Paraguay y la República de China (Taiwán) consolidan una agenda estratégica marcada por la innovación ambiental y el desarrollo sostenible. En este marco, el ministro del Ambiente de Taiwán, Chi-Ming Peng, realizó una visita técnica a la Central Hidroeléctrica Itaipú, acompañado por el titular del Mades, Rolando De Barros Barreto, y equipos técnicos de ambas naciones.
La visita se enmarca en el acuerdo de cooperación ambiental firmado entre Paraguay y Taiwán, que impulsa proyectos orientados a energía renovable, investigación científica y acción climática.
Desde una óptica económica, esta alianza abre la puerta a transferencia tecnológica, desarrollo de industrias verdes, acceso a financiamiento internacional y fortalecimiento de la imagen país en los mercados globales.
La delegación recorrió áreas operativas, centros de control, sistemas de monitoreo y espacios destinados a la gestión ambiental de la binacional. También conocieron los programas de protección de fauna, manejo del agua, restauración forestal y conservación de la biodiversidad, pilares que hoy posicionan a Itaipú como un referente global en gobernanza del agua y energía limpia.
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Con Itaipú como plataforma, ambas naciones apuntan a expandir iniciativas que permitan a Paraguay avanzar hacia una economía más sostenible, diversificada y alineada con estándares ambientales internacionales.
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El fin de la primera cadena, la amenaza existencial para Japón (PARTE III)
El quiebre de la primera cadena de islas (especialmente a través de Taiwán) es el verdadero “punto de no retorno” geopolítico y militar en Asia Oriental, con gran posibilidad de expandirse al resto del mundo.
- Por Juan Carlos Dos Santos G.
- Editor y columnista internacional
- Fotos Gentileza
Con una China Popular tomando el control del territorio de la actual República de China (Taiwán), ya no estaríamos hablando de una superpotencia contenida en sus mares adyacentes, sino de una con proyección global apuntando al dominio económico, comercial, militar e incluso cultural de la región del Pacífico.
EL OBJETIVO DE XI JINPING
Para Beijing, la primera cadena de islas es actualmente una soga al cuello impuesta por Occidente desde la Guerra Fría. Si esa cadena se rompe por Taiwán, el objetivo de Xi Jinping cambia de la defensa perimetral a la proyección ofensiva total.
Actualmente, los submarinos nucleares chinos son fácilmente detectables porque tienen que cruzar canales estrechos y poco profundos controlados por EE. UU. y sus aliados (como el estrecho de Miyako en Japón o el canal de Bashi en Filipinas). Con el territorio taiwanés bajo su control, la costa este de la isla ofrece fosas oceánicas profundas inmediatas. Los submarinos chinos podrían salir directamente al Pacífico sin ser detectados, amenazando al territorio continental de EE. UU. aportando una disuasión nuclear extra.
El comercio de energía y bienes de Japón y Corea del Sur pasaría a estar bajo la “llave” de Beijing. Xi Jinping obtendría un poder de control económico absoluto sobre la región.
ANATOMÍA DE LA SEGUNDA CADENA DE ISLAS
Si la primera cadena cae, la segunda cadena de islas se convierte automáticamente en la nueva línea de frente, aunque la situación ya no será la misma que la actual nunca más.
Esta cadena geográfica corre en paralelo unos 1.500 a 2.000 kilómetros más al este. Está integrada principalmente por las islas Ogasawara y Volcano (Japón), siendo este el extremo norte de la cadena.
El corazón logístico y militar de esta cadena lo componen las islas Marianas (Guam y Saipán - EE. UU.), Palau, un estado asociado con EE. UU., siendo el norte de Indonesia, el extremo sur de esta línea geográfica, tan difusa como estratégica.
Hacia allí apuntaría la presión china. El proyecto de la Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN, por sus siglas en inglés) sería empujar desde la primera hasta la segunda cadena, usando misiles hipersónicos (hay uno al que denominaron el Asesino de Guam) y sus nuevos portaaviones para mantener a EE. UU. fuera del mar de Filipinas.
En este escenario hipotético, el rol de EE. UU. sufre una metamorfosis forzada y pasa del estado de contención actual al del repliegue forzoso, pues ya no podría usar a Taiwán como un tapón defensivo.
