzar en esta medición estratégica para el país.
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Salud y el INE coordinan acciones para fortalecer el trabajo interinstitucional
Este miércoles, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Estadística (INE), a través de una alianza buscan fortalecer la recolección de datos actualizados que permitirá tomar decisiones basadas en evidencia real para mejorar la atención y cobertura médica de la población.
El ministro de Salud, Isaías Fretes y el director del INE, Iván Ojeda, se reunieron para articular estrategias conjuntas que buscan optimizar el uso de datos estadísticos para el diseño y la implementación de políticas sanitarias más eficientes.
Fretes destacó que el acceso a datos reales y actualizados serán un pilar fundamental para el diseño y evaluación de las políticas públicas de salud. Además, se refirió a la importancia de contar con datos estadísticos de calidad para la planificación.
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Tanto el ministro Salud como el director del INE abordaron acciones que serán orientadas a fortalecer el trabajo interinstitucional, que ayudarán a la toma de decisiones en el ámbito de la salud, a través de la Dirección General de Información Estratégica en Salud (Digies), dependencia encargada de articular la información estratégica de la cartera estatal.
Ojeda, ratificó el compromiso del INE para brindar todo el soporte técnico en la estandarización y procesamiento de datos que permitirán que los programas sanitarios ayuden a la toma de decisiones más eficaces y equitativos a las demandas reales de la población paraguaya.
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Presidenta de Venezuela se reúne con la ONU, el FMI y el BM tras años de aislamiento
El secretario general de la ONU recibió este lunes a la presidenta interina de Venezuela para un saludo protocolar, antes de su participación en la Asamblea General del organismo, en Nueva York, informó la televisora estatal venezolana. Delcy Rodríguez asumió el poder en enero tras la captura del presidente Nicolás Maduro en un operativo de Estados Unidos.
Desde entonces gobierna bajo las directrices de Washington y ha restablecido progresivamente las relaciones con gobiernos, empresas y organismos internacionales tras un prolongado aislamiento de Venezuela. La mandataria se reunirá el martes con el presidente Donald Trump y al día siguiente se dirigirá a la Asamblea de Naciones Unidas.
Washington anunció el encuentro entre los dos mandatarios. Delcy es el primer mandatario de Venezuela que participará en la reunión de la ONU desde 2018. Vestida de azul y con un pin metálico del mapa de Venezuela en el pecho, Rodríguez saludó con un apretón de manos a António Guterres luego de firmar el libro de visitantes de la sede del organismo.
“Venimos (...) buscando el destino común de la humanidad, la paz, la estabilidad, el desarrollo humano, los equilibrios en el mundo, de todo tipo”, dijo Rodríguez a la televisora estatal VTV a su salida del edificio. Más temprano se reunió con directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de otros organismos multilaterales.
Venezuela reanudó sus vínculos con el FMI y el Banco Mundial (BM) en abril y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en junio.
VTV mostró imágenes de reuniones de la mandataria con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva; el presidente del BM, Ajay Banga, y el del BID, Ilan Goldfajn.
Venezuela accedió en julio a 346 millones de dólares, de los casi 5.100 millones de dólares de sus reservas en el FMI, dirigidos a un plan de reconstrucción de las zonas afectadas por los letales sismos consecutivos que azotaron al país el 24 de junio. El gobierno de Rodríguez intenta acceder a los fondos restantes, bloqueados desde que el FMI dejó de reconocer a Maduro como presidente legítimo de Venezuela.
El gobierno venezolano celebra la participación de Rodríguez en la Asamblea de la ONU. “Recuperamos nuestro estatus y nos reincorporamos a la dinámica diplomática del planeta”, resalta un video publicado por el Ministerio de Comunicación previo al viaje de Rodríguez.
Fuente: AFP.
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INE: la juventud paraguaya representa cerca del 25 % de la población
En el marco de la conmemoración del Día de la Juventud, el Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó un detallado informe sociodemográfico sobre la población de 15 a 29 años. Los datos revelan que la juventud paraguaya alcanza aproximadamente a 1.525.855 personas, lo que constituye el 24,7 % de los 6,2 millones de habitantes del país.
