• Por Sara Valenzuela

Uno de los sectores que mayores divisas inyecta en la economía nacional es sin duda alguna la ganadería, una actividad que históricamente ha posicionado a Paraguay a nivel internacional, conquistando cada vez más y mejores mercados, convirtiéndose así en insignia dentro del ámbito de la producción nacional.

Pero el camino recorrido para poder lograr la distinción de la carne paraguaya como una de las mejores del mundo fue largo, por lo que mirar al futuro también implica grandes desafíos, entre los cuales uno de los principales es la mejora de la producción, de manera a dar un paso adelante en la región.

En este sentido, el exministro de Agricultura y Ganadería, Marcos Medina, en conversación con La Nación/Nación Media reconoció que Paraguay cuenta con los índices de producción más bajos de la región, en gran medida por el tamaño de Brasil y Argentina y, por otro, el rendimiento de producción de Uruguay; no obstante, aseguró que el potencial de producción de Paraguay podría no solo llegar a igualar a este último país, sino que inclusive superarlo si se logra el fortalecimiento adecuado.

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“Esto hace que, por un lado, estemos ante una debilidad, pero por otro lado es una oportunidad porque, en términos productivos, estamos con el vaso medio lleno, ya que con el hato ganadero actual todavía tenemos un importante margen para seguir creciendo en producción a través del aumento de la productividad”, remarcó Medina.

Explicó que actualmente la tasa de procreo de Paraguay es del 53 %, por lo que se tiene un importante potencial de igualar la tasa de Uruguay, la cual es un 25 % más que la nuestra, o inclusive superarla si se dan las condiciones correctas.

Marcos Medina, exministro de Agricultura y Ganadería. Foto: Archivo

Mejora

El exministro remarcó que este incremento se podría dar con la misma cantidad de hato que manejamos actualmente, que es de 12.830.000, o inclusive uno menor, como lo hace Uruguay, el cual mantiene un hato alrededor de 11 millones, con una productividad bastante alta, y que esta diferencia se centraría básicamente en mejorar la ganadería no tecnificada.

Recordó que actualmente el 60 % de la ganadería paraguaya es tecnificada, entiéndase por la que aplica conocimiento, innovación y produce carne con altos estándares de calidad y que se posiciona en los mercados internacionales, por lo que el trabajo debe fijarse hacia la no tecnificada.

“Tenemos una ganadería no tecnificada o empírica, principalmente compuesta por medianos y pequeños productores, la cual no utiliza prácticamente el conocimiento y la tecnología que está disponible para producir más y mejor en ganadería, y este sector se ve ante un bajísimo acceso a asistencia técnica y crediticia”, explicó Medina.

En cuanto a lo necesario para promover la ganadería, sostuvo que es fundamental invertir en conocimiento, tecnología y lograr un acceso a oportunidades crediticias para el mediano y pequeño productor, ya que estos ingredientes finalmente convergerían en un aumento de la productividad y una mejora del producto final.

Inversión

En estos puntos coincidió el gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), Daniel Burt, quien aseguró que este es uno de los mejores momentos para invertir en la ganadería, atendiendo el buen clima de negocios que se está experimentando en los últimos años y el cual tiende a extenderse.

Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC). Foto: Gentileza

“Necesitamos la eficiencia productiva, necesitamos volver a invertir ahora que parece que se vienen años de buenos precios y de buen clima en general; se debe reinvertir en el hato ganadero para poder producir no solamente más animales, sino más kilos de carne por animal, ya que todo indica que la demanda internacional va a estar bien”, afirmó Burt a La Nación.

El representante del gremio aseguró además que si se sigue en la ruta de la calidad, la carne paraguaya va a continuar siendo demandada en los mercados internacionales, en especial en aquellos más exigentes, por lo que, por ende, se deben también reforzar los trabajos de imagen y estandarización.

Señalan que actualmente la tasa de procreo de Paraguay es del 53 %, por lo que se tiene un importante potencial de igualar la tasa de Uruguay. Foto: Archivo

“Con este nuevo perfil internacional que estamos aprovechando, se está entendiendo que necesitamos carne de calidad y estandarizar la producción mejorando la industrialización”, agregó.

Finalizó puntualizando que hacer conocer la producción nacional también sigue siendo un desafío, en especial cuando se habla de alimentos, ya que los mercados extranjeros no compran un producto que no conocen, por lo que se debe afinar la imagen y el acceso a lo nacional.

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