La isla de Guam pasaría de ser una base de apoyo de retaguardia, como lo es hoy, para convertirse en la primera línea de fuego expuesta. EE. UU. se vería obligado a dispersar sus fuerzas en la Micronesia profunda y el norte de Australia para evitar que un solo ataque con misiles destruya su flota.
Vale recordar que todas estas perspectivas son supuestas a partir de una hipotética anexión de la actual República de China (Taiwán), ya sea por acuerdos políticos o por la fuerza.
LA IMPORTANCIA DEL APOYO A TAIWÁN
Llegado a esta situación, no importa si sucede mañana o dentro de 50 años, todos se preguntarán lo mismo: Washington ¿no pudo o no quiso salvar a Taiwán?, ¿realmente irá a una guerra nuclear por proteger Tokio o Manila? Esto forzaría a EE. UU. a renegociar sus tratados desde una posición de debilidad.
EL PERJUICIO PARA FILIPINAS Y JAPÓN
El impacto para los aliados de la primera cadena que queden “en pie” sería asfixiante, pero para Japón sería una amenaza existencial.
Filipinas quedaría flanqueada por el norte (Taiwán controlado por China) y por el oeste (el mar de la China Meridional militarizado). Manila perdería por completo el control de su zona económica exclusiva y se vería obligada a someterse a una neutralidad forzada bajo la órbita de Beijing, debido a la imposibilidad de que EE. UU. la defienda de manera efectiva.
Pude observar, durante mi estadía en Okinawa y luego de escuchar las exposiciones de algunos altos jefes militares de las Fuerzas de Autodefensa, cómo la defensa japonesa está hoy obsesivamente volcada hacia el suroeste (las islas Nansei/Ryukyu). Si Taiwán cae, esa estrategia quedaría obsoleta.
La prefectura de Okinawa y la base aérea estadounidense de Kadena, la más grande que EE. UU. posee fuera de su territorio continental, quedarían a tiro de piedra de un Taiwán militarizado.
EL ESTRANGULAMIENTO COMERCIAL
El 90 % de la energía que consume Japón pasa por las aguas que rodean a la isla de Taiwán y si China controla ese espacio, puede cortar los suministros vitales de Japón con un bloqueo silencioso, sin disparar un solo misil contra territorio nipón.
Al perder la garantía de seguridad absoluta de EE. UU., Japón se enfrentaría al debate más traumático de su historia moderna: romper su constitución pacifista por completo y evaluar el desarrollo de su propio arsenal nuclear para disuadir a China, transformando el balance de poder global.
EL ORDEN INTERNACIONAL EN PELIGRO
La caída de la primera cadena de islas no es un evento geográfico; es el fin del orden internacional liderado por EE. UU. en el Pacífico desde 1945. Si Taiwán es la puerta, la segunda cadena es la última muralla antes de que el Pacífico se convierta en un lago compartido obligatoriamente con Beijing. Por eso Taiwán dista mucho de ser solo un deseo de unificación de China Popular o el anhelo de los semiconductores. Hay muchísimo más en juego.
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Taiwán: innovación global, naturaleza imponente y una cultura que conecta con el mundo
- César Palacios
- Fotos: Gentileza
En 1544, navegantes portugueses quedaron deslumbrados por el verdor y la imponencia montañosa de esta isla asiática y la bautizaron en sus mapas como “Ilha Formosa”: la isla hermosa. Siglos después, ese mismo asombro se mantiene intacto.
Más allá de su fortaleza económica, el país revela una faceta igualmente poderosa: su capacidad para ofrecer al visitante una experiencia integral entre naturaleza, cultura y modernidad.
Entre las excursiones recomendadas destaca Kinmen, un archipiélago que combina historia, paisajes singulares e identidad cultural propia y ofrece una perspectiva distinta dentro del territorio taiwanés.
Entre rascacielos futuristas, templos milenarios, playas escondidas y paisajes imponentes, el embajador Iván Lee nos invita a descubrir un país que es potencia tecnológica global y, al mismo tiempo, uno de los destinos más fascinantes de Asia. De Kaohsiung a Taipei, un viaje que trasciende la distancia y fortalece el vínculo entre dos naciones hermanas: Paraguay y Taiwán.