Elaborado a partir de los datos anuales de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) de 2025, el reporte expone las principales variables en materia de educación, empleo, salud, pobreza y vivienda. Esta radiografía busca proveer insumos fundamentales para la formulación de políticas públicas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 y 8 de las Naciones Unidas.
La distribución por grupos de edad muestra una notable homogeneidad: el 33,8 % tiene entre 20 y 24 años, el 33,4 % se sitúa entre los 25 y 29 años, y el 32,9 % abarca de los 15 a los 19 años. En términos de género y territorialidad, la población masculina representa el 50,7 % frente al 49,3 % de mujeres, con una marcada concentración del 74,0 % en zonas urbanas frente al 26,0 % en el sector rural.
En el ámbito educativo, el reporte indica que el 52,6 % de las personas entre 15 y 24 años asiste a una institución de enseñanza formal. La brecha territorial resulta evidente en este indicador, ya que la tasa de escolarización en las áreas urbanas (54,7 %) supera de forma significativa a la registrada en los sectores rurales (46,7 %). Asimismo, en materia de relaciones sentimentales y estado civil, siete de cada diez jóvenes se declaran solteros, mientras que cerca de dos de cada diez viven en pareja bajo la condición de casados o unidos.
Respecto al mercado de trabajo, las cifras de la EPHC 2025 señalan que aproximadamente seis de cada diez jóvenes participan de forma activa en la economía. La población clasificada dentro de la Fuerza de Trabajo realiza actividades productivas para la generación de ingresos; no obstante, el informe resalta los desafíos de formalización laboral e inserción plena que enfrenta este segmento demográfico para consolidar un desarrollo económico sostenible e inclusivo en sus etapas de transición hacia la adultez.
La cobertura en materia de salud y protección social evidencia deficiencias estructurales, ya que solo el 24,9 % de los jóvenes cuenta con un seguro médico vigente. Esta marcada desprotección sanitaria expone a una amplia mayoría a situaciones de vulnerabilidad ante contingencias médicas. El panorama se complementa con los niveles de privación económica, donde el 14,4 % de la población juvenil se encuentra en situación de pobreza monetaria, afectando de manera directa a unos 219.202 paraguayos de este grupo etario.
Las disparidades socioeconómicas se intensifican drásticamente según la zona geográfica de residencia. Mientras que en las ciudades la pobreza juvenil afecta al 12,0 % de los residentes, en las áreas rurales la cifra asciende al 21,2 %, evidenciando que casi uno de cada cuatro jóvenes del campo vive en condiciones de precariedad. Con la difusión de estos indicadores clave, el INE pone a disposición del Estado y la sociedad civil una base técnica actualizada para orientar inversiones e intervenciones prioritarias en la juventud.
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Paraguay tiene la oportunidad de dar el próximo gran salto
- Jesica Barreto
- jesica.barreto@nacionmedia.com
La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, destaca la estabilidad macroeconómica y la reducción de la pobreza y señala que el país debe convertir esas fortalezas en mayor inversión, productividad y empleos de calidad. Energía, infraestructura, capital humano, valor agregado y participación privada aparecen como claves para la próxima etapa.
Paraguay atraviesa un momento que puede marcar el inicio de una nueva etapa económica. Después de una década en la que construyó credibilidad y estabilidad macroeconómica, sumó crecimiento sostenido y alcanzó el grado de inversión. Ahora tiene la oportunidad de conseguir que esas fortalezas se traduzcan en mayor productividad, mejores empleos, más ingresos y, finalmente, en una mejora concreta de las condiciones de vida de la población.
Esa es la lectura de Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, quien visitó nuevamente Paraguay y conversó con La Nación / Nación Media sobre los avances alcanzados y cómo el país puede dar el próximo salto.
