Un sondeo realizado por el exdirector nacional de Empleo, Enrique López Arce, reveló una tendencia clara entre los trabajadores paraguayos: la gran mayoría prefiere recibir un incentivo económico antes que asistir a la tradicional fiesta de fin de año de sus empresas.
La consulta, aplicada a 2.000 trabajadores, arrojó un resultado contundente: 97 de cada 100 encuestados optaría por recibir el monto que las compañías destinan a celebraciones, en lugar de participar de ellas.
López Arce recordó que el Código Laboral establece como obligación el pago del aguinaldo, que debe ser abonado antes del 31 de diciembre, pero no exige fiestas, obsequios corporativos ni celebraciones institucionales.
Aun así, muchas empresas sostienen esta práctica como un gesto de reconocimiento. Sin embargo, el sondeo indica que la preferencia de los trabajadores cambió significativamente en 2025.
¿Qué explica este cambio?
Según el exdirector de Empleo, el principal motivo detrás de esta inclinación es el encarecimiento del costo de vida, con productos básicos como la carne y otros alimentos registrando incrementos que afectan directamente al presupuesto familiar.
En este contexto, un incentivo económico representa, para la mayoría, un beneficio más útil y ajustado a sus necesidades que una celebración corporativa.
La consulta reaviva una discusión que muchas organizaciones enfrentan al cierre del año: ¿mantener los eventos tradicionales o destinar esos fondos al bienestar financiero de sus trabajadores?
La respuesta del sondeo es clara, y la tendencia podría influir en las decisiones corporativas para la temporada de cierre 2025.