En el corazón del escenario global emerge un actor que combina desarrollo tecnológico, riqueza cultural y una oferta turística fascinante: Taiwán.
Con una población de más de 23 millones de habitantes y un territorio de 36.197 km², similar a los departamentos paraguayos de Concepción y Amambay juntos, esta isla ha logrado posicionarse como uno de los motores más dinámicos del mundo contemporáneo.
LÍDER TECNOLÓGICO
En un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial, Taiwán se ha consolidado como líder en la producción de semiconductores, piezas esenciales para la economía digital, lo que impulsa un crecimiento sostenido que incluso ha llevado a su bolsa de valores a niveles históricos.
Sin embargo, más allá de su fortaleza económica, el país revela una faceta igualmente poderosa: su capacidad para ofrecer al visitante una experiencia integral entre naturaleza, cultura y modernidad.
Esta mirada integral fue abordada en una entrevista para La Nación Finde con el embajador de la República de China (Taiwán) en Paraguay, Iván Lee, quien, desde una experiencia profundamente ligada a nuestro país, en su tercera misión diplomática y con 3 hijos nacidos en suelo guaraní en su primera misión a Paraguay de 2001 al 2008, destacó no solo la fortaleza de la relación bilateral, sino también las múltiples razones para descubrir la isla. “Vine solo con mi esposa y culminé mi misión con 3 hijos, lo que demuestra la fertilidad de este país”, afirmó sonriendo.
UNA CIUDAD PARA RECORDAR SIEMPRE
Oriundo de Kaohsiung, el embajador Lee puso en valor una de las ciudades más vibrantes del sur de Taiwán. Conectada con la capital, Taipei, a través del tren de alta velocidad, es posible recorrer los cerca de 350 kilómetros en apenas 90 minutos, lo que permite experiencias únicas: viajar por la mañana, disfrutar de la ciudad, sus playas y su costa, y regresar por la tarde o la noche.
Kaohsiung conjuga tradición y modernidad con notable armonía. Templos históricos conviven con edificios contemporáneos, estaciones de ferrocarril que sorprenden por su arquitectura y espacios urbanos que reflejan una ciudad abierta al mundo.
El emblemático Río del Amor, que atraviesa la ciudad, sintetiza ese espíritu vibrante y se convierte en un atractivo que combina paisaje, cultura y vida nocturna.
GEOGRAFÍA QUE DEFINE EL CARÁCTER
Taiwán es una isla predominantemente montañosa y boscosa, compuesta en más del 50 % por cadenas de altas cumbres. Su ubicación en el límite entre la placa euroasiática y la placa del mar de Filipinas le confiere una geografía dinámica y diversa, marcada por la actividad geológica.
Su territorio se organiza en cuatro grandes características:
- Cordilleras: más de 260 picos superan los 3.000 metros de altitud, destacándose la Cordillera Central, que recorre la isla de norte a sur.
- Llanuras costeras: ubicadas principalmente en el oeste, concentran la mayor parte de la población y el desarrollo agrícola e industrial.
- Cuencas y mesetas: espacios intermontanos que favorecen el asentamiento urbano y el cultivo.
- Actividad geológica: una constante que da forma a paisajes en permanente transformación.
Esta diversidad geográfica se traduce en una riqueza natural excepcional: selvas subtropicales, reservas ecológicas, flora exuberante, como sus célebres orquídeas, y una notable variedad de aves que convierten al país en un destino privilegiado para el ecoturismo.
Durante el verano, Taiwán también abre sus puertas al disfrute de playas de gran belleza, muchas de ellas aún poco exploradas por el turismo masivo. A ello se suma una profunda riqueza cultural indígena, que aporta identidad y autenticidad a la experiencia del visitante.
Entre las excursiones recomendadas destaca Kinmen, un archipiélago que combina historia, paisajes singulares e identidad cultural propia y ofrece una perspectiva distinta dentro del territorio taiwanés.
Viajar desde Paraguay hacia Taiwán implica recorrer largas distancias, habitualmente con trayectos que superan las 30 horas, dependiendo de las conexiones, pero, como destacó el embajador Lee, se trata de una experiencia que vale plenamente la pena.