“Paraguay está en una posición muy fuerte para hacer un salto cuantitativo, para lograr una gran inflexión”, sostuvo la ejecutiva, al destacar la evolución de los principales indicadores económicos. Cordeiro Guerra señaló que durante sus distintas visitas pudo observar un avance importante en la credibilidad macroeconómica del país, acompañado por un crecimiento sostenido durante los últimos tres años.
Pero el siguiente capítulo, según plantea, debe construirse sobre lo conseguido. La estabilidad debe convertirse en una plataforma para generar nuevas inversiones y oportunidades.
DE LA ESTABILIDAD AL CRECIMIENTO INCLUSIVO
Uno de los principales avances que destacó Cordeiro Guerra es la reducción de la pobreza. En dos años, la tasa pasó del 24 % al 16 %, mientras unas 300.000 personas salieron de esa condición. Para la vicepresidenta del Banco Mundial, la magnitud y velocidad de esta reducción resulta especialmente significativa frente a otros procesos similares registrados en la región.
El resultado, explicó, estuvo asociado a una mejora del gasto público, es decir, a una mayor eficiencia del Estado, una mejor focalización de los programas sociales y esfuerzos de descentralización para llegar a las poblaciones más vulnerables, de zonas rurales y remotas. A esto se sumó un factor decisivo: la generación de empleo.
El desafío ahora es lograr que esa reducción de la pobreza se transforme en una tendencia estructural. Para ello, Paraguay necesita que el crecimiento genere oportunidades de manera sostenida y que la mejora de los indicadores macroeconómicos tenga una traducción cada vez más visible en la vida cotidiana de las familias. “Hay que convertir esa credibilidad macroeconómica en proyectos bancables y una mayor atracción de inversión extranjera directa”, afirmó.
Paraguay acaba de alcanzar el grado de inversión y cuenta, según Cordeiro Guerra, con spreads o precios de compra y venta de activos financieros entre los menores de la región. Sin embargo, la ejecutiva advierte que los mismos factores que permitieron construir la estabilidad macroeconómica deben sumarse a otros para producir el “step change” o salto cuantitativo que requiere la siguiente fase de desarrollo.
MÁS INVERSIÓN Y MEJOR AMBIENTE DE NEGOCIOS
En este punto, la agenda incluye una serie de condiciones que deben acompañar al crecimiento. Empezando por la infraestructura como un factor habilitante. Paraguay puede fortalecer su conectividad física y logística, con mejores carreteras, transporte y puertos, para integrarse de manera más eficiente con la región y facilitar la circulación de bienes.
A esto se suma el fortalecimiento del ambiente de negocios. Gobernanza, instituciones y capacidad de implementación serán determinantes para que las oportunidades puedan convertirse efectivamente en proyectos.
Para Cordeiro Guerra, la participación del capital privado tendrá un papel cada vez más relevante. Es clave utilizar las inversiones públicas como una herramienta capaz de movilizar mayores recursos privados hacia sectores estratégicos.
PRODUCIR, TRANSFORMAR Y GENERAR VALOR
Otro de los cambios que puede impulsar a Paraguay está relacionado con su estructura productiva. El país posee ventajas comparativas importantes en sectores como la agricultura, pero una parte significativa de la transformación y del valor agregado todavía se realiza fuera de sus fronteras. La apuesta, según explicó, debe ser avanzar desde una economía basada principalmente en commodities hacia un modelo que incorpore más transformación, tecnología e innovación dentro del país. La oportunidad está en producir y transformar en Paraguay aquellos bienes y servicios en los que el país cuenta con ventajas, generando así mayor valor agregado y empleos de mayor productividad.
Este cambio es particularmente importante en un contexto internacional de reordenamiento de las cadenas de valor, que puede abrir nuevas oportunidades para países capaces de ofrecer condiciones adecuadas para atraer inversiones y desarrollar producción.
LA VENTANA DEMOGRÁFICA
La otra gran ventaja para sostener el crecimiento está en las personas. Cordeiro Guerra considera que Paraguay todavía dispone de una ventana de oportunidad demográfica y que debe ser aprovechada mediante una inversión sistemática en capital humano.