TAIPEI: CAMINAR LA CIUDAD, VIVIRLA
La capital, Taipei, es una invitación constante al descubrimiento. Caminar por sus calles es sumergirse en una ciudad donde el pasado y el futuro conviven con naturalidad. Subir a la imponente Taipei 101 permite dimensionar el desarrollo urbano de la isla, mientras que una caminata por el Monte del Elefante ofrece vistas privilegiadas, especialmente al amanecer o al atardecer.
Al caer la noche, o incluso en las primeras horas del día, los mercados nocturnos se transforman en el corazón de la vida urbana: espacios donde convergen sabores, aromas y tradiciones en una experiencia irrepetible.
GASTRONOMÍA SIN LÍMITES
La propuesta gastronómica de Taiwán es tan diversa como su territorio. Reconocida internacionalmente, no solo ofrece una amplia gama de platos inspirados en la tradición china, sino también una fuerte presencia de la cocina global, adaptada con identidad propia.
Desde la comida callejera hasta los restaurantes de alto nivel, cada rincón del país ofrece una nueva oportunidad para explorar sabores.
DOS PAÍSES, UNA ALIANZA QUE TRASCIENDE FRONTERAS
Paraguay y Taiwán comparten una relación sólida, cimentada en la cooperación, el desarrollo y una historia de cercanía genuina entre sus pueblos. Es un vínculo que trasciende lo diplomático y se proyecta con fuerza en los ámbitos cultural, académico, económico y humano.
A lo largo de estos años, esta alianza ha generado oportunidades concretas: más de 800 paraguayos han accedido a becas de grado y posgrado en universidades taiwanesas, a lo que se suman numerosos jóvenes beneficiados por programas de formación de corta duración. Asimismo, la enseñanza del chino mandarín se consolida como una herramienta estratégica, gracias a intercambios impulsados por la Embajada.
A este ecosistema se suma hoy la Universidad Politécnica Taiwán–Paraguay, donde más de 300 estudiantes universitarios se han formado con la posibilidad de realizar pasantías de hasta un año en Taiwán, fortaleciendo sus capacidades en ciencia y tecnología.
Una experiencia que no solo abre puertas profesionales, sino que conecta culturas. Así, el estudio se convierte en un verdadero túnel acelerado hacia el otro lado del mundo: un puente directo entre Asunción y Asia, entre el talento paraguayo y uno de los polos de innovación global.
En este contexto, la entrevista invita no solo a conocer a una potencia tecnológica, sino también a descubrir una isla que sorprende por su diversidad, su belleza y su capacidad de tender puentes entre mundos. Porque hay destinos que no solo se visitan: se viven, se comprenden y dejan huella. Y Taiwán, sin duda, es uno de ellos.
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La Unesco blinda un tesoro natural de Paraguay
La Reserva de Biosfera Sur del Alto Paraná fue incorporada oficialmente a la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la Unesco, un reconocimiento que posiciona a Paraguay en un lugar destacado dentro de los esfuerzos internacionales de conservación ambiental y desarrollo sostenible.
La designación fue anunciada este viernes 5 de junio, en coincidencia con el Día Mundial del Medio Ambiente, durante la 38.ª Sesión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB), desarrollada en la Central Hidroeléctrica ITAIPU.
Con una extensión de 172.564 hectáreas en el departamento de Alto Paraná, el área reconocida pasa a formar parte de una red global de territorios considerados estratégicos para la preservación de ecosistemas, la investigación científica y la promoción de modelos de desarrollo que armonicen la actividad humana con la protección de la naturaleza.
La incorporación representa mucho más que una distinción simbólica. El reconocimiento internacional abre nuevas oportunidades para fortalecer proyectos de conservación, atraer cooperación técnica y científica, impulsar programas de educación ambiental y consolidar mecanismos de gestión sostenible de los recursos naturales.
Además, la declaración contribuye a la preservación del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), uno de los ecosistemas más importantes y amenazados de la región, fundamental para la protección de la biodiversidad, los recursos hídricos y la conectividad ecológica entre áreas naturales.
- Entre los principales beneficios de esta designación se encuentran:
- el fortalecimiento de las políticas de conservación
- la promoción del turismo sostenible
- el impulso a la investigación científica
- y la generación de mejores condiciones para el desarrollo de las comunidades locales, bajo criterios de sostenibilidad ambiental.
Alto valor científico y ecológico
La nueva reserva comprende los distritos de Ñacunday, Domingo Martínez de Irala, Los Cedrales y Presidente Franco. Dentro de sus límites se encuentran dos áreas de alto valor ecológico y científico: el Parque Nacional Ñacunday y el Monumento Científico Moisés Bertoni, considerados refugios esenciales para numerosas especies de flora y fauna.
Durante el acto de certificación, representantes de las instituciones involucradas destacaron que la inclusión de la Reserva de Biosfera Sur del Alto Paraná valida un modelo de gestión basado en la conservación de la biodiversidad, la investigación aplicada, la educación ambiental y la participación de las comunidades.
Asimismo, se anunció la intención de articular esta nueva área protegida con la Reserva de Biosfera Itaipú, declarada por la UNESCO en 2017, con el objetivo de conformar un corredor regional de conservación y desarrollo sostenible de gran relevancia para el país.
Con esta nueva incorporación a la red de la Unesco, Paraguay fortalece su presencia en los escenarios internacionales dedicados a la protección del medio ambiente y consolida una estrategia que busca equilibrar la conservación de sus riquezas naturales con el bienestar y el progreso de las poblaciones que habitan estos territorios.
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Paula Roa, estudiante paraguaya, se recibe con honores en prestigiosa universidad de Taiwán
La estudiante paraguaya Paula Roa (23) se recibió con honores en Taiwán como ingeniera electrónica de la National Taipei University of Technology. Viajó en el año 2020, a los 18 años, asumiendo el gran desafío de mudarse sola en medio de una pandemia.
“Mis expectativas principales eran recibir una educación de primer nivel en un entorno de alta competitividad y formarme en la frontera del conocimiento, ya que Taiwán es el referente mundial en tecnología y electrónica”, relató en diálogo con La Nación/Nación Media.
Igualmente, esperaba crecer profesionalmente a la par de “asegurar un futuro prometedor y expandir mi visión del mundo al sumergirme en una cultura totalmente diferente”, aclaró.
La compatriota, oriunda de Lambaré, recordó que al llegar, el primer gran impacto fue la barrera del idioma, adaptarse a una cultura totalmente distinta y gestionar la profunda nostalgia por la distancia.
“Sin embargo, el desafío mayor vino un año después, cuando arranqué la carrera y me tocó enfrentar la exigencia académica pura: cursar ingeniería en chino, siendo la única extranjera en un departamento sumamente competitivo. Fue una prueba de resistencia constante”, mencionó.
Añadió que no contaba con la misma base ni preparación académica de los taiwaneses, quienes prácticamente se preparan durante años para este tipo de carreras técnicas tan exigentes.
“En mi caso, fue como empezar todo desde cero, y gran parte del desafío fue el esfuerzo constante por ponerme al día y alcanzar el ritmo avanzado que ellos ya traían. A pesar de todo esto, me considero una persona muy decidida y resiliente”, sentenció.
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Aunque muchas veces el camino no le fue fácil, se mantuvo firme con un fuerte enfoque personal y no descansó hasta lograr mis objetivos. “El apoyo incondicional de mi familia desde la distancia, junto con mi determinación diaria, fueron la clave para no rendirme nunca y demostrar que la perseverancia es el idioma universal del éxito”, resaltó.
Conocimientos técnicos de vanguardia
Estudió un año de idioma seguido por los cuatro años de la carrera de grado. En todo este tiempo, la universidad le proporcionó conocimientos técnicos avanzados y de vanguardia en áreas clave de la ingeniería electrónica, recalcó.
“Pude involucrarme en campos sumamente innovadores como la “salud inteligente” y el monitoreo remoto, desarrollando mi tesis en la detección de frecuencias cardíacas y respiratorias a través de radares. Más allá de lo académico, este tiempo me dio herramientas invaluables para la investigación, el manejo de tecnologías emergentes y la capacidad de adaptarse y resolver problemas complejos en entornos multiculturales y de alta presión”, puntualizó.