Educación y salud aparecen entre los principales desafíos. En educación, la ejecutiva pone énfasis en los aprendizajes fundamentales, pero también en el desarrollo de habilidades que permitan a los jóvenes insertarse en el mercado laboral. Resalta que son necesarias capacidades técnicas y competencias que faciliten el acceso al primer empleo y permitan que la formación adquirida en la escuela se traduzca en oportunidades laborales.
La conexión entre educación, empleabilidad y productividad será, de acuerdo con esta visión, uno de los motores de la segunda fase del crecimiento paraguayo.
UNA ALIANZA DE OCHO AÑOS
Esta agenda forma parte del nuevo Marco de Alianza 2027-2034 del Banco Mundial, una estrategia de ocho años que coloca al sector privado en el centro. El esquema contempla dos grandes ejes. Por un lado, las condiciones habilitantes, con inversiones en infraestructura física, logística, conectividad y capital humano, especialmente en salud y educación. Por otro, la movilización de inversión privada y el fortalecimiento de las cadenas de valor en sectores donde Paraguay posee ventajas comparativas.
Las nuevas oficinas del Grupo Banco Mundial en Paraguay acompañan este cambio de enfoque. La intención es acercar cada vez más el trabajo del brazo público y privado de la institución para que ambos puedan complementarse y multiplicar el impacto de las inversiones.
El resultado esperado no se limita a una cifra de desembolsos. “Queremos mover la aguja”, afirmó Cordeiro Guerra. Eso implica medir el impacto en términos de movilización de capital privado y, especialmente, en la generación de más y mejores empleos, con mayor productividad.
PARAGUAY, COMO EJEMPLO REGIONAL
La vicepresidenta del Banco Mundial considera que Paraguay puede convertirse en un caso demostrativo para otros países de América Latina. Para ello identifica tres grandes transformaciones. La primera es convertir la credibilidad macroeconómica en mayor productividad. La segunda, pasar de un esquema de financiamiento predominantemente público a uno capaz de movilizar sistemáticamente capital privado. Y la tercera, avanzar desde una economía basada en recursos naturales hacia una economía con mayor valor agregado e innovación.
El contexto regional y global puede jugar a favor. Los cambios demográficos, el reordenamiento geopolítico y la transformación de las cadenas de valor abren oportunidades que Paraguay puede aprovechar si consigue consolidar las reformas necesarias. “Paraguay como una ventana para el mundo”, resumió Cordeiro Guerra al explicar la apuesta del Banco Mundial.
Para la ejecutiva, el proceso no depende de un único actor. Requiere alianzas dentro del país, cooperación regional y acompañamiento internacional. El Grupo Banco Mundial, sostuvo, busca aportar experiencia y conocimiento internacional, pero también aprender de Paraguay y de las experiencias que pueda desarrollar.
El punto de partida, entonces, está dado por una economía que logró construir estabilidad, reducir la pobreza y mejorar su posición internacional. El desafío de la próxima etapa será que esa fortaleza se convierta en productividad, inversión, empleos de calidad y oportunidades para una población que todavía tiene por delante una ventana demográfica para aprovechar.
Perfil
• Vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. En este cargo administra el compromiso de la institución con 31 países y supervisa una cartera de US$41.500 millones en operaciones en curso.
• Ocupó cargos de alta dirección en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre ellos la Dirección de la Oficina de Planificación Estratégica y Efectividad en el Desarrollo y la Gerencia del Departamento de Instituciones para el Desarrollo.
• Fue presidenta del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), donde supervisó a 12.000 funcionarios y encabezó la modernización de las estadísticas oficiales y el censo nacional de población.
• Trabajó en el Grupo Banco Mundial en áreas vinculadas con descentralización y desarrollo subnacional al inicio de su carrera.
• Cuenta con un doctorado en Ciencias Políticas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una maestría en Administración Pública y Desarrollo Internacional de la Harvard Kennedy School y una licenciatura en Estudios Sociales de Harvard College.