Se graduó en el año 2025 recibiendo el título de Ingeniera Electrónica por la Universidad de Taipei Tech. Además del título, obtuvo el certificado de ‘Outstanding Academic Performance’ (Desempeño Académico Sobresaliente).
“Este reconocimiento es invaluable para mí porque premia la dedicación, la resiliencia y el inmenso esfuerzo invertidos para culminar estos méritos en tiempo y forma, habiendo afrontado el desafío de ser la única extranjera de la clase y cursar un programa en chino en una carrera sumamente competitiva”, subrayó.
A su criterio, la clave para sobresalir en un ambiente tan competitivo siendo extranjera, tuvo que ver con muchísima disciplina y dedicación, porque el ritmo de allá te exige dar el máximo todos los días.
“En mi caso, los valores de constancia y esfuerzo que me inculcaron mis padres desde chica fueron mi mayor motor, pero, primero que nada, está la valentía de confiar en uno mismo y en el potencial que tenemos. Es un proceso durísimo, pero estoy convencida de que todo lo que hoy cuesta y exige tanto, el día de mañana se convierte en tu mayor orgullo, porque el verdadero sacrificio siempre da sus frutos”, apuntó.
En cuanto a sus metas, señaló que busca seguir formándome en el extranjero, obtener experiencia profesional y capacitarse en los países más desarrollados tecnológicamente.
“Mi plan a largo plazo es regresar para aplicar todos esos conocimientos avanzados en Paraguay y contribuir activamente al desarrollo tecnológico de mi país. Además, me interesa mucho motivar a otros jóvenes paraguayos a que se animen a salir de su zona de confort”, manifestó.
Al respecto, dijo que en el país sobra talento y ganas de salir adelante. “Lo único que necesitamos son más herramientas para demostrar lo lejos que podemos llegar y, el día de mañana, usar todo ese conocimiento para hacer crecer a Paraguay”, acotó.
El hecho de súper curiosa desde chica y de gustarle siempre los desafíos, le llevaron a aplicar para la beca. Además, la influencia de sus padres que le enseñaron a soñar en grande y a confiar en sí misma.
“Siempre me llamó la atención la idea de salir, conocer el mundo y expandir mis horizontes, buscando una educación de primer nivel y la experiencia de sumergirme en una cultura totalmente diferente. Saber que Taiwán es líder a nivel mundial en tecnología y electrónica era el lugar perfecto para formarme en lo que me apasiona y asegurar un futuro prometedor”, detalló.
Superando un mar de emociones
En otro momento comentó que el peso de la distancia y gestionar la nostalgia sola al otro lado del mundo fue una de las pruebas emocionales más grandes que le tocó vivir.
“Extrañé muchísimo la calidez de nuestra gente, nuestras costumbres y esa tranquilidad paraguaya que contrasta tanto con el ritmo de vida tan acelerado de Asia. Extrañaba demasiado los asados de los domingos, el sabor de nuestras comidas caseras y el simple hecho de compartir en familia”, reveló.
Pero como tejedora de ñandutí y bailarina de danza paraguaya, mantener vivas esas tradiciones a la distancia le ayudó a paliar la nostalgia. “Fue mi manera de sentirme cerca de casa y recordar siempre de dónde vengo”, afirmó.
Por otro lado, se refirió a las satisfacciones que le proporcionó esta gran oportunidad. “Mi mayor satisfacción es mirar hacia atrás y ver que todo el sacrificio valió la pena al 100%. Me demostré a mí misma que con disciplina y resiliencia fui capaz de sobresalir en una carrera complejísima, en un idioma y cultura totalmente distintos”, aseguró.
Asimismo, se refirió a la emoción de regresar al país. “Sin dudas, el sentimiento más hermoso fue regresar a mi tierra y ver ese orgullo reflejado en mis padres; saber que todo lo que ellos me inculcaron dio sus frutos es mi mayor recompensa”, enfatizó.
En ese sentido, dijo que volver a casa con ese mérito le dio la seguridad de que no hay desafío que no pueda superar. “Regreso lista para todo lo que viene, con el corazón lleno de gratitud y feliz de poder dejar en alto el nombre de mi país”, expresó.
Finalmente, agradeció las muestras de cariño recibidas a su regreso y los reconocimientos a su trayectoria académica y los logros obtenidos en el extranjero.
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